Wenceslao Roces

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Wenceslao Roces Suárez (Soto de Agües, 3 de febrero de 1897México 28 de marzo de 1992) fue un jurista, historiador, traductor y político español, miembro del partido comunista, y uno de los responsables de la incautación de monedas del Museo Arqueológico Nacional de Madrid al comenzar la Guerra civil española.

Biografía[editar]

Licenciado en Derecho con Premio Extraordinario Fin de Carrera por la Universidad de Oviedo en 1919, un año más tarde, en la Universidad Central de Madrid, ganó el Premio Extraordinario de Doctorado con su tesis «El caso fortuito en el derecho de obligaciones». Las excelentes calificaciones le permitieron acceder a una beca de la Junta de Ampliación de Estudios con la que marchó a Alemania para completar su formación y en donde trabajó junto a Rudolf Stammler.

De vuelta a España en 1922, ganó la cátedra de Instituciones de Derecho Romano en la Universidad de Salamanca con apenas treinta años. El golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera que dará lugar a la Dictadura le sorprende en la Universidad. Amigo personal de Miguel de Unamuno con quien se solidariza, la salida al exilio de este se corresponderá con su destierro en febrero de 1924 y la pérdida de la cátedra. Activo durante la Dictadura, debió limitar su trabajo a algunas colaboraciones en las revistas jurídicas especializadas de Europa y Latinoamérica al tiempo que dedica sus esfuerzos en la traducción de obras de Filosofía del Derecho, Derecho Romano y Derecho Político.

Su inclinación al marxismo no le privan de ser crítico en los análisis de algunas cuestiones y suyas serán las traducciones de las más prestigiosas obras jurídicas de crítica científica como las de Rudolf Stammler. Pero al mismo tiempo cofunda la editorial Cenit con la que traducirá al español buena parte de las obras de los autores marxistas, desde Karl Marx a Rosa Luxemburgo en la colección Biblioteca Carlos Marx.

Actividad política[editar]

El final de la Dictadura y del reinado de Alfonso XIII permitirá a Roces iniciar una febril actividad política. Miembro del Partido Comunista de España, colabora en la creación del PCE en Madrid y se integra en el Frente Antifascista, en la Unión de Escritores y Artistas Proletarios y en Socorro Rojo Internacional, al tiempo que ve la luz su traducción de El Manifiesto Comunista.

Revolución de Asturias[editar]

La revolución de 1934 le lleva a Asturias, desde donde se exilió en la Unión Soviética (había sido co-fundador de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética) para no regresar a España hasta la victoria del Frente Popular en las elecciones de 1936.

Guerra Civil[editar]

Durante la Guerra Civil, fue nombrado Subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, al tiempo que colaboró en buscar el apoyo de Francia a la República durante la guerra.

Fue responsable del traslado de los cuadros del Museo del Prado fuera de España. Al final de la contienda, se exilia de nuevo, esta vez en Francia, para viajar casi de inmediato a Sudamérica.

La depuración como catedrático, sin lugar a proceso contradictorio alguno, se produjo mediante Orden Ministerial en febrero de 1939, junto a otros catedráticos:

... se separa definitivamente por ser pública y notoria la desafección de los catedráticos universitarios que se mencionarán al nuevo régimen implantado en España, no solamente por sus actuaciones en las zonas que han sufrido y en las que sufren la dominación marxista, sino también por su pertinaz política antinacionalista y antiespañola en los tiempos precedentes al Glorioso Movimiento Nacional. La evidencia de sus conductas perniciosas para el país hace totalmente inútiles las garantías procesales que, en otro caso constituyen la condición fundamental en todo enjuiciamiento, y por ello, este Ministerio ha resuelto separar definitivamente del servicio y dar de baja en sus respectivos escalafones a los señores: Luis Jiménez de Asúa, Fernando de los Ríos Urruti, Felipe Sánchez Román y José Castillejo Duarte, catedráticos de Derecho; José Giral Pereira, catedrático de Farmacia; Gustavo Pittaluga Fattorini y Juan Negrín López, catedráticos de Medicina; Blas Cabrera Felipe, catedrático de Ciencias; Julián Besteiro Fernández, José Gaos González Pola y Domingo Barnés Salinas, catedráticos de Filosofía y Letras, todos ellos de la Universidad de Madrid. Pablo Azcárate Flórez, Demófilo de Buen Lozano, Mariano Gómez González y Wenceslao Roces Suárez, catedráticos excedentes de Derecho

Orden del 3 de febrero de 1939, Ministerio de Educación Nacional.[1]

Expolio en el Museo Arqueológico[editar]

El 4 de noviembre de 1936, justo antes de que el gobierno republicano se trasladara a Valencia ante la previsible caída de Madrid —que finalmente no se produjo—, se presentó en el Museo el Subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública, Wenceslao Roces, acompañado de un representante de la Junta de Incautación de Obras de Arte, Antonio Rodríguez Moñino, y algunos guardias nacionales republicanos y milicianos. El director, Francisco Álvarez-Ossorio, y el conservador del Gabinete Numismático, Felipe Mateu y Llopis, recibieron orden gubernamental de entregar al Ministerio los tesoros y los objetos más importantes de oro y plata, muy especialmente la colección de monedas. El personal del Museo se resistió ejecutando la orden con toda la lentitud que pudo y escondiendo parte de la colección, con grave riesgo personal.

Las monedas fueron incautadas sin realizar una relación detallada, sino que simplemente se contaron y pesaron por series, introduciéndose en sacos, a pesar de que Mateu solicitó reiteradamente el inventariado completo, lo cual impidió Rodríguez Moñino. La labor, suspendida de madrugada, concluyó al día siguiente. Wenceslao Roces rompió el acta de incautación, más detallada, e hizo un simple recibo por las monedas al peso.[2]

Las monedas de oro incautadas fueron, en total, 2796: 58 griegas, 830 romanas, 297 bizantinas, 322 visigodas, 585 árabes, 94 españolas medievales y modernas, 111 francesas y portuguesas, 432 extranjeras sin determinar, y 69 medallas, con un peso total de 15.908 g, sin contar las 242 monedas árabes y las 322 visigodas, que no se pesaron.[3]

Posteriormente las colecciones de monedas acabarían embarcando en el yate «Vita» con destino a México. Allí se hizo cargo de ellas Indalecio Prieto, principal responsable del exilio republicano en aquel país y enfrentado al presidente del gobierno republicano, el también socialista Juan Negrín. Entonces se perdió la pista de las monedas, sin que jamás se haya aclarado su destino. Ninguno de los responsables quiso nunca dar cuenta de los hechos.

Exilio[editar]

A partir de este momento su actividad política se reduce en beneficio de la intelectual. Una vez instalado en México en 1942, y tras un breve paso por las universidades de Santiago de Chile y La Habana, comenzó a trabajar con el Fondo de Cultura Económica para la traducción de diversos textos jurídicos e históricos, al tiempo que era nombrado profesor de Derecho Romano e Historia de Roma por la Universidad Nacional Autónoma de México, para ocupar también, con posterioridad, la plaza de profesor de Historia de Grecia en la Facultad de Filosofía y Letras.

Regreso[editar]

Durante la transición política regresó a España en 1977, una vez legalizado el Partido Comunista. Fue elegido Senador por Asturias en las elecciones de 1977 en la candidatura unitaria Para un Senado Democrático. No obstante, su avanzada edad y las dificultades consiguientes para dedicarse plenamente a la actividad política le hicieron renunciar al escaño pocos meses después. Regresó entonces a México, donde falleció en 1992.

Traductor[editar]

De su obra como traductor (en numerosas ocasiones junto a José Gaos y Eugenio Imaz), además de buena parte de los textos y autores que componen la Biblioteca de Carlos Marx, merecen destacarse sus contribuciones a difundir en español las obras de autores como: Ernst Bloch, Ernst Cassirer, Eli Filip Heckscher, Egon Erwin Kisch, Wilhelm von Humboldt, Rudolf Stammler, Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Alexandre Koyré.

Honores y distinciones recibidos[editar]

Bibliografía[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Luis Enrique Otero Carvajal: La destrucción de la ciencia en España: depuración universitaria en el franquismo. Universidad Complutense de Madrid, Editorial Complutense, 2006 ISBN 84-7491-808-1, p. 74 y ss.
  2. Almagro Gorbea, Martín, 2008, 72.
  3. Almagro Gorbea, Martín, 2008, 58–59.

Enlaces externos[editar]