Engracia de Zaragoza

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Santa Engracia
Saint Engratia.JPG
Nacimiento Finales del siglo III.
Bracara Augusta
Fallecimiento 303
Zaragoza
Venerada en Iglesia Católica
Canonización Antigua
Festividad 16 de abril
Patronazgo Aragón y Universidad de Zaragoza

Santa mártir zaragozana.

Biografía y martirio[editar]

Murió víctima de la persecución decretada por Diocleciano en el 303. Fue mandada hacia el Rosellón con el fin de casarse con un noble rico de allá, la acompañaba su tío Lupercio, diecisiete nobles y una sirviente llamada Julia. Se hallaba en Zaragoza mientras viajaba cuando fue puesta en marcha la persecución contra los cristianos. Intercedió por los cristianos ante los tribunales romanos haciéndose ella misma reo de tortura. Le arañararon las carnes con garfios, le cortaron un pecho y le clavaron un clavo en la cabeza.

Se conservan sus restos en la iglesia basílica de Santa Engracia de Zaragoza. Habían proliferado los cristianos en el Imperio al amparo de la menor presión de las leyes en tiempo de Galieno. Los había en el campo y más en las ciudades, se les conoce en el foro, se les ve entre los esclavos, en el ejército y en los mercados. Han contribuido otras causas a desparramar la fe de Cristo entre las gentes: el aburrimiento del culto a los vanos dioses paganos, el testimonio que dieron los mártires y que muchos vieron, la transmisión boca a boca de los creyentes y el buen ejemplo.

Diocleciano ha conseguido la unidad territorial, política y administrativa; quiere unificar también la religión y para ello debe hacer sucumbir la religión de Cristo frente a la del Estado. Da cuatro edictos al respecto y elige cuidadosamente a las personas que sean capaces de hacerlos cumplir. Daciano será quien siembre el territorio de España, bajando desde el noreste hasta el centro, con semillas de cristianos.

Engracia es la joven novia graciosa que viaja desde Bracara Augusta, en Galecia, hasta el Rosellón, en Francia, para reunirse con su amado. Dieciocho caballeros de la casa y familia la acompañan y le dan cortejo. Al llegar a Zaragoza y enterarse de las atrocidades que está haciendo el prefecto romano, se presenta espontáneamente ante Daciano para echarle en cara la crueldad, injusticia e insensatez con que trata a sus hermanos. Termina martirizada, con la ofrenda de su vida y la de sus compañeros.

Las actas del martirio. describen los hechos martiriales con el esquema propio a que nos tienen acostumbrados en el que es difícil atreverse a separar qué cosa responde a la realidad y qué es producto imaginativo consecuencia de la piedad de los cristianos. El diálogo entre la frágil doncella y el cruel mandatario aparece duro y claro; ella emplea razonamientos plenos de humanidad y firmes en la fe con los que asegura la injusticia cometida -hoy se invocarían los derechos humanos-, la existencia de un Dios único a quien sirve, la necedad de los dioses paganos y la disposición a sufrir hasta el fin por el Amado; él utiliza los recursos del castigo, la amenaza, la promesa y el regalo. En resumen, la pormenorizada y prolija descripción del tormento de la joven cuenta que primero es azotada, luego sufre los horrores de ser atada a un caballo y arrastrada, le rajan el cuerpo con garfios, llegan a cortarle los pechos y le meten en su cuerpo un clavo; para que más sufra, no la rematan, la abandonan casi muerta sometida al indecible sufrimiento por las heridas hasta que muere. Los dieciocho acompañantes fueron degollados a las afueras de la ciudad.

Un siglo más tarde del glorioso lance cantó Prudencio en su Peristephanon las glorias de los innumerables mártires cesaraugustanos, nombró a los dieciocho sacrificados y a la joven virgen Engracia, invitando al pueblo a postrarse ante sus túmulos sagrados.

Engracia es la figura de la mártir que el pueblo, siempre sensible a la grandeza, ha sabido mirar con simpatía, la ha dorado con el mimo del agradecimiento, la bendice por su valentía, la compadece por sus sufrimientos y quisiera imitarla en su fidelidad.

Bibliografía[editar]

  • Fatás, Guillermo (1981). Caesaraugusta christiana»; en I Concilio de Caesaraugusta (380 d.C.). I. «Fernando el Católico». 
  • editado por Alba Cuarentaysiete:)

Enlaces externos[editar]