Pilar

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Alineamiento de pilares.
Planta original de Bramante para la Basílica de San Pedro.

En ingeniería y arquitectura un pilar es un elemento soporte o sostén de un edificio, de orientación vertical o casi vertical, destinado a recibir cargas para transmitirlas a la cimentación y que, a diferencia de la columna, tiene sección poligonal. Otros elementos de soporte son muros y las columnas.

Una pilar, es una pieza arquitectónica vertical y alargada, que se utiliza para sostener el peso de una estructura, aunque a veces también tiene fines exclusivamente decorativos. Según su disposición se pueden clasificar en:

  • Pilar aislado o exento: Separado de cualquier cuerpo de la edificación.
  • Pilar adosado: Yuxtapuesto a un muro u otro elemento de la edificación.
  • Pilar embebido: Parcialmente incrustado en el muro u otro cuerpo de la construcción. En este caso se denomina pilastra.

Forma de los pilares[editar]

Lo más frecuente es que sea cuadrado o rectangular, pero puede ser también octogonal, aunque por priorizar su capacidad portante, se proyecta con libertad de formas.

En la arquitectura del Antiguo Egipto se habla de pilares hathóricos, por esculpirse en ellos la diosa Hathor o de pilares osiríacos por tener representado al dios Osiris. En la arquitectura medieval, eran comunes soportes circulares masivos, llamados pilares de tambor, pilares cruciformes o pilares compuestos. En la arquitectura gótica se utilizaba el pilar fasciculado que estaba formado por un haz de baquetones, generalmente adosados a un núcleo central. En la Basílica de San Pedro en Roma, Bramante utilizó pilares ricamente articulados, como se puede ver en la planta de la figura. A veces, y a imitación de la columna, puede presentar también tres partes: basa, fuste y capitel. Si en lugar de exento va adosado al muro se denomina pilastra.

Clasificación de los pilares[editar]

Actualmente los pilares llevan un desarrollo vertical y sin alardes estéticos en la mayoría de los casos. Cumplen su función estructural, pero carecen de valor ornamental. Históricamente eran elementos arquitectónicos muy apreciados y cotizados y `podían clasificarse por tipología de fuste y de orden. Según su fuste se pueden clasificar en:

  • Liso: Sin estrías o adornos.
  • Estriado o acanalado: Posee estrías o acanaladuras ornamentales en toda su longitud.
  • Fasciculado: Fuste compuesto formado por una serie de otros delgados fustes agrupados.
  • Columna Salomónica: La que tiene el fuste en forma de espiral.

El orden arquitectónico es un sistema que afecta al proyecto de un edificio dotándoles de características propias. Comprende el conjunto de basa, fuste u capitel. Que en conjunto brindan armonía, unidad y belleza. Lo que más diferencia unos órdenes de otros es el capitel. Pueden ser de los siguientes tipos de columnas:

  • Dórico: El más primitivo, sin basa y con fuste liso. Capitel integrado por ábaco, equino y collarino.
  • Jónico: Con basa, fuste circular y capitel con volutas.
  • Corintio: Con basa, fuste circular y capitel con hojas de acanto.
  • Compuesto: Mezcla capitel del jónico y del corintio.
  • Toscana: El igual que el dórico pero con basa.
  • Columna Trajana: Se trata de una columna conmemorativa y no de una pieza estructural de ninguna construcción. Constituye en sí misma un monumento conmemorativo de algún hecho o personaje. Sobre un alto podio se levanta un fuste de grandes dimensiones decorado con bandas de bajorrelieves que cubren todo su superficie y en el extremo superior, a modo de pináculo, puede alzarse una figura o estatua:
  • Cariátides: Es una figura femenina esculpida, con función de columna y con un entablamento que descansa sobre su cabeza.
  • Atlantes: Es una figura masculina del dios Atlas u hombre forzudo. Casi siempre con barba, sostiene sobre sus hombros y nuca el peso simbólico de los capiteles de un edificio.[1] [2]

Historia de los pilares[editar]

Los pilares han sufrido una gran transformación desde el origen de la arquitectura, independientemente que su uso habitual no ha cambiado notablemente. Con evoluciones sensiblemente diferentes en el mundo antiguo (Grecia, Egipto,…), los pilares o soportes nacieron con la vocación de aligerar las edificaciones y permitir la fluidez entre los espacios. Emulando la forma de un tronco de árbol, los pilares disponen de tres partes diferenciadas; basa, fuste y capitel. Con morfologías muy elaboradas antaño, en la edad media se regresa al comienzo de una evolución en la morfología de los pilares. El pilar evoluciona desde los cuadrados a los cruciformes, de los pilares exentos que dan soportes a los nervios de las bóvedas, a integrarlos en el pilar. Esta evolución en la que los nervios y arcos de cubierta tienen continuidad hasta el firme, explota una corriente de alardes escultóricos en la que la sección del soporte se complica hasta límites difícilmente alcanzables. Surge la proliferación de columnillas delgadas o baquetones en los soportes y los acanalados con forma de estrella. Esta evolución lleva a un pilar más complejo (fasciculado), que tiene el fuste formado por varias columnillas delgadas (baquetones), lo que permite multiplicar las posibilidades de soporte y su continuidad con los nervios de la cúpulas. Los periodos siguientes toman el camino de la simplificación y sencillez de los procesos, en aras de unos conceptos arquitectónicos más claros. En la actualidad, los pilares se realizan habitualmente en hormigón armado y hierro.

Los pilares en los distintos periodos[editar]

Desde la edad media, las columnas pueden clasificarse de manera simplificada en varios periodos, pudiendo encontrarse diversidad de tipologías en un mismo edificio. Los periodos pueden diferenciares en: Paleocristiano, prerrománico, bizantino, románico, islámico, gótico y renacimiento:

  • El arte Islámico nace en el siglo VII para expresar la nueva religiosidad musulmana. Destaca la arquitectura sobre las demás artes, y la mezquita y los palacios sobre los demás construcciones. Se dice que la columna, el arco y la cúpula son la seña de identidad de la arquitectura, aportando belleza y originalidad.
  • El Gótico es el periodo evolutivo de la arquitectura, en el que se realizan el salto evolutivo más notable de la historia de la arquitectura. Partiendo de soportas exentos con columnas igualmente exentas o yuxtapuestas propias del prerrománico y su evolución hacia el adosamiento de los elementos exentos en un elemento constructivo único del románico. Los baquetones son nervios de continuación desde la cúpula, que se multiplican hasta el infinito en este periodo dada a la excepcional calidad de los artesanos y de las técnicas de tallado.
  • En el Barroco se llevaron los avances en las técnicas de tallado de la piedra a su máxima expresión, representada en las columnas torsionadas salomónicas.
  • El Renacimiento es el momento de la historia en el que se pasa del mundo medieval al mundo moderno. La simplificación de los modelos tradicionales del gótico y su interpretación del mundo clásico, produjo unos pilares que sustituían a las pilastras y baquetones tradicionales y sólo se limitaban a dividir las distintas naves de la iglesia.
  • En el Neoclásico se revisaron los modelos tradicionales, retornando a modelos clásicos pero con reinterpretaciones y licencias compositivas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. [1] La columna a lo largo de la historia1
  2. [2] La columna a lo largo de la historia2