Virgen de Guadalupe (España)

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Nuestra Señora de Guadalupe
Mb-guadalupe extremadura.jpg
Venerada en Archidiócesis de Toledo, Iglesia católica
Templo Monasterio de Guadalupe
Festividad 6 de septiembre
Patrona de Extremadura[1]
Reina de la Hispanidad
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La Virgen de Guadalupe es una advocación mariana cuyo santuario está situado en la villa de Guadalupe, provincia de Cáceres, Extremadura, España. Es la patrona de Extremadura desde 1907, siendo así una de las siete patronas de las comunidades autónomas de España. Su fiesta se celebra el 8 de septiembre.[2]

En 1928 fue coronada canónicamente como "Reina de la Hispanidad" por el primado de España en presencia del rey Alfonso XIII. Esto es debido a que Colón bautizó una isla con este nombre en 1493[3]​ y a que, desde el siglo XVI, se extendió por Hispanoamérica la devoción a una representación diversa de la Virgen de Guadalupe realizada en México.[4]

Descripción[editar]

Está fechada como de finales del siglo XII.[5]​ Se trata de una virgen sedente, realizada en madera de cedro.[5]​ Es de estilo románico o protogótico.[5]​ La talla mide 59 centímetros y pesa 3.975 gramos.[5]​ Para vestirla como una del siglo XIV se reformaron varias partes, destacando su cabeza y su mano derecha. Originalmente tenía incorporada una corona almenada realizada con trozos de madera y un relleno de yeso, aunque le fue retirada y se le colocó una sobrepuesta. También se cambió el brazo derecho del Niño Jesús por uno de plata.[5]

Etimología[editar]

Existen un gran número de hipótesis sobre la etimología de la palabra "Guadalupe" y su significado: "río de lobo", "río de Ibn Lubb", "río de oso", "río escondido", "río de cascajos negros", "río de altramuces", entre otras.[5]​ Lo más probable es que la palabra provenga del árabe (wad, "río"). El sufijo guada- está presente en otros topónimos de origen árabe.[5][6]

El investigador francés Jacques Lafaye, especialista en el tema de la Virgen de Guadalupe en México, añade que aunque el sufijo -lupe ha sido interpretado como de origen latino (lupus, lobo), una investigación filológica más detallada (al -artículo árabe) nos daría guad-al-upe, que significaría más bien "río oculto" o "corriente encajonada".[7]

Leyenda sobre su origen y hallazgo[editar]

Santuario de la Virgen de Guadalupe
Cerámica de Talavera

Según una antigua leyenda, la imagen fue realizada en un taller de escultura fundado en Palestina en el siglo I por san Lucas Evangelista. Siglos después, fue venerada en templos de Acaya y Bizancio.[8]​ Posteriormente, el papa Gregorio Magno le regaló esta escultura a san Leandro, arzobispo de la Sevilla visigoda.[9]​ El arzobispo colocó la imagen en una ermita a las afueras de la localidad.[9]​ Durante la invasión musulmana del 711, los cristianos de esa ciudad la depositaron en una caja y la escondieron junto al río Guadalupe, en la zona de la serranía de las Villuercas, al pie de la sierra de Altamira.[8]

En el siglo XIII,[10]​ se le apareció la Virgen a un vaquero de la provincia de Cáceres llamado Gil Cordero junto al castillo de Alía y le dijo que existía una escultura de ella junto al río Guadalupe.[8]​ Cuando Gil Cordero se encontraba cerca de ese río se le perdió una vaca. Posteriormente, la encontró muerta. Fue a desollarla para aprovechar su piel y antes, como era costumbre, le hizo una señal en forma de cruz en el vientre. Entonces, la vaca resucitó y se levantó. Entonces Cordero se preguntó si ese sería el lugar indicado por la Virgen que se le apareció junto al castillo de Alía. Escavó y, a un metro de profundidad, encontró la caja con la Virgen en su interior.[11]​ Agolpó piedras e hizo una cabaña, donde depositó a la Virgen. Posteriormente, fue a la iglesia de Cáceres, donde informó al clérigo de mayor responsabilidad de su hallazgo y del deseo de la Virgen de recibir culto en ese lugar. No obstente, el clérigo no le creyó. Posteriormente, llegó a su casa y encontró a su hijo muerto y rezó para que la Virgen lo devolviese a la vida y, de esta forma, todos creyeran en su historia milagrosa. Cuando los clérigos se dispusieron a oficiar el entierro el hijo volvió a la vida, se levantó y dijo que una mujer le había ayudado a levantarse.[11]​ Entonces los clérigos creyeron y fueron juntos, con gente de la ciudad, en peregrinación a aquel sitio. Cuando descubrieron la cabaña, acordaron construir una ermita.[12]

Según la leyenda, Alfonso XI se encontró por primera vez con esta ermita en 1330, cuando se encontraba de cacería.[12]​ Alfonso XI se encomendó a la Virgen de la Guadalupe en la batalla del Salado de 1340,[10]​ resultando victorioso. Por este hecho, decidió reformar la iglesia, añadirle edificios adyacentes y hacer un albergue para los peregrinos.[13]

Historia[editar]

De la supuesta primitiva cabaña que le hizo Gil Cordero a la Virgen no queda nada, aunque desde el siglo XV se expusieron en la entrada del templo trozos de mármol blanco que eran parte del envase en el que fue encontrada la Virgen.[5]​ La primera referencia a esta Virgen es de 1326. Se trata de un documento episcopal firmado por 2 patriarcas, 2 arzobispos y 15 obispos en el que se concede indulgencia plenaria a los que visiten la iglesia de Santa María de Guadalupe.[5]

En 1335 el rey Alfonso XI mencionó en una carta que la iglesia se encontraba en ruinas.[5]​ Por ello, entre 1335 y 1338 construyó una nueva iglesia, de mayor tamaño.[5]​ De la iglesia original se conservaron sus muros y pinturas murales. Estaba situada en el espacio que hoy ocupa la nave de Santa Paula.[5]​ El 2 de junio de 1335 el papa Benedicto XII, mediente la bula Dum ad personam, nombró rector de la iglesia de Santa María de Guadalupe al cardenal Pedro Gómez Barroso.[5]​ En 1340 Alfonso XI reformó la iglesia y construyó otras dependencias adyacentes.[5]

Entre 1341 y 1389 el monasterio del lugar lo regía un priorato de clérigos que no pertenecían a ninguna orden (clérigos seculares). Entre 1389 y 1441 este priorato fue de frailes jerónimos.[5]​ Los jerónimos permanecieron en el monasterio hasta la desamortización de 1835.[5]​ Posteriormente, todo el santuario pasó a ser una parroquia secular de la archidiócesis de Toledo.[14]​ En 1908 el monasterio pasó a ser regentado por los franciscanos, transformándose en una parroquia regular.[14]

Isabel la Católica visitó el monasterio de Guadalupe unas veinte veces.[15]​ Según el viajero alemán del siglo XV Hieronymus Münzer, este lugar era el "paraíso" de Isabel, que sentía una gran devoción por la Virgen de Guadalupe.[15]​ Isabel visitó por primera vez el monasterio en 1464, diez años antes de ser coronada reina de Castilla en 1474. Tras contraer matrimonio con Fernando, los Reyes Católicos visitaron el monasterio en otras ocasiones. En 1486 Fernando el Católico dictó en este monasterio la sentencia arbitral de Guadalupe, en la que solventaba un problema de derechos feudales con el campesinado catalán.[16]

El monasterio ayudó a la Reconquista de Granada con la donación de 300 marcos de plata, 160.000 maravedises, 40 ducados, 1.000 castellanos, ornamentos y vinajeras de oro para el culto cristiano. Tras la Reconquista de Granada en enero de 1492 el monasterio fue el lugar de encuentro entre Cristóbal Colón y los Reyes Católicos.[16]​ En él, Isabel y Fernando dictaron el día 20 de junio de 1492 en la sala capitular dos cartas dirigidas a Juan de Peñalosa, su "contino" en Palos y Moguer, solicitando la entrega de dos carabelas para iniciar su viaje hacia las Indias.[16]

En 1492 Fernando concedió varios privilegios al monasterio y ofrendó a la Virgen costosas lámparas, un crucijo de cinco kilos labrado con el primer oro de las Indias, una rica capa de brocado carmesí y dos coronas de oro (una para la Virgen y la otra para el Niño) con muchas piedras preciosas, una valiosa casulla morada y un manto verde que sirvió para hacer el terno del "Tanto Monta".[16]

El almirante Juan Andrea Doria llevaba en su barco un estandarte con la Virgen de Guadalupe durante la batalla de Lepanto, en 1571. En 1811 el cardenal cardenal Juan Doria Pamphili, descendiente del marino, donó un lienzo de la Virgen de Guadalupe a la iglesia de la Madonna di Guadalupe de la localidad de Santo Stefano d'Aveto.[17]

El 12 de octubre de 1928 la Virgen de Guadalupe fue coronada canónicamente como Hispaniarum Regina, "Reina de la Hispanidad", por el cardenal Primado de España, Pedro Segura, en presencia del rey Alfonso XIII.[18]​ En 1978 el rey Juan Carlos I y toda la familia real acudieron al lugar para un acto conmemorativo de los 50 años de la coronación canónica.[19]

En 1879 se le dio al santuario la calificación estatal de Monumento Histórico-Artístico. En 1929 se aplicó esta calificación también a todo el conjunto, incluyendo el real monasterio.[14]​ En 1955 el papa Pío XII le otorgó a este templo la categoría de basílica.[14]

El 4 de noviembre de 1982 el papa Juan Pablo II visitó el santuario y la imagen, y celebró una misa en la que pronunció una homilía sobre las migraciones.[20]

En 1993 la Unesco declaró al monasterio y la basílica Patrimonio de la Humanidad.[21]

Iconografía y templos en España[editar]

La Virgen de Guadalupe está situada en muchas iglesias españolas. En algunas de ellas se encuentra la virgen negra extremeña[22][23][24][25]​ y en otras una imagen similar a la realizada en México en el siglo XVI.[26][27]​ También hay templos que tienen como título a Nuestra Señora de Guadalupe.

Por otro lado, existen casos en los que la imagen no es réplica de las versiones extremeña ni mexicana, como el caso de la Virgen de Guadalupe de la capilla del Rosario de Sevilla[28]​ o la Virgen de Guadalupe de Murcia.[29]

En América[editar]

El 4 de noviembre de 1493 Cristóbal Colón,[30]​ durante su segundo viaje, desembarcó en una isla del Caribe que llamó Santa María de Guadalupe y permaneció en ella hasta el 10 de noviembre.[3]​ En la actualidad, esta es la mayor de las islas de un pequeño archipiélago llamado Guadalupe.

La llegada a América de los primeros soldados y habitantes españoles produjo que se consagraran al cristianismo lugares que antes habían sido paganos. En la región de Tepeyac se veneraba a la diosa madre Tonantzin. Este territorio fue entregado al conquistador Gonzalo de Sandoval, que provenía de Medellín, cerca de la comarca de las Villuercas, donde se encuentra Guadalupe.[9]​ Las primeras noticias del culto a la Virgen de Guadalupe en esta región, situada a las afueras de Ciudad de México, provienen de Bernal Díaz del Castillo en su obra Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.[9]​ Sobre la Virgen de Guadalupe de México también existe una leyenda recogida en la obra Nican mopohua, de Antonio Valeriano, que dice que el origen del culto es debido a que en 1531 la Virgen se apareció a un nativo llamado Juan Diego Cuauhtlatoatzin.[31]​ La imagen de la Virgen de Guadalupe venerada en México no es una réplica, sino una pintura realizada por Marcos Cipac[32]​ en torno a 1554,[33]​ cuando la diócesis estaba a cargo del dominico Alonso de Montúfar.[33]​ No se trata de una virgen negra, sino mestiza, de pelo liso y vestimenta similar a la de otras representaciones de la Inmaculada Concepción.[34]

La devoción a la Virgen de Guadalupe estaba muy divulgada en Castilla, sobre todo desde el siglo XV.[9]​ Las primeras réplicas de la representación de la Virgen de Guadalupe mexicana que se han datado fueron realizadas a comienzos del siglo XVII.[35]

El culto a la Virgen de Guadalupe en México, el antiguo virreinato de Nueva España, hizo que esa devoción y esa representación como Inmaculada se extendieran por otros territorios hispanoamericanos y por las ciudades portuarias de Sevilla y Cádiz.[4]​ En la difusión de esta advocación en Sevilla tuvo un papel el sacerdote Antonio Delgado y Buenrostro,[36]​ que envió entre 1679 y 1680 al deán y al cabildo de la catedral de Sevilla una serie de panegíricos sobre las advocaciones a las que se daba culto en América, entre las cuales estaba uno dedicado a la Virgen de Guadalupe.[37]

El 12 de octubre de 1895 la Virgen de Guadalupe fue coronada canónicamente en México.[38]​ En 1910 el papa Pío X la nombró patrona de América Latina.[38]Pío XII la llamó "Emperatriz de las Américas" en 1945.[38]

En Portugal[editar]

En Raposeira, en el municipio de Vila do Bispo, cerca de Sagres, está la ermita de Nuestra Señora de Guadalupe, del siglo XIV, considerada en Portugal un Monumento Nacional.[39]​ En el siglo XV, Alfonso V de Portugal fue devoto de esta advocación. En 1458 visitó el santuario y se encontró allí con Enrique IV de Castilla.[40]

En otros lugares[editar]

Existen relatos de los siglos XV y XVI de cristianos españoles y portugueses que se encomendaban a la Virgen de Guadalupe cuando se encontraban en territorios musulmanes en el norte de África.[41]

También existen iglesias dedicadas a la Virgen de Guadalupe en África y Filipinas.[42]

Referencias[editar]

  1. Santa María de Guadalupe. Patrona de Extremadura. 6 de septiembre
  2. «Fiestas». Ayuntamiento de Guadalupe. 
  3. a b Morales Padrón, 1990, p. 143.
  4. a b Montes González, 2015, p. 67.
  5. a b c d e f g h i j k l m n ñ o Antonio Ramiro Chico (2012). «Nuestra Señora de Guadalupe, de patrona de Extremadura a reina de las Españas». Advocaciones Marianas de Gloria. San Lorenzo del Escorial: 495-516. ISBN 978-84-15659-00-6. 
  6. «Etimología de Guadalupe». Etimologías de Chile. Consultado el 9 de mayo de 2017. 
  7. Lafaye, 1977, p. 293.
  8. a b c Simón Pardo, 2003, p. 300.
  9. a b c d e Montes González, 2015, p. 36.
  10. a b «Claustros españoles». Centro Virtual Cervantes. Consultado el 6 de mayo de 2017. 
  11. a b Simón Pardo, 2003, p. 301.
  12. a b Simón Pardo, 2003, p. 302.
  13. Simón Pardo, 2003, p. 396.
  14. a b c d Sebastián García (2008). «San Francisco de Asís y la Orden Franciscana en Extremadura». El culto a los santos: cofradías, devoción, fiestas y arte: 759-780. ISBN 978-84-89788-71-8. 
  15. a b Juan Carlos Galende Díaz (2004). «Documentación de la Reina Isabel la Católica en el Monasterio de Santa María de Guadalupe. Estudio paleográfico de su escritura autógrafa». Bienes culturales. Revista del Instituto del Patrimonio Histórico Español (4).  ISSN 1695-9698
  16. a b c d Antonio Ramiro Chico (2016). La última visita de Fernando el Católico a Guadalupe, en el V Centenario de su muerte 72 (3). Revista de estudios extremeños. pp. 1739-1752.  ISSN 0210-2854
  17. «La batalla de Lepanto». Luxdomini.net. Consultado el 7 de mayo de 2017. 
  18. «Guadalupe». Archidiócesis de Toledo. Consultado el 7 de mayo de 2017. 
  19. Juan Leal. «Los Reyes presiden en Guadalupe los actos conmemorativos de la Hispanidad». El País. Consultado el 13 de octubre de 1978. 
  20. «Viaje apostólico a España. Celebración de la Palabra en el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe. Homilía de Juan Pablo II. Guadalupe, 4 de noviembre de 1982». Vaticano. 
  21. Jeremías Clemente Simón (10 de diciembre de 1993). «La Unesco declara a Mérida y Guadalupe patrimonio mundial». El País. 
  22. «Ermita del Vaquero». Ayuntamiento de Cáceres. Consultado el 9 de mayo de 2017. 
  23. «Santuario de Guadalupe». Turismo en Euskadi. 
  24. «Manifestación por una "virgen negra"». Diario Vasco. 12 de septiembre de 2010. 
  25. «Cultos a la Virgen de Guadalupe de Úbeda en el imaginario colectivo: historiografía, prensa y memoria personal». El Patrimonio Inmaterial de la Cultura Cristiana: 281-300. 2013. ISBN 978-84-15659-13-6. 
  26. Montes González, 2015, p. 71.
  27. Montes González, 2015, p. 78.
  28. «María Santísima de Guadalupe». Hermandad de las Aguas. Consultado el 9 de mayo de 2017. 
  29. «Obra de Francisco Liza Alarcón de la patrona de Guadalupe (Murcia)». Plus es Más. Consultado el 9 de mayo de 2017. 
  30. Morales Padrón, 1990, p. 142.
  31. Montes González, 2015, p. 29.
  32. Montes González, 2015, p. 43.
  33. a b Montes González, 2015, p. 42.
  34. Montes González, 2015, p. 46.
  35. Montes González, 2015, p. 53.
  36. Montes González, 2015, p. 65.
  37. Montes González, 2015, p. 66.
  38. a b c Montes González, 2015, p. 60.
  39. Ana María Pasos Parente (2005). «Ermida de Nossa Senhora de Guadalupe na Raposeira» (1). Revista Medievalista.  ISSN 1646-740X ISSN 1646-740X
  40. María Eugenia Díaz Tena (2003). Alfonso V de Portugal y la milagrosa Virgen de Guadalupe (0). Península. Revista de estudos ibéricos. pp. 63-70.  ISSN 1645-6971
  41. Gerardo Rodríguez (2010). «El norte de África en los milagros de Guadalupe». Estudios de Historia de España. XII. Tomo 2.  ISSN 0328-0284
  42. Pablo Jesús Lorite Cruz (2013). «La influencia de la Virgen de Guadalupe en San Miguel de Cebú y el resto de las Filipinas, así como en Guam». España, el Atlántico y el Pacífico: y otros estudios sobre Extremadura: 251-264. ISBN 978-84-616-9829-5. 

Bibliografía[editar]

  • Jesús Simón Pardo (2003). La devoción a la Virgen en España: historias y leyendas. Palabra. ISBN 84-8239-741-9. 
  • Francisco Montes González (2015). Sevilla guadalupana. Arte, historia y devoción. Secretariado de Publicaciones de la Diputación de Sevilla. ISBN 978-84-7798-377-4. 
  • Jacques Lafaye (2002) [1977]. Quetzalcóatl y Guadalupe: La formación de la conciencia nacional en México. México: FCE. 
  • Francisco Morales Padrón (1990). Primeras cartas sobre América (1493-1503). Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla. ISBN 84-7405-517-2. 

Enlaces externos[editar]