Golpe de Estado en Chile de 1925
| Golpe de Estado en Chile de 1925 | ||
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Junta de Gobierno de 1925, presidida por Emilio Bello Codesido. | ||
| Contexto del acontecimiento | ||
| Fecha | 23 de enero de 1925 | |
| Sitio |
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| Impulsores | Oficiales de rango medio de las Fuerzas Armadas de Chile | |
| Gobierno previo | ||
| Gobernante | Junta de Gobierno de 1924 | |
| Gobierno resultante | ||
| Gobernante | Junta de Gobierno de 1925 | |
El golpe de Estado del 23 de enero de 1925 fue un levantamiento militar ocurrido en Chile que depuso a la junta de gobierno presidida por el general Luis Altamirano Talavera e impulsó el retorno del presidente constitucional Arturo Alessandri Palma, quien se encontraba en Europa tras la crisis política de 1924. El movimiento estuvo dirigido principalmente por oficiales jóvenes y de rango medio del Ejército, entre ellos Marmaduke Grove y Carlos Ibáñez del Campo, quienes buscaban reorientar el rumbo político del país y garantizar la realización de un proceso de reforma constitucional.
Antecedentes
[editar]A comienzos de la década de 1920, Chile enfrentaba un período de aguda inestabilidad política conocido como parlamentarismo a la chilena. La constante caída de gabinetes, el bloqueo legislativo y la falta de avances en las leyes sociales generaban una tensión creciente entre el Ejecutivo, el Congreso y sectores militares.
El descontento llegó a un punto crítico el 3 de septiembre de 1924 con el llamado Ruido de sables, cuando jóvenes oficiales del Ejército golpearon sus armas en el salón del Senado para protestar por la demora en la aprobación de leyes laborales y por la reciente aprobación de la dieta parlamentaria.[1]
Ese episodio desencadenó la formación de una junta militar encabezada por el general Luis Altamirano, que asumió el poder tras la salida de Alessandri. Aunque la junta logró inicialmente apoyo militar, pronto surgieron diferencias entre la alta oficialidad conservadora y los oficiales reformistas, quienes acusaban al nuevo gobierno de frenar las transformaciones sociales prometidas.[2]
El golpe del 23 de enero
[editar]El 23 de enero de 1925, oficiales de rango medio coordinados principalmente por Marmaduke Grove y Carlos Ibáñez del Campo llevaron a cabo un golpe que depuso a la junta de Altamirano. Los militares ingresaron al Palacio de La Moneda y detuvieron al presidente de la junta junto con los demás miembros del gobierno militar. Diversas crónicas señalan que hubo un breve tiroteo en el patio del palacio, que dejó algunos muertos y heridos, aunque las cifras precisas varían según las fuentes y la historiografía.[3]
Los golpistas no buscaban instaurar un régimen propio, sino restaurar la autoridad del presidente Alessandri, a quien consideraban la figura legítima para conducir un proceso de reorganización institucional y llevar adelante reformas sociales y políticas.
Instalación de juntas provisionales
[editar]Tras la caída de Altamirano, se conformó una primera junta provisional presidida por el general Pedro Pablo Dartnell. No obstante, su administración fue breve debido a la presión de distintos sectores políticos y militares que exigían una conducción más amplia.
Pocos días después, Dartnell fue reemplazado por una junta de carácter civil-militar encabezada por el abogado y diplomático Emilio Bello Codesido, acompañada por representantes del Ejército y la Armada. Esta junta, conocida como el Gobierno de Enero, asumió la misión de preparar el retorno del presidente constitucional.[4]
La nueva administración emitió una invitación formal a Arturo Alessandri para que regresara al país y reasumiera su cargo, con el propósito de conducir un proceso de reformas institucionales profundas.
Regreso de Arturo Alessandri
[editar]Alessandri retornó a Chile el 20 de marzo de 1925, siendo recibido por una masiva manifestación popular en Santiago. Tras reasumir el mando, declaró su intención de reorganizar las instituciones políticas del país y poner fin al sistema parlamentario, al que responsabilizaba por la inestabilidad de los años anteriores.[5]
Bajo su administración se creó una Comisión Consultiva integrada por civiles y militares, encargada de elaborar un proyecto de nueva Constitución. La influencia de Ibáñez y Grove, así como de las nuevas corrientes militares, fue significativa en la orientación presidencialista del texto.
Consecuencias políticas
[editar]La promulgación de la Constitución de Chile de 1925 representó uno de los efectos más relevantes del golpe. La nueva carta fundamental terminó con el parlamentarismo a la chilena, fortaleció el rol del Presidente de la República, estableció la separación entre Iglesia y Estado y modificó la estructura del Congreso.
Uno de los cambios más significativos fue el fin de la llamada rotativa ministerial, mediante la cual el Congreso podía forzar la caída de los gabinetes por medio de censuras políticas. El nuevo sistema estableció que los ministros dependían exclusivamente de la confianza del Presidente y no del Parlamento.[6]
Repercusiones en las Fuerzas Armadas
[editar]El golpe de 1925 marcó un punto de inflexión en la historia militar chilena. La participación de oficiales jóvenes como Grove e Ibáñez evidenció un proceso de renovación dentro del Ejército, que comenzó a distanciarse de la vieja oficialidad oligárquica y a adoptar un perfil más profesional y nacionalista.
Pese a que el movimiento no buscó imponer un gobierno militar permanente, sí consolidó la idea de que las Fuerzas Armadas podían intervenir políticamente en momentos de crisis institucional, algo que tendría repercusiones en décadas posteriores.
Evaluación histórica
[editar]Los historiadores suelen coincidir en que el golpe de enero de 1925 fue un episodio complejo dentro del proceso de transición desde el parlamentarismo hacia un régimen presidencialista. Si bien representó una intervención militar, también facilitó el restablecimiento del orden constitucional y permitió la redacción de una nueva Constitución.
Para algunos autores, el movimiento expresó el malestar acumulado por años de bloqueo político y la demanda por modernizar el Estado chileno. Otros lo interpretan como un ejemplo temprano del creciente protagonismo militar en la vida política del país durante el siglo XX.
Véase también
[editar]- Ruido de sables
- Arturo Alessandri Palma
- Constitución de Chile de 1925
- Marmaduke Grove
- Carlos Ibáñez del Campo
Referencias
[editar]- ↑ Valencia Avaria, Luis. Anales de la República. Tomo II. Santiago: Editorial Andrés Bello, 1986.
- ↑ Bravo Lira, Bernardino. Historia Constitucional de Chile. Santiago: Jurídica de Chile, 1995.
- ↑ Encina, Francisco Antonio. Historia de Chile, Tomo XL. Santiago: Nascimento, 1984.
- ↑ Silva, Patricio. Los militares y la política en Chile. Santiago: Ediciones UDP, 2010.
- ↑ Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. “La Constitución de 1925”. BCN.cl.
- ↑ Collier, Simon; Sater, William. A History of Chile, 1808–2002. Cambridge University Press, 2004.