William Ernest Henley

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William Ernest Henley.

William Ernest Henley (23 de agosto de 184911 de julio de 1903) fue un poeta inglés.

Nació en Gloucester, Inglaterra. De niño sufrió tuberculosis, lo que finalmente resultó en la amputación de una pierna y 12 meses de recuperación en la famosa Enfermería de Edimburgo. Allí escribió varios poemas de verso libre que establecieron su reputación y que fueron incluidos en "A Book of Verses" (1888). Su incapacitación física dejó otro legado literario en la forma de Long John Silver, el personaje con pata de palo creado por su amigo de Edimburgo, Robert Louis Stevenson en la "Isla del Tesoro" (1883). Henley y Stevenson colaboraron en cuatro obras de teatro: "Deacon Brodie" (1880), "Beau Austin" (1884), "Admiral Guinea" (1884), y "Macaire" (1885).

Sus otras colecciones de poesía incluyen "Canción de la espada" (1892), "London Voluntaries" (1893), "Colección de Poemas" (1898), "Hawthorn and Lavender" (1901) y "In Hospital" (1903). Este último incluye su poema más conocido, "Invictus" (escrito en 1875).

Fue crítico y editor de la Revista de Arte (1882-86), y del Scots Observer desde 1899. En 1891 esta revista se transformó en el National Observer y transferida a Londres desde donde continuó siendo su editor. El periódico publicó los primeros trabajos de Thomas Hardy (1840-1928), George Bernard Shaw (1856-1950), H.G. Wells (1866-1946), Sir James Barrie y Rudyard Kipling (1865-1936). Henley editó (junto a T.F. Henderson) la edición centenaria de los poemas de Robert Burns, y fue uno de los compiladores de un diccionario en 7 volúmenes de idiomas (1894-1904). Murió en Woking (cerca de Londres) el 11 de julio de 1903.

Obra más famosa[editar]

«Invictus» es el poema más famoso del autor, siendo que fue motivo de inspiración para el presidente Mandela durante su estancia en la cárcel. Fue escrito en 1875, fue publicado por primera vez en 1888 en el "Libro de poemas".

Texto:

Invictus

Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.