Piroquinesis

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Piroquinesis, derivado de las palabras griegas πυρ (pûr, que significa "fuego, relámpago") y κίνησις (kínesis, que significa "movimiento"), es el nombre acuñado por el novelista de terror Stephen King para la habilidad de crear o controlar el fuego con la mente, el cual le dio al personaje protagonista Charlie McGee en Firestarter. La palabra es paralela a telequinesis, aunque sin duda la palabra "tele-" (que significa "desde lejos"), en lugar de "-quinesis" es la parte que debería haber sido preservada. El crítico S. T. Joshi lo describe como "una acuñación singularmente desafortunada".

La piroquinesis es muy popular en la ficción, con numerosos ejemplos en películas, libros y series de televisión. Estos incluyen el episodio "Fire" de The X-Files, el episodio "Enemy in Our Midst" de Beyond Reality, el episodio "The Burning Girl" de One Step Beyond, el episodio "The Road Not Taken" de Fringe, y el episodio "Lost and Bound" de Charmed. Varias obras, como "The Burning Girl" preceden a Firestarter, y tienen paralelos directos con la obra de King. (El mismo King escribió que "Firestarter cuentan con numerosos antecedentes de ciencia ficción".) Sin embargo, fue King quien nombró por primera vez la idea "piroquinesis", ya que este nombre no había aparecido en obras anteriores. La piromancia es a menudo considerada erróneamente como un sinónimo de la piroquinesis.

Teorías[editar]

Varias obras de ficción explican los poderes piroquinéticos como la habilidad de excitar y acelerar los átomos de un objeto, aumentando su energía térmica hasta que se encienda, no necesariamente, sino también las partículas del aire. En La Ciencia de Stephen King, los autores Gresh y Weinberg sostienen que es "vagamente posible", pero lo caracterizan como "material general de los cómics", como la Antorcha Humana y Pyro de Marvel Comics. Sin alguna forma de dispositivo electromecánico, tal como un aparato para liberar varios de los compuestos que se inflaman espontáneamente por el contacto con el oxígeno en el aire (tales como el silano, un gas pirofórico, o el rubidio), o alguna forma de dispositivo de disparo situado en la fuente del fuego, no existe un método científicamente conocido por el cerebro para provocar incendios o explosiones a distancia.

Véase también[editar]