Apóstrofe
- No confundir con el signo ortográfico apóstrofo.
La apóstrofe es una figura literaria de diálogo que consiste en hablar en un discurso o narración de manera breve en segunda persona, dirigiéndose a un grupo o personas presente, fallecida o ausente, a abstracciones u objetos inanimados, o incluso a sí mismo. El empleo de este recurso es muy común en las plegarias u oraciones, en los soliloquios y en las invocaciones. También es frecuente la utilización de esta figura en política, ya que crea la impresión entre el público de que el orador se está dirigiendo directamente a sí mismo, lo que aumenta la receptividad.
Ejemplos [editar]
- Olas gigantes que os rompéis bramando
- En las playas desiertas y remotas
- Envuelto entre sábanas de espuma,
- ¡Llevadme con vosotras!
- Gustavo Adolfo Bécquer, Rima LII
- ¡O virtuosa, magnífica guerra!
- En ti las querellas volverse debían,
- en ti do los nuestros muriendo vivían
- por gloria en los cielos y fama en la tierra,
- en ti do la lanza cruel nunca yerra
- nin teme la sangre verter de parientes;
- revoca concordes a ti nuestras gentes
- de tales quistiones y tanta desferra.
- Juan de Mena, Laberinto de Fortuna.
ejemplo:
“Goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata o viola troncada
se vuelva, más tú y ello juntamente
en tierra, en humo…”
Véase también [editar]