Vicente San Bruno

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Vicente San Bruno Rovira
Coronel
Lealtad Imperio español
Servicio/rama Infantería
Lugar de operación Capitanía general de Chile
Unidad Regimiento Talavera de la Reina
Participó en Guerra de la Independencia de Chile

Estatus legal Muerto
Nacimiento Zaragoza, Aragón, España
Fallecimiento fusilado el 12 de abril de 1817
Plaza de Armas , Santiago de Chile
Ocupación Coronel del Regimiento Talavera de la Reina
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Vicente San Bruno Rovira (Aragón, España; siglo XVIII-Santiago, 12 de abril de 1817) fue un coronel del Ejército Español en Chile y uno de los militares más conocidos durante la Reconquista de Hispanoamérica. No se conocen grabados o pinturas con su rostro.

Biografía[editar]

Primeros años[editar]

San Bruno fue hermano lego en un convento franciscano en Zaragoza.[n 1] Abandonó los hábitos religiosos para dedicarse definitivamente al ejército; tomó las armas en 1808 contra los franceses, luchó valientemente durante la Guerra de la Independencia y ganó el ascenso a oficial.

Destinado a América[editar]

El 25 de diciembre de 1813, se embarcó para Perú bajo el mando de Rafael Maroto como coronel del Regimiento Talavera de la Reina, llamado de «Los Talaveras». Desembarcaron en Callao el 24 de abril de 1814 para apoyar al virrey José Fernando de Abascal y Sousa, quien había estado trabajando arduamente para mantener bajo control español su virreinato y los territorios limítrofes.

Guerra de Independencia de Chile[editar]

San Bruno y el Regimiento de Talavera se embarcaron el 19 de julio de 1814, y llegaron a Talcahuano, el núcleo de la actividad de los realistas, el 13 de agosto de ese año. Llegó a Chile con el grado de capitán y participó en la batalla de Rancagua (1 y 2 de octubre de 1814) contra los patriotas chilenos. Tras la batalla, San Bruno hizo entrar a los que habían ayudado a O'Higgins en la Iglesia de San Francisco y le prendió fuego. Los cuerpos quemados y con las manos aún adheridas a los barrotes de las ventanas fueron públicamente expuestos en la plaza. Posteriormente fueron enterrados en una fosa común. El lugar se encuentra en la calle Ibieta con Estado.[1] Después de esta derrota, los realistas retomaron Chile sin ninguna resistencia.

Momentáneamente las ideas de independencia desaparecieron en toda la sociedad, incluso en la aristocracia. Los más comprometidos (entre ellos O'Higgins) fueron a los Andes. Chile, en esos momentos se puede describir como lo hace Francisco Encina: «En dos años de lucha, la civilización chilena había retrocedido medio siglo».[2]

Si la toma de la capital fuese a discreción..., se pondrá en segura prisión a los cómplices que hayan tenido parte en la primera revolución o en la continuación de ella como motores o cabezas, y asimismo a los miembros del gobierno revolucionario los cuales se enviarán a Juan Fernández, hasta que, formada la correspondiente sumaria, se les juzgue según las leyes, con lo cual se quita el recelo de que puedan volver a conspirar.

Virrey Abascal[3]

Represión contra chilenos[editar]

En noviembre de 1814, se le encargó ejecutar las órdenes de prisión en contra de los patriotas, adquiriendo triste fama por los terribles asesinatos cometidos el 6 de febrero de 1815 en la cárcel de Santiago. Pasó a ser consejero e inspirador del gobernador Casimiro Marcó del Pont, quien le confirió autoridad ilimitada y lo designó comandante del Regimiento Talavera de la Reina.

El 17 de enero de 1816 fue nombrado presidente del Tribunal de Vigilancia y Seguridad Pública.[n 2] Sin embargo una de las más grandes razones responsables de la independencia fue el Regimiento de Los Talaveras, dirigido por San Bruno, odiado por los ciudadanos por ser responsable de los mayores hechos que causaron conmoción en el pueblo y lo estimularon a rebelarse. Los Talaveras eran el ejército realista. Saqueaban las casas, y apaleaban e incluso mataban al que se atreviera a hacer el menor escándalo, aunque fuera en una cantina. El odio por Los Talaveras fue tan popular, que se podría decir vulgarmente que el pueblo se aburrió de la constante represión ocasionada por ellos.[4]

Para marzo llegó el indulto real para los desterrados en Juan Fernández, que Marcó del Pont anunció, pero luego, al darse cuenta de que prontamente vendría una revolución, lo eludió y los desterrados debieron esperar aún más para ser liberados. Otra medida que tomó Marcó del Pont fue el toque de queda. Si este no era cumplido el ciudadano que lo infringía, recibiría un fuerte castigo.

Prisión y muerte[editar]

Fue hecho prisionero en la batalla de Chacabuco (12 de febrero de 1817), junto con su ayudante, el sargento Villalobos, cuando intentaba organizar la resistencia en dicha batalla. En parte de una proclama que O'Higgins emitió en esa oportunidad se justificó no tratarlos como prisioneros de guerra, definiéndolo como «un monstruo de quien se desdeña la misma potencia a quien pertenezca y la tierra se avergüenza de estar bajo sus pies».[5] Fue llevado a Santiago, donde un tumulto trató de lincharlo. Se le juzgó el 6 de marzo de 1817 y fue condenado a muerte el 10 de abril, siendo fusilado en la Plaza de Armas de Santiago el 12 de abril.

Cultura popular[editar]

Vicente San Bruno fue representado en la teleserie Manuel Rodríguez por el actor Cristián Carvajal.[6]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. En 1808 desistió de dicha iniciativa e ingresó al campo de las armas hasta que en 1814 fue destinado a Chile con el grado de Capitán y para hacerse cargo del Regimiento de Talavera de la Reina, unidad que alcanzó características represivas entre los criollos en vez de desarrollar funciones de seguridad como se le había encomendado.
  2. El segundo hecho relevante y que causó una mayor impresión negativa por parte del pueblo fue la matanza, nuevamente liderada por San Bruno, de unos presos en la cárcel de Santiago, bajo el argumento de que huirían. San Bruno se presentó con los soldados del ejército de Talavera, y comenzaron a golpear violentamente a los que estaban ahí recluidos. De estos reos, algunos estaban ahí por deudas, otros por faltas a la ley y algunos patriotas. El resultado fueron dos muertos y varios seriamente heridos que no murieron por la intervención del mayor Luis Urrejola. Se evitaron escándalos posteriores a esta matanza, controlando al gentío que se había reunido en la plaza y no hubo más daños, sin embargo, el hecho quedó en la conciencia de la gente.

Referencias[editar]