Deuda técnica

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La deuda técnica es un eufemismo tecnológico que hace referencia a las consecuencias de un desarrollo apresurado de software o un despliegue descuidado de hardware.

Definición[editar]

El sector informático presenta la particularidad de que permite la implantación de productos no acabados o con errores conocidos. En ocasiones, la política de ahorro de costes en la implantación de hardware o el desarrollo de software se centra en recortar los procesos de pruebas, control de calidad o documentación, o incluso algunos parámetros básicos de optimalidad de procesos, lo que compromete la viabilidad a largo plazo del proyecto a cambio de poder entregarlo en el plazo previsto y con el presupuesto acordado.

Consecuencias[editar]

El resultado de esta política implica que el desarrollo del software se prolonga en el tiempo más allá de la entrega del producto supuestamente concluido; incluso en ocasiones son distintos equipos de desarrollo los que acaban haciéndose cargo de las mejoras. Si el proyecto estaba delimitado en fases, la subsanación de errores de las fases más tempranas se solaparía con el desarrollo de las siguientes fases, lo que dificulta llevar a buen término ambas tareas. Lo mismo es aplicable para el despliegue de hardware o tareas equivalentes.

En concreto, la deuda técnica puede presentarse en alguna de las siguientes formas:

  • Documentación desactualizada, escasa, incompleta, inservible o inexistente.
  • Errores no subsanados o desconocidos.
  • Control de versiones ineficiente o inexistente.
  • Desarrollo no escalable.
  • Problemas al incorporar nuevas funcionalidades
  • Dificultades a la hora de actualizar la tecnología o migrar a una nueva plataforma.

Origen del término[editar]

El término deuda técnica fue propuesto por primera vez en 1992 por Ward Cunningham. Un desarrollo pobre, tal y como se describe en el párrafo anterior, equivale a una evaluación de inversiones financieras basada en la obtención de beneficios a corto plazo. En el sector de las finanzas, una inversión que busca el beneficio a corto plazo puede generar deudas cuyos intereses se han de liquidar durante un período de tiempo muy prolongado. De forma análoga, un desarrollo tecnológico aparentemente corto puede requerir un esfuerzo extra para subsanar los problemas generados al no aplicar los consejos básicos de desarrollo. Ese esfuerzo extra, que puede multiplicar el tiempo de desarrollo del proyecto inicial, equivaldría a los intereses de una deuda financiera.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]