Misofonia

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Los que padecen misofonía no soportan los sonidos cotidianos de otras personas, como comer, sorber o masticar.

Misofonia —del griego μίσος (misos): aversión, y φωνή (foné): sonido— o sensibilidad selectiva al sonido consiste en el decremento de tolerancia a los sonidos. Se cree que es un trastorno neurológico caracterizado por experiencias negativas que son solo resultado de sonidos específicos, ya sean fuertes o suaves.[1] El término fue acuñado por los neurocientíficos estadounidenses Pawel y Margaret Jastreboff.[2]

Historia[editar]

El término misofonia, tal y como lo conocemos, fue acuñado en el año 2000 por los neurocientíficos estadounidenses Pawel Jastreboff y Margaret Jastreboff y se define como el decremento de tolerancia a determinados sonidos.

Se cree que es un trastorno neurológico, casi con toda seguridad localizado en las altas estructuras del sistema nervioso central y caracterizado por experiencias negativas que son solo resultado de sonidos específicos. Desde el punto de vista de quien padece misofonia, el cuerpo humano más bien parece una orquesta desafinada que atiende a sonidos rutinarios como si fuesen ataques sensibles hacia el oído del paciente.[3]

Diferencia con hiperacusia[editar]

A diferencia de la hiperacusia, la misofonia es específica para ciertos sonidos. Poco se sabe acerca de la localización anatómica de la anormalidad fisiológica que causa tales síntomas. Lo más probable es que se encuentre en las altas estructuras del sistema nervioso central.[4] Se ha especulado que la ubicación anatómica puede ser más central que la involucrada en la hiperacusia.[5]

Síntomas[editar]

Quienes padecen de misofonia se sienten comúnmente molestos, incluso furiosos, por sonidos tan comunes como los producidos por otras personas al comer, respirar, olfatear o toser. También por ciertas consonantes o por sonidos repetitivos.[6] Los individuos que la padecen pueden desarrollar ansiedad intensa y conducta de evitación (eludir relaciones personales), lo cual puede propiciar la disminución de la socialización. Algunas personas pueden sentir impulso de imitar, mediante mímica, lo que escuchan.[7]

Algunas fuentes no contrastadas sugieren que los primeros síntomas en los pacientes que la padecen suelen manifestarse a partir de los ocho años. Y la incidencia sobre los afectados es más alta cuando más relación tienen con las personas que producen el ruido. Es decir, molesta más cuando el que hace el sonido es un conocido o un familiar, que cuando son desconocidos.[cita requerida]

Prevalencia y comorbilidad[editar]

Actualmente se desconoce la prevalencia de la misofonia. Los grupos de personas que se identifican con esa condición sugieren que es más común de lo previamente reconocido.[7] En algunas encuestas a pacientes con tinnitus (tintineo), que es frecuente en el 4-5% de la población en general,[8] se reporta prevalencia de hasta 60%.[7] En un estudio de 2010 se obtuvo una cifra de 10%.[9]

Escala de activación Misophonia (MAS-1)[editar]

La siguiente escala es una traducción textual de The Misophonia Activation Scale (MAS-1)[10] adaptada al español.

Para el paciente de misofonía cualquier sonido como toser, respirar o masticar puede llegar a ser insoportable
Nivel Síntomas
Nivel-0 La persona afectada de misofonia oye un sonido que reconoce, pero no siente ninguna molestia.
Nivel-1 La persona afectada es consciente de la presencia de una persona conocida, pero no siente ninguna ansiedad.
Nivel-2 Un sonido conocido provoca malestar psíquico: irritación y/o molestia en el paciente. No hay síntomas de pánico o respuesta de lucha o huida.
Nivel-3 La persona siente crecientes niveles de malestar psíquico pero no se involucra en cualquier respuesta física. La víctima puede estar vigilante a estímulos audiovisuales.
Nivel-4 Persona con misofonia se involucra en una mínima respuesta física sin confrontaciones o conductas de afrontamiento, tales como pedir a la persona que le molesta que deje de hacer ruido, discretamente cubriendo un oído, o por pasar tranquilamente lejos del ruido. No hay pánico o síntomas de pánico.
Nivel-5 Persona con misofonia adopta mecanismos de supervivencia más polémicas, como cubrirse las orejas, imitando a la persona que le causa la molestia o mostrar irritación manifiesta.
Nivel-6 Persona con misofonia experimenta malestar psíquico considerable. Los síntomas de pánico, y una respuesta de lucha o huida, comienzan a participar.
Nivel-7 Persona con misofonia experimenta malestar psíquico considerable. El uso creciente (más fuerte, más frecuente) el uso de los mecanismos de supervivencia de confrontación. Puede haber excitación sexual no deseada. Paciente puede volver a imaginar el sonido que le molesta o las señales visuales, otra vez, a veces durante semanas, meses o incluso años después del evento.
Nivel-8 Persona con misofonia experimenta malestar psíquico considerable. Algunas ideas de violencia.
Nivel-9 Pánico/reacción rabia en pleno apogeo. Decisión de no recurrir a la violencia en la persona que causa la molestia. Imaginación del uso de la violencia física sobre un objeto inanimado. Irritación de pánico, la ira o grave puede manifestarse en la conducta de víctima.
Nivel-10 Nivel máximo de misofonia. El uso real de la violencia física contra una persona o un animal (por ejemplo, un animal doméstico). La violencia puede ser infligida a sí mismo (auto-daño).

Tratamiento[editar]

En la actualidad no existe un tratamiento específico y efectivo para la misofonía, si bien se ha comprobado que compartir nuestra fobia con otros pacientes puede ser de ayuda.

Mientras que algunas personas que padecen misofonía tratan de enmascarar los ruidos que causan su fobia con música, otras personas simplemente los intentan evitar ausentándose o huyendo de los lugares donde se producen los sonidos que les molestan. Dependiendo de la gravedad e incidencia de la misofonía, las consecuencias pueden llegar a ser muy serias para la persona que la padece. El paciente deja de tener relaciones personales, de involucrarse en actividades sociales, e incluso puede llegar a abandonar el hogar y discutir con otras personas sin que ellos puedan llegar a comprender qué es lo que le ocurre.

Las personas que padecen misofonía se sienten alienadas e incomprendidas porque se les suele tildar de histéricas o exageradamente sensibles, en ocasiones malhumoradas. Es transcendental y de vital importancia acudir al médico para que se pueda diagnosticar esta condición y probarse a sí mismo que no es una invención o un estado de ansiedad que le lleva a no soportar los sonidos de otras personas.

El médico (o psiquiatra) puede recomendarle distintos tipos de tratamiento, como por ejemplo, la terapia de rentrenamiento del tinnitus y la terapia cognitivo-conductual, que aunque no curen la misofonía, ayudan al paciente a tolerarla. Asimismo, poder hablar acerca del problema que se padece puede ser de gran ayuda.[11]

Es difícil que haya personas que admitan que padecen misofonía, sobre todo por la poca comprensión que esperar recibir en su entorno. En Facebook hay una comunidad de usuarios con casi 1.000 seguidores que están aunando esfuerzos en compartir la experiencia con pacientes de esta alteración enlace

Investigaciones[editar]

Miren Edelstein, un estudiante de doctorado en la Universidad de California en San Diego, ha realizado una investigación bastante extensa sobre esta enfermedad consistente en conectar electrodos a personas que se han diagnosticado como misofónicas[nota 1] a fin de comprobar que su aversión a ciertos sonidos era real y no simulada o sugestionada, como se podía pensar en un principio.

A los pacientes de misofonía se les hizo escuchar una serie de sonidos y se les sugirió que lo calificaran según su nivel de incomodidad para cada uno de los sonidos. Otro grupo de voluntarios sin síntomas misofonia sirvió como grupo de control. Los electrodos conectados a ambos grupos medían la conductividad eléctrica de la piel, una medida ampliamente aceptada de la activación fisiológica, ya que las glándulas sudoríparas en las manos son especialmente sensibles a los estímulos emocionales, y la piel se convierte en un mejor conductor ante la presencia de mayor cantidad de sudor, como era el caso del experimento.

El experimento dio como resultado que los misofónicos, frente a sonidos como la masticación de un chicle o respirar fuertemente, presentaron mayores niveles de sudoración en las manos, lo que demostró que la respuesta a esos sonidos era real.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. El término misofónico o misofónica no está consensuado para calificar a los pacientes que padecen esta alteración

Referencias[editar]

  1. Jonathan Hazell. «Decreased Sound Tolerance: Hypersensitivity of Hearing». Tinnitus and Hyperacusis Centre, London UK. Consultado el 5 de febrero de 2012. 
  2. Pawel J. Jastreboff, Margaret M. Jastreboff (Abril de 2003). «Tinnitis retraining therapy for patients with tinnitus and decreased sound tolerance». Otolaryngol Clin. 36(2): 321–36. PMID 12856300. 
  3. The Washington Post (1 de enero de 2010). «Misofonia: la insoportable tolerancia a los sonidos más cotidianos». Consultado el 25 de diciembre de 2014. 
  4. Aage R. Møller (2006). Hearing, Second Edition: Anatomy, Physiology, and Disorders of the Auditory System. Academic Press. ISBN 978-0-12-372519-6. 
  5. Aage R. Møller (2001). Textbook of Tinnitis, part 1. pp. 25–27. doi:10.1007/978-1-60761-145-5_4. Consultado el 5 de febrero de 2012. 
  6. Joyce Cohen (5 de septiembre de 2011). «When a Chomp or a Slurp is a Trigger for Outrage». The New York Times. Consultado el 5 de febrero de 2012. 
  7. a b c George Hadjipavlou, MD, MA, Susan Baer, MD, PhD, Amanda Lau and Andrew Howard, MD (2008). «Selective Sound Intolerance and Emotional Distress: What Every Clinician Should Hear». Psychosomatic Medicine (American Psychosomatic Society) 70: 739–40. Consultado el 5 de febrero, 2012. 
  8. Jastreboff, P., Jastreboff, M. (2 de julio de 2001). «Components of decreased sound tolerance : hyperacusis, misophonia, phonophobia». Consultado el 5 de febrero de 2012. 
  9. Sztuka A, Pospiech L, Gawron W, Dudek K. (2010). «DPOAE in estimation of the function of the cochlea in tinnitus patients with normal hearing.». Auris Nasus Larynx. 37(1): 55–60. PMID 19560298. 
  10. MISOPHONIA UK (1 de enero de 2010). «The Misophonia Activation Scale (MAS-1)». Consultado el 24 de febrero de 2013. 
  11. hear-it.org (1 de enero de 2010). «Qué hacer con la misofonía». Consultado el 24 de diciembre de 2014. 

Enlaces externos[editar]