Antecedentes de la Guerra del Pacífico

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Los antecedentes de la Guerra del Pacífico son los eventos que precedieron el inicio del conflicto bélico entre Bolivia, Chile y el Perú, desarrollado entre 1879 y 1884, y que fue conocido como Guerra del Pacífico.

Antofagasta en Bolivia y Tarapacá en el Perú, era una zona salitrera que era explotada por capitales peruanos . Bolivia celebra un contrato para que una compañía chilena explote el salitre en 1873. Bolivia y el Perú firman un tratado de alianza defensiva (secreto) en 1873. Bolivia y Chile firman un tratado de límites en 1874.

Para Bolivia, el contrato con la compañía de salitres estaba incompleto por lo que el congreso para aprobar el contrato decide imponer un impuesto de 10 centavos, esto no contravenía el tratado de 1874 por que el contrato aún no estaba vigente a esa fecha. Bolivia suspende el impuesto por deferencia al gobierno de Chile, pero ante una nota del canciller chileno Fierro se reactivó la ley del impuesto y luego la anulación y el remate de la Compañía de Salitres. Bolivia realizó sus decisiones con la confianza de contar con el apoyo del Perú, con quien había firmado un tratado de alianza defensivo, si Chile realizaba acciones bélicas en defensa de la Compañía de Salitres. Ante la presencia del Blanco Encalada y la posterior ocupación chilena de Antofagasta, exige al Perú que se active el tratado de la alianza.

Para Chile el impuesto de los 10 centavos violaba el tratado de 1874 ya que según este no se debía imponer nuevos impuestos a las compañías chilenas que operaban en territorio boliviano. Ante la ruptura del tratado de límites por parte de Bolivia y la anulación del contrato de la Compañía de Salitres, Chile ocupó el territorio de Antofagasta que se encontraba en litigio con Bolivia antes de 1866. Chile consideró las misiones mediadoras peruanas como dilatorias y ante la preparación peruana para una guerra, la existencia de un pacto secreto con Bolivia y al no declararse el Perú como neutral en este conflicto, decide declarar la guerra a Bolivia y el Perú el 5 de abril de 1879.

Para el Perú, el tratado de la alianza lo ligaba a Bolivia. El Perú no deseaba involucrarse en una guerra y tampoco aceptaría la ocupación chilena de Antofagasta. Por ello envía al mediador Lavalle ofreciendo la suspensión del impuesto y buscando la desocupación de Antofagasta. Las actitudes de la prensa chilena y la concentración de tropas chilenas en Antofagasta activan las preparaciones militares peruanas para la defensa de Tarapacá. Para evitar el conflicto con Chile, revela el texto completo del tratado de la alianza indicando que no era ofensivo a Chile.

Causas de la Guerra del Pacífico[editar]

Simón Bolívar después de independizarse Bolivia , dicta el 28 de diciembre de 1825 un decreto que otorgaba mar al país en dicho término:

" Quedará habitado , desde el 1º de enero entrante por , puerto mayor de estas provincias , con el nombre de Puerto La Mar , el de Cobija. Se arreglarán allí las oficinas pertenecientes a la hacienda pública."   Dicho decreto es posterior al utis posidetis de 1810 por lo cual , atentaba contra la delimitación de Chile , pero como era un territorio a simple vista sin importancia no pasó a mayores.

En 1842 el presidente chileno Manuel Bulnes , envía una comisión al norte para que estudiaran el terreno , en busca de guano y salitre. Los resultados arrojados eran de importantes yacimientos , por lo cual Chile ya no seria indiferente a la posición Boliviana y exigiría lo que estimaba como propio , declarando propiedad nacional las guaneras de Coquimbo , del desierto de Atacama y de las vías adyacentes . Ambos países reclamaban como propio dicho territorio , por lo cual se predecedieron uno a otro los problemas limítrofes.

En 1863 Bolivia cansada de lo que consideraba un atropello contra ellos de parte de Chile, aprueban la siguiente ley :

" Se autoriza al Poder Ejecutivo para declarar la guerra al Gobierno de la República de Chile , siempre que agotados los medios conciliatorios de la diplomacia , no obtuviese la reivindicación del territorio usurpado o una solución pacífica compatible con la dignidad nacional."

Pero no todo era tan claro ni tan pacifico , al tiempo que hacia publica dicha ley , comenzaba a urdir la idea de un pacto con el Perú , que aunque en el papel , tiempo después estipulara que era defensivo , ya en 1863 dejaba claro que no . Se dio al poder ejecutivo las siguientes autorizaciones :  

"Buscar un acuerdo con el Perú , ofreciéndole participación en las guaneras de Mejillones y otras concesiones , a cambio de su cooperación para la reivindicación del litoral usurpado y la obligación de cuidar la costa boliviana con su marina; segundo : comprometer hasta la mitad de la riqueza contenida en la guanera de Mejillones , celebrando con una o más potencias amigas pactos que tengan el objeto directo de recobrar Mejillones y la costa de Atacama."

Pero el Perú se negó en ese año al requerimiento de Bolivia de la siguiente forma :

" Lo más que el Perú se comprometerá a ofrecer es su mediación generosa y preservante en nuestra diferencia con Chile".

Cuando todo hacia presagiar la guerra entre Chile y Bolivia , se asomaron a las costas del Pacífico la Escuadra Española, tomando posesión de las islas Chinchas peruanas y reivindicándolas. El Perú viéndose superado se rinde ante el almirante español accediendo a una indemnización a España. Pero Chile al ver amenazado al Perú lanza una proclama diciendo:

" La declaración expedida por el comisario de su Majestad Católica y el comandante de la Escuadra del Pacífico , a más de prestarse a una justa censura , importa la sanción de principios que poner en duda la Independencia del Perú , provocando un conflicto para todo el continente...No reconoce ni reconocerá  como legitimo dueño de dichas islas a otra potencia que a la Republica del Perú"

El almirante español tomo entonces acciones contra Chile dejando en paz a Perú , haciendo exigencias que Chile no acepto.

Por acudir en socorro de su vecino , el puerto de Valparaíso recibió la desgraciada visita de la Escuadra Española, poniendo a Chile en una situación del todo adversa, ya que no estaba con una escuadra capas de hacer frente a las naves europeas , ya que los dos buques que habían enviado construir a Europa, por la posible guerra , contra Bolivia , aun no habían llegado. El Perú sólo se decidió s ayudar a Chile , cuando el coronel Mariano I Prado asumió el poder al derrocar al general Juan Antonio Pezet . Luego se le unió Ecuador y Bolivia , la cual dejó de lado la guerra contra Chile para unirse a este contra España.

Al derrotar a España, haciéndola volver humillada, se reivindicarían los conflictos entre Chile y Bolivia , los cuales trataron de superarse con el tratado de limite de 1866 que estipulaba lo siguiente:

"Articulo 1º.- La línea de demarcación de los límites entre Bolivia y Chile en el desierto de Atacama, será el paralelo 24 de latitud meridional desde el litoral del pacifico hasta los límites orientes de Chile...

Articulo 2º.- No obstante la división territorial estipulada en el artículo anterior, la Republica de Bolivia y la Republica de Chile, se repartirán por mitad los productos provenientes de la explotación de los depósitos de guano descubiertos en Mejillones y de los demás depósitos del mismo abono que se descubriesen en el territorio comprendido entre los paralelos 23 y 25 de latitud meridional, como también los derechos de exportación que se perciban sobre los minerales extraídos del mismo espacio de territorio que acaba de designarse.

Artículo 3º.- La República de Bolivia se obliga a habilitar la bahía y puerto de Mejillones, estableciendo en aquel punto una aduana. El Gobierno de Chile podrá nombrar uno o más empleados fiscales, que investidos de un perfecto derecho de vigilancia , intervengan en las cuentas de las entradas de la referida aduana de Mejillones y perciban de la misma oficina directamente y por trimestres o de la manera que se estipule por ambos Estados, la parte de beneficio correspondiente a Chile a que se refiere el artículo 2º. La misma facultad tendrá el Gobierno de Bolivia siempre que el de Chile...estableciese una oficina fiscal en el territorio comprendido entre los paralelos 24 y 25.

Artículo 4º.- Serán libres de todo derecho de exportación los productos del territorio comprendido entre los grados 24 y 25 de latitud meridional que se extraigan por el puerto de Mejillones. Serán libres de todo derecho de importación los productos naturales de Chile que se introduzcan por el puerto de Mejillones."  

Visto por el lado en que ambos países se creían dueños de dicho territorio , el tratado repartía equitativamente la zona y sus ganancias. Al encontrarse los ricos yacimientos de Caracoles, la  población Chilena se volcó en masa sobre el lugar en busca de trabajo y de obtener dinero en poco tiempo.

Chile reclamaba que dichos yacimientos estaban en la zona compartida y Bolivia , que no , pues decía que se ubicaba al norte del paralelo 23 , lo cual hizo renacer los problemas entre ambos. Años duraron las discrepancias hasta que llegaron a un acuerdo , firmando el tratado de limites de 1874.

Mientras esto ocurría , Bolivia intentaba por 2º vez el apoyo del Perú contra un posible conflicto contra Chile, obteniendo una respuesta positiva en esta ocasión de parte del gobierno peruano firmando un Tratado secreto de Alianza, que estipulaba lo siguiente:

Las Repúblicas de Bolivia y Perú, deseosas de estrechar de una manera solemne los vínculos que los unen, aumentando así su fuerza y garantizándose recíprocamente ciertos derechos, estipulan el presente Tratado de Alianza defensiva; cuyo objeto, el presidente de Bolivia ha conferido facultades bastantes para tal negociación a don Juan de la Cruz Benavente, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en el Perú, y el presidente del Perú a don José de la Riva Aguero, ministro de relaciones exteriores quienes han convenido en las estipulaciones siguientes:

Articulo I.- Las altas partes contratantes se unen y ligan para garantizar mutuamente su independencia, su soberanía y la integridad de sus territorios respectivos, obligándose en los términos del presente tratado a defenderse de toda agresión exterior, bien sea de uno u otros Estados independientes, o de una fuerza sin bandera que no obedezca a ningún poder reconocido.

Artículo II.- La Alianza se hará efectiva para conservar los derechos expresados en el artículo anterior, y especialmente en los casos de ofensa que consistan:

I ) En actos dirigidos a privar a algunos de las altas partes contratantes de una porción de su territorio, con ánimo    de apropiarse su dominio o de cederlo a otra potencia.

II ) En actos dirigidos a someter a cualquiera de las altas partes contratantes a protectorado, venta o sesión de territorio, o establecer sobre ella cualquier superioridad, derecho o preeminencia que menoscabe u ofenda el ejercicio amplio y completo de su soberanía o independencia.

III ) En actos dirigidos a variar o anular la forma del gobierno, la constitución política o las leyes que las altas partes contratadas se han dado o se dieren en ejercicio de su soberanía.

Artículo III.- Reconociendo ambas partes contratantes que todo acto legítimo de Alianza se basa en la justicia, se establece para cada uno de ellos, respectivamente el derecho de decidir si la ofensa recibida por la otra está comprendida entre las designadas en el artículo anterior.

Artículo IV,- Declarado el casus foederís , las altas partes contratantes se comprometen a cortar inmediatamente sus relaciones con el Estado ofensor; a dar pasaportes a sus ministros diplomáticos, a cancelar las patentes de los agentes consulares, a prohibir la exportación de sus productos naturales e industriales y a cerrar los puertos a sus naves.

Artículo V.- Nombrarán también las mismas partes, plenipotenciarios que ajusten por protocolo, los arreglos precisos para determinar los subsidios, los contingentes de fuerzas terrestres, y marítimas, o los auxilios de cualquier clase que deben procurarse a la república ofendida o agredida; la manera como las fuerzas deben obrar y realizarse los auxilios, y todo lo demás que  convenga para el mejor éxito de la defensa. La reunión de los plenipotenciarios se verificará en el lugar que designe la parte ofendida.

Artículo VI.- Las altas partes contratantes se obligan a suministrar a la que fuere ofendida o agredida, los medios de defensa que cada una de ellas juzgue poder disponer, aunque no hayan precedido los arreglos, que se perciben en el artículo anterior con tal que el caso fuera , a su juicio urgente.

Artículo VII.- Declarado el casus foederís, la parte ofendida no podrá celebrar convenio de paz, de tregua o de amnisticio, sin la concurrencia del aliado que haya tomado parte en la guerra.

Artículo VIII.- Las altas partes contratantes se obligan también:

I ) A emplear con preferencia, siempre que sea posible, todos los medios conciliatorios para evitar un rompimiento o para terminar la guerra, aunque el rompimiento haya tenido lugar, reputando entre ellos, como el más efectivo, el arbitraje de una tercera potencia.

II ) A conceder ni aceptar de ninguna nación o gobierno, protectorado o superioridad que menoscabe su independencia o soberanía, y a no ceder ni enajenar en favor de ninguna nación o gobierno, parte alguna de sus territorios, excepto en los casos de mejor demarcación de límites.

III ) A no concluir tratados de límites o de otros arreglos territoriales, sin consentimiento previo de la otra parte contratante.

Artículo IX.- Las estipulaciones del presente tratado no se extienden a actos practicados por partidos políticos o provenientes de concesiones interiores independientes de la intervención de gobiernos extraños; pues tenido  el presente tratado de alianza por objetivo principal la garantía legítima de los derechos soberanos de ambas naciones, no debe interpretarse ninguna de sus cláusulas en su posición con su fin primordial.

Artículo X.- Las altas partes contratantes solicitarán separada o colectivamente, cuando así lo declaren oportuno por un acuerdo posterior, la adhesión de otro u otros estados americanos al presente tratado de alianza defensiva.

Artículo XI.- El presente tratado se canjeará en Lima o en La Paz, tan pronto como se obtenga su perfección constitucional, y quedará en plena vigencia a los veinte días después del canje. Su duración será por tiempo indefinido, reservándose cada una de las partes el derecho de darlo por terminado cuando lo estime conveniente. En tal caso notificarán su resolución a la otra parte, y el tratado quedará sin efecto a los cuatro meses después de la fecha de notificación.

En fe de lo cual los plenipotenciarios respectivos lo firmaron por duplicado y lo sellaron con sus sellos particulares.

Hecho en Lima a los seis días del mes de febrero  de 1873.

Artículo adicional.- El presente tratado de alianza defensiva entre Bolivia y el Perú, se conservará secreto mientras las dos altas partes contratantes de común acuerdo no estimen necesaria su publicación.

BENAVENTE  RIVA AGUERO

Trataron de que se les uniera Argentina pero no lo consiguieron. Mientras Chile cedía territorio a Bolivia entre los paralelos 23 y 25  a cambio de que se le mantuvieran los impuestos bajos a las empresas Chilenas durante 25 años , volviendo a una engañosa paz entre dichos entre dichos países . En 1878 Daza da orden al prefecto de Antofagasta de cobrar 10 Cvos. por cada quintal de salitre exportado , lo que violaba el tratado suscrito por Chile en 1874 , por lo cual se le envía instrucciones a su agente a la Paz , en los siguientes términos:

" Pedirá UD. una respuesta terminante y categórica de este punto , dentro de un termino breve y perentorio. Si la respuesta del gobierno Boliviano fuese favorable , como es de esperarlo, usted continuara en su puesto para reabrir la discusión o iniciar gestiones conducentes a la constitución del arbitraje, para lo cual se enviarán a usted las instrucciones del caso. Si por el contrario, el gobierno de Bolivia persistiese en llevar a efecto la ley del 14 de febrero último, usted pedirá sus pasaportes, declarando que la conducta de ese Gobierno hace del todo inútil e infructuosa la presencia de nuestra legación en esa República y que mi gobierno hace pesar exclusivamente  sobre el gobierno de La Paz las consecuencias de esta medida, que hemos procurado evitar por todos los medios posibles.

El gobierno de Chile considera también conveniente que usted exprese, antes de retirarse, al de Bolivia, que su negativa retirada a suspender la ejecución de la ley del 14 de febrero de 1878, importaría la anulación del tratado de 1874, y que, en consecuencia roto este pacto con Bolivia, renacería para Chile todos los derechos que legítimamente hacía valer antes del tratado de 1866. Por la misma razón , Chile, llegada esta desagradable emergencia , que él no ha provocado y que no ha podido evitar, ejercerá todos aquellos actos que estime necesarios para la defensa de sus derechos."

No había vuelta atrás y Daza confiaba en el tratado secreto y lo deja claro en las cartas enviadas al prefecto de Antofagasta descrita a continuación:

Tengo una buena noticia que darle.

He fregado a los gringos decretando la reivindicación de las salitreras y no podrán quitárnoslas por más que se esfuerce el mundo entero.

Espero que Chile no intervendrá en este asunto... pero si nos declara la Guerra podemos contar con el apoyo del Perú a quien exigiremos el cumplimiento del Tratado Secreto. Con este objeto voy a mandar a Lima a Reyes Ortiz.

Ya ve usted como le doy buenas noticias que usted me ha de agradecer eternamente y como le dejo dicho los gringos están completamente fregados y los chilenos tienen que morder y reclamar nada más.

Hilarión Daza

Presidente de Bolivia

Dichos documentos nos muestran que Daza no daba paso en falso y ya se preparaba enviando diplomáticos al Perú , para hacer cumplir el pacto firmado años atrás.

El presidente peruano y su gobierno no estaban en condiciones de cumplir el tratado con Bolivia y tampoco quería hacerlo e hicieron todo lo que estuvo en sus manos para evitar la guerra , enviando a uno de sus diplomáticos más capaces para interceder por la paz, siendo en el mismo momento en que se entera las autoridades chilenas de la existencia del tratado secreto entre Perú y Bolivia , por lo cual consideraba imposible al país del Rimac como mediador.

Perú había sido arrastrado a una guerra en que no quería estar , pero su presidente , al ver que el pueblo peruano estaba a favor de apoyar a su país vecino, tuvo que aceptar la guerra por miedo a un aislamiento del pueblo y un posible derrocamiento . El gobierno manda al buque de guerra Blanco Encalada y el 14 de febrero de 1879 luego de romper relaciones con Bolivia , reivindica como chileno el puerto de Antofagasta , declarándole la guerra el 5 de abril a Perú y Bolivia.   

La posesión de Atacama[editar]

El 18 de febrero de 1879 el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile emitió un comunicado a las Naciones amigas, exponiendo los motivos que habían inducido a su gobierno a romper con el de Bolivia:

El 12 del presente mes S.E. el Presidente de la República ordenó que fuerzas nacionales se trasladaran a las costas del desierto de Atacama, para reinvindicar y ocupar en nombre de Chile los territorios que poseía antes de ajustar con Bolivia los Tratados de límites de 1866 y 1874...Cincuenta horas más tarde(14 de Febrero) la ley chilena imperaba en aquella región, colocando bajo su amparo los intereses chilenos y extranjeros, sin derramar una gota de sangre...

[1]

Desde entonces ha sido tema, de constante controversia, en que jurisdicción se encontraba el desierto de Atacama y si las república de Bolivia y Chile tenían derechos sobre él.

Basándose en diversos mapas realizados por las autoridades coloniales en el siglo XVIII, o incluso antes, como el "Plano general del Reino de Chile"[2] elaborado en 1793 por orden del virrey del Perú Francisco Gil de Taboada y Lemos, la historiografía chilena ha sostenido que Atacama le pertenecía hasta el río Loa, habiendo sido siempre su frontera natural con el Virreinato del Perú.

Cabe señalar que desde sus orígenes la zona de Atacama se encontraba escasamente habitada, siendo su principal asentamiento el poblado de San Pedro de Atacama ubicado sobre un afluente del río Loa y que tenía como principal misión la evangelización de los indígenas que habitaban en el lugar. Esto llevó que aun a principios del siglo XIX el territorio fuera conocido como "el despoblado de Atacama"[3]

El 1 de octubre de 1803 el rey Carlos IV de Borbón mediante Real Orden, ratificada por el mismo Rey en 1805,[4] transfirió el puerto de Paposo a la jurisdicción del Perú, separándolo de la de Chile (reconociéndose de hecho y de derecho que ambas unidades políticas eran colindantes), pero, de acuerdo a la historiografía tradicional chilena, la orden no fue cumplida por el virrey:

Enterado el Rey del abandono en que se halla el puerto de Nuestra Señora del Paposo y sus inmensas costas en el mar del Sur, así como de las proporciones que ofrece el territorio inmediato y el desierto de Atacama para cría de ganados, (...) Así mismo, ha resuelto S. M. que el expresado puerto, sus costas y territorio se agreguen al virreinato de Lima, así para el gobierno político, como para lo militar, por la mayor facilidad con que lo puede defender, y porque siendo digno de toda atención, es consiguiente que dependa de aquella capital, cuyo apostadero extiende su jurisdicción hacia el Sur á todos los puertos y costas hasta Chiloé; y teniendo S. M. presente que en esta empresa son tan interesadas las provincias del Río de la Plata y del Perú, como ese Reino de Chile, pues concurren las extremidades de los tres gobiernos en el territorio indefenso del Paposo, (...) San Lorenzo, octubre 1.° de 1803.[5]

Sin embargo, en la Memoria que el virrey del Perú José Fernando de Abascal entregó a su sucesor Joaquín de la Pezuela en 1816 dice textualmente:

El Virreynato del Perú después de las últimas desmembraciones y nuevas agregaciones que se le han hecho tiene por límites al norte la provincia de Guayaquil; el desierto de Atacama al sur, comprendiendo en todo su territorio desde los 32 minutos al norte de la equinoccial hasta los 25° 10’ de latitud meridional.[6]

Este documento ha sido utilizado como respaldo por la historiografía peruana, para afirmar que la Real Orden de 1803 si fue ejecutada y así lo entendieron los sucesivos virreyes del Perú.

Tras las Guerras de independencia hispanoamericana las nacientes repúblicas declararon como principio de demarcación territorial el uti possidetis iure de 1810 siendo que la primera Constitución de Chile expresaba literalmente:

El territorio de Chile conoce por límites naturales, al Sur el Cabo de Hornos, al norte el despoblado de Atacama.

[7]

La interpretación de esta y las sucesivas constituciones chilenas no ha sido homogénea, mientras los tratadistas chilenos sostienen que se refería a Atacama de manera inclusiva, los peruano-bolivianos afirman que lo era de forma exclusiva ya que el verbo utilizado era "limita" y no "comprende".[8]

En 1825, derrotado el último virrey del Perú en la batalla de Ayacucho, el mariscal Antonio José de Sucre cofundador y primer presidente de la República de Bolivia, encomendó al coronel británico Francisco Burdett O'Connor relizar un reconocimiento en el desierto de Atacama a fin de levantar un plano y elegir cual de los tres asentamientos ya existentes ubicados en Cobija, Mejillones y el río Loa era el más conveniente para constituirse como el principal puerto de Bolivia.

El 28 de diciembre de 1825, el libertador Simón Bolívar decretó que el puerto de Cobija pasara a ser el mayor y más importante la provincia de Atacama siendo denominado oficialmente como "Puerto de La Mar" en reconocimiento al mariscal peruano José de la Mar uno de los vencedores de Ayacucho.

Esta decisión del entonces presidente de Bolivia no encontró oposición o rechazo en el Perú y Chile por la pobreza e insignificancia que significaban esos territorios en ese entonces.

A pesar de eso y teniendo como respaldo la Memoria del virrey Abascal la historiografía peruana sostiene que el límite norte de Chile al declararse su independencia, según el uti possidetis iure de 1810, estaba constituido por el desierto de Atacama sin incluirlo como parte integrante de su territorio; siendo así que si Bolivar y Sucre lo anexionaron para Bolivia lo hicieron desmembrándolo del Perú y no de Chile.[9]

Parte de la historiografía boliviana afirma que el territorio de Atacama se encontraba comprendido en la Real Audiencia de Charcas o el Alto Perú, base territorial de la futura república de Bolivia.[cita requerida]

Hasta 1840 la soberanía ejercida por el gobierno de Bolivia no fue cuestionada, sin embargo en 1842 una comisión ad hoc enviada por el gobierno chileno partió de Caldera con la misión de explorar los territorios ubicados al norte de dicho puerto donde se suponía existían depósitos de guano y minerales, al ser los resultados positivos fue creada por ley de 31 de octubre de 1843 la Provincia de Atacama[10] sobre la ya existente Provincia de Litoral de Atacama de Bolivia. Las posteriores reclamaciones del gobierno boliviano que se prolongarían hasta el tratado de 1866 serían el origen del conflicto limítrofe que finalmente desencadenaría la Guerra del Pacífico.

Relaciones previas entre Bolivia, Chile y el Perú[editar]

En agosto de 1872, Quintin Quevedo llega a Antofagasta desde Valparaíso para derrocar al presidente boliviano Morales. La expedición golpista es disuelta por el prefecto de Cobija. Quevedo, se refugia en la corbeta Esmeralda bajo el mando de Patricio Lynch, quien lo traslada al Perú. La falta de explicaciones del Chile a un supuesto apoyo a Quevedo impulsan a Bolivia a firmar un tratado defensivo con el Perú para salvaguardar los recursos de Antofagasta.[11]

El 6 de febrero de 1873, Bolivia y el Perú, firman un Tratado de Alianza Defensiva, donde se debían asistencia en caso de agresión externa. El tratado contenía un artículo que lo mantenía secreto.

El 6 de agosto de 1874, Bolivia y Chile firmaron el Tratado de 1874, que reemplazó al de 1866, indicando que el límite entre estos países y estableciendo además la política sobre los minerales exportados en el territorio comprendido entre los paralelos 23 y 25.

Inicio del conflicto Bolivia-Chile[editar]

Contrato con la compañía de Salitres[editar]

El 27 de noviembre de 1873, la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta, una sociedad chilena formada por capitales chilenos y británicos, firmó un contrato con el gobierno boliviano que le autorizaba la explotación de salitre libre de derechos por 15 años. Dicho acuerdo no fue ratificado por el congreso boliviano, que en ese entonces se encontraba analizando las negociaciones con Chile[12] -que darían por resultado el tratado de 1874-.

Ley del impuesto a la Compañía de Salitres[editar]

El 14 de febrero de 1878 la Asamblea Nacional Constituyente de Bolivia aprobó el contrato a condición que se pagara un impuesto de 10 centavos por quintal de salitre exportado por la compañía. De acuerdo con la Constitución Boliviana de 1871,[13] los contratos celebrados con el gobierno debían aprobarse por el congreso.[12]

Los directores de la compañía se mostraron escépticos ante esta ley. El 6 de marzo, James Hayne comunica lo sucedido a la matriz en Londres (Antony Gibbs & Sons, 34%). También se informa al gobierno de Chile, quien instruye a su canciller en La Paz a protestar si tal hecho era cierto. La compañía contaba entre sus accionistas, políticos que formaban parte del gobierno chileno.[14]

Suspensión de la ley del impuesto[editar]

En abril de 1878 el encargado de negocios chileno en La Paz, Pedro Nolasco Videla, se entrevistó con el Ministro de Hacienda boliviano Manuel Salvatierra y convinieron verbalmente en suspender la ley del impuesto hasta encontrar una solución prudente de la dificultad. El nuevo Ministro de Hacienda boliviano Eulogio Doria Medina le hizo la misma aseveración al representante chileno.

El 2 de julio, el ministro chileno Pedro Nolasco Videla la primera nota escrita al gobierno de Bolivia indicando los problemas laborales que podría involucrar la aplicación del impuesto.[15]

Se entrevistaron el mismo mes, manifestando verbalmente el ministro boliviano Doria Medina al funcionario Videla que el contrato no estaba aprobado y por ello podría ser anulado.[16] La ley del impuesto continuaba suspendida por el gobierno boliviano.

El 8 de noviembre el Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Fierro, envía una comunicación a Videla para que la presente al gobierno boliviano, indicando la posibilidad de anular el Tratado de 1874 si se continuaba con insistir en la ley del impuesto.

Loren Claro, empresario chileno con negocios en La Paz comunica al presidente Pinto, que el gobierno de Bolivia había suspendido la ley del impuesto a la Compañía de Salitres por deferencia al gobierno de Chile y que la nota de Fierro afectaba esta postura.[14]

Activación de la ley del impuesto[editar]

El 11 de diciembre, el canciller Serapio Reyes Ortiz[17] responde la nota indicando que el contrato no estaba vigente y requería la aprobación del congreso boliviano y no podía invocar el Tratado de 1874 ya que fue firmado un año después.[13]

El 13 de diciembre, el ministro boliviano Eulogio Doria Medina envía una comunicación escrita a Pedro Nolasco Videla exponiendo que el impuesto no tenía relación con el Tratado de 1874 y que el reclamo de la Compañía de Salitres debería ser tratado en los tribunales bolivianos y no mediantes las cancillerías de Bolivia y Chile.[16]

El 17 de diciembre, el Ministerio de Hacienda e Industria de Bolivia instruye al al Prefecto del departamento de Cobija para que cobre los impuestos a la Compañía de Salitres. El gobierno boliviano decide no suspender el contrato sino más bien cobrar los impuestos para cubrir caja fiscal boliviana mermada por la suspensión de las contribuciones indígenas.[18]

El 18 de diciembre, Videla contesta la nota boliviana indicando que el cobro de los impuestos a la Compañía de Salitres indicaba la ruptura del Tratado de 1874 y que la responsablidad era del gobierno boliviano[19]

Anulación del contrato con la Compañía de Salitres[editar]

El 26 de diciembre Martin Lanza Saravia, ministro de relaciones exteriores boliviano, contesta la nota de Pedro Nolasco Videla indicando que para estar vigente el contrato necesitaba la aprobación del congreso y que ello no debía significar la ruptura del tratado de 1874 ya que existía el recurso arbitral para resolver las diferencias.[20] Videla contesta pidiendo que se suspenda la ley del impuesto para iniciar las conversaciones sobre el arbitraje.

El 3 de enero de 1879, el canciller Fierro escribe una nota a Videla para proponer el arbitraje a Bolivia siempre que se suspenda el cobro del impuesto y las penalidades asociadas. El 5 de enero el gobierno de Chile envía sus blindados a Caldera, último punto de la línea telegráfica, y al Blanco Encalada con destino a Antofagasta.[16] El canciller Fierro envía una nota su consul en Antofagasta indicándole la misión bélica de los blindados en caso el gobierno de Bolivía insistía en violar el tratado de 1874.[21]

Gonzalo Bulnes indica que ambas notas se cruzaron. La línea telegráfica comunicaba Santiago con Caldera en la costa chilena. La Paz no contaba línea telegráfica con la costa, un chasqui llevaba las noticias desde La Paz a Tacna y de allí a Caldera en el norte de Chile.[19]

El 6 de enero el prefecto Severino Zapata procedió al cobro del impuesto que acumulados durante un año sumaban 90.848 bolivianos. La compañía de salitres no pagó el impuesto.[22]

El 9 de enero el Blanco Encalada llegaba a la bahía de Antofagasta.[14]

El 11 de enero el prefecto Zapata ordena la prisión del gerente George Hicks, de nacioalidad inglesa, y el embargo de la compañía para cobrar los impuestos. George Hicks se refugió en el Blanco Encalada'.[22]

El 20 de enero Videla informa al gobierno boliviano de la propuesta chilena enviada por el canciller Fierro sobre el arbitraje, indicando que la ejecución de la ley del impuesto sea suspendida[16] y que la respuesta la envie antes del 23 de enero[15]

El 21 de enero el Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Martin Lanza Saravia,[23] pide explicaciones a Videla sobre la presencia del blindado Blanco Encalada en aguas bolivianas. Hace el mismo requerimiento el 27 de enero. Videla responde al ministro boliviano asegurando que la presencia del Blanco Encalada en Antofagasta no tenía ninguna intención bélica.[20]

El 24 de enero el embajador peruano en Santiago, Pedro Paz Soldan se entrevista con el presidente Anibal Pinto quien le manifiesta las condiciones para iniciar el arbitraje con Bolivia y que las tropas enviadas y los blindados en Antofagasta y Caldera son para mantener el orden público en coordinación con autoridades bolivianas.[24]

El 1 de febrero el Ministerio de Hacienda de Bolivia declara rescindido el contrato con la compañía de salitres puesto que no aceptaba la transacción del 27 de noviembre de 1873[15] ya que el contrato aun no estaba vigente por no tener la aprobación del congreso según lo indicaba la legislación boliviana. También suspende los efectos de la ley del impuesto y el gobierno de Bolivia retoma las salitreras que eran explotadas por la Compañía de Salitres.[18] Sin contrato y al no haber impuesto que cobrar, el presidente Hilarión Daza evitaba violar el tratado de 1874[12]

El 4 de febrero el ministro Martin Lanza invitó al embajador peruano en La Paz, José Luis Quiñones a una conferencia, leyéndole el decreto de la recesión del contrato con la compañía de salitres y mostrándole el tratado de la alianza. Además le pregunta sus instrucciones para acordar el cumplimiento del tratado. Quiñones indicó no conocer dicho tratado.[15]

El 6 de febrero el ministro Martin Lanza informó a Videla de la recesión del contrato con la compañía de salitres y que si ello genera algún incidente, estaría dispuesto a someterse al arbitraje.[15] El mismo día el ministro Martin Lanza es reemplazado por el ministro Eulogio Doria Medina.

El 8 de febrero Videla emitió un ultimátum al gobierno boliviano para que respondiera en 48 horas sobre el arbitraje con la condición de reponer las cosas como eran antes del 18 de diciembre.[16]

El 9 de febrero el nuevo canciller boliviano, Serapio Reyes Ortiz, parte con destino a Lima a pedir al gobierno peruano hacer efectivo el tratado de la alianza de 1873.[17]

El 11 de febrero se conoce en Valparaíso sobre el decreto que declara la suspensión del impuesto, la recesión del contrato y la devolución de las salitreras al gobierno de Bolivia.

El 12 de febrero Eulogio Doria Medina,[25] encargado de la cancillería boliviana, responde la nota de Videla calificando la nota del ministro Fierro del 8 de noviembre de 1878 y el plazo de 48 horas manifestado por Videla, fuera de las prácticas diplomáticas. También manifiesta suspender toda negociación mientras el Blanco Encalada se encuentre en aguas bolivianas.[13]

El 12 de febrero el canciller chileno Fierro le manifiesta al embajador peruano en Santiago, Pedro Paz Soldan, la decisión de ocupar militarmente el litoral boliviano a causa de la anulación del contrato de la compañía de salitres.[24]

El 13 de febrero Quiñones se ofreció como mediador en el conflicto. Doria Medina le contestó que primero esperaba el correo que llegaria desde Tacna sobre los sucesos en Antofagasta. Pedro Videla aceptó la mediación pero que tuviese resultados inmediatos.[15]

El 14 de febrero el ministro chileno Pedro Videla solicitó sus pasaportes para retirarse de La Paz. El embajador peruano Quiñones visita al chileno Pedro Videla y al boliviano Julio Mendez indicando que su misión era evitar el conflicto entre Bolivia y Chile. Al boliviano Julio Mendez le indica que el Perú no iba a participar en este conflicto.[15]

El 14 de febrero fuerzas militares chilenas al mando del coronel Emilio Sotomayor ocupan el puerto boliviano de Antofagasta hasta el paralelo 23 con el apoyo de las naves Blanco Encalada, Cochrane y O'Higgins, declarando anulado el tratado de 1874 declarando que dicha zona era chilena antes de 1866. El prefecto boliviano Severino Zapata emite una protesta y se asila en el consulado peruano.[16]

Desembarco en Antofagasta[editar]

El 15 de febrero el embajador peruano en La Paz, José Luis Quiñones, informa a su canciller en Lima que la posición del gobierno de Bolivia no iba a cambiar sino más bien deseaban activar el tratado de alianza. Quiñones también indica que el gobierno de Chile conducía las conversaciones hacia el rompimiento de relaciones. El embajador brasileño Leonel de Alencar, quien también se ofreció como mediador, le informó a Quiñones que la legación chilena en La Paz atenuaba las instrucciones enérgicas enviadas desde Santiago.[15]

El 16 de febrero llega a Lima el canciller boliviano Serapio Reyes Ortiz y, ante de la ocupación del litoral boliviano por fuerzas chilenas, pide al presidente Prado se active el tratado de la alianza defensiva de 1873.

El 18 de febrero el coronel Emilio Sotomayor informa al gobierno chileno sobre un tratado secreto donde Bolivia pediría apoyo al Perú, si Chile le declara la guerra.[16]

El 20 de febrero el canciller Doria Medina envía una nota al canciller Alejandro Fierro para buscar una solución diplomática ante la ocupación militar de Antofagasta.[13]

El 22 de febrero el embajador Quiñones invita al encargado de negocios chileno Videla a una conferencia y demore su viaje. Videla contesta que las conversaciones deberían realizarse entre los ministros de relaciones exteriores de Chile y Bolivia.[15]

El 25 de febrero el embajador peruano en Santiago, Pedro Paz Soldan y Unanue informa que gobierno de Chile ha realizado un censo de los chilenos que viven en Iquique y que en Santiago se promueve la emigración de obreros a Tarapaca. También informa de reclutamientos y aprestos militares cuyo fin podría ser atacar al Perú.[24]

El 26 de febrero llega la noticia a La Paz de la ocupación de Antofagasta mediante correo expreso desde Tacna.[26]

El 26 de febrero el presidente Daza declara el estado de sitio por la ocupación chilena de los puertos bolivianos de Antofagasta, Mejillones y el mineral de Caracoles.[18]

Intervención del Perú[editar]

El 28 de febrero se reúne el consejo de ministros peruano informándose de lo que denominaron "verdaderos motivos" de la ocupación de Antofagasta. Las publicaciones de la prensa chilena considerando la ocupación como un paso preliminar para una guerra contra el Perú,[27] la acumulación de la armada y ejércitos chilenos al sur de Tarapacá, la falta de un declaración de guerra a Bolivia y la inexistencia de una comunicación oficial de Chile sobre tales sucesos al gobierno peruano concluyeron que el vicepresidente José Francisco Canevaro de viaje en Europa inicie la compra de blindados. Basadre indica que hacía dos meses que el Perú no pagaba a sus acreedores por lo que la misión tenía pocas posibilidades de éxito.[28]

El 1 de marzo el gobierno de Bolivia declara "Queda cortado todo comercio y comunicaciones con la República de Chile, mientras dure la guerra que ha promovido a Bolivia.".

El 5 de marzo el ministro Doria Medina acepta la mediación del peruano Quiñones acordando lo siguiente: retornar las relaciones con Chile hasta el 8 de noviembre de 1878, desocupación de las fuerzas militares chilenas de Antofagasta y suspensión de los efectos de la ley del impuesto.[24]

El 13 de marzo el coronel chileno Cornelio Saavedra solicita al presidente Pinto ocupar más allá del paralelo 23. Pinto lo autoriza. Con ello el coronel Sotomayor parte hacia Cobija, Tocopilla y Calama.[16]

El 15 de marzo Joaquin Godoy indica al gobierno chileno que ha recibido informaciones sobre la compra de dos blindados por parte de José Canevaro en Europa y afirma que la misión de Lavalle en Chile es para ganar tiempo después de saber que no desocupará Antofagasta. Godoy también indica que el Perú ha pedido a los Estados Unidos actúe como mediador en el conflicto entre Chile y Bolivia.[19]

El 18 de marzo llega la noticia a Santiago que Bolivia había declarado la ruptura de comunicaciones con Chile y el embargo de propiedades de los ciudadanos chilenos.

El 21 de marzo desembarca en Tocopilla la tripulación del Cochrane al mando de Enrique Simpson. Tanto Cobija como Tocopilla estaban al norte del paralelo 23 y eran definitivamente territorio boliviano que no estaba en disputa.[29]

El 22 de marzo el canciller Alejandro Fierro expone al congreso chileno que la armada y el ejército estaban preparados y que no aceptaría la desocupación de Antofagasta para iniciar un proceso de arbitraje con Bolivia.

El 23 de marzo se realiza el Combate de Calama. La guerra aún no estaba declarada pero se realiza el primer enfrentamiento entre civiles bolivianos armados y fuerzas militares chilenas quienes logran ocupar Calama.

El 24 de marzo el gabinete chileno expone que ha enviado a Europa un agente para la compra de buques y fusiles. También expone las razones que indica el presidente peruano Prado para sus aprestos militares.[30]

El 24 de marzo el presidente Prado convoca al congreso a sesiones extraordinarias con el fin de tratar el conflicto existente entre Chile y Bolivia[31]

Declaración de guerra[editar]

El 31 de marzo Lavalle lee completamente a Fierro el Tratado de Alianza Defensiva, Fierro toma unas notas y se retira. El 1 de abril se reúnen los ministros del gobierno chileno con el fin de solicitar al congreso se le declare la guerra al Perú.

El 2 de abril se reúne el senado chileno donde el gabinete expone que desde 1873 se tenía conocimiento de un pacto secreto entre Perú, Bolivia y Argentina contra Chile y por ello se habían preparado militarmente y adecuado la compra de dos blindados en Europa. También expone que luego de la anulación del contrato de la compañía de salitres, y ante la posibilidad de una guerra con el Perú cuyo apoyo pediría Bolivia, se habían preparado militarmente considerando sus fuerzas superiores a las peruanas.[32] En la misma sesión se aprueba la declaración de guerra al Perú y Bolivia.[19]

El 3 de abril el presidente Pinto informa a Lavalle de la autorización para declararle la guerra a su país. Lavalle comunica la decisión del gobierno de Chile a Lima. El 4 de abril el presidente Prado declara en campaña el ejército y armada peruana[33]

El 5 de abril Chile declara la guerra al Perú por mantener una alianza secreta con Bolivia y realizar preparaciones bélicas. El mismo día Chile declara la guerra a Bolivia. El 6 de abril el presidente Prado declara el casus foederis del tratado activando la alianza por la ocupación chilena de territorio boliviano, mencionando que había ofrecido medios conciliatorios para asegurar la paz entre Chile y Bolivia.[19]

Bibliografía[editar]

Notas[editar]

  1. Caivano, Tomás "Historia de la guerra de América entre Chile, Perú y Bolivia" pág. 15
  2. http://www.guerradelpacifico1879.cl/archivos/mapadeandresbaleato.jpg "Plano general del Reino de Chile" del cronista oficial, cosmógrafo y Director de la Escuela Náutica de Lima, don Andrés Baleato, realizado en 1793 por orden del Virrey del Perú.
  3. El territorio de Chile conoce por límites naturales, al Sur el Cabo de Hornos, al norte el despoblado de Atacama, Consitución Chile de 1822
  4. Paz Soldán, Mariano Felipe "Narración histórica de la guerra de Chile contra el Perú y Bolivia" pág. 62
  5. [Los tratados de Chile. pág. 251 - 252. Autor Javier Vial Solar. Publicado por Impr., litografía y encuadernación Barcelona, 1903]
  6. [La cuestión del Pacífico. pág. 6. Autores: Victor Manuel Maurtua, Javier Prado y Ugarteche]
  7. Primera Constitución de la República de Chile 1822
  8. Santiváñez, José María "Bolivia i Chile" Imprenta del Siglo, 1863 pág. 51
  9. [Historia de los límites del Perú. Autores: Raúl Porras Barrenechea, Alberto Wagner de Reyna]
  10. V. Pérez-Rosale, 1857. "Essai sur le Chili". Hambourg : F.H. Nestler & Melle, 1857. 455 p.
  11. Valdivieso, Patricio (Junio 2004). «Relaciones Internacionales. Relaciones Chile-Bolivia-Perú: La Guerra del Pacífico». Consultado el 18 Ene 2007.
  12. a b c Valdivieso, Patricio (Junio 2004). «Relaciones Internacionales. Relaciones Chile-Bolivia-Perú: La Guerra del Pacífico». Consultado el 31 Ene 2007.
  13. a b c d Gumucio Granier, Jorge (Junio 2007). Retrospectiva del enclaustramiento marítimo. Una visión crítica sobre como se inició el conflicto. La Paz, Bolivia: Lazos. ISSN 1991-9506. http://190.129.86.98/portal/images/stories/pdfs/revistalazos/Lazos%203.pdf. Consultado el 2008. 
  14. a b c Ortega Martinez, Luis (2005). «Chile en la ruta al capitalismo 1850-1880». Centro de Investigaciones Diego Barros Arana. Consultado el 2008.
  15. a b c d e f g h i Basadre, Jorge (2005). «La guerra con Chile, sus origenes y declaratoria». Consultado el 2008.
  16. a b c d e f g h Gonzalo, Bulnes (1911). «Guerra del Pacífico. De Antofagasta a Tarapacá». Consultado el 2008.
  17. a b Serapio Reyes Ortiz en www.rree.gov.bo
  18. a b c Demanda Marítima Boliviana (2005). «Documentos Anexos». Archivado desde el original el 2007-06-29. Consultado el 2007.
  19. a b c d e Vicuña Mackenna, Benjamín (1880). «De la campaña de Tarapacá». Consultado el 2008.
  20. a b Machuca, Francisco (1926). «Las Cuatro Campañas de La Guerra del Pacífico. TOMO I.». Consultado el 2008.
  21. Raul Quiroga. Guano, Salitre y Mar
  22. a b Ruiz Tagle-Orrego, Emilio (1995). «Bolivia y Chile, el conflicto del pacifico». Consultado el 2008.
  23. Martin Lanza Saravia en www.rree.gov.bo
  24. a b c d Paz Soldán, Mariano Felipe (1884). Narración histórica de la guerra de Chile contra el Perú y Bolivia. Buenos Aires : Imprenta y Librería de Mayo. 
  25. Eluogo Doria Medina según www.rree.gov.bo
  26. El Comercio. La Paz. 28 de febrero de 1879
  27. Mariano Ignacio Prado. Mensaje a la nación ante el Congreso el 24 de abril de 1879
  28. Basadre, Jorge (2005). «La guerra con Chile, sus origenes y declaratoria». Consultado el 2008.
  29. La toma de Antofagasta Ramiro Prudencio Lizón
  30. Sesión del 22 y 24 de marzo de 1879 del Congreso de Chile. (publicada en obra del autor Mariano Paz Soldán)
  31. Congreso del Perú 24/03/1879 Convocando al Congreso a sesiones extraordinarias
  32. Sesión del 2 de abril de 1879 del Congreso de Chile.(publicada en la obra del autor Mariano Paz Soldán)
  33. Congreso del Perú 04/04/1879 Declarando en campaña al Ejército y Armada Nacional

Enlaces externos[editar]