Diferencia entre revisiones de «Religión en Canción de hielo y fuego»

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Son varias las creencias religiosas existentes en Poniente tal como aparece en Canción de Hielo y Fuego, fruto de la propia historia del continente y de los distintos reinos que lo conforman.
 
Si repasamos brevemente la historia, los pobladores originales de Poniente fueron los hijos del bosque, que adoraban a los dioses del bosque, el arroyo y la piedra, a los dioses sin nombre; sus sabios, los verdevidentes, tallaban rostros en los arcianos para vigilar el bosque y dominaban algún tipo de magia. Pero, hace unos 12.000 años, Poniente fue invadido desde el sur por los primeros hombres, que talaron los arcianos y fueron por ello duramente combatidos por los niñoshijos del bosque. En un momento dado, ambos pueblos llegaron en la isla de los Rostros a un acuerdo de paz, el Pacto; para que los dioses fuesen testigos, se talló una cara en cada árbol de la isla y se creó la sagrada orden de los Hombres Verdes, encargada de guardarla. Desconocemos cuál era la religión de los primeros hombres, pero paulatinamente fueron abandonando sus creencias y adoptaron las de los hijos del bosque, adorando a los dioses antiguos sin nombre y reverenciando los arcianos tallados.
 
Cuando el culto de los antiguos dioses estaba presumiblemente asentado en todo Poniente, llegó otro pueblo procedente del continente oriental, hace unos 6.000 años, los ándalos. No sólo traían acero, sino también su propia religión, la Fe de los Siete, el culto a los Siete Dioses, simbolizado en la estrella de siete puntas que adornaba sus escudos. Los ándalos fueron conquistando los reinos de los primeros hombres.
El culto de los Siete Dioses está perfectamente organizado, con un clero, templos, etc. En este sentido, es una religión totalmente integrada en la sociedad y que marca en la misma aspectos determinantes.
 
El lugar de culto o templo es el septsepto, que puede integrarse dentro de una edificación como en el caso de los castillos o existir como edificio independiente en las ciudades y en los pueblos. Su estructura suele tener siete paredes, cada una de las cuales acoge una representación de uno de los siete dioses, en forma de talla o de pintura, y, dependiendo de la riqueza del septsepto, de factura más o menos elaborada. Estas representaciones van asociadas a un altar, donde los fieles encienden velas para honrar al dios correspondiente. Cada dios tiene una representación arquetípica; así, el Padre es un hombre con barba de aspecto severo, la Madre una figura sonriente y amorosa, el Guerrero se representa con una espada, el Herrero con un martillo, la Doncella es una mujer joven y hermosa, la Vieja una anciana arrugada y sabia, representada en general con una lámpara en una mano. El Desconocido no tiene una representación tan clara, ya que es a la vez hombre y mujer, sin ser ninguno de los dos; lo vemos representado con un aspecto más animal que humano, o incluso como un óvalo negro con estrellas en lugar de ojos.
 
Los encargados del culto en los septos son los septones, la figura básica del clero. Aparecen con frecuencia en los castillos de los nobles, donde asumen tanto la función religiosa como funciones de educadores de los niños, encargados de las bibliotecas, etc. Su formación parece iniciarse desde temprana edad en centros de estudios especializados como puede ser el Gran Sept de Baelor en Desembarco del Rey, siendo posteriormente enviados a su destino. En ocasiones solemnes los septones pueden usar objetos simbólicos, como la esfera de vidrio facetado que es exhibida antes del juicio de dios de Tyrion Lannister en el Nido de Águilas. También pueden ser devotos concretos de uno de los Siete Dioses, llevando entonces al cuello un colgante, por ejemplo un martillo en el caso de aquellos que veneran al Herrero.
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