Motor y al aire
Una maniobra de motor y al aire o maniobra de aterrizaje frustrado,[1] es un procedimiento aeronáutico que implica no terminar de realizar una aproximación (frustrar un aterrizaje o toma), por lo que se dice que se da motor y se vuelve al aire.
Generalmente, esta maniobra se realiza cuando no se dan las circunstancias necesarias para conseguir un aterrizaje seguro, como por ejemplo una mala aproximación que lleve a tocar la pista demasiado tarde y sin espacio para frenar, falta de alineamiento, escasa visibilidad o bien se detecte un tráfico no advertido antes, etc. Para realizar esta maniobra se requiere cierta experiencia por el piloto, quien deberá decidir en último momento si se aterriza o se aborta, ya que hay una altitud (altitud de decisión) bajo la cual resulta extremadamente peligroso abortar el aterrizaje, ya que se requiere una aplicación de máxima potencia y cabecear la aeronave hacia arriba, y esto podría provocar el impacto de la cola con el suelo. Tras frustrar el aterrizaje, el controlador da instrucciones para entrar en patrón de tráfico aéreo y realizar una nueva aproximación.
Esta maniobra es también conocida como escape, y es realizada en grandes aeropuertos de una forma predeterminada. El procedimiento de la maniobra en cada aeropuerto, se encuentra especificado en la carta de aproximación del mismo.
Referencias [editar]
- ↑ García de la Cuesta, Juan (2003). Terminología aeronáutica. Ediciones Díaz de Santos. ISBN 84-7978-579-9. http://books.google.com/books?id=hx1TcFb8YrIC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_summary_r&cad=0.