Paracaídas dorado

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

En el ámbito de los negocios se denomina paracaídas de oro a un acuerdo entre una empresa y un empleado, por lo general ejecutivo superior, especificando que el empleado va a recibir ciertos beneficios significativos en caso de rescisión del contrato que lo vincula con la empresa. A veces deben cumplirse ciertas condiciones para que el empleado tenga derecho a dichos beneficios, por lo general un cambio en la propiedad de la compañía, pero a menudo la causa de extinción no se especifica. Estos beneficios pueden incluir indemnizaciones, bonos en efectivo, opciones sobre acciones, u otros beneficios.


Los defensores de los paracaídas de oro argumentan que los mismos proporcionan tres ventajas:

  • Hacer que sea más fácil contratar y retener a los ejecutivos, especialmente en los sectores más proclives a las fusiones.
  • Ayuda a un ejecutivo a ser objetivo sobre la compañía durante el proceso de toma de posesión.
  • Sirve para disuadir en cierta medida los intentos de toma de poder a causa de aumentar el costo de una adquisición.


Los críticos han respondido a lo anterior señalando que:

  • El despido es un riesgo en cualquier ocupación, y a los ejecutivos ya se les compensa así.
  • Los ejecutivos ya tienen una responsabilidad fiduciaria de la empresa, y no debería necesitar incentivos adicionales para mantenerse motivados.
  • Los costos del paracaídas de oro son un porcentaje muy pequeño de los costos de una adquisición y no afectan el resultado.

El uso de los paracaídas de oro ha causado cierta preocupación a los inversores, ya que no especifica que el ejecutivo tenga que desempeñarse con solvencia.

El primer uso conocido del término "paracaídas de oro" se remonta a cuando los acreedores trataron de derrocar a Howard Hughes del control de la compañía aérea TWA.

El uso del término "paracaídas de oro" se ha incrementado significativamente a partir del 2008 debido a la recesión económica mundial, siendo utilizado principalmente por los medios de comunicación y en los debates de las elecciones presidenciales de 2008 en Estados Unidos.[1]

El uso de los paracaídas de oro tuvo una gran expansión en la década de 1980 en respuesta al gran aumento en el número de adquisiciones y fusiones empresariales y bancarias.

De acuerdo con un estudio realizado en 2006 por el Hay Group, firma de gestión de recursos humanos, los paracaídas de oro a los ejecutivos franceses son las más altos en Europa, y equivalente a los fondos recibidos por el 50% de los ejecutivos estadounidenses. En contraste, los ingresos de los ejecutivos franceses se encuentran dentro de la media europea.[2] [3]

Referencias[editar]