Yeguada del Hierro del Bocado

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Cobra de yeguas

La Yeguada de la Cartuja - Hierro del Bocado acoge la reserva de caballos de estirpe cartujana más importante del mundo. La Yeguada de La Cartuja-Hierro del Bocado está situada en Jerez de la Frontera (Cádiz), España, en la antigua dehesa de La Fuente del Suero, a tan solo 5 kilómetros de donde está emplazado el Monasterio de la Cartuja.[1]

Historia[editar]

Desde su fundación a finales del siglo XV, el monasterio de la Cartuja se convierte en piedra angular de la crianza del caballo jerezano. Durante tres siglos, que coinciden con los de máximo esplendor del reino de España, los monjes cartujos crean una yeguada que con el tiempo se convertirá en una de las más célebres y apreciadas del mundo. Su esmerada labor ganadera, asentada en torno al espléndido edificio renacentista y en el marco excepcional de clima y fertilidad, donde también se crían los universales vinos de Jerez, se ve interrumpida a inicios del siglo XIX a causa de la guerra de la Independencia y coincidió con los años de esplendor de España y, en consecuencia, de sus caballos.

Los cartujos son una orden de clausura que, rigiéndose por unas constituciones aprobadas por el papa Inocencio II, llevan una vida rigurosamente ascética, basada en el recogimiento. Los orígenes de la Cartuja de Jerez se remontan al siglo XV, cuando el hacendado Álvaro Obertos de Valeto le propone al prior de la Cartuja de Sevilla la fundación de un monasterio de esta orden en Jerez. Don Álvaro traspasó los derechos de los terrenos que poseía en el municipio de Jerez a los cartujos, que solicitaron la licencia necesaria al arzobispo de Sevilla para fundar el monasterio, licencia otorgada en 1475. Tres años más tarde se iniciaban las obras del edificio que ahora conocemos. En poco tiempo, la cartuja logra reunir un importante patrimonio en donaciones, venta y cambios que se sumaban a los ya ingentes bienes heredados de Don Álvaro. Entre los terrenos adquiridos por compra, encontramos la Dehesa de la Fuente del Suero, propiedad hasta entonces del genovés Celín de Bilbao que la cede a cambio de 140.000 maravedíes. En esta finca pastan en la actualidad, cinco siglos después, los bellos ejemplares de la Yeguada de la Cartuja-Hierro del Bocado.

El verdadero origen de la yeguada no se conoce, aunque el anecdotario popular explica que cuando el censario de La Cartuja, Pedro Picado no pudo pagar su censo a los monjes, decidió cederles sus yeguas y potros. Estos ejemplares habían sido comprados por don Pedro a los hermanos Andrés y Diego Zamora, de profesión herradores, que formaron esta pequeña yeguada a partir de un semental comprado a un soldado y de uno de sus hijos, potro de extraordinaria belleza y armonía, llamado "Esclavo". A los descendientes de esta yeguada, que gozaron de gran prestigio, se les llamó "zamoranos". Sin embargo, pruebas aparecidas y analizadas recientemente y estudios históricos parecen demostrar que los monjes ya contaban con una ganadería a finales del siglo XV.

El siglo XIX[editar]

El siglo XIX representa una época de convulsiones y cambios drásticos para la Yeguada, después de los pasados años de gloria y estabilidad. A consecuencia de la invasión napoleónica y la desamortización de los bienes de la iglesia, la ganadería de caballos cartujanos deja de pertenecer a los monjes, cambia de propietario diversas veces e incorpora los hierros actuales.

La expulsión de los Cartujos[editar]

El inicio del siglo XIX coincide con la invasión de nuestro país por las tropas napoleónicas y la posterior Guerra de la Independencia. La llegada del ejército francés a Jerez comporta la huida de los monjes de la Cartuja, quienes, después de varias vicisitudes, son acogidos en diferentes conventos de la zona. En su escapada, los monjes cartujos dejan todas sus pertenencias tras de sí, entre ellas los caballos y yeguas que llenaban las caballerizas del convento. Después de más de dos años de exilio, los monjes pueden volver a la Cartuja en 1812, coincidiendo con el Decreto de las Cortes de Cádiz por el que el Estado se apropia de sus bienes. Nueve años después se ven obligados a abandonar nuevamente el monasterio por la orden de las Cortes de suprimir todos los conventos. En 1835 los cartujos son expulsados definitivamente de sus tierras y el monasterio pasa a servir de cárcel, para después cambiar de manos y depender de la Junta Diocesana del Estado y finalmente entregarse a la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la provincia, que lo declara Monumento Nacional en 1856. Hasta un siglo más tarde, en 1948, el edificio no será devuelto a la Orden de los Cartujos, que lo habitaron hasta el año 2002. Ese año el monasterio fue cedido a las Monjas Madres de Belén, que lo habitan en la actualidad.

Recuperación y cambio de propietarios[editar]

En 1810, después de la huida de los monjes de la Cartuja, la legendaria yeguada es salvada de la que hubiera sido una irreparable dispersión por el presbítero Pedro José Zapata. Zapata, fundador del Hospital de Arcos de la Frontera, compra 60 yeguas y 3 caballos de los mejores ejemplares y los oculta en la "Breña del Agua", enviando a los Cartujos de Cluny el importe del precio establecido. A partir de estos caballos se forma lo que en la actualidad se conoce como Yeguada de la Cartuja-Hierro del Bocado. El Hierro del Bocado sin la C, diseñado por Zapata para marcar los animales provenientes de la Yeguada de los Cartujos, ha dado nombre a esta prestigiosa ganadería.

Don Pedro y su hermano Juan José se hacen cargo de la Yeguada hasta la muerte de Don Juan, cuando pasa a las manos del hijo de este último hasta su muerte en 1854. Entonces su viuda, María Romero, toma las riendas de la misma. Años después, en 1857, Vicente Romero García compra parte de la yeguada y añade una "C" al tradicional hierro del Bocado. Siete años más tarde también adquiere el hierro sin la C, que utiliza para herrar al ganado bravo. A lo largo del siglo, empezaron a destacar algunos ejemplares de la Yeguada, que consiguieron premios en exposiciones y concursos de todo el país.

El 22 de mayo de 1911, en Jerez de la Frontera, a la edad de 90 años (1821-1911), y con gran preocupación por el futuro de su ganadería por no tener herederos, muere D. Vicente Romero García.

Su viuda, Dña. Josefa Guarro, dividió la ganadería en cuatro lotes que vendió de la siguiente manera: un primer lote fue adquirido por D. Vicente Llaguno de Méjico; el segundo lote lo adquirió su cuñado D. Gabriel Mateos Díaz y lo haría pastar en la finca “El Barroso” de Jerez; otro lote se adjudicó D. Miguel Romero, de Quintana de la Serena; finalmente un cuarto lote vendió a su sobrina Dña. Rosario Romero, viuda de Domínguez, que tenía en su casa una buena yeguada del mismo origen.

Dña. Rosario Romero adquirió los dos Hierros del Bocado: con C y sin C.

El 19 de julio de 1923 muere Dña. Rosario Romero y sus hijos D. José y D. Bartolomé Domínguez Romero, se hacen cargo de la crianza y explotación de la ganadería y para ello constituyen la sociedad “Domínguez Hermanos”, nombrándose gerente de la misma el primero de ellos.

Diez años después (1933) muere D. José Domínguez Romero, alma de la yeguada y ésta es vendida en cuatro lotes a las personas que a continuación se citan: 1º D. Francisco Chica Navarro, que compra el hierro sin la C, la mitad de las yeguas de vientre y la rastra completa del año 1933. Posteriormente vendería los siguientes lotes: • A la Yeguada Militar, 18 yeguas. • A D. Deogracias Blasco de Balbuena, 9 yeguas. • A D. Fernando C. De Terry y del Cuvillo, el resto de la ganadería. 2º D. Deogracias Blasco de Balbuena, que compra 24 yeguas y 2 caballos. A su muerte heredaría la ganadería su sobrino D. Fernando Vara Mira de Olivenza, que la incrementa con 9 yeguas adquiridas a D. Francisco Chica. Esta ganadería sigue existiendo a nombre de los hermanos Vara-Muñoz-Casillas. 3º Vizconde de Montesina (Magacela-Badajoz) con el Hierro de la N, 12 yeguas y 1 caballo. 4º Finalmente D. Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, el 2 de febrero de 1934, compra 30 yeguas, 10 potros, 2 caballos y el Hierro del Bocado con la C. Con estas adquisiciones D. Juan Pedro Domecq enriqueció en mucho la yeguada que heredará de sus padres, procedente de D. Francisco de la Calle y D. José Guerrero.

Por unos años, ambos hierros marcharían separados.

El 19 de marzo de 1937 muere D. Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio y es, precisamente, al año siguiente, en 1938 cuando D. Roberto Osborne Vázquez compra a sus herederos la ganadería completa que incluye el hierro del bocado con la C y a continuación se transcribe: 56 yeguas 10 potras de 3 años 16 potras de 2 años 30 rastras 5 sementales 2 potros de 4 años 7 potros de 3 años 12 potros de 2 años

De años más tarde D. Roberto Osborne Vázquez comienza la venta de esta ganadería que, en el tiempo, se realiza de la siguiente manera: en agosto de 1940 a D. Fernando Pallares (de Cabra), le vende 1 semental y 5 yeguas; en abril de 1941 D. Salvador Noguera de la Palma del Condado, le compra 6 yeguas y 1 caballo; en noviembre de 1946, D. Salvador Guardiola de Sevilla adquiere 13 yeguas y 3 caballos; en enero de 1949 compra D. Fernando C. De Terry y del Cuvillo 7 yeguas, el caballo “NOVATO” y el Hierro del Bocado con la C; en marzo de 1960, el Marqués de Salvatierra adquiere 10 yeguas y el caballo “GARBOSO XII”; finalmente en abril de 1966 D. Roberto Osborne Vázquez vende el resto de la ganadería a D. Juan Manuel de Urquijo y Novales, resto que estaba compuesto de 4 a 5 años, entre los que se encontraban “AMOROSO IV”, “AMOROSO V”, “BOTINERO”, etc.

En 1949 D. Fernando C. De Terry y del Cuvillo compró parte de la yeguada junto con el hierro del bocado con la C. Anteriormente y había adquirido (entre 1947 y 1948) la yeguada de D. Francisco Chica Navarro.

De esta forma, vuelven a unirse con D. Fernando C. de Terry y del Cuvillo las dos ramas de la yeguada del Hierro del Bocado, que se divide entre la finca “El Montañés” (Puerto Real) y las caballerizas existentes en el Puerto de Santa María.

En 2017 se descubre que la gestión de Manuel Beltrán Pedreira (investigado por el caso Mercamadrid) descapitalizó la Yeguada, convirtiéndola en una entidad deficitaria[2]

En la actualidad[editar]

Esta yeguada pertenece desde el verano de 1983 al Patrimonio del Estado Español, a la sociedad estatal llamada EXPASA Agricultura y Ganadería S.A.

La Yeguada de la Cartuja - Hierro del Bocado está en su actual ubicación (Finca Fuente del Suero) desde el año 1991.

La yeguada abre sus puertas al público cada sábado por la mañana. La visita da comienzo a las 11.00 h. con una visita guiada a las instalaciones y a las 12.00 h. se realiza una exhibición de caballos, potros y yeguas en el picadero cubierto. Para más información: www.yeguadacartuja.com.


Entrada

Instalaciones[editar]

Las instalaciones, propiedad del Estado español, se encuentran en la Finca Fuente del Suero, en la Carretera Medina Sidonia - El Portal km 6.5, a las afueras de Jerez de la Frontera.[3]​ Disponen de unas modernas instalaciones, que incluyen patio de sementales, guadarnés de lujo, museo cochera, picadero cubierto, picaderos descubiertos, nave de yeguas, parideras, clínica (sala de exploración, laboratorio y quirófano) y praderas.

Actividad[editar]

La principal actividad es la salvaguarda, mejora y mantenimiento del Caballo Español de Estirpe Cartujana.

En Fuente del Suero los programas de trabajo e investigación y el respeto de las tradiciones se combinan armoniosamente para hacer posible la proyección de este patrimonio único y exclusivo. Nada se improvisa; todas las tareas cotidianas, hasta la más humilde y sencilla, obedecen a una rigurosa programación que corresponde con unos objetivos marcados.

Con la aplicación de los programas de perfeccionamiento y doma se van desarrollando habilidades, orientándose el futuro de los ejemplares hacia el enganche, la montura vaquera, la doma clásica o las pruebas deportivas. Así se potencia la energía, espectacularidad, variedad y riqueza de las propiedades funcionales propias de esta raza.

Desde que cumplen el año, los ejemplares del Hierro del Bocado son sometidos a valoración morfológica, y a partir de los tres años se inician en la fecundación de yeguas previamente seleccionadas. Éstas, predestinadas para la procreación de animales de privilegio, son ejemplares preferentes. En cuanto a los caballos adultos, son admitidos como sementales, sólo aquellos cuyas características fisiológicas y señas genealógicas excepcionales guardan exacta correspondencia con las líneas maestras de esta estirpe cartujana.

Potros en el espectáculo

Estos sementales son empleados tanto en la cubrición de las yeguas de la propia Yeguada como en las campañas de cubriciones a terceros que se realizan dentro y fuera de las instalaciones. Las nuevas generaciones de la Yeguada de La Cartuja-Hierro del Bocado están mejorando su alzada y logrando un equilibrado desarrollo tanto óseo como muscular.

Los programas de reproducción se benefician lógicamente de las últimas mejoras tecnológicas y medidas sanitarias preventivas que garantizan una mayor calidad en el control y evolución del proceso de gestación. Así, se siguen diversos programas de investigación con el objetivo de mantener y mejorar la singularidad del caballo cartujano: sus resultados constituyen una aportación científica de importante para el mundo del caballo en nuestro país.

La Yeguada de la Cartuja abre sus puertas al público los sábados por la mañana desde principios de Marzo y hasta finales de Noviembre. La visita en cuestión cuenta con un recorrido guiado a las instalaicones y una exhibición en el picadero cubierto. La duración aproximada es de algo más de dos horas.

Igualmente, también es sede de eventos y concursos[4]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Cómo llegar. Yeguada del Hierro del Bocado. Consultado el 10 de agosto de 2018.
  2. «Manuel Beltrán Pedreira, el hombre tímido que vació Expasa - Horse Press Magazine». Horse Press. 17 de mayo de 2017. Consultado el 18 de mayo de 2017. 
  3. Yeguada en Jerevision
  4. La Yeguada de La Cartuja acoge el V Campeonato de España de Monta Española

Enlaces externos[editar]