Corriente fluvial

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La corriente fluvial es la escorrentía por el cauce de un río de las aguas procedentes de la arroyada, la fusión del hielo o de la nieve, los manantiales, etc.

Velocidad del flujo[editar]

Flujo en superficie

Se miden las corrientes fluviales recurriendo a los medios materiales y a los métodos y fórmulas de la hidrodinámica fluvial. La velocidad de los hilillos de agua varía considerablemente a lo largo del cauce, pero también en cada punto de la sección mojada, tanto de una orilla hacia la otra como del fondo a la superficie. La velocidad depende también de la pendiente, la profundidad y la rugosidad del lecho, las irregularidades de los márgenes, etc. Los hilillos de agua son tanto más rápidos cuanto más lejos circulan de los márgenes y del fondo. La mayor rapidez se da en la zona superficial, por encima de los puntos más profundos. Las líneas de igual velocidad son llamadas isodromas o isotaquias. La velocidad media de toda la sección mojada es inferior a 10 y hasta 20% a la velocidad de la capa superficial. en la superficie se observa que la máxima velocidad registrada rebasa entre 25 a 45% la velocidad media calculada entre los dos márgenes.

Cuando el régimen del río es normal, con un caudal medio, la velocidad suele ser inferior a 1 m/s en los cursos de agua de pendiente suave; se incrementa en el curso inferior si aumenta mucho la profundidad del cauce. En los ríos de mucho caudal y de pendiente acentuada, la velocidad suele ser de 1,5 a 2 m/s. Durante las crecidas excepcionales la velocidad llega a ser de 4 m/s en los ríos más caudalosos y de 5 a 10 m/s en algunos afluentes.

Turbulencias[editar]

La corriente es siempre turbulenta: en vez de discurrir paralelamente, los hilillos de agua se separan unos de otros, se entrecruzan y se enrollan sobre sí mismos hasta formar torbellinos muchas veces visibles en la superficie (cuando su eje es vertical). Esa turbulencia está provocada por las irregularidades del lecho y la presencia de obstáculos (pilares de los puentes, construcciones en los márgenes, árboles, etc.). Ello tiene por efecto frenar considerablemente la corriente fluvial.

Véase también[editar]