Relación jurídica

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Relación jurídica es el vínculo que une a dos o más personas, respecto de determinados bienes o intereses, estable y orgánicamente regulada por el Derecho, como cauce para la realización de una función social merecedora de tutela jurídica.[1] Es el elemento más importante desde el punto de vista del derecho subjetivo, así como la norma jurídica lo es desde el punto de vista objetivo. Por consiguiente se entiende que la relación humana o de vida es aquella que al ser reconocida e integrada en el supuesto de hecho de una o varias normas, produce consecuencias jurídicas (Miguel Reale).

Mouchet y Zorraquín Becú consideran que la relación que se establece entre personas (sujeto jurídico), al cual una norma asigna determinadas consecuencias. Por consiguiente, las relaciones sociales que se presenten, producen consecuencias jurídicas en la cual pueden identificarse los sujetos que intervienen en la relación.

Las distintas relaciones sociales de las que pueden ser partícipes los individuos están contempladas jurídicamente, es decir, que existe una regulación para las mismas. De dichas relaciones se derivan unos derechos y deberes que vinculan a las partes concernientes y cuya materialización se manifiesta en posiciones de poder y de deber, respectivamente.

En cuanto al contenido de las relaciones jurídicas, se han establecido cuatro tipos:

1. Relaciones obligatorias: el deber de cumplir los derechos del otro sujeto (devolución del préstamo al banco).

2. Relaciones jurídico-reales: el derecho de obrar como considere oportuno el propietario de los bienes que posee, y que tal derecho forma parte de los derechos reales (derecho de propiedad…).

3. Relaciones familiares: dirigidas a garantizar el marco de esta institución (derecho de alimentos entre parientes).

4. Relaciones hereditarias o sucesorias: derechos y deberes de los sucesores de una persona fallecida.

Hay relaciones que son autónomas y por tanto constituyen una sola relación jurídica, se dice que son relaciones independientes (matrimonio). Sin embargo se diferencian otras cuyo origen procede de una relación anterior ya existente y a la cual se subordina; son las relaciones dependientes (subarrendamiento).

La estructura de toda relación jurídica comprende:

  • Sujetos: los individuos que se relacionan, ya sean personas naturales o jurídicas. Se determinan dos posiciones:
    • Una de poder, en la que se otorgan unos derechos al sujeto activo que le legitiman para reclamar una conducta determinada a favor del cumplimiento de sus derechos, ya sean por medio de:
      • Derechos subjetivos: facultades sobre la exigencia de ciertas conductas o sobre una cosa en beneficio particular.
      • Potestades: autoriza a una persona para que la patria potestad de los padres sobre sus hijos menores de edad actúe en interés de la parte sometida.
      • Derechos potestativos: por voluntad unilateral la relación se puede ver alterada, modificada o destruida (celebrar/anular un contrato, modificar…)
      • Representante: actúa por cuenta y en nombre de otras personas.
    • Una de deber, la obligación o subordinación por el cumplimiento de los derechos del sujeto activo.
  • Objeto: parte de la realidad social limitada por la relación, concretada en los intereses y bienes, ya especificados en una clasificación anterior.
  • Contenido: conjunto de derechos y deberes que se reparten entre los sujetos activos y pasivos.

Presupuestos[editar]

1. Alteridad. Para que exista una relación real tiene que haber al menos dos sujetos. La relación de algo consigo mismo no es reali sino meramente mental o de razón (lo cuál no significa que sea relevante). Que alguien tenga derechos y alguien tenga deberes. En ocasiones esto plantea dificultades para calificar ciertos deberes y ciertas relaciones como jurídicas: el caso de los deberes con uno mismo; en particular, el tema del suicidio por ejemplo. El caso de las relaciones donde existe cierta comunidad entre los sujetos (relaciones intrafamiliares) en la titularidad sobre los objetos y los consiguientes derechos y deberes.

2. Igualdad. Tiene que ser posible que los sujetos sean mínimamente iguales. No es necesario que sean abslutamente iguales, basta la igualdad que permita cumplir el deber o deberes que entraña toda relación jurídica. Hay casos donde no resulta plenamente posible que uno de los sujetos cumpla plenamente con su deuda. Por ejemplo, las relaciones entre padres e hijos, o entre el individuo y la comunidad social (antiguamente llamada patria, y hoy por algunos llamada la nación). Aqu´hay deuda en sentido propio, pero no igualdad. Estas relaciones, hasta dnde puede ser satisfecha la deuda, son jurídicas. Más allá no son propiamente relaciones jurídicas. La ética clásica empleaba la palabra pietas (piedad) para referirse a estas relaciones.

Elementos[editar]

1. Sujetos. Normamente dos, tradicionalmente llamados acreedor (titular del derecho) y deudor (el obligado por un deber u obligación). Es preferible hablar de sujetos, pues la terminología acreedr y deudor procede del Derecho civil, no es siempre aplicable o conveniente. Nada impide que en una relación todos los sujetos sean simultáneamente titulares de derechos y deberes. Esta cuestión remite a quiémes pueden ser sujetos: en rigor, sólo las personas. No pueden ser sujetos de una relación jurídica las cosas o los animales. No obstante, en Derecho no sólo son personas los individuos humanos.

2. Vínculo. Nexo que une a los sujetos dando lugar a la relación. Se identifica con la relación misma, pues si no hay vínculo de atribución no hay relación, aunque hubiese sujetos titulares de un derecho.

3. Contenido. Conjunto de situaciones jurídicas que surgen a partir de un vínculo. Consisten en derechos y obligaciones, en prestaciones respectivas a las que vienen oblgados los sujetos, Con otras palabras, son las conductas que son debidas como consecuencia de la relación.

4. Fundamento. Es aquello en virtud de lo cual surge la mutua vinculción entre sujetos. Algunos autores lo denominan hecho generador. Un derecho y un deber correlatvo entre dos sujetos puede surgir de diferentes fundamentos o hechos generadores (naturales, voluntarios, involuntarios e incluso ominiones). En concreto, pueden generar relaciones jurídicas: las normas jurídicas, el pacto, las costumbres, ciertos hechos universales y necesarios (la condición humana) o contingentes (la condición de padre, o de médeico, por ejemplo).

5. Norma reguladora. La índole esencial o no de este elemento depende de la concepción general del Derecho que se adopte. Para los formalistas y positivistas es esencial y en último extremo es lo que da lugar a la relación. Para posiciones no positivistas constituye un elemento muy relevante, pero no esencial.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Rivera, Julio César, Instituciones del Derecho Civil:parte general TOMO I'. 3ª edición. Buenos Aires. Abeledo-Perrot, 2004. Pág. 301