Lumbricultura

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Lumbricus rubellus.

Se entiende por lumbricultura[1] las diversas operaciones relacionadas con la cría y producción de lombrices epigeas (de superficie, con ciclos de vida distintos a las vistas comúnmente en los jardines) y el tratamiento, por medio de éstas, de residuos orgánicos para su reciclaje en forma de abonos y proteínas. Este abono, de muy buena calidad, se denomina humus de lombriz o lombricompuesto.

Este humus se produce de la digestión de materiales orgánicos por parte de las lombrices y posee altas propiedades como mejorador de las propiedades físicas del suelo,[cita requerida] tales como la permeabilidad, la retención de humedad o el intercambio catiónico.

Es una biotecnología basada en la cría de lombrices para la producción de humus a partir de un sustrato orgánico. Es un proceso de descomposición natural, similar al compostaje, en el que el material orgánico, además de ser atacado por los microorganismos (hongos, bacterias, actinomicetos, levaduras, etc.) existentes en el medio natural, también lo es por el complejo sistema digestivo de la lombriz.

Especies de lombrices[editar]

En las especies de lombrices utilizadas en lumbricultura se buscan una seríe de características que facilitan su explotación. Algunas de estas características son:

  • Ciclo de vida corto
  • Crecimiento rápido = Tasa de crecimiento elevada.
  • Valencia ecológica amplia (respecto a temperatura, humedad, etc.)

Algunas de las especies de lombrices más utilizadas en lumbricultura son: Eisenia foetida, Eisenia Andrei, Eisenia hortensis, Perionyx excavatus, Eudrilus eugeniae, Dendrobaena veneta, Lumbricus rubellus, Lumbricus castaneus, Polypheretima elongata, Amynthas hawaiana, Amynthas rodericensis.

Las características ecológicas de las diferentes especies harán más apropiado su uso según en que localizaciones geográficas y para que objetivos.

E. foetida, L. rubellus, E. Andrei, E. hortensis, L. castaneus se encuentran comúnmente por toda Euroasia y en la actualidad se han vuelto especies cosmopolitas en tierras orgánicas ricas, especialmente con vegetación en descomposición, compost y montones de estiércol.

Podemos hacer una descripción somera de las características de algunas de estas especies citadas:

Eisenia fetida[editar]

También conocida como lombriz roja californiana es especie de uso tradicional en sistemas de casa + establo inferior para compostaje de excrementos de animales + cama de paja; y una de las lombrices más resistentes a temperaturas.

Crecimiento óptimo a temperaturas entre 15 y 25 ºC, humedad entre 80 y 90 %, buena aireación, pH óptimo entre 5 y 9., [amonio] < 0,5 mg/g, [sales] <0,5 mg/g, residuo 1:8-16.

Eudrilus eugeniae[editar]

Especie grande, de crecimiento rápido, pero baja tasa de reproducción, temperatura óptima 40 ºC, buena en/para países tropicales.

Dendrobaena veneta[editar]

Zonas templadas húmedas, como la latitud de España y otros países con clima similar, lo que hace un humus de buena calidad.

Perionyx excavatus[editar]

Especie asiática, de talla pequeña.

Los gusanos de compostaje se pueden obtener a través de lombricultores profesionales, lombricultores domésticos (es habitual que un criador casero regale a las personas del entorno y ayude a expandir la lombricultura) y otra manera no común pero sí muy válida es trampear en el intemperie o buscar colonias de lombrices en los montículos de estiércol.

Productos de la lumbricultura[editar]

El vermicompostaje a pequeña escala es una forma noble de convertir los "desechos" de la cocina en abono de alta calidad, sobre todo si el espacio es reducido. Para esta práctica, es necesario un vermicompostador, que puede fabricarse uno mismo de forma artesanal o adquirir en una tienda especializada en compostaje doméstico (conseguir cajones a menor precio que cumplan con el mismo objetivo).

Lombrices[editar]

Muy utilizadas como cebo de pesca. También se comercializan de cara a la puesta en marcha de nuevas plantas de vermicompostaje o a la introducción en parcelas con objeto de mejorar las características del suelo y su explotación agroforestal.

Carne de lombriz[editar]

La carne de la lombriz también se puede aprovechar para consumo animal (aves y peces). No hay trabajos serios que avalen su consumo para humanos pero tienen, sin duda, un gran valor nutritivo. Normalmente se comercializa como harina de lombriz y destaca por su contenido en aminoácidos esenciales.[2]

Lombricompuesto[editar]

El lombricompuesto o humus de lombriz, es un abono obtenido del excremento de las lombrices epigeas alimentadas con desechos orgánicos (restos vegetales, residuos de cosecha, estiércoles de herbívoros entre estos algunas aves, etc. Se evitan los restos animales por los olores y carroñeros que esto puede atraer) sobre los que actúan y trabajan las lombrices.

Es un abono natural a diferencia de otros que son elaborados por procesos químicos. Algunas de sus ventajas son aportar nutrientes al suelo y a las plantas, contiene hongos y bacterias benéficas y no contiene químicos de origen sintético en su composición, es orgánico y natural, mejora la retención de agua y posee un Ph neutro o cercano (dependiendo de las materias primas y de su manejo).

Los insumos que se necesitan para comenzar con su elaboración son: restos vegetales de nuestro huerto o de nuestra cocina, estiércoles varios, materia seca elemental para obtener una buena relación de carbono y nitrógeno (C/N) etc.

Las lombrices se alimentan de hongos y bacterias; éstas a su vez se alimentan de las materias orgánicas en descomposición, tanto vegetales como animales, las lombrices no comen vegetales ni restos de animales, por eso la necesidad del compostaje previo.

Además de ser particularmente rico en sustancias orgánicas y en compuestos nitrogenados, este producto contiene óptimas cantidades de calcio, potasio, fósforo y otros elementos minerales (todo eso depende de las materias primas, y el lugar en el que se encuentren), además de una vasta gama de enzimas que juegan un papel muy importante en la fertilidad del suelo, y elementos fitorreguladores (particularmente enzimas) que inciden positivamente sobre el crecimiento de las plantas. Todo esto hace que el lombricompuesto sea un fertilizante orgánico por excelencia y prácticamente único por su elevada carga bacteriana y enzimática.

El lombricompuesto se puede utilizar en hortícolas, aromáticas, ornamentales, florales, árboles, arbustos, etc.

Referencias[editar]

Véase también[editar]