Pretérito perfecto simple

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El pretérito perfecto simple (también llamado pretérito absoluto, pretérito indefinido, perfecto simple, pasado simple, pretérito perfecto absoluto,[1] pasado, indefinido y pretérito[cita requerida]) es un tiempo absoluto de aspecto perfectivo, pues la acción enunciada se considera terminada o de modo global. Es característico de las lenguas romances. En los textos literarios, este pretérito presenta los hechos puntuales que hacen avanzar la historia.

Pretérito perfecto simple en español[editar]

En el idioma español el pretérito perfecto simple se aplica a acciones completadas en el pasado que no necesariamente están relacionadas con el estado de hechos de la situación presente. El uso del pretérito perfecto simple se circunscribe a acciones de un pasado indefinido (de ahí el nombre pretérito indefinido) o concluido y no ligado al presente. En cambio, el pretérito perfecto compuesto indica necesariamente que existe una relación o conexión entre dicha acción pasada y la situación presente, sea dicha relación temporal o subjetiva.

Su conjugación es:

(Yo) comí
(Tú) comiste
(Él/Ella/Usted) comió
(Nosotros) comimos
(Vosotros) comisteis
(Ellos/Ellas/Ustedes) comieron

Ejemplos:

Mientras veíamos la televisión, entró el ladrón por la ventana.
Ayer conté a mi madre lo que vi cuando visité Madrid.
Cené con mis padres ayer por la tarde.

Uso en diferentes países[editar]

Existen algunas diferencias entre las condiciones de uso del pretérito perfecto simple y el pretérito perfecto compuesto en los diferentes dialectos de español. En particular existen diferencias básicas importantes entre el español de España y el español de América.[cita requerida] Existe una idea algo extendida en España, aunque errónea, de que el pretérito perfecto compuesto no es usado en América y su uso se ve desplazado por el pretérito perfecto simple. Sin embargo, el compuesto sí es usado en América, pero es diferente su manejo de lo que se considera ligado al presente. Las diferencias entre español de América y de España implican que las siguientes oraciones se interpretarán de manera diferente:

(1a) No he desayunado
(1b) No desayuné

En español de España (1a) sólo puede referirse al día de hoy y (1b) a un día anterior. En cambio en español de América ambas pueden referirse al día de hoy, significando adicionalmente (1a) que todavía "me es posible desayunar" y (1b) que, probablemente por la hora, "ya no me es posible desayunar". Se pueden usar ambos tiempos en una sola frase como en este ejemplo:

"Todo te lo di [hecho terminado] y, hasta el alma me has robado [hecho pasado con consecuencias en el presente]"
(Jennifer López, "Una noche más").

Dentro de España existen también diferencias regionales, y así en Galicia, Asturias y parte de León el pretérito perfecto simple se usa en muchos contextos donde en otras regiones se usaría el pretérito compuesto; esto es debido a la influencia del gallego y el astur-leonés, lenguas sin tiempos compuestos. Por otro lado, en Canarias el uso es similar a la mayor parte de América, y distinto a la España peninsular.

Existe un valor trasladado (por lo menos en el habla chilena y colombiana) de uso muy coloquial que tiene un valor de futuro/imperativo: "¡Ya! ¡Te bajaste de ese árbol!".

Frecuencia de uso[editar]

El español ha sufrido a lo largo del tiempo reajustes en las condiciones de uso del pretérito perfecto simple y el pretérito perfecto compuesto. Eso se refleja en la frecuencia de uso de uno y otro. Además los cambios no han sido uniformes en todo el dominio del español, por lo que diferentes regiones y países han evolucinado en diferentes direcciones. En términos generales puede decirse que el español de España y la mayor parte del español de América han evolucionado en direcciones opuestas: en España el uso del pretérito perfecto simple ha disminuido a costa del perfecto compuesto y en América ha sucedido lo opuesto (excepto en algunos lugares donde la evolución ha ido en la misma dirección que en España). Los datos contemporáneos basados en muestras de lengua hablada coloquial de diversas ciudades muestra el diferente grado de diferenciación:[2]

Ciudad Perfecto
simple
Perfecto
compuesto
Madrid 58% 42%
San Juan (Puerto Rico) 72% 28%
Santiago de Chile 74% 26%
Ciudad de México 80% 20%

Los siguientes datos procedentes de documentos americanos refleja el aumento del uso del perfecto simple:[3] [4]

Siglo Perfecto
simple
Perfecto
compuesto
Ratio
Simp/Comp
XVI 61% 39% 1.5
XVII 74% 26% 2.8
XVIII 79% 21% 3.7
XIX 84% 16% 5.4

El tipo de documento es importante, porque existe evidencia estadística[¿cuál?] de que los textos de carácter más narrativo tienen un uso más amplio de perfecto simple mientras que los textos que reflejan interacciones personales o incluso conversaciones tienen un uso menos amplio del perfecto simple.

Pretérito perfecto simple en otras lenguas[editar]

Otras lenguas europeas, en particular la mayoría de lenguas románicas y algunas lenguas germánicas, oponen una forma de pretérito perfecto simple a una forma de pretérito perfecto compuesto. El primero es una forma que indica simplemente que la acción se completó en el pasado, mientras que la segunda indica generalmente que el efecto o consecuencias de dicha acción completada en el pasado se siguen manteniendo en el presente o tienen un efecto no irrelevante sobre la situación presente.

Referencia[editar]

  1. Pérez Tobarra (2006)
  2. Moreno de Alba, 2004, p.71: Fuentes: Madrid, De Kock, 1991; Ciudad de México, Moreno de Alba, 1972; Santiago, Miranda, 1980-81; San Juan, De Kock, 1991.
  3. Company, 1994
  4. Moreno de Alba, 2004, p. 71

Bibliografía[editar]