Patognomónico
El adjetivo patognomónico, del griego παθογνωμονικόν, derivado de πάθος (enfermedad) y γνώμη (juicio, decisión), se utiliza en el diagnóstico médico o psicológico para calificar a aquellos signos clínicos (manifestaciones comprobables por el especialista) o síntomas (manifestaciones percibidas subjetivamente por el paciente y de las que informa al especialista) que, si están presentes, aseguran que el sujeto padece un determinado trastorno.
Las obras clásicas de patología y técnicas de dignóstico diferencial establecen además una distinción entre «signos patognomónicos» y «signos característicos» de una enfermedad: Pueden faltar algunos de estos últimos, mientras que la ausencia de un signo patognomónico implica que debe descartarse la presencia de la enfermedad.[1]
En el diagnóstico clínico propio de la medicina, la presencia de signos clínicos patognomónicos es un claro indicador de que se trata de un síndrome o enfermedad ya descrito y conocido, para el que se conoce algún tratamiento a seguir o una forma de abordaje. En contraste con el modelo médico, en psicología clínica o en psicopatología resulta controvertido afirmar el carácter «patognomónico» de un síntoma.
De igual modo, en psiquiatría, los signos patognomónicos son escasos o discutibles. Así por ejemplo, no se puede decir que una determinada alteración perceptiva o cognitivo-lingüística asegure la presencia de la esquizofrenia. Los pretendidos signos patognomónicos no cumplen siempre su rol en el diagnóstico diferencial para la identificación correcta de la enfermedad o trastorno mental y la consecuente elección e implementación de una terapia que llevaría al éxito del tratamiento.
Referencias [editar]
- ↑ Chomel, A.F. Traducción de Antonio Sánchez Bustamante (1843), Tratado completo de patología general, Madrid, pp. 350, http://books.google.es/books?id=6XWMX-TkwB0C&dq=patognom%C3%B3nico&pg=PA350#v=onepage&q=patognom%C3%B3nico&f=false