Unidad didáctica

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Las unidades didácticas son uno de los elementos de programación de la enseñanza, que se llevan a cabo en un tiempo determinado. La unidad didáctica es una propuesta de trabajo relativa a un proceso de enseñanza aprendizaje completo, es decir, desde el establecimiento de un propósito de aprendizaje hasta la verificación del logro de ese aprendizaje. Este modelo didáctico aparece muy ligado a las teorías constructivistas.

Utilizada generalmente en los primeros niveles educativos como la Educación infantil y la Educación primaria como medio de planificación de lo que se va a realizar a lo largo de un tiempo determinado. Sin embargo, no se limita a ello, pues es aplicable a todo tipo de enseñanza intencional en los diferentes niveles educativos y en educación no formal.

Elementos[editar]

Una unidad didáctica suele constar con los siguientes componentes básicos:

  • Objetivos didácticos. Enunciaciones de las capacidades previstas que debe alcanzar el/la estudiante al final de la unidad. Han de ser coherentes con los objetivos generales y específicos.
  • Competencias. Habilidades que deben desarrollarse a través de sus dimensiones y estrategias.
  • Contenidos. Saberes organizados de manera armónica, que son enunciados como conceptos, procedimientos y actitudes.
  • Recursos. Materiales o herramientas que tienen utilidad en un proceso educativo. Sirven como mediadores para el desarrollo y enriquecimiento del/de la alumno/a, pues favorecen el desarrollo del proceso de enseñanza y de aprendizaje, y facilitan la interpretación de contenido que el docente enseña[1]​. Se dividen en tres grupos, materiales, personales (docentes y no docentes) y organizativos (espaciales y temporales).
  • Estrategias. Selección de actividades y practicas pedagógicas en diferentes momentos formativos, métodos y recursos en los procesos de enseñanza-aprendizaje[2]​. Se utilizan para cumplir con los objetivos de la unidad y dependen de los contenidos de cada clase. Para ello, se tiene en cuenta el modo de comprensión necesario para adquirir dichos contenidos, así como los estilos de aprendizaje, los ritmos, los intereses, los tipos de inteligencia, entre otros factores.
  • Metodología. Estilo de enseñanza, organización de los grupos, tiempos y espacios y materiales empleados.
  • Actividades. Medios para alcanzar los objetivos previstos. Se suele establecer diferentes tipos de actividades que abarcan la recogida de ideas previas, actividades introductorias, de desarrollo, de síntesis y de expresión en diferentes ámbitos.
  • Evaluación. Proceso que tiene por objeto determinar en qué medida se han logrado los objetivos previamente establecidos. Supone, por tanto, un juicio de valor sobre la programación establecida, que se emite contrastando esta información con dichos objetivos. Se alude así no solo a los resultados obtenidos[3]​, sino a la unidad en su globalidad. Para llevarla a cabo, se elaboran criterios relacionados con los objetivos propuestos.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. González, Isabella (2015). «El recurso didáctico. Usos y recursos para el aprendizaje dentro del aula». Escritos en la Facultad. Universidad de Palermo. Consultado el 1 de febrero de 2018. 
  2. «Manual de Estrategias de Aprendizaje». Comisión Iberoaméricana. Consultado el 1 de febrero de 2018. 
  3. «EVALUACIÓN». Universidad de Castilla-La Mancha. Consultado el 1 de febrero de 2018. 

Fuentes[editar]

  • Alcántara Ahumada, Concha (2007). Introducción a la programación de aula en educación infantil. Sevilla: Fundación ECOEM. ISBN 978-84-935699-0-7