Confirming

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El confirming es un tipo de servicio financiero ofrecido por ciertas entidades consistente en gestionar los pagos de una empresa a sus proveedores nacionales, y que incluye para el acreedor la posibilidad de cobrar las facturas con anterioridad a su fecha de vencimiento. El confirming es un servicio de gestión de pagos y no de deudas.

Definición[editar]

El confirming es un servicio financiero, que ofrece una entidad financiera con tal de facilitar a sus clientes la gestión del pago de sus compras. Se ofrece para pagar las facturas con anterioridad a la fecha de vencimiento de éstas o para obtener de parte del banco la financiación que el proveedor no estuvo dispuesto a otorgar, de esa forma, la relación entre cliente y proveedor no se daña y el cliente obtiene el plazo que requiere. Su uso es frecuente en empresas que tengan diversificados sus proveedores, que deseen dilatar el pago a proveedores o que tengan un sistema de pagos complejo.

No se debe confundir el confirming, con los "pagos confirmados" o "pagos domiciliados" de menor vinculación en la responsabilidad del pago por parte de la entidad financiera. El confirming equivale a un pago certificado, con la diferencia de que aquí el banco avala el pago al proveedor. De hecho, es un factoring inverso ya que lo inicia el cliente y no el proveedor. En consecuencia, en inglés este servicio se llama Reverse Factoring (y no, como uno podría pensar, Confirming).

El confirming se desarrolló en España en la década de 1990 y se ha ido divulgando en todo el mundo a partir de la expansión internacional de las grandes entidades bancarias españolas, sobre todo en el sur de Europa y en Latinoamérica.

Ventajas e inconvenientes[editar]

Ventajas[editar]

Para la empresa que incorpora este servicio de gestión de pago a sus proveedores, el beneficio es la mejora su imagen ante sus proveedores al estar avalados sus pagos por una institución financiera. También evita costes de emisión de pagarés y cheques o manipulación de letras de cambio, las incidencias que se producen en las domiciliaciones de recibos, llamadas telefónicas de proveedores para informarse sobre la situación de sus facturas y el seguimiento de distintas cuentas corrientes para conciliar los cargos de letras, pagarés o cheques. Además la empresa mantiene la iniciativa de pago y obtiene información de gran ayuda en la gestión de las compras.

Inconvenientes[editar]

Aunque mantiene la iniciativa en el pago, el cliente obliga al proveedor a trabajar con una determinada entidad, lo que le resta capacidad de maniobra. El proveedor por su parte pierde la iniciativa en el cobro, cediéndosela a sus clientes. La entidad de crédito concentra una gran cantidad de riesgo financiero en un solo cliente, lo que en el caso de dificultades puede ser un grave problema.

Costes[editar]

Para el cliente, es la comisión por gestión de cobros; para el proveedor, la comisión en caso de anticipo de facturas. Esto no quiere decir que para el proveedor la operación no sea ventajosa ya que dicho coste suele ser inferior al coste de un anticipo o descuento tradicional.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]