Camuflaje militar

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Carro de Reconocimiento M8 Greyhound del Ejército de Colombia en esquema de camuflaje para jungla.

El camuflaje militar es la habilidad por la cual un objetivo pasa desapercibido de la mirada de un soldado o vehículo enemigo, confundiéndose con el entorno que le rodea. También se puede mimetizar el uniforme mediante la maleza natural o artificial, como el barro, la nieve, las ramas, etc.

Etimología e historia[editar]

Según la Real Academia Española, camuflaje proviene del francés camouflage: Acción y efecto de camuflar. A su vez, camuflar es una variación hispánica del vocablo francés camoufler: Disimular la presencia de armas, tropas, material de guerra, barcos, etc., dándoles apariencia que pueda engañar al enemigo. Por extensión, también significa disimular dando a una cosa el aspecto de otra[1] [2]

La primera unidad militar de camuflaje fue creada durante la Primera Guerra Mundial por el ejército francés en 1915 y marcó el fin de los coloristas uniformes decimonónicos.

El camuflaje artístico en la guerra[editar]

Durante la Primera Guerra Mundial se probaron varias técnicas de camuflaje bélico. Una de ellas era el cubismo, utilizado por los británicos y los estadounidenses para proteger los barcos de la amenaza de los nuevos submarinos alemanes U-Boat.

Los aliados, al encontrarse desmoralizados y sin defensas efectivas, utilizaron los exploradores aéreos y la fotografía. Los franceses fueron los pioneros al contratar a artistas para idear métodos que disminuyeran la percepción de sus tropas, así como de elementos y equipos de destrucción. La mayoría de los intentos fracasaron, pero se siguió perfeccionando.

Engaño cubista[editar]

Al ser el camuflaje el arte del disfraz, de lo irreconocible y lo imperceptible, éste encontró su máxima expresión en el Dazzle Painting o Razzle Dazzle, una técnica pictórica aplicada desde los diseños cubistas (el arte del momento) para romper las líneas de los barcos en el mar.

El impulsor de este pensamiento fue el oficial Norman Wilkinson, inventor del Dazzle. Según lo escrito en su diario el 27 de abril de 1917, tuvo la idea de camuflar los barcos poniéndose en el lugar del observador imaginándonos al enemigo frente al camuflaje:

Cuando volvía a Davenport temprano por la mañana, tuve de repente la idea de que, como era imposible pintar un barco de forma que no lo avistara un submarino, había que hacer precisamente lo contrario, es decir, pintarlo no para lograr su baja visibilidad, sino de modo que rompiera su forma y confundiese al oficial del submarino enemigo.

Evolución[editar]

Aparte de los barcos, el camuflaje también impregnó a uniformes y aviones, que darían paso al conocido diseño del traje militarizado, con franjas de formas irregulares y colores verdes, castaños, amarillo ocre y negro.

Referencias[editar]

Véase también[editar]