Discusión:Circulación atmosférica

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Dos sugerencias[editar]

  • Primera: Debe mejorarse el aspecto referente a la circulación en la zona ecuatorial y en las zonas polares. En la zona ecuatorial, la gran altura de la Atmósfera se debe a la fuerza centrífuga producida por la rotación terrestre, que es muy grande en la zona ecuatorial y nula en los polos. Este gran espesor de la Atmósfera es el que explica el origen de los alisios, en ambos hemisferios: el gran espesor (unos 20 km) crea una especie de succión porque el aire asciende (por lo cual constituye una franja de baja presión de origen dinámico, es decir, motivado por la rotación terrestre. A esta franja se le denomina, con mayor propiedad, la Zona de Convergencia Intertropical o CIT. --Fev 06:01 23 oct 2006 (CEST)
  • Segunda: Tampoco está clara la idea de la circulación oceánica en el Pacífico. La circulación oceánica, tanto en el Atlántico como en el Pacífico, es similar y casi coincidente con la circulación atmosférica, con ciertas diferencias debidas en gran parte a que el aire es compresible y el agua no lo es. Pero hacer ver que las corrientes oceánicas se deben exclusivamente a los vientos constantes es un error. Tampoco la mayor altura del agua en las costas orientales del Pacífico se debe a los vientos, sino a la rotación terrestre. Veamos: la mayor densidad del agua se alcanza a los 4º C y en la medida en que se calienta asciende por convección, como podemos comprobar calentando agua en una olla. Por ello es que la temperatura de la zona abisal se mantiene constante después de cierta profundidad: es lógico suponer que teniendo la máxima densidad a 4 grados, el agua del fondo del océano tenga exactamente esa temperatura y que sea físicamente imposible que se congele porque el agua es menos densa a los 0º (punto de congelación) o a los 8º (por decir una cifra) que a los 4º y, por lo tanto ascendería, más rápido si pudiera concebirse su transformación en hielo. Pero esa gran presión que soportan las aguas profundas y, sobre todo, el hecho de encontrarse más de 5 km más cerca del centro de la Tierra le dan a las aguas profundas una mayor fuerza centrípeta que la que tienen en la superficie de los océanos, donde predomina la fuerza centrífuga (en dirección contraria al movimiento de rotación), que hace que las corrientes ecuatoriales vayan de este a oeste, es decir, de las costas orientales (Sahara Occidental y costa occidental peruana y ecuatoriana) hacia las costas occidentales (América del Sur y las Antillas en el Atlántico y SE asiático en el Pacífico). Como es lógico, se produce un ascenso de aguas profundas muy frías motivado a que este ascenso debe compensar el agua que se desplaza hacia el oeste en la superficie. --Fev 02:37 19 nov 2006 (CET)

Un planteamiento[editar]

Creo que valdría la pena tratar aquí, en la página de discusión, un esquema coherente e integral (sobre todo, desde el punto de vista científico) de todo el artículo, que esté durante un tiempo prudencial (digamos, un mes o dos) con el fin de someterlo a la lectura y discusión de los usuarios con el fin de pasarlo al cabo de dicho tiempo de manera completa. --Fev 21:24 19 nov 2006 (CET)

Intercambio de calor entre el ecuador y los polos[editar]

  • No debemos subestimar el papel de las corrientes oceánicas en el flujo de calor desde las latitudes ecuatoriales hacia las templadas y polares, como parece inferirse de la lectura del artículo identificado con el número 1 en las referencias. Este es un error evidente, y que muestra la dificultad en la comprensión integral del tema aquí tratado por parte del ciudadano promedio e incluso de investigadores y científicos en los temas atmosféricos y oceanográficos.
    • La capacidad de transporte de calor por parte de un fluido depende, evidentemente, de la masa de dicho fluido: cuanto mayor sea esa masa, mayor será su capacidad para absorber y transportar calor. Como la masa del agua oceánica es muy superior a la de la atmósfera es lógico suponer que los océanos son los responsables del mayor flujo de calor entre la zona intertropical y las templadas o polares. Lo que sucede es que resulta difícil diferenciar cuantitativamente cuál es el calor absorbido directamente por la atmósfera a través de la insolación (casi insignificante, por lo demás) y a través del calor reflejado por los continentes, para así compararlo con el que absorbe la atmósfera del propio océano.
    • El aire es diatérmano, es decir, que se trata de un fluido que se deja atravesar por los rayos solares sin calentarse. Es el calor reflejado por la superficie terrestre (o marina) el que posteriormente calienta a la franja inferior de la atmósfera. Este calentamiento indirecto se manifiesta a través de los espejismos en días calurosos en los desiertos y en las carreteras y en la reverberación que se produce en los techos de los automóviles: no son los rayos solares los que calientan el aire, sino los rayos infrarrojos que se reflejan en la superficie y que, debido a su mayor longitud de onda, pierden rápidamente su capacidad de intercambio de calor con dicha capa inferior del aire. Con el agua de los océanos sucede un fenómeno físico diferente e inverso al de la atmósfera. Los rayos infrarrojos calientan directamente la capa superior del agua y disminuyen sus efectos rápidamente al aumentar la profundidad. Es por ello que en las aguas inmóviles de alguna playa, lago o piscina, la temperatura de las aguas que tenemos en los pies es mucho más baja que la de las aguas superficiales. Esta característica de las aguas (no ser diatérmanas) es la que explica el color azul de las aguas profundas, ya que la absorción de todo el espectro de la luz blanca (luz solar) sólo está limitada a una profundidad muy escasa: los rayos de luz cálida (rojos) penetran poco en las aguas por su mayor longitud de onda, mientras que los rayos más fríos (tonos azules) penetran a mayor profundidad.
    • La circulación de los vientos constantes coincide a grandes rasgos con la de las corrientes oceánicas, lo que podría enmascarar la influencia mutua entre la parte líquida y la gaseosa en la superficie terrestre. Esta influencia mutua tiene dos manifestaciones importantes: por una parte, las corrientes marinas cálidas son las responsables de la enorme cantidad de calor que se traslada hacia las costas occidentales de Europa y de América del Norte en las latitudes templadas y polares. Dichos vientos constantes (vientos del oeste) absorben ese calor (en forma de nubes) de las aguas superficiales de la corriente del Gulf Stream en el Atlántico y de Kuro Shivo en el Pacífico. Y en sentido inverso, la coincidencia de los vientos alisios del noreste y sudeste con las corrientes ecuatoriales de los hemisferios norte y sur, respectivamente, acelera, por un lado, la surgencia de aguas profundas frías en las costas occidentales de los continentes (Corriente de las Canarias y del Perú), ya que al proceder los vientos de África y América del Sur se crean unas olas de traslación muy superficiales hacia el este y esa traslación origina, parcialmente, la succión que explica dicha surgencia. Se hace notar que esta surgencia de aguas frías en las costas occidentales de los continentes se debe, no sólo a la dirección de los vientos alisios en la zona intertropical, sino a la dirección de las aguas oceánicas en la zona abisal (de oeste a este, al igual que la Tierra en su movimiento de rotación) cuando el plano inclinado del talud continental y las franjas inmediatas a las costas de África y América del Sur, obliga a las aguas profundas a ascender junto a la costa. --Fev 18:32 8 jun 2007 (CEST)

Circulación de Walker[editar]

Lo que se ha indicado en el punto anterior se confirma en lo endeble de la idea de la circulación de Walker desde el punto de vista científico: no existe posibilidad de que las diferencias meteorológicas entre el Pacífico y el Índico, o entre las costas americana y asiática del Pacífico tengan una relación causal entre ellas, además de que los movimientos de compensación de las anomalías entre las dos zonas no pueden tener una escala de tales dimensiones. --Fev (discusión) 23:56 15 nov 2012 (UTC)

Acerca de la circulación horizontal en el Pacífico[editar]

En este tema se ha eliminado el siguiente texto: Esta célula ubicada completamente en el océano aparece como resultado de una marcada diferencia entre las temperaturas de la superficie de los extremos occidental y oriental. En circunstancias normales, las aguas del oeste son cálidas y las del este frías. El proceso comienza cuando la actividad convectiva sobre el ecuador de Asia Oriental y el aire frío que se hunde desde la costa occidental de Sudamérica crean un patrón de vientos que empuja el agua del Pacífico hacia el oeste y la amontona en el Pacífico occidental. (Los niveles de agua en el Pacífico Oeste son 60 cm más altos que en el Este, una diferencia que se debe únicamente a la fuerza del aire.)

Al respecto hay que señalar lo siguiente:

  • No existe relación entre las temperaturas superficiales del Este y Oeste del Océano Pacífico y el patrón de vientos que, presuntamente, acumulan agua en el Pacífico occidental. Los vientos en el Pacífico son, como sucede con todos los vientos planetarios, consecuencia del movimiento de rotación terrestre y no se deben a las diferencias de temperatura entre los dos extremos de dicho océano que, por otra parte, no pueden deberse a unas causas separadas por unos 15000 km de distancia.
  • Con relación a la altura del nivel del mar en los dos extremos del Pacífico (Este y Oeste) en la zona ecuatorial, sucede justamente lo contrario: lo mismo que ocurre en el Atlántico (afloramiento de agua fría en las costas occidentales de África frente a las islas Canarias - Corriente fría de las Canarias-) también en el Pacífico existe una corriente de aguas frías (corriente de Humboldt o del Perú) por el ascenso de aguas frías de grandes profundidades. Este ascenso es producido por la fuerza centrífuga del movimiento de rotación terrestre y produce la corriente ecuatorial en sentido opuesto al movimiento de rotación terrestre. Dicho ascenso de aguas frías es el responsable de que el nivel del mar en las costas del Ecuador y Perú sea unos 2 metros mayor que en las costas de Indonesia y Filipinas. --Fev (discusión) 23:54 15 nov 2012 (UTC)

Mis contribuciones en el artículo[editar]

Siempre he tratado de plantear los principios científicos de un tema en la página de discusión en lo que se refiere a artículos de Geografía física y, en especial, de meteorología tropical y de oceanografía, incluso en el caso de que yo mismo haya sido el iniciador del artículo (por ejemplo, en el caso de diatermancia, meteorología extrema y otros en los que sólo he sido un colaborador ocasional. Con ello he querido atraer la atención hacia la investigación de un tema científico que, como sucede en la actualidad, se facilita enormemente por la disponibilidad de una enorme cantidad de recursos técnicos, en especial, de imágenes satelitales a distintas escalas y con aparatos altamente especializados que permiten afinar enormemente la interpretación de la enorme montaña de datos que existe acerca del conocimiento de nuestra atmósfera y océanos.

Sin embargo, cuando se revisa el número de visitas a dicha página de discusión y se comprueba el reducido número de usuarios que lee las observaciones planteadas allí, parece tiempo perdido el haber planteado esas observaciones, ya que, a pesar de haber puesto el aviso de discutido en la propia página del artículo, la mayoría de las contribuciones realizadas en el mismo no toman en cuenta lo que aquí se ha indicado y siguen haciendo referencia a fuentes obsoletas que han sido progresivamente superadas. Y traducir, a veces bastante mal, estos artículos de otros idiomas, no es garantía de calidad, ya que también se incorporan los errores que existen en esos idiomas. Ello deja la puerta abierta para mejorar el artículo con un enfoque nuevo, bien fundamentado y con una bibliografía amplia y de análisis reciente. --Fev (discusión) 00:05 6 jul 2014 (UTC)