Azul marino
| Azul marino | |
|---|---|
| Coordenadas de color | |
| HTML |
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| RGB (r,g,b)B | (18, 10, 143) |
| CMYK (c, m, y, k)C | (100, 90, 4, 1) |
| HSV (h, s, v) | (244°, 93%, 56%) |
| B) Normalizado con rango [ 0 – 255 ] (byte) C) Normalizado con rango [ 0 – 100 ] (cien) |
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El Azul ultramar es un pigmento azul utilizado para conseguir el color azul marino.
Consiste esencialmente en un doble Silicato de Aluminio y Sodio con algunos de sulfuros o sulfatos, y que se encuentra en la naturaleza en el lapislázuli. En el pasado, también era conocido como azzurrum ultramarine, azzurrum transmarinum, azzuro oltramarino, azur d'Acre, pierre d'azur, Lazurstein. El azul ultramarino es el más complejo de los pigmentos minerales, un complejo Sulfuro -que contiene Silicato de Sodio (Na8-10Al6Si6O24S2-4), esencialmente una roca sedimentada mineralizada que contiene un mineral cúbico azul llamado lazurita. Algo de Cloruro a menudo está presente en el cristalizado. El color azul del pigmento es debido al S3-, anión radical, que contiene un electrón sin pareja.
Contenido |
[editar] Etimología
El nombre deriva del Latín Medieval 'ultramarinus', literalmente "más allá del mar" porque fue importado de Asia por vía marítima.[1]
[editar] Usos
El primer uso conocido del lapislázuli aparece en los siglos VI y VII dC en pinturas en cuevas de templos Zoroastrianos y Budistas en Afganistán, cerca de la fuente más famosa del mineral. El lapislázuli también ha sido identificado en pinturas chinas de los Siglos X y XI, en murales indios de los Siglos XI, XII y XVI, e incluso sobre manuscritos iluminados anglosajones de en torno al 1100. El azul ultramar era el pigmento más difícil de producir a mano, y la trituración y lavado simples producen un polvo muy pálido. A principios del Siglo XIII se mejoró el método de obtención, descrito por Cennino Cennini en el siglo XV. El proceso consistía en mezclar la materia prima con cera, resinas, y aceites derretidos, envolviendo la masa resultante en un paño, y luego revolviéndola en una solución diluida de sosa cáustica. Las partículas azules se reúnen en el fondo del recipiente, mientras que las impurezas y cristales sin color permanecen en la masa. Este proceso era realizado al menos tres veces, con sucesivas extracciones que generan un material de calidad más baja. El resultado consiste en una gran cantidad de material sin color así como una pequeña cantidad de partículas azules, el pigmento resultante, muy apreciado para hacer finas veladuras por su transparencia pálida azul.
El pigmento fue muy apreciado durante los siglos XIV y XV, ya que su brillo complementaba el bermellón y el oro de los manuscritos iluminados y pinturas italianas, y como símbolo de estátus del propietario de la obra. A partir de comienzo del Siglo XVI este pigmento comienza a ser importado a Europa por mar, como azurrum ultramarinum. Como el lapislázuli sólo cede del 2 al 3% del pigmento, no sorprende que el pigmento fuera comparado con el oro. Fue valorado principalmente debido al brillo de su tono y su resistencia a la luz del sol, el aceite, o al agua dura o caliza. Es, sin embargo, extremadamente sensible a ácidos minerales diluidos y vapores ácidos. El HCl, HNO3, y H2SO4 (aún estando diluidos) destruyen rápidamente el color azul, produciendo Sulfuro de hidrógeno (H2S) en el proceso. El Ácido acético ataca al pigmento en menor proporción que los ácidos minerales.
El ultramar sólo fue usado para frescos cuando era aplicado "secco", ya que la absorción era tan alta que resultaba prohibitivo. El pigmento era mezclado con algún medio pictórico como el temple al huevo y aplicado sobre el yeso seco (tal como los frescos de Giotto di Bondone en la Cappella degli Scrovegni en Padua).
Los artistas europeos usaron poco el pigmento, reservando sus mejores azules para los trajes de María y el Niño Jesús. Como resultado del alto precio los artistas economizaban usando otro azul más barato, como la azurita, para las primeras capas. Muy probablemente importado a Europa por Venecia, Italia, el pigmento era rara vez visto en el arte alemán o el arte de países al norte de Italia. Debido a la escasez de azurita a fines del siglo XVI y principios del XVII, la demanda del ultramar (ya caro) aumentó drásticamente. En 1814 Tassaert observó la espontánea formación de un compuesto azul, muy similar al ultramar, si no idéntico, en un kiln de cal en St. Gobain, que provocó que la Societé pour l'Encouragement d'Industrie ofreciera en 1824, un premio para la producción artificial del precioso color. Los procesos fueron inventados por Jean Baptiste Guimet (1826) y por Christian Gmelin (1828), entonces profesor de Química en Tubingen; pero mientras Guimet mantuvo su proceso en secreto Gmelin lo publicó, y así se convirtió en el inventor de la industria del "azul ultramar artificial".
[editar] Referencias
[editar] Enlaces externos
- Este artículo incorpora texto de la Encyclopædia Britannica de 1911 (dominio público).
