Iglesia de Santo Domingo (Quito)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Iglesia y Convento de Santo Domingo
Iglesia de Santo Domingo, Quito - 2.jpg
Iglesia y plaza de Santo Domingo, Quito.
Edificio
Tipo Iglesia, Convento
Estilo Barroco
Localización Quito, Ecuador
Construcción
Inicio siglo XVI
Término siglo XVII
Equipo
Arquitecto(s) Francisco Becerra
Otros
  • Padre Rodrigo Manrique de Lara
  • Fray Antonio Rodríguez
  • Fray Juan Mantilla
Premios Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
[Editar datos en Wikidata]
Iglesia, convento y plaza de Santo Domingo.
Decoración interior del templo mayor.
Patio del claustro principal del Convento de Santo Domingo.

La Iglesia de Santo Domingo es un templo católico levantado en el Centro Histórico de la ciudad de Quito DM, capital de Ecuador. El conjunto de convento, iglesia y capillas se ubica en la calle Flores, frente a la Plaza de Santo Domingo, llamada así por la referida iglesia que la precede.

Historia[editar]

Su construcción inició en el año 1540, en la edad histórica de la edad moderna cuando se asigna el solar a la comunidad de padres dominicos; posteriormente, y después de haberse levantado una capilla provisional, los planos definitivos del templo que persiste hasta la actualidad fueron levantados en 1581 por el arquitecto Francisco Becerra.[1] Tras la muerte de Becerra, la obra pasó a manos del padre Rodrigo Manrique de Lara; fray Antonio Rodríguez se hizo cargo de las obras del convento, mientras que fray Juan Mantilla fue el encargado de concluir las obras de la iglesia en 1688.[1]

Durante el siglo XIX, un grupo de dominicos italianos hicieron importantes reformas en el interior del templo; según el intelectual ecuatoriano Ernesto La Orden Miracle «decidieron pintarla como un teatrillo de ópera, arrasar sus altares, su coro y su púlpito». La hermosa y sobria fachada no sufrió estos afanes reformadores, y aunque la iglesia parece haber tenido esos cambios internos importantes, mantiene una presencia riquísima e impresionante que no muestra de una forma abierta los estragos que cuenta La Orden.[2]

Arquitectura[editar]

El templo está cubierto por trabajos en cedro cubierto con pan de oro, y por numerosas pinturas y tallas que adornan su interior. Junto al retablo mayor, las diez capillas laterales que completan el conjunto interior de Santo Domingo enriquecen aún más el cuerpo interno de la iglesia con bellísimos trabajos en madera y hojilla de oro.[2]

Sin duda, la Capilla de la Virgen del Rosario es la más conocida del conjunto; no obstante, no es la única que evidencia el interés cultural del templo como indica Pazos Barrera: «en otra capilla se conserva la pintura mural de la Virgen de la Escalera, obra del padre Pedro Bedón, y que data de los primeros años del siglo XVII».[2]

El Claustro, por su parte, presenta corredores y crujías de doble arquería con pilares ochavados, y se debe al hermano Antonio Rodríguez, quien lo levantó a partir del diseño de Francisco Becerra.[2]

Arco de Santo Domingo[editar]

Como en otras iglesias y construcciones civiles de la ciudad de Quito, los constructores de Santo Domingo se encontraron desde un comienzo con un terreno abrupto y desigual, por lo que debieron inventar varias soluciones arquitectónicas para darle continuidad al templo principal y sobre todo a las capillas; de allí nació el célebre Arco de Santo Domingo, sobre el que se encuentra la Capilla de la Virgen del Rosario, y por cuya base discurre, sin interrupciones, la calle Rocafuerte.[2]

Capilla de la Virgen del Rosario[editar]

La más rica y conocida de las capillas de la iglesia de Santo Domingo es la Capilla del Rosario, que está ubicada hacia el lado sur del crucero, y que está construida en tres niveles diferentes. Esta capilla se asoma a la antigua calle de La Loma (hoy llamada Rocafuerte), donde para solucionar otro desnivel del terreno los arquitectos construyeron el Arco de Santo Domingo, con contrafuertes en forma de cono que evocan puestos de vigía.[2]

Los tres niveles de la capilla responden a una suerte de estratificación: el más bajo era destinado al ciudadano común, el segundo al sacerdote y las autoridades, y el tercero a la Virgen del Rosario. Desde 1650, en esta capilla funcionaban tres cofradías; la primera de españoles peninsulares y españoles nacidos en América (criollos), la segunda de aristas negros y mestizos, y por último otra formada enteramente por indígenas. Cada grupo tenía su espacio correspondiente en una suerte de capillas más pequeñas.[2]

La Virgen y el Niño, cuyos mantos y coronas son ricos en hilos preciosos y pedrería, protagonizan la composición del retablo; este último es descrito por Pazos Barrera con los siguientes términos:[2]

(…) enteramente dorado, tiene filigrana de plata en torno al nicho central y en el tabernáculo. En él resalta la Virgen del Rosario, una escultura española que fue obsequio del monarca español en el siglo XVI. A los lados del retablo figuran los retablos de santa Ana y San Joaquín, dorados sobre fondo rojo. Arcos y paredes tienen aplicaciones de querubines, plantas y frutas americanas, recubiertas de oro sobre fondo rojo. La Capilla de la Virgen del Rosario descansa sobre un arco por el que pasa la calle que conduce al barrio de La Loma Grande. Cierran la capilla dos cúpulas con linternas recubiertas con baldosas verdes.

En los altares laterales a esta capilla se conservan reliquias de santos, traídas de Roma en los mismos inicios de la fundación quiteña. Con ellos se cumplían los rituales de la Cofradía del Rosario de Nuestra Señora y se realizaba la Procesión de la Soledad, de los Viernes Santos, ambas de gran devoción en la ciudad. A juicio de los expertos, en la decoración de la Capilla del Rosario se llega a una saturación barroca derivada de la abundancia ornamental.[2]

Museo[editar]

Dentro del Claustro del conjunto de Santo Domingo, ubicado en el extremo norte del templo mayor, y sobre la plaza, se ha designado un espacio para convertirlo en un museo abierto a todo el público. Según la descripción de Julio Pazos Barrera:[3]

Al lado norte del claustro de la iglesia de Santo Domingo se ha instalado un Museo y la Biblioteca. El museo exhibe tallas y pinturas relacionadas con la historia de los dominicos en América; guarda además un libro coral de gran tamaño laminado por el padre Pedro Bedón y dos de sus pinturas, además de un retrato realizado por Alonso del Castillo del padre Bedón difunto. Otros dos lugares atraen la atención: la capilla de la Virgen de Pompeya o del coristado y el refectorio, este último, decorado en el siglo XVII con un artesonado mudéjar policromado y dorado y con pinturas de mártires dominicos. En este refectorio se exhiben tablas talladas, encarnadas y estofadas de santos dominicos, del escultor español Diego de Robles. Estas tallas, del año 1600, se encontraban en el coro alto del templo, que fue desarmado en el siglo XIX.

Piezas de arte[editar]

Virgen de la Escalera, mural de fray Pedro Bedón (siglo XVI).

Tanto dentro del Museo, como en el Convento y el templo mayor con sus capillas, el conjunto de Santo Domingo alberga un gran número de obras de arte de la Escuela Quiteña especialmente, y otras llegadas desde Europa y otras colonias hispanas de América. Entre ellas podemos nombrar las siguientes:

Tipo de obra Nombre Autor Época
Libro Gran libro coral fray Pedro Bedón siglo XVI[3]
Escultura Virgen del Rosario Desconocido
(origen español)
siglo XVI[2]
Mural Virgen de la Escalera fray Pedro Bedón siglo XVII[2]
Pintura Retrato de Pedro Bedón tras su muerte Alonso del Castillo siglo XVII[3]
Escultura San Reginaldo de Orleans Padre Carlos siglo XVII[3]
Pintura La Virgen de las Rosas Miguel de Santiago siglo XVII[4]
Escultura Virgen Inmaculada Bernardo de Legarda siglo XVIII[3]
Retablo Virgen del Rosario Bernardo de Legarda siglo XVIII[2]
Pintura Los Reyes de Judá
serie de 18 cuadros en el Refectorio
Nicolás Javier de Goríbar siglo XVIII[5]

Referencias[editar]

  1. a b Fajardo, Aníbal. «Iglesias y Conventos de Quito» (en español). Fondo Quito - Biblioteca Municipal. Consultado el 05/03/2013.
  2. a b c d e f g h i j k l Centro Virtual Cervantes. «Iglesia de Santo Domingo» (en español). Ciudades patrimonio: Quito. Consultado el 06/032013.
  3. a b c d e Centro Virtual Cervantes. «Museo de Santo Domingo» (en español). Ciudades patrimonio: Quito. Consultado el 06/03/2013.
  4. Martín Martín, Inmaculada (2008). «Isabel de Santiago, una pintora quiteña del siglo XVII». De arte: revista de historia del arte (7):  pp. 141. ISSN 1696-0319. http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2777212. Consultado el 06/03/2013. 
  5. Centro Virtual Cervantes. «Nicolás Javier Goríbar y Martínez» (en español). Ciudades patrimonio: Quito. Consultado el 06/03/2013.

Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]