Un día de furia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Un día de furia (Falling Down es su título original) es una película estadounidense de thriller psicológico y neo-noir estrenada en 1993 y que trata sobre la tensión y la frustración que genera en muchas personas la vida moderna en las grandes ciudades. El personaje protagonista del filme decide enfrentarse a las adversidades, y lo hace de forma violenta. La cinta participó en la selección oficial del Festival de Cannes de 1993.

Argumento[editar]

William Foster está recientemente divorciado, su ex-esposa Beth tiene una orden de alejamiento en su contra y ha sido despedido de su trabajo. Después de que el aire acondicionado de su auto deja de funcionar, lo abandona a la mitad de una congestion vehicular y empieza a caminar. En una tienda de conveniencia, el dueño Coreano de esta se niega a dar cambio para una llamada telefonica y Foster se queja por los precios altos. Durante la discusión, el dueño saca un bate de béisbol, a lo que Foster se lo quita en un forcejeo y lo utiliza para destruir su mercancía. Luego paga por una soda y se marcha. Poco después, es abordado por dos pandilleros, quienes lo provocan, lo insultan y le exigen su maletin. Un pandillero saca un cuchillo y Foster pelea con ellos con el bate de besibol. Foster saca el cuchillo. Mientras tanto, el Sargento Prendergast esta en su último día de trabajo antes de retirarse. El toma un reporte del dueño de la tienda, quien describe su pelea con Foster.

Foster llama a Beth de una cabina telefónica. A pesar de su orden de alejamiento, él insiste en que vendrá a casa por su hija, Adele, para celebrar su cumpleaños. Los pandilleros, ahora en un auto con mas hombres, encuentran a Foster. Ellos intentan realizar un asesinato drive by al disparar con metralletas pero le disparan a testigos cercanos, antes de chocar el vehículo. Foster se acerca, dispara a un gangster atrapado en la pierna y toma una bolsa llena de armas. Mientras tanto, Beth llama a la policía, pero los oficiales no creen que Foster sea peligroso.

Foster camina a través de un parque lleno de indigentes, uno de ellos lo molesta por limosnas antes de quejarse que Foster tiene dos bolsas mientras que él no tiene nada. Foster cede y le da al indigente su maletin, el cual esta a vacion con excepcion del almuerzo de Foster. El indigente protesta furioso mientras que Foster se va con la bolsa de armas. Angela, la novia de uno de los pandilleros, es interrogada por la policía ya que ella presenció el asalto drive by. Ella describe a Foster y Prendergast conecta el incidente de la tienda de conveniencia y el disparo drive-by. En un local de comida rapida, Foster intenta pedir desayuno, pero han cambiado al menu del almuerzo. Después de un argumento con el dueño, Foster saca una metralleta y accidentalmente dispara al tejado. Después de intentar asegurar a los aterrados empleados y clientes que no lastimará a nadie, Foster cede y ordena almuerzo en su lugar, pero luego se queja cuando la hamburguesa no aparece igual como la que se muestra en el menu. El se vá, intenta llamar a Beth de una cabina telefonica, y luego dispara a la cabina a pedazos tras ser insultado por un hombre impaciente quien estaba esperando hacer una llamada.

Prendergast y su compañera, Torres, empiezan a investigar y encuentran la congestión vehicular donde Foster dejó su auto. Prendergast ve la patente del auto que dice "D-FENS".

Foster pasa un banco donde un hombre afroamericano protesta publicamente su aplicación rechazada para un prestamo, anunciando que el clamo del banco es que él "no es economicamente viable". Mientras el protestante es llevado por la policía, éste intercambia una mirada con Foster y dice "No me olvides" a lo que Foster asiente a modo de estar de acuerdo con el hombre. Foster posteriormente pasa a una tienda de suministros militares. El dueño, un supremacista blanco, insulta a dos clientes homosexuales y, cuando Torres llega y le pregunta por Foster, éste niega haberlo visto. Cuando ella se va, el dueño felicita a Foster por el incidente de la comida rapida, creyendo que todos los empleados eran negros, y le ofrece a Foster un lanzacohetes. Cuando Foster expresa molestia por el racismo del dueño, el saca un arma e intenta espoarslo, pero Foster lo apuñala con el cuchillo que le confisco a los pandilleros y lo mata a balazos. Se pone el uniforme del ejército y unas botas, y se va con el lanzacochetes y su bolsa de armas. Él llama a Beth nuevamente y le dice que él "viene a casa". Alarmada por su divagante discurso y tendencia amenazadora, Beth llama de nuevo a la policía quienes llegan y se quedan por un tiempo.

Foster se topa con unos obreros que reparan y los acusa de hacer construcciones innecesarias para justificar su presupuesto. él saca el lanzacohetes, pero no sabe como utilizarlo. Un niño que cree que una película se está filmando describe como operar el lanzacohetes, mientras hablan, Foster accidentalmente dispara el lanzacohetes, destruyendo el sitio de construcción.

Después, Foster camina por la propiedad de un club privado en el campo. Un golfista le grita a Foster por traspasar y le da un pelotazo a él, el cual apenas pierde. Foster se enfurece y saca una escopeta; se queja por el egoismo del golfista y los que lo acompañan, diciendo que ellos "deberian tener niños jugando" ahí. Dsipara a un carrito de golf y el golfista sufre un ataque cardiaco. Luego en la propieda, llega una casa extravagante, donde un empleado del dueño realiza un asado con su familia. Foster se queja de como se cortó la mano con el alambre de puas para llegar a través de la pista de golf. El inicialmente tiene a la familia como rehen, pero los deja ir.

Foster llama otra vez a Beth y le dice que se acerca. Ella huye con Adele. Poco después de que Foster llega a la casa vacía, Prendergast y Torres llegan. Foster dispara y hiere a Torres y huye al Muelle Venice, mientras que Prendergast le persigue. Al final del muelle, Foster encuentra a Beth y Adele. Adele está feliz de verle y Foster pone su arma en el suelo y le abraza, pese al miedo de Beth. Prendergast llega e interviene. Beth patea la pistola lejos del distraído Foster mientras que Prendergast saca su revolver. Pese a que simpatiza con las quejas de Foster sobre ser pisoteado por la sociedad, Prendergast no las acepta como excusa por la destrucción que él provocó y le exige que se rinda. Desmotivado ante reconocer que es el "hombre malo" de esta historia, Foster le dice a Prendergast que tiene un revolver oculto. Al sacarlo, hace que Prendergast le dispare antes de reconocer que el arma era una pistola de agua. Foster muere y cae del muelle hacia el agua. Tras conversar con Beth y Adele, Prendergast decide no retirarse.

Reparto[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]