Ectoparásito

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
El piojo humano (Pediculus humanus) es un ectoparásito

Un ectoparásito es un organismo que vive en el exterior de otro organismo (el huésped) y se beneficia de la relación a expensas de éste.[1]

En términos generales es un parásito que vive en la superficie de otro organismo parasitado (huésped)

Algunos ectoparásitos, como las cochinillas en las plantas, o los aradores de la sarna en animales, establecen una asociación permanente con su huésped, a menudo, con una fuerte reducción anatómica. Otros, como es la regla en los parásitos hematófagos, se desplazan activamente en busca de individuos a los que explotar, estando entre los más comunes las garrapatas.

Una clase notable de relaciones simbióticas es la que existe entre animales que acicalan a otros, actuando como limpiadores de ectoparásitos, acción que realizan, peces, crustáceos y aves, como la garcilla bueyera (Bubulcus ibis) y los picabueyes (género Buphagus) entre otros.

Los parasitismos o parasitismos externos son enfermedades que se dan con frecuencia, siendo mucho mayor su incidencia en los meses cálidos. Afectan a la piel de los animales de dos formas: ectodérmica (sobre la piel) o contraindica (dentro de la piel), pero a veces pueden ser vector de enfermedades graves.

Los principales parásitos externos -por ser los más comunes- que pueden afectar al hombre y animales domésticos son las pulgas, garrapatas, los piojos, los ácaros del oído y los productores de la sarna.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Diccionario especializado de Biología. 2001. Grupo Editorial Norma. Colección la llave de la ciencia. ISBN: 84-8276-385-7