Pragmática conversacional

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La pragmática conversacional, ideada por H.P. Grice en 1975, es un enfoque de la pragmática lingüística que se fundamenta en que el principio básico que rige la comunicación humana es el principio de cooperación ("sea cooperativo"): si dos o más personas establecen una interacción verbal, normalmente cooperarán para que la interlocución se realice de forma adecuada.

Máximas de Grice[editar]

De acuerdo con lo dicho por Grice una comunicación cooperativa entre dos o más personas está sujeta tácitamente a cuatro principios o máximas que caracterizan dicha conducta cooperativa. Estas cuatro máximas son:

  • máxima de verdad
  • máxima de información
  • máxima de relevancia
  • máxima de claridad

Máxima de verdad[editar]

Esta máxima o principio se refiere a que el emisor se restrinja a la verdad, es decir, a explicar hechos que tiene por ciertos, y puede descomponerse en las siguientes restricciones:

  • No digas aquello que crees que es falso.
  • No digas aquello para lo que no tienes pruebas adecuadas.

Máxima de información[editar]

Esta máxima o principio se refiere a la cantidad de información:

  • Haz tu contribución tan informativa como se requiera para los propósitos del intercambio informativo.
  • No hagas tu contribución más informativa de lo necesario.

Máxima de relevancia[editar]

Esta máxima tiene que ver con el grado de conexión o relevancia de las informaciones nuevas respecto a las anteriores:

  • Di cosas relevantes.

Máxima de claridad[editar]

Esta máxima tiene que ver con la elección de las palabras o el modo en que se expresan las ideas:

  • Evita las expresiones oscuras o complicadas.
  • Evita la ambigüedad.
  • Sé breve.
  • Sé ordenado.

Explicación[editar]

Se ha señalado que estas máximas tienen más sentido como descripción de las asunciones básicas de los receptores sobre lo que los emisores están haciendo, más que como prescripciones de lo que debe hacerse para ser comunicativo. Eso explica porque muchas veces cuando un emisor es excesivamente prolijo o irrelevante el hablante preste atención a esa información como si fuera relevante y trata de integrarla con el resto. El filósofo Kent Bach describe esto como:

[W]e need first to get clear on the character of Grice’s maxims. They are not sociological generalizations about speech, nor they are moral prescriptions or proscriptions on what to say or communicate. Although Grice presented them in the form of guidelines for how to communicate successfully, I think they are better construed as presumptions about utterances, presumptions that we as listeners rely on and as speakers exploit.

(Bach 2005)

Traducción: Primero tenemos que tener claro el carácter de las máximas de Grice. No son generalizaciones sociológicas sobre el habla, ni tampoco prescripciones o proscripciones morales sobre qué decir o comunicar. Aunque Grice las presentó como guías para conseguir una comunicación satisfactoria, creo que sería mejor tomarlas como suposiciones sobre los enunciados, suposiciones en las que nosotros, en cuanto a oyentes, confiamos y que, en cuanto a hablantes, explotamos.


Si el significado visible o superficial de una oración no parece consistente con las máximas de Grice y todo nos conduce a pensar que el hablante no está obedeciendo el principio cooperativo, entonces tendemos a buscar otros significados, implicaturas o interpretaciones alternativas.

Grice nunca asumió, sin embargo, que toda la gente siga constantemente estas máximas. Contrariamente, Grice apreció que estas reglas son "ignoradas" o "violadas" (o bien a propósito o bien no intencionadamente) por los hablantes, lo cual podría implicar algún otro significado o interpretación oculta. La importancia estaría en esos caso en lo que "no" se dice.

¿Son universales las máximas?[editar]

El lingüista británico Larry Trask menciona el hecho de que en ciertas culturas no parecen respetarse todas las máximas de Grice. En concreto menciona el caso de ciertas comunidades de Madagascar donde los hablantes tienden hacer los enunciados realmente poco informativos, la mayoría de las ocasiones, violando aparentemente la máxima de Grice. El propio Trask aduce un argumento materialista para explicar dicha conducta relacionándola con las condiciones de vida en esas comunidades.