Palacio de São Cristóvão

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Palacio Imperial de São Cristóvão
Paço de São Cristóvão.jpg
Fachada neoclásica del Palacio de São Cristóvão, en la Quinta da Boa Vista.
Edificio
Tipo Palacio Real
Estilo Neoclásico
Localización Río de Janeiro
Coordenadas 22°54′20″S 43°13′33″O / -22.90555556, -43.22583333Coordenadas: 22°54′20″S 43°13′33″O / -22.90555556, -43.22583333
Construcción
Inicio 1803
Término 1868
Equipo
Arquitecto(s) John Johnston, Manuel da Costa, Pedro José Pezerát, Manuel de Araújo Porto-Alegre y Theodore Marx
Otros Mario Bragaldi y Auguste François Marie Glaziou
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Fachada.
Estatua del Emperador Pedro II en el frontis del Palacio.
Puertas del palacio, un regalo del Duque de Northumberland al entonces príncipe regente Don Juan de Braganza.

El Palacio Imperial de São Cristóvão (en español: Palacio de San Cristóbal) es un palacio situado en el parque Quinta da Boa Vista, en Río de Janeiro, Brasil. Es la antigua residencia de la familia imperial brasileña y ahora alberga el Museo Nacional de Brasil.

Historia[editar]

En el siglo XIX, la zona conocida como la Quinta da Boa Vista pertenecía a Elías Antonio Lopes, un rico comerciante portugués, traficante de esclavos, que en 1803 construyó una mansión en una colina. Dada la escasez de espacio residencial en Río de Janeiro para dar cabida a todos los miembros de la familia real portuguesa (que llegaron a Brasil en 1808, huyendo de las tropas de Napoleón), Elías decidió donar su propiedad al príncipe regente Don Juan de Braganza, para servir como residencia real.

Sin embargo, el área estaba rodeada de manglares y la comunicación por tierra con la ciudad era difícil. El drenaje y el entierro de los humedales dio lugar a la apertura de caminos transitables. Para acomodar mejor la gran familia, Don Juan decidió reformar por completo la casa, transformándola en un palacio real. La reforma, dirigida por el arquitecto inglés John Johnston, fue terminado en 1821. En los límites exteriores del palacio, Johnston instaló una puerta, regalo enviado desde Inglaterra a Brasil por Hugh Percy, 2° duque de Northumberland.

Después de la declaración de la Independencia de Brasil , en 1822, el Palacio se convirtió en la residencia del emperador Pedro I . La renovación y ampliación del Palacio continuó con el arquitecto portugués Manuel da Costa (1822-1826), seguido por el arquitecto francés Pedro José Pezerát (1826-1831), reconocido como el autor del diseño final del edificio de estilo neoclásico. Pezerát añadió una nueva torre a la izquierda de la fachada principal y construyó el tercer piso de la casa. El trabajo fue continuado después de 1847 por el artista brasileño Manuel de Araújo Porto-Alegre, que integró las fachadas del edificio, seguido por el alemán Theodore Marx (1857-1868). Varias salas del palacio fueron decoradas por el artista italiano Mario Bragaldi, incluido el Salón del Trono y la Sala de Embajadores, pintados con trompe d'oiel.

Después de la boda de el príncipe Don Pedro y la archiduquesa María Leopoldina de Austria, en 1817, la pareja continuó viviendo en el palacio, el lugar de nacimiento de la futura reina de Portugal, Doña María II, así como el futuro emperador del Brasil, Don Pedro II. La emperatriz María Leopoldina murió allí en 1825.

Pedro II fue criado y educado en el palacio, y en 1869 ordenó la remodelación de los jardines. El designer francés Auguste François Marie Glaziou estuvo a cargo del proyecto, incluidas las lagunas, puentes, cuevas y templos antiguos falsos, todos siguiendo la tendencia de la época romántica. Sus hijos también nacieron en el palacio, como la princesa Doña Isabel, conocida por la abolición de la esclavitud en Brasil en 1888.

Con la Proclamación de la República en 1889, la familia imperial fue expulsada del país y la casa fue abandonada temporalmente.

En 1891, el edificio fue utilizado por los representantes legislativos, quienes produjeron la primera Constitución de la República.

En 1892, se convirtió en la sede permanente del Museo Nacional de Brasil. Los jardines del palacio fueron abandonados por casi veinte años hasta que, en 1909, el presidente Nilo Pecanha ordenó su restauración, conservando las características que han sido dadas por Glaziou. Por otra parte, el palacio fue despojado de sus decorados originales, que fueron destruidos o vendidos después de la Proclamación de la República. El Salón del Trono y otras reliquias del Imperio se pueden ver hoy en el Museo Imperial de Petrópolis (antiguo palacio de verano de la familia imperial).

Véase también[editar]

Museo Nacional de Brasil

Referencias[editar]