Carry trade

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El carry es el retorno que produce un activo mientras lo mantenemos en nuestra posesión (si es positivo) o el costo de mantener un activo (si es negativo).

El carry trade es una técnica que los grandes inversores llevan practicando en el mercado Forex desde sus inicios.

Consiste en la diferencia entre el carry negativo de un activo que hemos pedido prestado a bajo costo y el carry positivo de un activo en el que hemos invertido.

La idea es sencilla. La inversión en divisas supone comprar una divisa para simultáneamente vender otra, o lo que es lo mismo, nos financiamos en una divisa e invertimos ese dinero en otra. El inversor de esta forma apuesta a que una de las divisas se va a apreciar (divisa de inversión) respecto a la otra (divisa de financiación).

No hay que confundir el carry trade con el arbitraje. Con el arbitraje se gana siempre una utilidad, con el carry trade sólo si nada cambia.

Diferencial de tipos de interés[editar]

Además, el diferencial de tipos existente entre las distintas áreas geográficas supone que podamos vender la divisa de un país con un tipo de interés reducido; es decir, nos financiamos a un bajo coste y -al mismo tiempo- invertimos en la divisa donde el tipo oficial de referencia es mayor. Según los analistas de Banco Finantia Sofinloc "gracias a ello podemos obtener una rentabilidad económica en la divisa invertida que, al ser mayor que el coste de financiación, nos genera un rendimiento adicional al movimiento direccional del cruce".

La práctica habitual de esta operación por parte de los grandes inversores supone que el propio carry trade genere, en algunos periodos, una clara tendencia en la evolución de las divisas.

Ejemplo: caso del Yen[editar]

El caso del yen es un ejemplo perfecto de ello: el tipo de interés de Japón, 0,10%, supone un coste de financiación muy reducido con el que podemos realizar inversiones en divisas en otras zonas donde el tipo de interés es superior, como es el caso de Australia y Nueva Zelanda con una tasa del 2.5% y 2.5% respectivamente. Ésta operación tan interesante fomenta, al mismo tiempo, un claro sesgo depreciador del yen respecto a las otras divisas.