Judge Holden

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Judge Holden es, supuestamente, un personaje histórico; un asesino asociado con John Joel Glanton como un "cazador de cabelleras" profesional de mediados del siglo XIX.[1] Hasta la fecha, la única fuente que hay de la probable existencia de Holden es la autobiografía de Samuel Chamberlain, My Confession. Chamberlain describe a Holden como una persona inteligente, bien versada y físicamente grande. También, es descrito como quizá el más despiadado de la banda errante de asesinos liderados por Glanton.

Judge Holden en Meridiano de Sangre[editar]

El Holden ficticio, es una figura central en la novela Meridiano de Sangre de Cormac McCarthy. En la novela, él y Glanton son los líderes del grupo de criminales nómadas que roban, violan y asesinan a lo largo de la frontera entre Texas y México.

Se le describe como un hombre de siete pies de alto (2.13 m) y sin vello corporal. Un estudio de la novela reporta que Holden es un hombre "violento, sin escrúpulos y que da miedo."[2] A lo largo de la novela, asesina a mucha gente, incluyendo niños. Comprobar la existencia de Holden se ha convertido en el pasatiempo de algunos estudiosos de la obra de Cormac McCarthy.

En 2002, Book Magazine, le otorgó a Holden, en su personificación en Meridiano de Sangre, el lugar 43 de los mejores personajes de ficción desde 1900.[3]

En su representación en Meridiano de Sangre, Holden es una figura misteriosa, un asesino a sangre fría. Aparte de asesinar niños, es visto atrayendo niños con dulces, los mismos que desaparecen cuando él está en los alrededores. Más adelante, en un punto de la novela, es visto con una niña de 12 años desnuda en su cuarto. Holden muestra un amplio conocimiento en paleontología, arqueología, lingüística, derecho, dibujo técnico, geología, química, prestidigitación y filosofía, por nombrar algunas ramas de estudio.

Es muy alto, ancho y extremadamente fuerte, capaz de sostener y blandir un cañón Howitzer como si fuera un arma regular. Su piel es tan pálida que parece que no tuviera pigmento. Es lampiño, no tiene cejas ni pestañas. Su extraña apariencia, así como sus agudos y extremadamente rápidos reflejos, fuerza, aparente inmunidad a dormir y envejecer y otras habilidades, apuntan a que es algo más que un ser humano ordinario.

En las últimas páginas de la novela, McCarthy hace una referencia directa a que el Juez es una entidad supernatural, o hasta un concepto personificado.

Debate académico[editar]

En su ensayo "Gravers False and True: Blood Meridian as Gnostic Tragedy", el profesor de literatura Leo Daugherty argumenta que el Holden de McCarthy es, o por lo menos personifica, a un gnóstico magistrado de la antigua Atenas, una especie de demonio. Harold Bloom declaró que el Holden de McCarthy es "la figura más terrorífica de toda la literatura Americana"[4] y comparado favorablemente con Iago de Shakespeare].

Referencias[editar]