Dieta BARF

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Pastor blanco suizo comiendo carne cruda.

La Dieta B.A.R.F. (acrónimo de Biologically Appropriate Raw Food) es la práctica de alimentar a los perros, gatos y otros animales domésticos una dieta principalmente compuesta de alimentos crudos. En castellano se utiliza el término ACBA que quiere decir “Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados” o “Alimentación Cruda Biológicamente Adecuada”. Es decir, se trata de alimentar a los perros y gatos con alimentos crudos biológicamente adecuados a ellos.

Descripción[editar]

BARF fue desarrollada por el veterinario australiano Ian Billinghurst. Típicamente se compone de un 60-80% de huesos carnosos crudos, es decir los huesos con carne y músculos de res con más del 50% de carne (por ejemplo, cuello, espalda o alas de pollo)[1] y el 20-40% de frutas y vegetales crudos, huevos, vísceras, en lugar de alimentos comerciales o comidas caseras cocidas con suplementos. El Dr. Billinghurst describe el BARF de la siguiente manera:

«"El BARF es alimentar a los perros en forma apropiada. Su objetivo es maximizar la salud, longevidad, y capacidad reproductiva de los perros y, al hacerlo, minimizar la necesidad por intervención de veterinarios. ¿Cómo alimentas apropiadamente a un perro? Dándole la dieta para la que ellos evolucionaron y están diseñados para comer. Las dietas artificiales basadas en cereales causan problemas innumerables de salud. No son lo que tu perro fue programado para comer durante su largo proceso evolutivo. Una dieta biológicamente apropiada para un perro es una que consiste de comidas crudas enteras similares a las que los ancestros salvajes de los perros consumían. La comida alimentada debe contener el mismo balance y tipo de ingredientes que se consumían por aquellos ancestros salvajes. Esta comida debe incluir cosas tales como carne de los músculos, huesos, grasa, vísceras y materiales vegetales, y cualquier otro alimento que sea similar a lo que sus ancestros salvajes consumían."»

Los defensores BARF consideran que la carne cruda es preferible a las croquetas comerciales, porque estás últimas contienen maíz y soja, entre otras cosas.

Justificación[editar]

Objeción a la comida comercial[editar]

Se han formulado una variedad de argumentos sobre los problemas de salud asociados con la comida comercial para las mascotas. Quienes alimentan BARF, señalan que la comida comercial (pellets, pienso, croquetas) ha existido durante los últimos sesenta años, pero que los perros han consumido alimentos crudos durante milenios antes de que las comidas procesadas salieran al mercado. los entusiastas de los alimentos crudos suscriben los argumentos de abajo, pero postulan además que toda la carne cocida, deshuesada o no, es peor en comparación con la carne cruda.

  • El intenso calor utilizado para procesar comida para mascotas destruye y reduce los nutrientes como las vitaminas, minerales y enzimas.[2] Los estudios con ratas mostraron que la digestibilidad de aminoácidos en la comida para gatos cambia significativamente por el tratamiento térmico.[3] Los fabricantes de comida para mascotas deben suplementar los alimentos después del tratamiento térmico para reemplazar los nutrientes perdidos. La mayoría que apoya la alimentación BARF cree que los suplementos reducen el valor nutritivo en comparación con los mismos nutrientes en los alimentos crudos y que esos nutrientes -aún no reconocidos como esenciales por la ciencia nutricional- no pueden ser reemplazados. El mismo razonamiento es utilizado por algunos para rechazar la comida casera enriquecida con vitaminas. La mayoría de los propietarios afirman un cambio en el estado general de salud de las mascotas una vez que comienzan a alimentar a sus mascotas con alimentos crudos.
  • La comida comercial para mascotas, alimentos secos, en particular, a menudo contienen una gran cantidad de granos, que los defensores BARF aseguran son del todo inapropiados para perros y gatos. Ya que los gatos son obligatoriamente carnívoros, se cree que el cambio a una dieta predominantemente basada en carne cruda sería especialmente beneficioso (comparada con una dieta cruda para los perros) debido a la relativa incapacidad de los gatos para digerir granos. Los estudios que comparan la fuente de proteína en la comida seca para gatos concluyó que la digestibilidad de la proteína a base de carne es superior a la proteína basada en el maíz (uno de los granos más utilizados en la comida comercial).[4]
  • El veterinario y defensor de la alimentación cruda, Tom Lonsdale, asegura que las bacterias de los alimentos secos o enlatados o croquetas comerciales se pegan a los dientes y permiten a proliferar bacterias provocando "dolor en las encías, mal aliento y envenenamientos bacterianos que afectan al resto del cuerpo". Lonsdale, además, dice que los perros carecen de las enzimas necesarias para digerir los granos y el material vegetal y asegura que los granos cocidos a altas temperaturas pueden provocar que la fécula, las proteínas y las grasas se conviertan en "desnaturalizados o tóxicos en grados variables" El grano mal digerido sería compatible con bacterias productoras de toxinas en el intestino grueso que puede llegar a conducir sustancias nocivas a través de la pared intestinal hacia la circulación sanguínea", creando nuevos problemas en otros órganos.[5]

Objeción a la carne cocida en general[editar]

El proponente de la dieta BARF, Dr. Ian Billinghurst, afirma en sus libros que el perro ha evolucionado a lo largo de muchos millones de años con una dieta natural cruda y, lógicamente, ésta es la fuente del alimento ideal. Afirma que los alimentos procesados no ​​son “lo que el perro fue programado para comer durante su largo proceso de evolución", y dice que los alimentos similares a los que comían los antepasados ​​salvajes (por ejemplo, el lobo) de los perros son biológicamente más adecuados.[6]

Los defensores BARF también han señalado las prácticas de algunos zoológicos modernos que alimentan de carne cruda y huesos o cadáveres enteros a los carnívoros cautivos.[6] [7] El director del Folsom City Zoo Sanctuary ha dicho que: "El sentido común sugiere que no hay alimento más nutritivo que podamos ofrecerle a un carnívoro que el tipo de sus presas naturales." Si bien la alimentación cruda es generalmente bien aceptada en los zoológicos europeos, es un tema polémico dentro de los parques zoológicos americanos.[8] Las preocupaciones son similares a las expresadas por los detractores de la alimentación cruda e incluyen: inclusiones dentales, obstrucciones respiratorias, perforaciones intestinales, contaminación alimentaria y agresión social. Los beneficios incluyen una mejor salud oral, estimulación mental a través del procesamiento del cadáver (ver enriquecimiento conductual) y un nivel más alto de actividad. [9]

Los estudios de Pottenger indican que los gatos alimentados solamente con comida cruda se mantuvieron sanos y sin problemas de salud.

Los críticos han señalado los fallos de la asociación "natural igual a lo mejor".[10] El propio Billinghurst advierte "Hay graves peligros que van junto con la dieta natural y las condiciones naturales de los antepasados ​​o primos salvajes de nuestros perros".[6] Katie Merwick, que dirige un santuario de animales advierte en contra de "hacer un fetiche de lo que comen los animales en su hábitat natural"[10]

Gatos de Pottenger[editar]

La investigación que se ha utilizado para respaldar las afirmaciones de que los alimentos crudos son superiores a la comida cocinada es el estudio de Francis M. Pottenger, Jr. quién estudió 900 gatos en un período de 10 años (de 1932 hasta 1942).[11] Sus resultados mostraron que los gatos que fueron alimentados con 2/3 de carne cruda, 1/3 de leche bronca (sin pasteurizar) y una pequeña cantidad de aceite de hígado de bacalao estaban saludables y libres de enfermedad, mientras que los gatos alimentados con la comida de carne cocida desarrollaron enfermedades degenerativas y dificultades reproductivas, junto con nuevas generaciones plagadas con problemas de salud. El estudio se realizó antes de conocerse la importancia de la taurina en la dieta de los gatos y se ha sugerido que el grupo de gatos de Pottenger con alimentos cocidos simplemente sufría de deficiencia de taurina ya que el calentar o cocinar los alimentos causa una reducción en el contenido de taurina.[12] En un estudio sobre la deficiencia felina de taurina materna, el grupo de gatos con deficiencia de taurina mostró síntomas similares a los gatos de Pottenger con su dieta cocinada.[13]

En otro estudio, los gatos fueron alimentados con 2/3 de leche y 1/3 de carne. Todos los grupos fueron alimentados con carne cruda y distintos grupos obtuvieron leche cruda, pasteurizada, evaporada, condensada azucarada o enriquecida con vitamina D. Los gatos que recibieron la leche cruda fueron los más saludables, mientras que el resto mostraron diversos grados de problemas de salud similares al anterior estudio de la carne cocida.[14] Este estudio ha sido citado por los defensores de leche cruda como evidencia de los beneficios de la leche bronca.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

Referencias[editar]

  1. A Homemade Dog Food Diet Mary Straus, Whole Dog Journal
  2. Morris, Audrey; Audia Barnett, Olive-Jean Burrows (2004). «Effect of Processing on Nutrient Content of Foods» (PDF). Cajanus 37 (3):  pp. 160–4. http://www.paho.org/English/CFNI/cfni-caj37No304-art-3.pdf. 
  3. Hendriks, W.H.; M.M.A. Emmens, B. Trass, J.R. Pluske (1999). «Heat Processing Changes the Protein Quality of Canned Cat Foods as Measured with a Rat Bioassay» (PDF). J. Anim. Sci. 77 (3):  pp. 669–76. PMID 10229363. http://jas.fass.org/cgi/reprint/77/3/669.pdf. 
  4. Funaba M, Oka Y, Kobayashi S, et al. (October 2005). «Evaluation of meat meal, chicken meal, and corn gluten meal as dietary sources of protein in dry cat food». Can J Vet Res. 69 (4):  pp. 299–304. PMID 16479729. 
  5. Lonsdale (2005) p. 66
  6. a b c The BARF Philosophy Ian Billinghurst
  7. Lonsdale (2005) p. 18
  8. Supplemental Carcass Feeding for Zoo Carnivores Lee Houts, Curator, Folsom City Zoo, California. THE SHAPE OF ENRICHMENT Volume 8, No. 1 February 1999
  9. The Development of a Carcass Feeding Program Beth Stark, Curator of Behavioral Husbandry, The Toledo Zoo. Association of Zoos and Aquariums
  10. a b How safe is a raw diet? Not very: Ann N. Martin. June, 2005. Better Nutrition Magazine
  11. CALL OF THE WILD Amy Graves, The Boston Globe. March 16, 2003
  12. Tu, Jean-Louis. «Lesson of the Pottenger's Cats experiment: cats are not humans». beyondveg.com. Consultado el 25-10-2006.
  13. Sturman JA, Gargano AD, Messing JM, Imaki H (1 de abril de 1986). «Feline maternal taurine deficiency: effect on mother and offspring». J Nutr. 116 (4):  pp. 655–67. PMID 3754276. http://jn.nutrition.org/cgi/pmidlookup?view=long&pmid=3754276. 
  14. Natural Remedies for Dogs and Cats, C. J. Puotinen. P. 2-5, ISBN 978-0-87983-827-0

Enlaces externos[editar]

Artículos[editar]

Defensa[editar]

Crítica[editar]