Métodos de razonamiento

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El término métodos de razonamiento hace referencia a un número determinado de maneras, por medio de las cuales, es posible utilizar efectivamente la facultad humana que permite resolver problemas. Según las características de los problemas a resolver, el pensamiento opera de forma distinta al momento de razonar; por eso es importante que (al menos los estudiantes y los profesionales en cualquier área del conocimiento) aprendan a identificar las formas correctas que se deben emplear, en cada situación específica, para lograr una resolución efectiva del problema que se pueda plantear, y así, poder desarrollar y mejorar sus capacidades intelectuales.

Método deductivo[editar]

Puede decirse que es el método más común o más utilizado al momento de razonar, puesto que, generalmente, la mayoría de las personas, prefiere fundamentar sus argumentos o hipótesis en principios o leyes generales. El razonamiento deductivo, puede definirse como aquél “proceso discursivo y descendente que pasa de lo general a lo particular”. Proceso discursivo porque es “mediato”; porque se efectúa siguiendo una serie de “pasos lógicos” y “descendente” porque baja, desciende de algo general a un aspecto particular y/o singular; en fin, llega a lo individual o concreto, a partir de lo abstracto.[1] Estos razonamientos deductivos, nos permiten referir los objetos o fenómenos estudiados a las leyes que los rigen; de igual manera, permiten descubrir una consecuencia desconocida, a partir de un principio conocido. Estos principios se consideran como premisas. Un ejemplo claro de razonamiento deductivo sería el siguiente:

“Todos los metales son maleables.” (Premisa 1) “El oro es metal.” (Premisa 2) Luego, (término de enlace o conector) “El oro es maleable.” (Conclusión).[2]

Este es un método que, por lo general, se distingue porque parte de premisas generales para llegar a una conclusión particular o concreta. Sin embargo, más adelante, se clarificará la distinción exacta del método deductivo, con respecto a los otros métodos de razonamiento.

El método deductivo, parte de la razón inherente a cada fenómeno, para establecer conclusiones lógicas.

Método inductivo[editar]

Es un método, al igual que el deductivo, muy importante y también muy utilizado, sobre todo por los científicos.

Los razonamientos inductivos, a diferencia de los deductivos, van de lo particular a lo general, o de lo menos general a lo más general. Por ejemplo, se analizan tres casos (a, b, c), se determina que todos ellos tienen una característica, y esto permite obtener un juicio universal.

Ejemplo:

“El animal a, el animal b, y el animal c, están compuestos de células.” “El animal a, el animal b y el animal c son gatos.” Luego, todos los gatos están compuestos de células”.[3]

Cuando en este método se parte de algunos casos, la inducción se denomina “incompleta”; por el contrario, cuando se enumeran todas las cosas para llegar a una conclusión general, esta inducción se conoce como “completa”.

Por lo general, parte de la observación exacta de fenómenos particulares para llegar a conclusiones empíricas, extraídas de la experiencia.

Diferencia entre inducción y deducción[editar]

Algunos dan por hecho que la deducción y la inducción son procesos opuestos, lo cual no es del todo cierto. Sin embargo existe una diferencia entre ellas, que va más allá del simple punto de partida y de finalización que toma cada uno de estos métodos; que se entiende como inverso al del otro método (deducción: de lo general a lo particular, e inducción: de lo particular a lo general).

La fuerza de la afirmación acerca de la relación entre las premisas y la conclusión del enunciado, es el punto clave de la diferencia entre la deducción y la inducción. Esto quiere decir que en la deducción, se afirma que la conclusión se sigue de las premisas necesariamente; mientras que en la inducción, la conclusión se sigue de las premisas solamente de manera probable.[4]

Debido a esta razón, los enunciados deductivos se califican como válidos o inválidos; será válido un enunciado o argumento cuando las premisas, de ser verdaderas, proporcionan bases contundentes para la verdad de la conclusión. Y, en este método, es imposible que las premisas sean verdaderas, a menos que la conclusión también lo sea. Por tanto, cuando el razonamiento es incorrecto, el enunciado será inválido. De esta manera, en la deducción, o bien las premisas apoyan realmente a la conclusión, de forma concluyente, o no logran hacerlo. De otro lado, la inducción no pretende que sus premisas sean fundamentos para la verdad de la conclusión, sino solamente que proporcionen cierto apoyo a dicha conclusión; por ende, en la inducción los argumentos o hipótesis, no pueden ser calificados de válidos o inválidos, sino de mejores o peores, de acuerdo con el grado de apoyo que las premisas otorguen a las conclusiones.[5]

Método analógico[editar]

La mayoría de las inferencias cotidianas, proceden por analogía. Un ejemplo sencillo de analogía sería el siguiente:

Se puede inferir que el nuevo par de zapatos que se ha comprado durarán bastante tiempo, porque así ha ocurrido con los otros zapatos que se han comprado en la misma tienda.

La analogía es la base de la mayoría de los razonamientos ordinarios, por cuanto, la gente tiende a tomar decisiones basándose en experiencias pasadas o en otro tipo de comparaciones.[6]

Este método consiste en atribuirle a un objeto que se investiga, las propiedades de otro análogo que ya es conocido.

Ejemplo:

Si se sabe que Marte y la Tierra, son planetas similares, y que en la Tierra hay vida, se puede concluir qué, probablemente, en Marte habrá vida.[7]

Ningún “argumento” analógico pretende ser matemáticamente cierto. Lo único que se puede afirmar de ellos es un grado de probabilidad.[8]

Diferencia fundamental entre la analogía y los métodos deductivo e inductivo[editar]

La analogía se distingue básicamente, de la inducción y de la deducción, en que va de lo particular a lo particular; y, a eso se le añade que su grado de certeza es menor, ya que llega a conclusiones meramente probables.[9]

Complementando la información anterior; todos los razonamientos analógicos tienen la misma estructura general, o siguen el mismo patrón. Dado lo anterior, toda inferencia analógica, parte de la similitud entre dos o más cosas, en uno o más respectos, para concluir la similitud de esas “cosas” en cualquier algún otro respecto.[10]

El método analítico y el método sintético[editar]

Para entenderlos mejor es necesario comprender bien el concepto de análisis. Este término hace referencia a “la descomposición de un fenómeno en sus elementos constitutivos”.[11]

El método analítico descompone una idea o un objeto en sus elementos (mediante un proceso de distinción y diferencia); descompone un todo en sus elementos básicos, y por tanto, va de lo general (lo compuesto) a lo específico (lo simple). Mientras que el método sintético, combina los elementos, conexiona relaciones y forma un todo o conjunto para constituir una homogeneidad y semejanza pero realizando las distinciones pertinentes. El análisis y la síntesis se compenetran en la unidad del método.[12]

No obstante, se trata de dos procedimientos distintos, pero que siguen un mismo camino; puesto que, la síntesis sin el análisis, no puede “reproducir la realidad”, ya que para conocer la realidad, es necesario observarla y estudiarla en toda la complejidad de sus aspectos.[13]

Conclusiones[editar]

Puede entenderse que el método deductivo es aquél que, más allá de ir de lo general a lo particular, busca proporcionar (si o si)las premisas, bases o fundamentos determinantes para garantizar la veracidad de la respectiva conclusión. Normalmente parte de leyes generalizadas o de razones inherentes a los fenómenos, para establecer conclusiones puramente lógicas.

El método inductivo es aquél método que, mediante las premisas, pretende proporcionar fundamentos más o menos probables a la conclusión. La estructura que usualmente maneja es ir de lo particular a lo general. Es muy útil cuando se aplica en las ciencias, y generalmente se efectúa de manera empírica, mediante la observación de fenómenos particulares.

A pesar de que poseen rutas o caminos que van en distintas direcciones, tanto la deducción como la inducción, son procesos que están muy vinculados entre sí. Lo anterior se podría justificar, teniendo en cuenta que, los principios generales de los que parten los razonamientos deductivos, tienen su origen en los hechos que se observan por medio de la experiencia, casi en cualquier caso que se pueda plantear. Los enunciados deductivos o son válidos o no lo son; mientras que, los inductivos se califican o se clasifican según el grado de probabilidad con la que sus premisas aportan fundamento para la mayor o menor veracidad de las conclusiones.

Se puede afirmar que, el método analógico es el de la comparación; mediante el cual, se pretende llegar a una conclusión probable de un fenómeno o problema, tomando como referencia otro que pueda tener elementos en común. Es un método que permite suponer y establecer conclusiones que pueden ser razonables, pero, sin embargo, siempre es bueno poder probar concretamente lo que se estudia para que exista veracidad y seguridad sobre el objeto de estudio. De todas maneras, la razón anterior no quita la utilidad que este método le proporciona a la gente, al momento de pensar tomando como base lo que está al alcance.

Los métodos deductivo e inductivo, casi siempre se desempeñan combinando postulados o ideas generales con otras particulares, mientras que, en términos generales, la analogía siempre se desempeña comparando casos particulares para llegar, la mayoría de la veces, a conclusiones particulares, pero objetivas.

El método analítico y el método sintético son indispensablemente complementarios. El análisis permite observar adecuadamente la realidad que se estudia (meticulosamente, parte por parte); y la síntesis, facilita la determinación de nuevas tesis o juicios respecto de la realidad analizada. Como consecuencia de la aplicación correcta de estos dos métodos, se producen buenas conclusiones y/o resultados.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. ESCOBAR, Gustavo. El Razonamiento. En: Lógica Nociones y Aplicaciones. 1 ed. México D.F.: McGraw-Hill. 1999. p. 152-153.
  2. ESCOBAR, Gustavo. El Razonamiento. En: Lógica Nociones y Aplicaciones. 1 ed. México D.F.: McGraw-Hill. 1999. P. 153.
  3. ESCOBAR, Gustavo. El Razonamiento. En: Lógica Nociones y Aplicaciones. 1 ed. México D.F.: McGraw-Hill. 1999. P. 153.
  4. COPI, Irving M. Y COHEN, Carl. Introducción. En: Introducción a la Lógica. Versión autorizada en español de la obra publicada en inglés con el título: Introduction to Logic. Traducción: GONZÁLES, Edgar A. México D.F.: Editorial Limusa, 2004. p. 74.
  5. COPI, Irving M. Y COHEN, Carl. Introducción. En: Introducción a la Lógica. Versión autorizada en español de la obra publicada en inglés con el título: Introduction to Logic. Traducción: GONZÁLES, Edgar A. México D.F.: Editorial Limusa, 2004. p. 70-71.
  6. COPI, Irving M. Y COHEN, Carl. Introducción. En: Introducción a la Lógica. Versión autorizada en español de la obra publicada en inglés con el título: Introduction to Logic. Traducción: GONZÁLES, Edgar A. México D.F.: Editorial Limusa, 2004. p. 444.
  7. ESCOBAR, Gustavo. El Razonamiento. En: Lógica Nociones y Aplicaciones. 1 ed. México D.F.: McGraw-Hill. 1999. P. 160.
  8. COPI, Irving M. Y COHEN, Carl. Introducción. En: Introducción a la Lógica. Versión autorizada en español de la obra publicada en inglés con el título: Introduction to Logic. Traducción: GONZÁLES, Edgar A. México D.F.: Editorial Limusa, 2004. p. 445.
  9. ESCOBAR, Gustavo. El Razonamiento. En: Lógica Nociones y Aplicaciones. 1 ed. México D.F.: McGraw-Hill. 1999. P. 161.
  10. COPI, Irving M. Y COHEN, Carl. Introducción. En: Introducción a la Lógica. Versión autorizada en español de la obra publicada en inglés con el título: Introduction to Logic. Traducción: GONZÁLES, Edgar A. México D.F.: Editorial Limusa, 2004. p. 446.
  11. El Método Analítico como Método Natural. p. 1., consultado el 6 de septiembre de 2013]. Disponible en Internet.
  12. El Método Analítico como Método Natural. p. 3. consultado el 6 de septiembre de 2013. Disponible en Internet.
  13. El Método Analítico como Método Natural. p. 4. consultado el 6 de septiembre de 2013. Disponible en Internet.

Enlaces externos[editar]