Electroterapia

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  • La electroterapia es una disciplina que se engloba dentro de la medicina fisica y rehabilitación y se define como el arte y la ciencia del tratamiento de lesiones y enfermedades por medio de la electricidad.

La Historia de la Electroterapia es muy antigua y se remonta a la aplicación de las descargas del pez torpedo en la época griega y romana (véase, Historia, en fisioterapia).

Imagen de un TENS, aparato que genera pulsos eléctricos con fines analgésicos.

Actualmente, la tecnología ha desarrollado numerosos aparatos (productos sanitarios) para la aplicación de la electroterapia sin correr riesgos de efectos secundarios, como los TENS o los estimuladores de alta o baja frecuencia.

Los principales efectos de las distintas corrientes de electroterapia son:

  • Anti-inflamatorio.
  • Analgésico.
  • Mejora del trofismo.
  • Potenciación neuro-muscular.
  • Térmico, en el caso de electroterapia de alta frecuencia
  • fortalecimiento muscular
  • mejora transporte de medicamentos
  • disminución de edema
  • control de dolor
  • Mejora sanación de heridas

Potencial de Acción[editar]

unidad básica de comunicación de un nervio en reposo tiene una carga de 60-90mV.

la velocidad de la que se propaga el potencial de Acción depende el diámetro del nervio así como si este esta mielinizada o no.

Se aplica en procesos dolorosos, inflamatorios músculo-esqueléticos y nerviosos periféricos, así como en atrofias y lesiones musculares y parálisis.

Existe la posibilidad de aplicarla combinada con la ultrasonoterapia.

La electroterapia es una prescripción médica y es aplicada por un fisioterapeuta o bien una técnica de tratamiento aplicada a manos de un Kinesiólogo, dependiendo del país.


PRECAUCIÓN: Productos fraudulentos Bajo este nombre hay en ocasiones presentes información de productos fraudulentos, tenga en cuenta la siguiente información de las Autoridades Sanitarias.

Cuando una persona es víctima de una enfermedad grave como son el cáncer, el VIH, etc en su desesperación cree en cualquier "invento" que le pongan a su alcance. Esta actitud que es humana por parte del paciente, es totalmente deleznable por parte de las organizaciones y personas que se benefician de la desgracia ajena. Para ejemplos de este punto ver en las referencias la de la Asociación Americana del Cáncer y la nota de la FDA contra la publicidad online de esta última es este párrafo:

Mientras el fraude es una forma cruel de codicia, el fraude que involucra tratamientos contra el cáncer puede ser particularmente despiadado, en especial debido a que la información fraudulenta puede viajar a través de Internet en un instante.

“Cualquier persona que sufra de cáncer, o conozca a alguien que lo padezca, comprende el temor y la desesperación que puede producir”, dice Gary Coody, R.Ph., Coordinador Nacional de Fraude en la Salud y Funcionario de Seguridad del Consumidor de la Oficina de Asuntos Reglamentarios de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, Food and Drug Administration).

“Puede haber gran tentación de aprovechar cualquier cosa que parece ofrecer una opción de cura”. Los productos y dispositivos medicinales para tratar el cáncer deben obtener la aprobación de la FDA antes de ser comercializados. El proceso de revisión de la agencia ayuda a garantizar que estos productos sean seguros y eficaces.

Sin embargo, siempre es posible encontrar a alguna persona o empresa ficticia vendiendo “tratamientos”contra el cáncer. Dichos “tratamientos” se ofrecen de muchas maneras, incluidos píldoras, tónicos o cremas. “Por lo general, estos productos se ofrecen como tratamientos naturales y suplementos alimenticios”, dice Coody. Muchos de los productos fraudulentos contra el cáncer incluso parecen completamente inofensivos, consideraci pero pueden causar un daño indirecto al retrasar o interferir con tratamientos beneficiosos probados.

“Los anuncios y otros materiales promocionales para “curas” contra el cáncer, probablemente son tan antiguos como la prensa”, dice Coody. “Sin embargo, Internet ha hecho el problema más complejo al brindar a los vendedores ambulantes de estos, a menudo peligrosos, productos un nuevo punto de venta”.[1]

Estos productos que no tienen una finalidad sanitaria (no entran en la definición de producto sanitario o bien establecen indicaciones y finalidades que no están soportadas por una base científica) y no obstante ostentan el marcado CE de conformidad con las directivas de productos sanitarios y/o reivindican una aplicación médico-sanitaria, son productos fraudulentos y su comercialización y uso puede y debe ser denunciado a las Autoridades Sanitarias (ver Vigilancia productos sanitarios).

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]