Plástico reforzado con vidrio

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El plástico reforzado con vidrio o plástico reforzado con fibra de vidrio (PRFV), GRP (Glass Reinforced Plastic), también denominado con las siglas GFRP (Glass-Fiber Reinforced Plastic), o GFK (del alemán Glasfaserverstärkter Kunststoff), es un material compuesto, formado por una matriz de plástico o resina reforzada con fibras de vidrio. No es inusual denominar informalmente a este material simplemente como "fibra de vidrio".

Se trata de un material ligero, resistente y muy fácil de moldear, por lo que es muy usado en la elaboración de piezas de formas suaves y complejas. En la industria náutica se utiliza para confeccionar el casco de algunas embarcaciones; en aeronáutica y en la industria automovilística para piezas y carrocerías, y en el sector de la construcción como envolvente o fachada en edificios singulares con formas de curvatura irregular.

Los plásticos más utilizados son epoxi, poliéster, viniléster y otros termoplásticos.

Historia[editar]

El origen de este material se remonta a la II Guerra Mundial, usado por los ingleses como sustituto del contrachapado para los radomos de los aviones, debido a la mayor permeabilidad del GRP a las microondas. En el ámbito civil, empezó a utilizarse en la fabricación de embarcaciones, ganando aceptación durante la década de 1950. De ahí se extendió a la industria del automóvil y a la aeronáutica, en donde está siendo desplazado por la fibra de carbono, más resistente.

También se usa para diversos tipos de canalizaciones y tuberías, y es un material de uso común en tanques de agua.

Fabricación[editar]

Existen varias formas de confeccionar una placa de GRP, dependiendo de cómo se dispongan las fibras de vidrio dentro de la matriz plástica. La fibra puede colocarse como una o varias mallas superpuestas, en una dirección o en en direcciones perpendiculares, en función de los esfuerzos a los que tenga que estar sometido el material. En ocasiones se utilizan más mallas de fibra como refuerzo puntual en las zonas más solicitadas. También pueden proyectarse las fibras de vidrio con pistola, quedando los hilos dispuestos aleatoriamente dentro del material —de forma análoga a como se elaboraba el adobe—.

El grosor, la cantidad y la disposición de las fibras modifican sustancialmente tanto el peso como la resistencia del compuesto, por lo que esta variable se mide utilizando conceptos y unidades de la industria textil, como el Tex (peso en gramos de 1000 m de fibra), o los metros de hilo por cada kg de material, que en el sistema anglosajón se denomina Yield (yardas de hilo por cada libra de material).

La cantidad de fibra de vidrio empleada varía dependiendo del tipo de GRP. En porcentaje sobre el peso total, Las cantidades más habituales empleadas en la tipología de vidrio proyectado oscilan entre el 20% y el 45%, en mallas bidireccionales entre el 35% y el 65%, y en mallas unidireccionales entre el 50% y el 90%.[1]

El GRP puede fabricarse industrial o artesanalmente, como en el caso de la mayoría de embarcaciones.[2]

Características[editar]

Es un material ligero y resistente, rígido, con buen comportamiento frente a la corrosión y al desgaste, y buen aistante térmico, acústico y eléctrico.[1] Entre sus desventajas se encuentran la dificultad de reciclaje, el mal comportamiento frente al fuego (además, los productos de su combustión son tóxicos), y la ausencia de normativas que regulen u orienten sobre su uso, ya que las propiedades del material varían notablemente dependiendo del proceso de elaboración, la cantidad de fibra, y el tipo de resina empleado.[1]

Las propiedades mecánicas dependen esencialmente de la cantidad y disposición de la fibra de vidrio. La resistencia a tracción del material puede oscilar desde los 500 kg/cm2 con vidrio proyectado, hasta alcanzar los 10.000 kg/cm2 con vidrio unidireccional al 90% en peso.[1] En presencia de esfuerzos, el GRP presenta una fatiga estructural que disminuye su resistencia aproximadamente un 1% anual.

Por el contrario, el resto de propiedades (durabilidad, resistencia a la abrasión, etc.) dependerán fundamentalmente del tipo de resina. Dependiendo de ésta, el material podrá soportar temperaturas entre 125 °C y 300 °C.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d «Design with reinforced plastics: a guide for engineers and designers» (en inglés). Consultado el 20 de agosto de 2010.
  2. «Materiales de Construcción de barcos.». Consultado el 20 de agosto de 2010.

Ver más[editar]

Enlaces externos[editar]