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Odiseo

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Odiseo y Euriclea, de Christian Gottlob Heyne. En Odisea XIX, 386–507, la anciana nodriza Euriclea reconoce al recién retornado Odiseo. A sus pies, el fiel perro Argos.

Odiseo o Ulises (en griego clásico: Ὀδυσσεύς;[1][2] Ulixes en latín)[3][4] fue uno de los héroes legendarios de la mitología griega. Aparece especialmente como protagonista epónimo de la Odisea pero también es un personaje destacado de la Ilíada, ambas obras atribuidas a Homero. Aparecía también en varios poemas perdidos del llamado ciclo troyano y posteriormente en muchas otras obras.[5]

Era rey de Ítaca, una de las actuales islas Jónicas, situada frente a la costa occidental de Grecia. En la tradición homérica se nos presenta como hijo de Laertes y Anticlea, esposo de Penélope y padre de Telémaco. Su familia sufrió esperándolo durante veinte años: diez de ellos luchando en la guerra de Troya y los otros diez intentando regresar a Ítaca, lidiando con los problemas y obstáculos que tuvo que afrontar y que se relatan en la Odisea.[5]

Odiseo es caracterizado en los poemas homéricos por su inteligencia práctica, astucia y versatilidad de carácter. Su nombre aparece frecuentemente acompañado de dos epítetos: πολύμητις (polýmētis, «muy astuto») y πολύτροπος (polýtropos, «de muchas mañas, fértil en recursos»). Este último especialmente destacado en el primer verso de la Odisea y a menudo traducido como «de muchos senderos, de multiforme ingenio».[6][5]

En la tradición posterior, el pseudo-historiador Dares Frigio describe a Odiseo como «seguro, engañoso, de rostro alegre, de estatura media, elocuente e inteligente», una caracterización que refleja ya una recepción tardía y moralizante del personaje más que la formulación épica original homérica.[7]

Origen y onomástica

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La forma Ὀδυσ(σ)εύς se utiliza desde la poesía épica y a lo largo del período clásico, aunque también se encuentran otras formas. En inscripciones de cerámicas griegas aparecen las variantes Ὀλισεύς (Oliseús), Ὀλυσεύς (Olyseús), Ὀλυσσεύς (Olysseús), Ὀλυτεύς (Olyteús), Ὀλυττεύς (Olytteús) y Ὠλυσσεύς (Ōlysseús). La forma Οὐλίξης (Oulíxēs) está atestiguada en una fuente temprana de la Magna Grecia (Íbico, según Diomedes el gramático), mientras que el gramático griego Elio Herodiano recoge la forma Οὐλιξεύς (Oulixeús).[1] En latín clásico tenemos la forma culta Ulixes[3] y su derivado posterior, Ulysses, transmitido tardíamente en latín medieval.[4]

Se ha sugerido que el nombre es de origen no griego, posiblemente ni siquiera indoeuropeo, con una etimología desconocida. Robert S. P. Beekes ha propuesto un origen pregriego. En la religión etrusca, el nombre (y los relatos) de Odiseo fueron adoptados bajo el nombre de Uthuze (Uθuze), que ha sido interpretado como un préstamo paralelo procedente de una forma minoica anterior del nombre (posiblemente Oduze).[8][9]

Odiseo atado al mástil de su barco tratando de vencer la atracción de las sirenas. Cuadro de Léon Belly Las sirenas (Museo de l'Hotel Sandelin, Saint Omer, Francia).

Abolengo y etimología

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Odiseo es referido por el patronímico Laertíada (Λαερτιάδης, «hijo de Laertes»).[10] Zeus engendró a Arcisio, este a Laertes y este a Odiseo.[11] El Catálogo de mujeres, no obstante, ubica a Odiseo dentro de las estirpes genealógicas de los héroes griegos, y lo hace por vía materna. Pertenece, por abolengo, a la estirpe de los Deucálidas. En efecto, Odiseo era hijo de Anticlea, hija de Autólico, hijo de Filonis, hija de Deyoneo.[12] Este eran uno de Eólidas, nietos de Helén.[13] Céfalo, otro hijo de Deyoneo, se considera el ancestro epónimo de los cefalenios,[14] pueblo que acaudillaba Odiseo durante la guerra de Troya.[15] Sea como fuere, Odiseo tenía una hermana menor llamada Ctímene o Timena.[16]

Odiseo, como arquetipo del héroe relacionado con la μῆτις (‘astucia’), estaba vinculado con otros dos personajes célebres por su inteligencia y el engaño, Autólico y Sísifo. La tragedia griega, de hecho, afirmaba que el padre de Odiseo había sido en realidad Sísifo.[17] Durante su estancia en la casa de Autólico, Sísifo forzó a Anticlea, la hija de este, antes de que fuera posteriormente entregada en matrimonio a Laertes. De esta unión habría nacido Odiseo, razón por la cual algunas tradiciones lo llaman “sisifio” y explican así la astucia del héroe como heredada de Sísifo.[18]

Odiseo habría nacido en Ítaca, más concretamente en el monte Nérito, donde la lluvia sorprendió a su madre en camino.[19] Probablemente esta leyenda haya sido forjada para explicar su nombre, relacionándolo con la expresión κατὰ τὴν ὁδὸν ὕσεν ὁ Ζεύς (‘Zeus llovió sobre el camino’).[20] Según la tradición que presenta a Odiseo como hijo de Sísifo, Anticlea dio a luz a su hijo en la ciudad beocia de Alalcómenas.[21]

En la Odisea se narra el episodio del nombramiento de Odiseo en su infancia. Euriclea, al pedir al abuelo del niño, Autólico, que le imponga un nombre, sugiere una denominación como Polyárētos (πολυάρητος), “muy deseado” o “por quien se ha rezado mucho”. Sin embargo, Autólico —presentado con un tono irónico o sarcástico— rechaza esa propuesta y decide otorgarle un nombre irónico al niño: «Puesto que me he irritado (ὀδυσσάμενος, odyssámenos) con muchos, tanto hombres como mujeres, que el nombre del niño sea Odiseo (Ὀδυσσεύς)».[22]

Juventud

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Una tradición asegura que Odiseo fue discípulo, al igual que tantos otros héroes griegos, del centauro Quirón.[23] Lo encontramos en compañía de su abuelo materno Autólico, asistiendo en el monte Parnaso a la cacería de un jabalí que le hiere, dejándole una cicatriz en una rodilla, por la que habría de ser reconocido a su regreso a Ítaca tras la guerra de Troya; acude a Mesenia para reclamar una compensación por el robo de unas ovejas;[24] en Lacedemonia recibe de Ífito, a cambio de una espada y una lanza, el arco de Éurito, con el que habrá de matar a los pretendientes;[25] en Éfira intenta, en vano, que Ilo, hijo de Mérmero, le dé veneno para sus flechas, lo que consigue en Tafos de manos de Anquíalo.[26]

Al llegar a la edad viril, Laertes le entrega el reino con todas sus riquezas y Odiseo se encarga de reconstruir su casa.[27] Rico en tierras y en ganado,[28] adquiere fama por su hospitalidad y por su respeto a los dioses, en especial a Zeus y Atenea,[29] esta última le habría de proteger de continuo.[30] Acudió, atraído por la belleza de Helena, como un pretendiente más al palacio de Tindáreo pero, al darse cuenta de las escasas posibilidades que tenía de conseguirla, decidió solicitar a Penélope, hija de Icario y sobrina de Tindáreo. Para asegurarse la ayuda de este en tal propósito, le aconsejó que obligase a todos los pretendientes de Helena a jurar que respetarían la elección de ella y que defenderían al elegido contra cualquier agravio, evitando así disputas posteriores que podrían ser funestas para el propio rey. Este, en compensación, obtuvo para Odiseo la mano de Penélope.[31] En algunas versiones, no obstante, se asegura que Odiseo consiguió a Penélope al vencer en una carrera pedestre.[32]

Siendo todavía un recién nacido Telémaco, fruto de la unión de esta pareja, se produce el rapto de Helena por parte de Paris. Se intenta que los antiguos pretendientes cumplan su juramento, emprendiendo una campaña bajo un mando único, con el fin de conseguir la reparación de tal ultraje.[33] Para evitar la partida, Odiseo finge estar loco cuando recibe la visita de Menelao y Palamedes, que estaban reclutando a los expedicionarios. Este, sin embargo, pone en evidencia la falsedad de tal treta, lo que no habrá de perdonarle jamás el héroe.[34] Antes de partir, aconseja a Penélope que si él muere, se case de nuevo cuando Telémaco alcance la edad viril.[35] Odiseo interviene activamente en los preparativos de la expedición. Él conseguirá la participación de Aquiles en la empresa,[36] como posteriormente hará con Neoptólemo, su hijo.[37] Alguna versión asegura que Odiseo acompañó a Troya a Menelao antes del inicio de las hostilidades, con el fin de pedir la devolución pacífica de Helena.[38] También en este período desempeña ante Cíniras funciones de embajador de los Atridas.[39]

La Ilíada y la guerra de Troya

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Odiseo acaudillaba las doce naves del contingente de los cefalenios, que poblaban Ítaca, Nérico, Crocilea, Egílipe, Zacinto y Same.[15] Sus naves quedaron varadas en el centro del campamento griego ante Troya.[40] Homero nos relata cómo Odiseo es el encargado de devolver a Criseida a su padre, el sacerdote Crises;[41] cómo frena la desbandada del ejército griego, que no comprende una estratagema de Agamenón;[42] cómo reduce al silencio, a base de golpes, al insolente Tersites.[43] Con Agamenón se encarga de concertar el combate singular entre Paris y Menelao, y con Héctor mide el escenario del mismo.[44] Cuando se reanuda el combate, Odiseo mata a Democoonte, vengando a su amigo Leuco;[45] en venganza por la muerte de Tlepólemo, mata a varios guerreros licios, como a Alástor, Cromio, Alcandro, Halio, Nomeón y Prítanis;[46] posteriormente, mata a Pitides;[47] más tarde hallamos a Odiseo ofreciéndose para luchar en combate singular con Héctor, aunque no resulta favorecido por el sorteo.[48]

Odiseo, junto con Fénix y Áyax, es elegido para acudir ante Aquiles en embajada con el fin de convencerlo de que retorne al combate.[49] Ante el fracaso de esta empresa y, tras un consejo nocturno, Odiseo y Diomedes son comisionados para una misión de espionaje en territorio enemigo, en el curso de la cual matan a Dolón.[50] Tras dar muerte también a Reso, se apoderan de sus caballos antes de que bebiesen del río Janto.[51] En el transcurso del combate que se suscita al día siguiente, Odiseo mata a Molión, Hipódamo, Deyopites, Toón, Énnomo, Quersidamante, Cárope y,[52] por último, a Soco, quien lo había herido anteriormente.[53] Ayudado por Áyax y Menelao, consigue retirarse del combate[54] y, todavía herido, asiste a la asamblea.[55]

Será Odiseo quien aconseje calma a Aquiles, impaciente por vengar la muerte de Patroclo, indicándole la conveniencia de que el ejército descanse y recobre fuerzas con la comida.[56] En los juegos fúnebres en honor de Patroclo, Odiseo queda igualado en la lucha con Áyax Telamonio, obteniendo ambos el mismo premio, al suspender el combate Aquiles, temiendo por la vida de los héroes.[57] En la carrera, con la ayuda de Atenea, hace caer a Áyax Oilida en el estiércol, y así con la ayuda de Atenea consigue ganar Odiseo, obteniendo como premio una crátera de plata.[58]

Por relatos posteriores a la Ilíada, sabemos que Odiseo es herido durante la lucha que se entabla en torno al cadáver de Aquiles,[59] y que es él quien obtiene frente a Áyax las armas del héroe muerto.[60] En estos relatos pasa Odiseo a desempeñar un papel principal.[59][60] Él es quien captura al vidente Héleno, arrancándole el secreto de que Troya no será conquistada sin el concurso de las flechas de Heracles.[61] Sabedor de que tales armas estaban en poder de Filoctetes, quien por consejo suyo había sido abandonado en la isla de Lemnos tras haber sido mordido por una serpiente,[62] consiguió su colaboración desplazándose allí en compañía de Diomedes[63] o de Neoptólemo.[64] Junto con Diomedes entra en Troya disfrazado de mendigo y consigue robar el Paladio, imagen de Atenea que aseguraba la inexpugnabilidad de la ciudad en tanto estuviese ella dentro.[65] A Odiseo, en fin, se le atribuye la idea de construir el caballo de madera en cuyo interior se ocultaron treinta guerreros escogidos, mientras los demás simulaban poner fin al asedio, lo que habría de motivar la caída de Troya.[66] A la hora del reparto del botín, a Odiseo le correspondió Hécuba.[67]

La Odisea y el regreso a Ítaca

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Odiseo pasó veinte años fuera de Ítaca:[68] los diez que duró la guerra de Troya[69] y otros diez años que transcurrieron desde el fin de la guerra hasta su llegada a Ítaca.[70] Tras partir de Troya, inició el viaje de regreso anclando en el país de los cicones, donde saquearon a la ciudad y se llevaron mujeres y bienes como botín.[71] A continuación estuvo en el país de los lotófagos.[72] Luego pasó a la isla de los cíclopes, donde se atrajo la cólera de Poseidón tras dejar ciego al hijo de este dios, Polifemo, quien se comió a algunos de sus compañeros.[73] Tzetzes dice que estos fueron Ántifo, Eurileonte, Afidante, Méneto, Cefeo y Estratio. Los compañeros que le ayudaron a cegar al cíclope fueron Anfidamante, Anfíalo, Licaón, Antíloco, Álcimo y Euríloco.[74]

A continuación llegó a la isla de Eolo, al país de los lestrigones[75] y a la isla de Circe. Realizó una evocación de los muertos en el país de los cimerios, donde llegó a conversar con las almas de su madre Anticlea, Heracles, Agamenón y Aquiles, entre otros, y con el adivino ciego Tiresias, quien le indicó la peligrosa ruta que debía tomar para retornar a Ítaca.[76] Navegó junto a la isla de las sirenas[77] y atravesó el peligroso estrecho entre Escila y Caribdis.[78] En la isla de Trinacia, sus compañeros, a pesar de la advertencia de Tiresias, se comieron las vacas que pertenecían al dios Helios, y por ello Zeus provocó una tempestad que acabó con las vidas de todos ellos,[79] por lo que Odiseo llegó solo a la isla de Calipso, donde estuvo junto a ella durante varios años.[80]

Terracota hallada en Milo 450 a. C., hoy en el Louvre, que muestra a Odiseo disfrazado de mendigo presentándose ante su esposa Penélope.

En la Odisea no hay un orden cronológico. Empieza narrándose desde el momento en que está en Ogigia, prisionero de la ninfa Calipso que quería que fuera su esposo.[80] Atenea le pide a Zeus la liberación del sufrido héroe.[81] Este accede a la petición y le solicita a Hermes que le envíe un mensaje a Calipso, diciéndole que el destino de Odiseo no era yacer lejos de su hogar, sino que debía volver a reunirse con los suyos.[82] Es entonces cuando llega al país de los feacios[83] y es conducido por la princesa Nausícaa[84] a presencia de su padre Alcínoo,[85] que finalmente pone a su disposición una nave para que vaya a Ítaca.[86]

Ya en Ítaca,[87] comprueba que su palacio se hallaba invadido por un numeroso grupo de pretendientes que trataban de casarse con su esposa Penélope y, mientras, consumían los bienes del palacio.[88] Odiseo acude al palacio disfrazado de mendigo[89] y con ayuda de su hijo Telémaco,[90] del viejo porquero Eumeo y del boyero Filetio[91] mata a todos los pretendientes,[92] que son hijos de las mejores familias de Ítaca.[93]

Cuando los familiares de los pretendientes muertos intentaron vengarse de Odiseo, se produjo un último enfrentamiento en el que Laertes dio muerte a Eupites, padre de Antínoo. Entonces Atenea intervino por mandato de Zeus para poner fin a la contienda y establecer una reconciliación duradera entre ambas partes. Zeus ordenó que «se olvidara la matanza de los hijos y de los hermanos» y que volviesen a vivir en paz y prosperidad, mandato que Odiseo aceptó de buen grado.[94]

Sucesos posteriores a lo narrado en la Odisea

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Tras lo narrado en la Odisea, en el último de los poemas del ciclo troyano, la Telegonía cuenta el viaje de Odiseo al país de los tesprotos donde acaba casado con la reina Calídice. Pero al morir Calídice, regresó a Ítaca, donde Penélope había dado a luz a Poliportes. Posteriormente Telégono, hijo de Circe y Odiseo, llegó a Ítaca en busca de su padre y mató por error a Odiseo, su padre, pero, tras reconocerlo, se lamentó de lo ocurrido y llevó el cadáver a Penélope junto a Circe. Finalmente Telégono se casa con Penélope, su madrastra; y Telémaco hace lo propio con la diosa Circe, madre de su hermanastro.[95]

En otras versiones posteriores se cuenta que Penélope habría sido seducida por alguno de los pretendientes, y Odiseo habría por ello devuelto a Penélope con su padre[96] o incluso la habría matado porque se había dejado seducir por Anfínomo.[97] En otras versiones, Neoptólemo, el hijo de Aquiles, fue llamado como árbitro y desterró a Odiseo por homicidio, mientras por otra parte condenó a los familiares de los pretendientes a pagar una indemnización anual a Odiseo por los daños causados. Odiseo cedió a su hijo el beneficio de la indemnización y partió a Italia o a Etolia, donde moriría a edad avanzada.[98] Ateneo refiere que, al llegar a viejo, Odiseo consumía ávidamente carne y vino.[99]

La leyenda de la fundación de Lisboa por Odiseo, que habría quedado reflejada en el topónimo romano Olissipo, está ya documentada en autores clásicos como Estrabón, Pomponio Mela, Plinio el Viejo y Solino, que son quienes establecieron la conexión mitológica de la ciudad con el héroe griego. Esta tradición que sitúa a Ulises en el entorno del río Tajo, fue transmitida posteriormente a los cronistas medievales, consolidando así el vínculo entre el héroe y la ciudad.[100] Se trata sin duda de una etimología popular, pero fue tan influyente que inspiró las grandes epopeyas del Renacimiento portugués, en manos de Gabriel Pereira de Castro y António de Sousa de Macedo.[101]

Descendencia

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consorte referencia
Penélope Con Penélope y ya desde la Odisea, se dice que Odiseo engendró al celebérrimo Telémaco.[102] Versiones tardías dicen que Odiseo, tras regresar por fin a Ítaca, se encontró con Poliportes o Ptoliportes, que le había nacido de Penélope.[103] O que de la unión de Odiseo y Penélope nació Pan, si es que Hermes no fue el verdadero padre.[104]
Circe Con Circe, hija de Helio Hiperiónida, en abrazo con el intrépido Odiseo, concibió a Agrio y al intachable y poderoso Latino; también parió a Telégono por mediación de la dorada Afrodita. Éstos, muy lejos, al fondo de las islas sagradas, reinaban sobre los célebres tirrenos.[105] Tzetzes ya vincula a estos hijos con varios territorios itálicos. Así dice que estos hijos eran, en cambio, Telégono, Ardeas, Latino y Ausono (epónimo de los ausonios), además de su única hija, Casífone.[106] Jenágoras, el historiador, dice que los hijos de Odiseo y Circe fueron Romo, Anteas y Ardeas, epónimos de Roma, Ancio y Ardea, respectivamente.[107]
Calipso Con Calipso, divina entre diosas, unida en placentero abrazo con Odiseo, engendró a Nausítoo («marinero impetuoso») y Nausínoo («marinero hábil»).[108] Otros dicen que nacieron Telégono y Telédamo.[109] O bien Ausón[110] o Latino.[111]
Calídice Con Calídice, reina de los tesprotos, Odiseo engendró a Polipetes, y éste le sucedió en el trono de Epiro tras la muerte de su madre.[112]
Evipe Con Evipe, la hija del rey de Dodona, Tirimante o Tirimas, Odiseo engendró a Euríalo o Leontofrón. Éste fue matado por error a manos de propio Odiseo.[113]
hija de Toante Con una hija innominada de Toante, rey de Etolia, Odiseo concibió a Leontófono; éste fue su último hijo, antes de morir de edad avanzada.[114]
Polimela Con Polimele o Polimela, una hija de Eolo, señor de los vientos, Odiseo tuvo un encuentro amoroso; finalmente la muchacha prefirió a su propio hermano, Diores. No se describe ningún hijo de esta unión.[115]

De Odiseo a Ulises; naturaleza del personaje

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El nombre original del héroe es Ὀδυσσεύς (Odysseús), del que deriva directamente el título de la Odisea (Ὀδύσσεια). Sin embargo, durante gran parte de la Edad Media y la Edad Moderna en Europa occidental el conocimiento del griego fue limitado, por lo que la mitología clásica se transmitió principalmente a través de autores latinos como Virgilio y Ovidio, quienes lo llamaban Ulixes.[116] Cuando en latín evolucionó al español, surgió «Ulises», nombre que se convirtió en la forma estandarizada. La grafía fue así utilizada durante el Siglo de Oro y los siglos posteriores. Así se estableció el monopolio del uso de Ulises en la tradición clásica.[117]

Según M. L. West, Ulixes no deriva de Ὀδυσσεύς (Odysseús), sino de una rama paralela. El autor dice que existen dos líneas antiguas del nombre: Ὀδυσσεύς, la forma homérica dominante, y Οὐλιξεύς (Oulixeús) o Οὐλίξης (Oulíxēs), que reflejan otra tradición arcaica independiente o paralela. El latín Ulixes procede de esta segunda tradición paralela.[118] Recordemos que ya desde los poemas homéricos el propio Odiseo juega con el concepto de su nombre, como cuando se hace llamar «Nadie» (Οὖτις) para burlarse de la inteligencia de Polifemo.[119]

La evolución del personaje desde el griego Odiseo al Ulises latino refleja una profunda transformación filológica e ideológica. Mientras el héroe griego destaca por su inteligencia práctica (μῆτις, mêtis),[120] el personaje es degradado en la tragedia ateniense hacia alguien amoral.[121] Convertido definitivamente en la literatura latina, Ulises en cruel y mentiroso, la antítesis de la pietas romana.[122] Por todo ello Dante, en el Renacimiento, ubica a Ulises en el infierno de la Divina comedia.[123]

Hasta el s. XX, la forma Ulises era la única utilizada de manera popular en la literatura y el cine, como podemos observar la novela homónima de James Joyce, en 1922, o la película homónima de 1954. No obstante, a medida que los estudios clásicos recuperaron el contacto directo con las fuentes griegas, comenzó a difundirse cada vez más la forma Odiseo, más próxima al original griego.[124] Quizás uno de los precursores de esta ruptura fue Luis Segalá y Estalella, que en 1927 prefirió usar la forma Odiseo.[125]

Influencia posterior

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La Ilíada y la Odisea han influido poderosamente en la cultura occidental. Algunos pasajes de la historia se han incorporado al folclore popular, y numerosos autores han incorporado a Ulises / Odiseo en obras literarias, de teatro, historieta, cine y televisión.

  • En el Áyax (450-430 a. C.), de Sófocles, se narra cómo, a la muerte de Aquiles, Odiseo hereda sus armas. En la disputa por tan preciado trofeo prevalece sobre Ayax Telamonio, principal guerrero de los griegos mientras Aquiles estuvo fuera de la batalla. Esto no solo simboliza la importancia del personaje, sino el cambio del paradigma de héroe y, por lo tanto, de valores. El héroe principal ya no es el guerrero más valiente y esforzado, quien más se destaca en la batalla, sino el más inteligente, el que es capaz de obtener mayores resultados con menores sacrificios.
  • En La Divina Comedia (1304-1321), de Dante, Odiseo y Diomedes comparten un flamígero castigo en el octavo saco donde son castigados por haber profesado astutos y fraudulentos consejos sin reparar en equidad alguna. Y, sobre todo, porque no permaneció en Ítaca sino que se hizo de nuevo a la mar, franqueando incluso las columnas de Hércules, hasta que una inmensa ola los hunde. Es una prueba más del poco aprecio de la Edad Media por Ulises. Solo en el Renacimiento se conocerá la Odisea en el texto original griego y comenzará un redescubrimiento de Ulises. Una muestra de ello se encuentra en el hecho de que en Os Lusíadas de Luís de Camões se atribuye a Ulises la fundación de Lisboa.
  • El italiano Giovanni Pascoli incluye en una de sus obras un largo poema titulado L'ultimo viaggio (1904-1905), en que se ve a Ulises volviendo a hacerse a la mar hasta morir.
  • Ya en 1905, Georges Méliès realizó la que probablemente es la primera de muchas películas de cine sobre Odiseo: L'Île de Calypso: Ulysse et le géant Polyphème.
  • Por otro lado, en 1911 el griego Constantino Cavafis escribe un importante poema, Ítaca, en que —dirigiéndose al lector— explica que no espere nada de Ítaca a su vuelta: el viaje en sí será lo más importante.
  • James Joyce dio en 1922 el nombre latino de Odiseo a su Ulises, donde retrata a lo largo de un día completo de veinticuatro horas la vida del Dublín de 1904, pero la conexión con la epopeya de Homero en esta difícil novela irlandesa es todavía hoy inextricable y sujeta solo a conjeturas, puesto que aparentemente no hay ninguna conexión argumental o de planteamiento entre ambas obras, más allá de la coincidencia de nombres y del hecho de que ambas tienen como tema central los sucesos del protagonista.
  • En 1938, el cretense Nikos Kazantzakis publica La Odisea: una secuela moderna inspirada en el relato homérico compuesto por 33.333 versos, que comenzó a escribir en el 1924. La obra narra los sucesos posteriores al regreso de Odiseo a Ítaca.
  • La novela de 1961 Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos retoma las peripecias de un Odiseo moderno contadas en un estilo narrativo muy inspirado en el Ulises de James Joyce.
  • En 1961, l'Opéra Ulysse ou le beau périple de Henri Tomasi.
  • En 1969 el cantautor español Joan Manuel Serrat compuso la canción Penélope, la cual, introduciendo algunos elementos modernos, está inspirada en la espera de la esposa de Odiseo tras anunciarle su partida, y en cómo ella es incapaz de reconocerlo tras su regreso.
  • En 1981 se realizó la serie franco-japonesa de dibujos animados para televisión Ulises 31, que combinaba personajes y argumentos inspirados en la Odisea con elementos de viajes espaciales de ciencia ficción.
  • O Brother, Where Art Thou? es una película de comedia-aventura realizada por los hermanos Coen. Lanzada en el año 2000, la acción se sitúa en Misisipi en 1937, durante la Gran Depresión. La película es una adaptación libre de la Odisea de Homero, como se menciona en los créditos de inicio.
  • En 2002 el cantautor y poeta español Javier Krahe publicó la canción "Como Ulises" perteneciente a su álbum Cábalas y cicatrices. En ella se narra la historia de Ulises, con el rigor de los textos originales, salvo por el final, y con matices modernos y coloquiales propios de Krahe.

Véase también

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Notas

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  1. 1 2 Henry George Liddell y Robert Scott: A Greek-English Lexicon, entrada «Ὀδυσσεύς». Cf. Kretschmer, Griechische Vaseninschriften, pp. 146–147 y otros.
  2. En griego moderno: Οδυσσέας (Odysséas)
  3. 1 2 La forma ‘Ulixes’ (por ejemplo: Horacio: Epístolas I 2, 17–18), es arcaica y estandarizada en el latín clásico.
  4. 1 2 La forma ‘Ulysses’ (por ejemplo: Higino: Fábulas, Proemio 29) surgió por un fenómeno de cultismo e imitación. Los copistas medievales quienes popularizaron masivamente la grafía Ulysses en los manuscritos que llegaron a Europa Occidental. Intentaban adaptar la grafía al estilo griego. Ulysses es, por tanto, una deformación del latín medieval, no clásico.
  5. 1 2 3 Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Ulises»
  6. Odisea: Canto I. En Wikisource. Consultado el 27 de agosto de 2015.
  7. Dares Frigio, XII
  8. Robert S. P. Beekes, Etymological Dictionary of Greek, Brill, Leiden 2009, p. 1048.
  9. Glen Gordon, A Pre-Greek name for Odysseus, published at Paleoglot. Ancient languages. Ancient civilizations.
  10. Odisea: V, 203; Ilíada: XIX, 185
  11. Eustacio, a Homero, 1796, 38
  12. Catálogo de mujeres fr. 64 = papiro de Oxirrinco 2500
  13. Biblioteca mitológica, I, 7, 3.
  14. Estrabón: Geografía X 2, 14
  15. 1 2 Ilíada II 630—637
  16. Odisea XV, 363
  17. Escolio a Sófocles, Áyax, 190
  18. HIGINO: Fábulas (Fabulae), 201.
  19. Escolio a Odisea 19, 407
  20. Etymologicum Magnum: Como Anticlea dio a luz allí mismo, en el camino, se interpretó el nombre de Odiseo mediante un juego de palabras con «Zeus llovió sobre el camino». Según esta explicación popular, el nombre Ὀδυσσεύς se habría formado a partir de las palabras ὁδός (hodós, «camino») y ὕσεν (hýsen, «llovió»), en una etimología artificial creada para justificar el nombre del héroe mediante las circunstancias de su nacimiento.
  21. Plutarco: Cuestiones griegas, 43
  22. Odisea XIX, 400–405
  23. Jenofonte: De la caza I,2.
  24. Odisea XIX, 392–466
  25. Odisea XXI, 11–41
  26. Odisea: I, 255–264
  27. Al alcanzar la edad adulta, Odiseo asumió el gobierno de Ítaca mientras su padre, Laertes, se retiraba de la vida pública para vivir en sus tierras (Odisea 24.205-241)
  28. Dueño de extensas propiedades y numerosos rebaños, era considerado uno de los hombres más ricos de la región (Odisea 14.96-108).
  29. La tradición homérica lo presenta asimismo como un rey respetuoso con las normas de la hospitalidad y piadoso con los dioses, especialmente con Zeus y Atenea, a quienes honraba mediante sacrificios y ofrendas (Odisea 1.62-67; 19.315-334).
  30. Por ello gozó del favor particular de Atenea, que intervino repetidamente en su ayuda y en la de su familia a lo largo de toda la Odisea (Odisea 1.44-95; 13.287-440; 24.531-548).
  31. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III 10, 8–9
  32. Pausanias: Descripción de Grecia III 12, 1
  33. Pseudo-Apolodoro, Biblioteca mitológica, Epítome 3.6–3.7
  34. Higino: Fábulas, 95; Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, 3.7.
  35. Homero: Odisea, XVIII, 259–270
  36. Higino: Fábulas, 96; Apolodoro: Biblioteca mitológica III 13, 8
  37. Sófocles: Filoctetes, 343–358; Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, 5.11.
  38. Homero: Ilíada, III, 205–224; XI, 138–142
  39. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, 3.9
  40. Ilíada XI, 5-9; VIII, 220-226
  41. Ilíada I, 308-311 y 430-445
  42. Ilíada II, 166–210
  43. Ilíada II, 243–277
  44. Ilíada III, 310–325
  45. líada IV, 494–504
  46. Ilíada V, 671–678
  47. Ilíada VI, 29–30
  48. Ilíada VII, 161–169 y 175–183
  49. Ilíada IX, 165–182 y 222–655
  50. líada X, 220–253 y 337–464
  51. Ilíada X, 465–514
  52. Ilíada XI, 420–460
  53. Ilíada XI, 434–460
  54. Ilíada XI, 461–488
  55. Ilíada XIX, 47–53
  56. Ilíada XIX, 154–183 y 215–237
  57. Ilíada XXIII, 700–739
  58. Ilíada XXIII, 740–797
  59. 1 2 Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, V, 3
  60. 1 2 Ovidio: Las metamorfosis XII, 620–628 y XIII, 1–398); Higino: Fábulas, 107
  61. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, V, 9
  62. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, III, 27
  63. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, V, 8; Higino: Fábulas, 102
  64. Sófocles: Filoctetes, 1–14 y ss.
  65. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, V, 13; Ovidio: Las metamorfosis, XIII, 333–342
  66. Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, V, 14–15); Odisea VIII, 492–515
  67. Eurípides: Las troyanas, 271–281); Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, V, 23
  68. Odisea II, 174–176; XIX, 221–223; y XXIV, 322; en estos versos se confirma que Odiseo estuvo veinte años lejos de Ítaca.
  69. La guerra de Troya duró diez años (Ilíada, XXIV, 765–766): Durante los lamentos fúnebres por el cadáver de Héctor, Helena llora y dice de manera explícita que pasaron ya diez años desde que huyó de Esparta con el ejército griego pisándole los talones.
  70. Después de terminar la guerra de Troya Odiseo estuvo diez años errante (Odisea: V, 106–108). «Dicen que está contigo el hombre más desventurado de cuantos lucharon alrededor de la ciudad de Príamo durante nueve años, habiéndola saqueado en el décimo... pero en el camino de regreso ofendieron a Atenea...». (Al sumarse los 10 años de viaje errante que narra el resto de la Odisea, se completa el ciclo).
  71. Odisea: IX, 39–61
  72. Odisea: IX, 82–104
  73. Odisea: IX, 105–566
  74. Tzetzes: Quilíadas § 10.886 (TE2.360)
  75. Odisea: X, 1-132
  76. Odisea: X, 133—XI, 640
  77. Odisea: XII, 165–200
  78. Odisea: XII, 234–259
  79. Odisea: XII, 352–419
  80. 1 2 Odisea: XII, 447–453 y VII, 253–259
  81. Odisea: I, 44-95
  82. Odisea: V, 28-42
  83. Odisea: V, 443–493
  84. Odisea: VI, 110–331
  85. Odisea: VII, 133–184
  86. Odisea: VIII, 26–45
  87. Odisea: XIII, 372-381
  88. Odisea: XIV, 80-108
  89. Odisea: XVII, 182-203 y 260-271
  90. Odisea: XVI, 186-219, 267-320
  91. Odisea: XXI, 207-244
  92. Odisea: XXII, 1-329
  93. Odisea: XXIV, 421-438
  94. Odisea: XXIV, 528–548
  95. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, VII, 34—37; Eustacio: sobre Homero, 1796, 35
  96. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, VII, 38
  97. Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, VII, 39
  98. Biblioteca mitológica: Epítome 7, 40. PLUTARCO: Moralia; en concreto, Cuestiones griegas (Αίτια Ελληνικά / Quaestiones Graecae) 14.
  99. ATENEO: Banquete de los eruditos X, 412D.
  100. Estrabón: Geografía III 3, 1; Pomponio Mela: De situ orbis III, 3; Plinio el Viejo: Historia Natural IV, 113–117; Solino: De mirabilibus mundi / Collectanea, 23.
  101. Ulisseia (1636) de Gabriel Pereira de Castro o en el Ulissipo (1640) de António de Sousa de Macedo.
  102. Odisea, I, 216
  103. Apolodoro: Biblioteca Epítome 7.35
  104. Teogonía, Epiménides 11, en escolio a Teócrito, Idilios I 123b (69 Wendel)
  105. Hesíodo: Teogonía 1011 - 1016
  106. Tzetzes: Quilíadas, V, 23 vv. 568-570
  107. Dionisio de Halicarnaso, Antigüedades romanas, I, 72, 5
  108. Teogonía 1017 - 1018
  109. Pseudo-Homero: Telegonía, fragmento 2. Telégono y Telédamo sugieren Telégono y Polígono, hijos de Proteo; así en Apolodoro: Biblioteca II, 105. O Telédamo es simplemente una variación de Telémaco.
  110. Eustacio: Sobre la Odisea de Homero, 1370; Servio: Sobre la Eneida de Virgilio VIII 328 y III 171.
  111. Apolodoro: Epítome 7, 23
  112. Apolodoro: Biblioteca mitológica, epítome 7.34
  113. Sófocles, Euríalo, citado en Partenio, Sufrimientos de amor 3
  114. Apolodoro, epítome. 7.40
  115. Partenio, Sufrimientos de amor 2
  116. Los autores romanos usaban la forma latina Ulixes, que a su vez procedía de una variante dialectal grega occidental (Ὀλυττεύς o Ὀλυσεύς) con la que os romanos entraron en contacto en el sur de Italia (Magna Grecia).
  117. Al ser la única fuente disponible, Ulises pasó a ser a forma patrimonial en español, consolidándose desde las crónicas de Afonso X el Sabio hasta los grandes autores del Siglo de Oro español, como Lope de Vega o Calderón de la Barca). Para ellos, el héroe de la Odisea era, de manera natural y exclusiva, solamente Ulises.
  118. M. L. West: The Making of the Odyssey (2007)
  119. Odisea: IX, 364
  120. Homero: Odisea I, 1. En Homero, Odiseo (Ὀδυσσεύς) es un héroe complejo cuya principal virtud es la μῆτις (mêtis), la inteligencia práctica, estratégica y adaptable. Es astuto, engaña cuando es necesario y recurre a disfraces y ardides, pero esas cualidades suelen presentarse de forma positiva o ambivalente. Homero lo llama repetidamente πολύμητις y πολύτροπος. Su astucia es una virtud heroica tan legítima como la fuerza de Aquiles. Para los griegos de la época arcaica, el engaño no era necesariamente un defecto moral, sino una herramienta indispensable para sobrevivir en un mundo hostil y violento.
  121. Sófocles: Filoctetes 1-14. En el Filoctetes, Odiseo representa la razón de Estado y la eficacia política frente a la integridad moral de Filoctetes. No es exactamente un villano, pero sí el personaje dispuesto a mentir, manipular y sacrificar los escrúpulos éticos por el bien de la expedición griega. De hecho, persuade a Neoptólemo para que engañe a Filoctetes y le arrebate el arco de Heracles. Aquí ya encontramos un Odiseo mucho más duro y pragmático que el homérico. En Las troyanas de Eurípides se le describe directamente como un monstruo sin piedad, un demagogo que convence al ejército de ejecutar al pequeño Astianacte (el hijo bebé de Héctor) despeñándolo desde las murallas de Troya.
  122. Virgilio: Eneida II 44; XIII, 1-398. La literatura latina acentuó todavía más esa tendencia. En la Eneida, donde la historia se cuenta en gran medida desde el punto de vista de los vencidos troyanos, Ulixes suele aparecer como el paradigma de la astucia engañosa. Es el responsable del caballo de Troya, el inventor de estratagemas y el enemigo temible de los troyanos. Cuando Sinón narra la historia del caballo, Ulises aparece asociado a la perfidia, la intriga y el fraude. Frente a él, Eneas encarna la pietas, es decir, la fidelidad a los dioses, la familia y el destino.
  123. Dante coloca a Ulises en el octavo círculo del Infierno, dentro de la octava fosa, destinado a los consejeros fraudulentos según el Canto XXVI de La Divina Comedia (vv. 55-142) [Dante. Inf. 26.55-142]. Allí, Ulises arde junto a Diomedes por sus engaños en la guerra de Troya y por su insaciable deseo de conocimiento, que lo lleva a cruzar las Columnas de Hércules, un límite divino, provocando su propia destrucción, según lo descrito en el poema [Dante. Inf. 26.55-142]
  124. Hoy en día asistimos a una normalización progresiva hacia el uso de la forma Odiseo. En el ámbito académico, escolar y en las traducciones modernas (como las de Carlos García Gual o Emilio Crespo), la norma culta exige el uso de Odiseo para los textos de origen griego (Ilíada, Odisea, tragedia atenienses) y reserva Ulises para cuando se analizan textos estrictamente latinos (Eneida, La metamorfosis). Por lo tanto, en el uso cotidiano y en la literatura creativa, ambas formas conviven como sinónimo de uno de los mitos más universales de la humanidad.
  125. Hasta ese momento, las traducciones más populares y los diccionarios todavía usaban la forma ‘Ulises’ para que el público general no llegase a confundirse. Segalá, como catedrático de grego, tomó la decisión académica de ‘rehelenizar’ el nombre. Su traducción de la Ilíada y la Odisea tuvo, sin duda, mucho éxito entre el público hispanoparlante.

Enlaces externos

[editar]
  • EURÍPIDES: Hécuba, 216 y ss.
    • Texto español en el sitio Archivado el 4 de agosto de 2009 en Wayback Machine. InterClassica, de la Universidad de Murcia; traducción de Germán Gómez de la Mata.
    • Texto español en Scribd, con introducción y comentarios; pp. 310 - 360.
      • 216 y ss.: traducción inglesa de E. Ph. Coleridge, en el sitio del Proyecto Perseus; en la parte superior derecha se hallan los rótulos activos focus (para cambiar al texto griego de la ed. de 1902 de Gilbert Murray) y load (para obtener el texto bilingüe).
        • E. Ph. Coleridge (Edward Philip Coleridge, 1863 - 1936): traductor inglés de obras de Eurípides.
      • 216 y ss.: traducción francesa de Nicolas Artaud, en el sitio de Philippe Remacle; los números azules entre corchetes son rótulos activos que sirven para cambiar a la página del texto griego, en la que hay otros para cambiar al francés.
        • Nicolas Artaud (Nicolas Louis Marie Artaud, 1794 - 1861): traductor francés.
        • Philippe Remacle (1944 - 2011): helenista y latinista belga de expresión francesa.
  • Odiseo, en el Proyecto Perseus.