Tuzantán

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Tuzantán
Municipio
Tuzantán ubicada en México
Tuzantán
Tuzantán
Localización de Tuzantán en México
Tuzantán ubicada en Chiapas
Tuzantán
Tuzantán
Localización de Tuzantán en Chiapas
Tuzantan en Chiapas.svg
Ubicación de Tuzantán en Chiapas
Coordenadas 15°09′00″N 92°25′00″O / 15.15, -92.416666666667Coordenadas: 15°09′00″N 92°25′00″O / 15.15, -92.416666666667
Cabecera municipal Tuzantán
Entidad Municipio
 • País Bandera de México México
 • Estado Chiapas
 • Distrito Distrito de Huixtla
Presidente Municipal Lic. Joaquín Miguel Puon Carballo
Eventos históricos  
 • Erección 10 de febrero de 1942 (78 años)
Superficie  
 • Total 176.07 km²
Altitud  
 • Media 60 m s. n. m.
Población (2015) Puesto 55
 • Total 28 137 hab.
 • Densidad 491,56 hab/km²
IDH (2005) 0.7657 (19.º)
Código INEGI 07103[1][2]
Fiestas mayores Feria de la Aparición de San Miguel
Patrono(a) San Miguel Arcángel

Tuzantán es uno de los 122 municipios del Estado chiapaneco. Se encuentra al sur del estado en la región del Soconusco. Forma parte del distrito Xvi o distrito de Huixtla.[3]

Localización[editar]

Enclavado en las inmediaciones de la Sierra Madre de Chiapas y la zona Costa, en la región del Soconusco, con sólo 268.3 km² de extensión territorial, representando el 0.4% de la superficie total del Estado de Chiapas, se encuentra Tuzantán, un pueblo precortesiano que a lo largo de la historia a tenido significantes cambios que han sido guardados en la reminiscencia del pueblo. Al S, SO, O y NO, el municipio colinda con Huixtla, al S, SE y E con Huehuetán, al NE y E con Tapachula de Córdova y Ordóñez y al N y NE con Motozintla, que en la tradición oral guarda cierta consanguinidad con el municipio en cuestión.

Tuzantán de Morelos, la cabecera del municipio, se ubica a los 15° 8' 38 de latitud norte, 92° 25' 18 de latitud oeste, con una altitud promedio de 110 m. sobre el nivel del mar.

Los acontecimientos que en Tuzantán y el Soconusco han venido surgiendo, han forjado la identidad cultural tanto de Tuzantán como de los soconusquenses.

Toponimia[editar]

El nombre de Tuzantán de es de origen nanuatl y significa "Lugar donde abundan las tuzas".[4]

Cuando los aztecas conquistaron el Soconusco en 1486, ya habían pueblos olmecas y toltecas en la región, se habla de los pipiles con cierto acento aztecoide. En lengua tuzanteca el lugar era llamado "Baj-laq" y en nahoa "Tusan-tan", cuando llegan los españoles usan el español y la lengua del imperio azteca para comunicarse; así el 20 de enero de 1561, en una carta escrita en lengua castellana y náhuatl que se mandó desde Tuzantán al rey Felipe II en España (firmado por Miguel Cortés, tlatoani nican Toçantlan) el nombre del pueblo aparece como Toçantlan; años después en 1701, en una carta enviada desde Huehuetán al Rey Felipe V, la grafía había cambiado a Tuzanttán (ambas cartas se encuentran en el archivo de Indias en Sevilla, Audiencia de Guatemala, 52). (extracto de la tesis "Historia Oral:El legado histórico-lingüístico de Tuzantán, Chiapas para el acervo cultural de México" de los autores Santiago Laparra Torres y Jazmín Hipólito García graduados de la licenciatura en Idiomas por la UJAT)

Historia[editar]

Tuzantán parece haber sido originalmente un asentamiento mayense, probablemente proto-mameano, por los restos arqueológicos encontrados en el municipio.

La leyenda de la fundación[editar]

Los antropólogos y lingüistas están en discrepancia por el origen histórico- lingüístico del pueblo de Tuzantán, por muchos años se había dicho que era un pueblo mam y los tuzantecos aparecen en numerosos libros como hablantes del mam pero el lingüista Dr. Don Otto Schumann Gálvez les asocia con la lengua mochó o motocintleca, hablada en Motozintla y que la lengua de Tuzantán es el tuzanteco o Qatook’(que significa "nuestra lengua") ya que no tiene ninguna semejanza con el mam, pero sí con la motocintleca. Si a alguien se le ocurre preguntar a la gente qué idioma hablaron las gentes en ese pueblo todos dirán “mam” pero, según don Otto Schumann, es porque los maestros que llegaban a enseñar les decían “ustedes hablan mam” por encontrarse enclavado dentro de la región hablante de dicha lengua, pero la gramática y el vocabulario son muy distintos y difiere mucho del de los mames. Cierto es que hay mames porque históricamente Tuzantán quedó situado casi a la mitad de la zona de dominio mame, en territorio chiapaneco, y más tarde otros mames guatemaltecos llegaron a trabajar a las fincas de la que eran dueños los alemanes.

Don Alberto Caralampio Culebro, cronista huixtleco del Soconusco, señala como originarios de Tuzantán a un grupo que venía de San Jerónimo (en la actual colonia de Belisario Domínguez en el municipio de Motozintla), y que después de allí viajaron a Cautite'ech, puente regla (en el ejido Villa Hidalgo, en el municipio de Tuzantán) para después descender al actual asentamiento.

Pero en el principio, según la tradición oral el pueblo nómada o “los peregrinos”, como los han llegado a llamar algunos, venían del sur, así como todos los mayas que llegaron hasta Yucatán y los de Tuzantán se quedaron y se asentaron en la parte Oriental del municipio, conocida como Mamvejá [Mamvejá significa en lengua mam “Camino al río viejo” posiblemente alude al Río Huehuetán (lugar de viejos)] o Agua Caliente, luego emigraron a las cercanías del actual asentamiento, cerca del río Acapa (La tradición oral dicta que el nombre de este río se deriva del apócope de las palabras “ A capar ” porque ese río era muy usado por los pobladores para ir a capar a sus animales y que cuando alguien preguntaba a donde se iba, los castradores respondían “ A capá’), algunos cuentan que tiempo después hubo otros que emigraron más al norte por un pleito que hubo entre los mismos tuzantecos y los que se fueron fundaron Motozintla, razón por la cual tienen semejanza con la lengua.

Las gentes que aún hablan la lengua Qatook’ han manifestado la semejanza de lenguas entre estos dos pueblos y en Motozintla ocurre los mismo, aunque uno califica al otro de hablarlo mal, doña Ramona Tovilla López, habitante de Tuzantán comentó “Nosotros no nos entendemos con los de Unión Juárez ni con los de Tapachula [quienes hablan predominantemente la lengua Mam] , nos entendemos más con los de Motozintla, aunque ellos lo hablan feo”.

Wilber Sánchez hace referencia a un documento valioso, en la que transcribe el siguiente párrafo, sin embargo no menciona si éste es de tipo legal, histórico o solamente es una narración documentada.

“Los más viejos cansados por tanto andar de nómadas ganaron a fundar Huehuetán (lugar de los más viejos). Los más jóvenes, agresivos, aventureros y valientes subieron a las montañas para domarlas y habitarlas originando Motozintla (lugar de los más jóvenes). Quienes optaron por habitar la zona intermedia entre costa y montaña originaron Tuzantán” (Sánchez, los mochós: una etnia en extinción. “la Ceiba” #5. 2003).

Sin embargo, este relato corrobora esta segunda versión del éxodo y de la fundación ya que se puede leer entre líneas que primero se funda Huehuetán y a lo último se funda Motozintla, ya que los tuzantecos se hubieron quedado a mitad del camino. Don Antonio de Remesal, Aunque el origen étnico de Tuzantán y Motozintla sea distinto del de Huehuetán, ya que éste se identifica como pueblo mam, no así son pueblos hermanos que venían del sur en busca de tierras y se fueron quedando en el camino a Yucatán. Tal vez Don Alberto C. Culebro sólo revisó una versión y trabajó sobre ella, pero los diferentes escritos y narraciones manifiestan lo contrario.

Según el ingeniero Wilber Sánchez Ortiz, los tuzantecos buscaban ser sedentarios y se situaron cerca de unas grutas: en Cautite'ech (en el Este del municipio), pero al ser atacados por una plaga de murciélagos emigraron al centro hasta asentarse en donde actualmente lo están; la tradición oral asegura que eran murciélagos muy grandes y de acuerdo a la historia de los pueblos circunvecinos, e incluso hasta Guatemala, también se habla de esta invasión; sin embargo, Sánchez Ortiz hace una interpretación muy interesante, asegurando que los murciélagos eran un ejército de tzotziles ya que dentro de la etimología: “tzotz” o “sots” significa murciélago. Este mismo autor los ve como los “hombres murciélagos” quienes invadieron la zona y que además aún subsiste el apelativo despectivo “chamula” para referirse a las personas necias, conjuntamente enuncia algunos nombres de colonias o lugares con nombre tzotzil en la revista La Ceiba #2, pp.22 o alusivo a este grupo maya con el título Toponimia geográfica del municipio de Tuzantán. Aunque los más ancianos se aferran a lo bello del mito, que realmente fueron murciélagos los que atacaron a los habitantes y que por lo mismo tenían que cubrir sus cabezas con canastos o chiquihuites (canastos sin asas), como se les conoce en la región. Como tuvieron que huir de ese lugar llegaron a asentarse entre dos ríos: el Tuzantán y el tujá (significa “río hediondo”, don Evodio Rojas comenta que el río era llamado así porque los pobladores iban a castrar a su ganado y por eso el hedor era inminente, actualmente llamado el Acapa). Al llegar encontraron una tierra abundante en tuzas, el lugar de tuzas se llamó “Baj-laq” en su lengua.

historias y mitos[editar]

Dentro de la historia oral tuzanteca existen diversas versiones acerca de un rito de tipo baalita, pues los tuzantecos tenían cierta costumbre de entregar al primogénito a su dios, esto con el fin de obtener mejores cosechas, este primogénito era depositado en una piedra (actualmente localizada en el ejido Guadalupe Victoria, municipio de Tuzantán), después de los rituales pertinentes, en los cuales la madre amamantaba al bebé y los brujos hacían bailar un guajolote antes de cortarle el pescuezo y regar su sangre en la piedra, el bebé era abandonado a su suerte, pero cierto día alguien movido por la curiosidad regresó a ver que sucedía con el niño, su sorpresa fue tal al descubrir que era un jaguar el que se comía a los bebés (ciertas versiones dicen un oso, increíble porque en esta región del planeta no hay osos, algunos otros dicen que era una sombra y el mito se acrecienta al asegurar que los padres del desventurado chiquillo volvían al otro día por una alforja de monedas de oro y así crece otro mito que asegura que debajo de las tierras del pueblo hay ollas llenas de monedas de oro), y por eso dejaron de ofrecer sacrificio.

Otra versión, también popular, siguiendo los parámetros de la anterior indican que una mujer, la cual era viuda, no quería entregar a su único hijo, los ancianos al darse cuenta de tal acto, obligaron a la mujer a que entregara a su hijo, sin contar con que el pequeño tenía edad suficiente para caminar. Los de Baj-laq llegaron a la piedra y empezó la fiesta, en la que tomaban la bebida popular: qo’och (el pozol) y la shinga (residuos del pozol) era aventada a un riachuelo que pasaba por allí y un pez dorado aparecía a comersela y eso indicaba que el Qajual (nuestro Señor en lengua qatook') había aceptado la ofrenda; adempero, cuando las gentes se hubieron retirado, el niño les siguió y al ver que no se había quedado volvieron a llevarlo pero al llegar vieron al jaguar (o sombra según otra versión) les dio tanto miedo que huyeron de ese lugar y dejaron de hacer el rito que ancestralmente venían realizando.

Sánchez Ortiz cuenta en el artículo "la piedra del Sacrificio" en la primera edición de la revista La Ceiba, que fue dentro de la época colonial cuando los frailes prohibieron el sacrificio pero después apareció un águila que se llevaba a los niños, los ancianos en consejo pensaban que era porque ya no hacían el sacrificio y que su dios estaba reclamando el hacerlo. Los ancianos además decidieron sembrar cuatro ceibas (árbol muy ligado a la tradición) en los cuatro puntos cardinales y uno en el centro para que ese extraño animal prescindiera de su objetivo, algunas versiones acompañan a éste con un sacrificio popular, es decir que todos los pobladores ofrecieron su sangre en esas ceibas, sembraron cruces y una flor, la flor de mayo o flor de cruz (plumeria rubra), y fue así como tal acaecimiento desapareció y acabó dicho culto. Es curioso argumentar que Tuzantán es el único pueblo que acepta el sacrificio de infantes, que no les dio vergüenza mantenerlo dentro de las narraciones orales por generaciones; sin embargo, de lo que se avergonzaron, porque dentro de la práctica verbal no existe ni un solo rasgo, es el del culto fálico (para los indígenas la desnudez no era problema, era una realidad étnica, sin embargo cuando los españoles conquistan imponen usos y costumbres en donde quizás al culto fálico se le vio como algo obsceno, sucio e impuro), al señor dador de la vida representado por un pene; los diversos restos arqueológicos lo demuestran, ya que se han encontrado falos moldeados en piedra o barro con símbolos mayenses, muchos ya desaparecidos por robo a la comunidad por extranjeros, algunos maestros que sabían que los padres de sus alumnos tenían piezas, las demandaban o como en el caso de don Eucadio Jiménez Pacheco, quien en 1986 había encontrado las figuras de un sapo, un tecolote y un tameme (Palabra que deriva de la locución nahoa tlamama, que significa cargador indio que acompañaba a los viajeros) todas de barro, se las entregó a unas personas que diciendo que eran del INAH se llevaron muchas piezas, y de ellas no se ha vuelto a saber nada.

Las leyendas son una parte interesante en el habla popular, no obstante éstas están a punto de desaparecer en Tuzantán, una de ellas, muy interesante, es un cataclismo que casi todas las culturas del mundo mencionan: el diluvio universal, aunque no todas se refieran al mismo hecho y en el mismo momento, verbi gratia en el Be-Reshit (Génesis), la perversidad del género humano hace que Hashem se lamente de haber creado a la humanidad y decide destruirles con un diluvio que duró cuarenta días; en el Poema de Gilgamesh, una epopeya babilónica de origen sumerio, el gran dios Enlil, dios del aire, envía un diluvio para destruir a la humanidad; en China, un héroe llamado Yu recibe el encargo del emperador Shun de contener la inundación. En Tuzantán se cuenta que una piedra colosal, la actualmente llamada “piedra de Huixtla” (“Xúk’u Tsikín” en lengua tuzanteca, Andrés Medina Hernández) que está asentada en la montaña que se puede apreciar desde el pueblo, miraba hacia Baj-laq y los habitantes tenían todo, eran ricos y prósperos, pero un día Qajual envió un diluvio y todo empezó a anegarse, la gente se subía a los árboles y a las montañas buscando un refugio y cuando las aguas hubieron cubierto todo, muchos perecieron y cuando éstas empezaron a descender la piedra ya no miraba más hacia este lugar sino hacia Huixtla y la prosperidad que había en Tuzantán se acabó y Huixtla fue favorecido.

época prehispánica[editar]

Cuando en Tenochtitlán gobernaba el emperador Ahuizotl (1486-1502) los Aztecas conquistaron esta región en el posclásico tardío para tener acceso al cacao,puesto que el Xoconochco fue la zona principal de producción de cacao en toda Mesoamérica o para comerciar con Centroamérica sin problemas,cabe hacer mención que Tuzantán es el único pueblo del Soconusco que toda su tradición oral y espiritual ha estado ligada al cacao y no es como otros pueblos mayences que giran en torno al maíz. Aunque se dice que el Soconusco no fue realmente un territorio conquistado sino más bien era un paso “en paz” hacia Centroamérica aunque Monjarás Ruiz da cuenta del tipo de tributo demandado al Soconusco, es decir este era territorio del Imperio Azteca.

época colonial[editar]

Pedro de Alvarado salió de México el 13 de diciembre de 1523 a conquistar el Soconusco, con él venía su hermano Jorge de Alvarado quien le ayudó a conquistar el Soconusco, principalmente a los mames, además cargó consigo con 200 tlaxcaltecas y cholultecas y 100 mexicanos. Según el historiador Remesal, los quichés y mames se aliaron para enfrentarlos en las inmediaciones de Tonalá, en donde en una cruel y sangrienta batalla, éstos fueron derrotados, sin embargo Hernán Cortés en su Carta de Relación, no menciona ninguna batalla, sino que deja entrever que los soconusquenses en 1524 no ofrecieron ninguna resistencia, por la sencilla razón de que desde hacía varios años se consideraban aliados de los españoles y que por esa amistad habían sufrido represiones de los cakchiqueles, quichés y chiapanecas en 1523. También Bernal Díaz del Castillo afirma que los soconusquenses recibieron con paz a Alvarado y se le dieron por vasallos a su Majestad (Jan de Vos, Los enredos de Remesal, 1992, p. 63-65); Alvarado envió mensajes de paz a los caciques y reyes de los reinos y naciones quiché y Soconusco, éstos últimos aceptaron no así los quichés; de tal manera, el Xoconochco pasó a formar parte de la Corona Española en 1526 y a partir de 1529 dependió de la Audiencia de México. El 26 de mayo de 1536 llegó a Ciudad Real el obispo de Tlaxcala, Julián Garcés, y éste entra en disputa con el obispo de Guatemala por cuestión de los diezmos y primicias, hasta que el 11 de diciembre, por Real Cédula, el rey Carlos I de España y, como Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, ordenó que se pagara a la Diócesis de Guatemala y paulatinamente Chiapas empezó a depender de ella hasta que el 2 de noviembre de 1550 la provincia de Chiapas quedaba separada de la de México para ser anexada definitivamente a la capitanía de Guatemala, el Soconusco siguió perteneciendo a la jurisdicción de México y no pasó a depender de la Capitanía de Guatemala sino hasta que el 25 de enero de 1569 por Real Cédula se ordenó su anexión a dicha audiencia, ya que el 20 de noviembre de 1542 se había mandado crear la Audiencia de Los Confines o Guatemala, a la que pertenecieron el gobierno y Capitanía General de Guatemala, el gobierno de Honduras, el gobierno de Nicaragua, el gobierno de Costa Rica y el gobierno de Soconusco, que para ese entonces ya tenía su residencia en el antiguo poblado de Santo Domingo Escuintla. El Soconusco se constituyó como una provincia de segunda categoría, con un gobierno político cuyo representante era nombrado por el rey de España. No obstante estas decisiones tomadas desde tierras muy lejanas por el emperador Carlos V, el gobernante de Toçantlan, Miguel Cortés, envía una carta al rey de España Felipe II, quien sucedió a Carlos V en el trono, fechada el 20 de enero sin año, sin embargo se supone que fue en el año de 1561, por diferentes cartas que se escribieron en la región con la misma temática y que se mencionan los mismos personajes y que tienen fecha de 1561, en dicha carta se quejan de los malos tratos recibidos por el alcalde mayor, teniente y alguaciles, quienes eran mercaderes:

“...Juntos todo nuestro cabildo hazemos saber nuestras nezesidades asi por parte de la justicia como por parte de los curas clerigos, suplicamos a vuestra magestad no nos olbide y nos favorezca en sojutarnos a la gobernacion de mexico porque a la abdencia de guatimala no queremos estar porque recebimos munchos agravios, porque cuando estavamos en la de mexico estabamos contentos y faborecidos asi del bi Rey como de los oydores. Por que las justicias que nos an elbiado de guatimala asi el alcalde mayor como teniente como alguazil mayor como otros alguaziles, to-dos son mercaderes y nos hazen tomar las mercaderias contra nuestra voluntad y toda la comunidad lloran por rrazon de hazelles tomar por fuerça asi reales como y vino y otras cosas contra nuestra voluntad y lo hazen tomar por fuerça y asi estamos como esclavos...” (sic)

Se sobreentiende que los habitantes de Toçantlan no querían pertenecer a la Capitanía de Guatemala y querían pertenecer a México, como lo habían estado a los mexicas desde antes que llegaran los españoles, y diligentemente piden volver a la jurisdicción de México.


“...Porque el tiempo antiguo estabamos contentos con la abdencia de mexico y nuestros padres nuestros pasados siempre fueron sujetos a la governacion de México. Suplicamos a vuestra magestad nos vuelva a la juredicion della...” (sic)

En dicha carta se hace mención de un personaje muy importante e histórico, Fray Pedro de Betanzos, quien había pasado por allí junto con tres monjes más en el año de 1529, en su ruta a Guatemala y de quien se dice fundó la provincia de Nicaragua en el año de 1550.

“...Y asimismo nos de obispo y frayles de san francisco porque ellos dere-chamente saben y entienden la doctrina cristiana. Por amor de dios nos enbie a fray pedro betanços y asi estaremos contentos por que a mucho tiempo que le conocemos y nos ha hecho sermones...”(sic)

Esta carta también se hace acompañar con su versión en náhuatl, puesto que el Soconusco era una región multilingüe, el náhuatl era usado como lengua general, dicha carta fue enviada por conducto de don Hernando Santaella, visitador y procurador. No hace falta decir que dicha carta no fue ignorada del todo, ya que el rey Felipe II al enterarse, no solo por esta carta sino por otras que también se enviaron, destituyó al gobernador de la Audiencia de Guatemala, don Pedro Ordoñez de Villaquiran, en el año de 1569 y en sustitución nombra a don Pedro Pacheco.


En el año de 1563, el Xoconusco formó parte de Tierra Firme o a la jurisdicción de la Audiencia de Panamá, en ese mismo año fue nombrado gobernador del Soconusco el señor don Luis Ponce de León, este jirón de tierra sólo perteneció a esa jurisdicción por dos años, porque en 1565 volvió a depender de la Audiencia de Nueva España, mas las tierras soconusquenses se veían en total vaivén, puesto que cuatro años más tarde, en 1569, es reintegrada a la Capitanía General de Guatemala cuando don Pedro Pacheco llegó a ser gobernador de citada Capitanía.

En 1564, Bernal Díaz del Castillo calculó para el Xoconochco una población de quince mil habitantes, aunque otros historiadores de la época calcularon setenta y cinco mil personas. En el año de 1611 el censo arrojó una población de solamente tres mil doscientas noventa y cinco mil personas, en los doce pueblos que quedaron después de la enorme despoblación del siglo anterior a este censo, contándose desde Ayotlán (Ayutla, actual territorio Guatemalteco, después de los Tratados de Límites) hasta el partido de Tonalá. En ese año el pueblo de Toçantlan pertenecía al curato de San Felipe Tizapa (en actual territorio del pueblo de Escuintla, Chiapas) y contaba con doscientos noventa habitantes, el de mayor registro poblacional era el pueblo de Tustla (actual Tuxtla Chico) con novecientos habitantes y Tapachula contaba con cuatrocientos, ocupando Toçantlan el quinto lugar de los doce pueblos con mayor número de habitantes.

A principios del siglo XVIII se lidió una batalla en la ciudad de Huehuetán en la que participaron los tuzantecos quienes eran tributarios de esa misma ciudad, este levantamiento proclamaba que sólo había un rey, en Guatemala; un viernes de febrero de 1701, el visitador y procurador don Francisco Gómez de la Madríz visitó Huehuetán para echar de ver los hechos y le fue entregada una carta en la que se menciona dicho levantamiento y se da a conocer las bajas, de entre las cuales se mencionan tres de Tuzantán. Ya para 1788 Tuzanttán pertenecía al curato de Huehuetán y dicho curato contaba para esas fechas con cuatrocientos cincuenta y un habitantes.

La Independencia y Reunificación a México[editar]

Para aquellos que señalan que en Chiapas no se libró batalla alguna por la independencia o que Chiapas no participó en ella, no debe olvidarse que cuando las primeras batallas por la emancipación se libraban por todo el territorio mexicano; don José Bustamante, capitán general de Guatemala había ordenado al comandante de la división de tropas guatemaltecas, don Miguel Lambrini, venir a territorio mexicano en auxilio de las tropas realistas, el general don Mariano Matamoros, sacerdote e insurgente mexicano, le derrotó en Comitán un 19 de abril de 1813, esto además prueba que Guatemala era partidaria de la Corona Española y que Chiapas luchó hombro con hombro con los insurgentes mexicanos por la emancipación de México. Los batallones del Carmen, San Luis, San Ignacio y el escuadrón de caballería de San Pedro se cubrieron de gloria, al mando del general Matamoros. Las fuerzas guatemaltecas se habían destacado por ser violentas y crueles ya que en el pueblo de Niltepec habían asesinado a veinticinco personas. Al ser derrotados los guatemaltecos, huyeron desenfrenadamente dejando un botín bárbaro de víveres, armas, municiones y vestuario que abasteció suficientemente y por mucho tiempo a las fuerzas del general don Mariano Matamoros.

El 28 de Agosto de 1821 al grito de independencia dado por Fray Matías de Córdova, la ciudad de Comitán proclama su independencia, a su vez la ciudad de Ciudad Real lo hace el 3 de septiembre de ese mismo año y la jura el 26 de septiembre bajo las bases del Plan de Iguala y Tratado de Córdova. Al tiempo que los gritos de libertad eran dados también surgía el sentimiento por la reincorporación a México; esto contribuye a que Guatemala proclame su independencia el 15 de septiembre, quien no había luchado por la independencia sino que había apoyado a las fuerzas realistas como fue demostrado en la batalla del 19 de abril de 1813. En tiempos de la independencia del Soconusco de la Corona Española y de la Capitanía General de Guatemala, para 1821, Tuzantán registró una población de doscientos veintiún habitantes, este censo fue ordenado por la Junta Suprema de Chiapas, para conocer el número de las almas residentes en territorio chiapaneco. El 6 de Julio de 1822 el Congreso Nacional aprobó y sancionó la anexión de Chiapas al naciente Imperio Mexicano, sin embargo la anexión no gozaba de simpatía en varios sectores de la sociedad chiapaneca y el futuro se vislumbraba incierto.

El general don Nicolás Bravo, uno de los principales combatientes por la emancipación de México, envía un oficio firmado en la ciudad de Oaxaca el 19 de Febrero de 1823, en donde se invita a Chiapas a secundar el Plan de Casa Mata y el 7 de marzo las autoridades del Estado dan respuesta al general Bravo pronunciándose a favor del emperador Iturbide, algo que tambalearía el ambiente de reunificación puesto que el 6 de Julio de 1822, Chiapas se había unido al imperio y ahora México era una república; mientras que por otra parte se recibía una invitación según decreto firmado por el general Fisiola, expedido el 29 de marzo, para que Chiapas se uniera a Guatemala y formar parte de las Provincias Unidas de Centroamérica. El 31 de julio de 1823, la Junta Provisional de Chiapas declaraba libre e independiente a la provincia chiapaneca para que dispusiera en lo político como conviniera a sus intereses y que estaría legítimamente representada por la misma Junta Provisional, en la cual recaían los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, mientras la propia Junta hacía la declaración formal de su anexión a México o a Guatemala, en concordancia con el dictamen de sus partidos. Don Manuel Escobar, representante del Soconusco en el seno de la Junta, aceptó el decreto y también fue aceptado y obedecido por todos los pueblos y partidos de Chiapas, inclusive los del Soconusco, por lo que se entiende que el Soconusco reconocía que la máxima autoridad residía en la Junta Provisional y no en los pueblos. Después de que se hubieron efectuado las elecciones para renovar los cuerpos políticos en las alcaldías de Chiapas en el año de 1823, los cuerpos capitulares de Ciudad Real y Comitán, quienes eran partidarios de la anexión de Chiapas a México, tomaron posesión unos meses después, en 1824. Con fecha de 23 de enero de 1824 los alcaldes de Comitán y Ciudad Real envían una carta al Ministro de Relaciones del Supremo Poder Ejecutivo para hacerle de su conocimiento y a la vez solicitar el deseo de Chiapas de reunificarse a la federación mexicana, dicha carta fue enviada por conducto de don José Antonio Rincón, Jefe Superior Político de la provincia de Tabasco. Mientras tanto el cura párroco de la Villa de Ixtacomitán, José Manuel López Iturribarría, envió también al poder ejecutivo una carta, exponiendo los mismos fines también en representación de Ciudad Real, éste había sido desterrado de Ciudad Real por el Comandante de las Armas de Chiapas, el Teniente Coronel don Manuel Zebadúa, quien era un partidario decidido por la anexión de Chiapas a Guatemala.

Con el motivo de marchar en común acuerdo para el mejor logro de las aspiraciones de la provincia, el ayuntamiento de Comitán presidido por don José Mariano Coello envió como representante a la capital, Ciudad Real, al capitán Manuel de Castro, y posteriormente, a don Francisco Utrilla, el ayuntamiento de Tuxtla nombró a don Joaquín Miguel Gutiérrez y a don José Eusebio Gutiérrez para que procuraran una coalición, ya que Tuxtla era partidaria de la anexión a Guatemala. Los comisionados llegaron el 4 de febrero de 1824 a Comitán pero tal misión fracasó porque Comitán sí estaba decidida a unirse a México.

En la declaración del 3 de Mayo de 1824, el Soconusco se había pronunciado a favor de México; sin embargo, los partidarios de la anexión del Soconusco a Guatemala logran levantar un acta, el 24 de Julio del mismo año, en la que el Soconusco se declaraba independiente de la provincia de Chiapas, se nulificaba la declaración del 3 de Mayo y se agregaban a Guatemala. Dicha carta fue enviada a la Junta la cual la declaró nula porque toda la provincia debía correr la misma suerte y el Soconusco debía aceptar lo que la mayoría decidiera, si unirse a México o a Guatemala, este resultado fue acordado en la sesión del 25 de agosto y comunicado a los signatarios del acta el día 7 de septiembre, pero la Asamblea Nacional Constituyente de Centroamérica había declarado ya, el 18 de agosto, la incorporación del Soconusco al departamento de Quetzaltenango, en Guatemala.

La Junta Provisional nombró, para que revisaran minuciosamente las actas de resolución sobre la anexión, a don Fernando Luis Corona, don Manuel de Jesús Robles y a don Ignacio Ruiz, y para que revisaran y reconocieran las listas de padrones a don Martín Esponda, don Joaquín Miguel Gutiérrez y don Manuel Espinosa. Durante esta minuciosa revisión el resultado para el Soconusco fue que computó a favor de Guatemala, este resultado fue dado a conocer el 12 de septiembre; los votos fueron contados según las listas del padrón, esto es el número de habitantes en cada pueblo, de esta manera Tuzantán computó 220 votos favorables a Guatemala. Dos días más tarde, el 14 de septiembre, Chiapas se reanexa definitivamente a México.

Habiéndose el Soconusco incorporado a Guatemala, la Junta Provisional y el gobierno mexicano protestaron pero no se pudo resolver nada y con el pasar de los años el Soconusco se constituyó como un territorio disputado por las dos naciones, hasta que en 1842 siendo gobernador del Estado, el coronel don Ignacio Barberena, el Soconusco ratificó su mexicanidad, después de 18 años de incertidumbre, y se reanexó a Chiapas y a México, en esa misma fecha fue disuelta la confederación de las Provincias Unidas de Centroamérica, 15 de septiembre de 1842.

El tratado de límites entre México y Guatemala[editar]

En el siglo XIX, Huixtla era una aldea y dependía de Tuzantán, adempero en el año de 1880 llegan a Tuzantán los señores ingenieros don Manuel Pastrana, don Reynaldo Gordillo y don José María Portillo entre otros, comisionados para establecer los límites entre México y Guatemala, dichos señores deciden establecerse en Huixtla, esto ayudó a que creciera tanto en importancia como en territorio, puesto que Tuzantán perdió parte de sus tierras y les fueron concedidas a Huixtla.

El licenciado don Justo Rufino Barrios, militar y político guatemalteco, presidente de la República de Guatemala (1873-1885) tenía la ambición de integrar a los cinco Estados independientes de América Central en una federación centroamericana, pero su plan fue rechazado por El Salvador, por lo que en 1885 se produjo la guerra entre ambos países; además reclama las tierras del Soconusco y Chiapas. A partir de 1882 se inicia el diálogo para resolver el problema de límites; el presidente mexicano, licenciado don Matías Romero, y el presidente guatemalteco, licenciado don Justo Rufino Barrios firman una convención preliminar en la ciudad de Nueva York, en la que se indica que:

"la República de Guatemala prescinde de la discusión que ha sostenido acerca de los derechos que le asisten al territorio de Chiapas y su departamento de Soconusco"

Por lo que la posición de México queda bien sentada en cuanto a sus derechos en esos territorios.

Así un 23 de septiembre de 1882 se firmó el tratado de límites con lo que quedó resuelto el conflicto. En el primer artículo de este tratado se asienta que:

"La República de Guatemala renuncia para siempre los derechos que juzga tener sobre el territorio del Estado de Chiapas y de su Distrito de Soconusco, y en consecuencia, considera dicho territorio como parte integrante de los Estados Unidos Mexicanos".

Así, durante la administración del gobernador chiapaneco el Coronel don Miguel Utrilla (1883-1887) se determinan los límites entre México y la República de Guatemala, dichos trabajos fueron concluidos entrados ya en el siglo XX, oficialmente en el año 1902. por medio del Tratado de Límites las etnias quedaron divididas porque unos quedaron del lado guatemalteco y otros del lado mexicano; puesto que se hubo tomado al río Suchiate como línea divisoria natural, Ayutla pasó a formar parte de la jurisdicción de Escuintla (en Guatemala), precisamente fue así como los mames quedaron divididos; el Soconusco también perdió habitantes y parte de su territorio.

Acontecimientos socio-político-económicos del municipio[editar]

El municipio.[editar]

En 1905 Durante el régimen porfirista y el gobierno de don Rafael Pimentel49 (1899-1905), Tuzantán deja de ser agencia municipal de Tapachula y se convierte en municipio de tercera categoría.

El ferrocarril.[editar]

Durante la primera década del siglo XX, particularmente en 1901, en tanto que la administración porfirista estaba en plena decadencia se empezaron a montar las vías férreas. En 1908 durante el gobierno de don Ramón Rabasa Estebanell (1905- 1911) fue inaugurado el ferrocarril panamericano que conectaría al Soconusco con el centro del país, a través del Istmo de Tehuantepec vía Veracruz. En Tuzantán se estableció una estación de bandera y años más tarde algunos presbiterianos emigraron a orillas de las vías a asentarse, de esta manera fue como se fundó también el ejido Estación Tuzantán, tomando este nombre por la misma estación del tren; sin embargo, a las 2 de la tarde del día 8 de noviembre de 1957 se detendría el primer tren mixto, el cual corría de Tapachula-Huixtla-Mapastepec y de Mapastepec- Huehuetán-Tapachula. Las personas que allí vivían levantaron firmas para gestionar delante de las autoridades que el tren hiciera paradas en el ejido para beneficio de las familias, puesto que vendían producto de sus propias cosechas en el tren y también así viajar a Huixtla en donde vendían los mismos productos. Fueron varias las gestiones hechas, mas los primeros oficios contestados fueron a nombre de don Eucadio Jiménez Pacheco y de don Gabino Marroquín Blas. De esta manera el primer tren que oficialmente se detuvo fue el “Mapaneco” el cual hacía su recorrido desde las seis de la mañana para llegar a Mapastepec a las 5 de la tarde.

La dotación de tierras.[editar]

Don Raymundo E. Enríquez quien fuera gobernador del Estado en el período 1928-1932 dio preferencia a la cuestión agraria en beneficio del campesino “pero repartió preferentemente tierras vírgenes u ociosas respetando a los finqueros del café” (Sánchez, los mochós: una etnia en extinción. “la Ceiba” #5. 2003). Don Victórico Grajales Reynosa, sucediendo al anterior regente don Raymundo Enríquez, en el período 1932-1936 no continuó con esta política sino que fue antiagrarista y sólo repartió tierras secas por el calor, en donde pastaba el ganado, es decir tierras de agostadero. Un acontecimiento curioso durante este período, señala Sánchez Ortiz (Loc. Cit), era que las personas que tenían las posibilidades monetarias crearon “la ley del alambre”, esto quiere decir que alambraban determinados metros de terreno y así ya reclamarse los dueños de ese predio, esto provocó desplazamiento de tuzantecos hacia Mapastepec mientras que campesinos guatemaltecos se hicieron de tierras en Xochiltepec y Francisco Sarabia (dos importantes ejidos) cuando las haciendas en donde trabajaban se vieron afectadas por la ley agraria. El ejido Xochiltepec, en particular, señala don Valeriano Kraul López, uno de los primeros habitantes de este ejido, en su Breve Historia de Xochiltepec (Kraul: La Ceiba # 12 pág. 14) que las tierras pertenecían a la iglesia, eran propiedad de la capilla doctrinal de San Miguel Arcángel, es decir esas tierras eran un potrero porque allí se guardaba el ganado que se destinaban a las fiestas del santo patrono, esas tierras tomaban el nombre de San Antonio Xochiltepec. Pero llegaron las leyes agrarias y dentro de las políticas antirreligiosas por influencia de don Tomás Garrido Canabal, gobernador de Tabasco en ese entonces, don Victórico Grajales también procedió a cerrar iglesias y cambiarle de nombres a varios municipios, puesto que la desfanatización religiosa venía estruendosa los municipios que tenían nombres de santos adoptaron nombres de héroes nacionales o estatales, así San Francisco Motozintla se llamó Motozintla de Mendoza, Santo Domingo Escuintla (en Chiapas) se quitó el nombre de santo Domingo y San Antonio Xochiltepec, al igual que Escuintla, llegó a ser sólo Xochiltepec. Sin embargo, Tuzantán adoptó el apellido de don José María Morelos y Pavón, quedando como Tuzantán de Morelos. Aunque nadie sabe la fecha exacta de la adopción y sólo es usado de forma oficial.

La elevación a municipio de 2ª categoría.[editar]

Durante el municipalato de don Jesús Zavala Córdoba (1942) y don Rafael Pascasio Gamboa como gobernador constitucional del Estado durante el período 1940-1944, a Tuzantán le es concedido la jerarquía de municipio libre y de segunda categoría el 10 de febrero de 1942.

La electrificación.[editar]

Como en muchos antiguos pueblos de México, las leyendas sobre espantos y aparecidos eran muy comunes, Tuzantán no fue la excepción, de esta manera las calles sombrías tuzantecas forjaron sus propias leyendas sobre la llorona, la mujer blanca, la malora, el cadejo, el cipe o cepillo, la cocha enfrenada, el bulto, etc. Cuando solamente la luna reflejaba su luz sobre los tejados, calles, veredas y montes. Por lo tanto la vida del tuzanteco estaba solamente regida por la luz solar y en ausencia de ésta todos se resguardaban en sus casas, tomaban su café y pan y los viejos contaban las leyendas sobre espantos y aparecidos y no podía faltar la leyenda de la fundación de Tuzantán que por generaciones se venía contando.

Durante la regencia municipal de don Manuel Wong Vera (1959-1961), de ascendencia oriental, el gobernador Dr. Don Samuel León Brindis (1958-1964) había ofrecido electrificar Tuzantán, pero durante la administración de aquel no se trabajó siendo parte del comité pro-electrificación don Delfino Torres Cordero y don Salvador Puon Soto; la electrificación no se concretó y en ese entonces el coste de la electrificación significaba $40000 pesos de ese entonces. Luego que no se pudo definir con don Manuel Wong Vera, su sucesor el mismo don Delfino Torres Cordero (1962-1964) acudió a Tuxtla Gutiérrez al informe de gobierno de 1962 y en la lista que el gobernador leyó sobre los municipios que serían electrificados Tuzantán no apareció porque no había aportado la cantidad citada.

“saliendo de ese informe le dije yo al compañero Samuel Aguilar Díaz, que era presidente de Huehuetán” - pues yo señor Samuel -yo le dije- yo no voy a regresar. Talvez vaye yo mañana -¿por qué? - porque voy a ver eso de la luz- le dije- porque yo no estoy bien así, ‘toy triste -le dije - ya no se va a electrificar Tuzantán -¡Ah!, pero si vas- dice- yo te acompaño, así que no nos vamos ahora hasta mañana.

“entonces, en la mañanita fuimos, ¡ah no! En la tarde fuimos, y...pasamos, me dejó pasar el doctor y me pregunta” - ¿en qué le puedo servir? mire señor diputado, yo ‘tuve atento en el informe del gobernador -le dije- en el asunto de la electrificación de Tuzantán y ya no pasó -¡ cómo es posible! - dice el diputado -no,- le dije- no pasó, aquí está el compañero lo oyó también, Huehuetán si pasó - yo le dije. -¡caray! - decía el diputado. pues entonces no se va ir usted ahora, mañana a las nueve de la mañana vamos a la casa del gobernador, a mí – dice - me atiende porque soy su sobrino de él -¡ah! Bueno.

“Y fuimos y dice el señor gobernador, habló a la compañía de electrificación”

- no – dice - ya lo sacamos, “ porque no... ningún anticipo hubo... [el financiamiento lo daba] la presidencia y el municipio, la presidencia, lo demás lo iba dar el federal y el estado, entonces...este...me dice” - pues mira – dice - ¿vas a trabajar? – dice. - mire señor gobernador voy a trabajar, yo voy a buscar a ver cómo le hago - le dije - pero yo quiero que Tuzantán se electrifique - correcto – dice – entonces - dice...

"habló a la compañía y... ya no era 40 si no era 64 mil ya, subió ¿qué? 24 si, entonces ya hizo un compromiso"

-ya llegaré a Tuzantán – dice - a manifestarle otra vez al pueblo que sí se va a electrificar, que usted se compromete. -Sí, dispuesto. (Don Delfino Torres Cordero)

Precisamente el 30 de enero de 1963 el licenciado don Gilberto Balboa Escobar, Secretario General de Gobierno, envía el oficio núm. 000881 al presidente de la Junta federal de Electrificación en el Estado, ing. Don Héctor Fernández Basulto, enviando también una copia al munícipe para hacerles de su conocimiento lo que el gobierno del Estado había dispuesto sobre la electrificación del municipio y en ella cita textualmente lo que el gobernador le había dicho con fecha 16 del mismo mes, que a la letra dice:

“En mi última gira de trabajo, efectuada en la Costa del Estado, ofrecí que se procurará la electrificación del pueblo de Tuzantán. Por lo anterior, he de agradecer a usted indicar a la Junta Federal de Electrificación en el Estado, proceda a hacer los estudios correspondientes y pasarlos a consideración del suscrito para acordar lo conducente”.

De esta manera se organiza el comité pro-electrificación de Tuzantán, que era presidido por don Salvador Puon Soto, también de ascendencia oriental. Mas el aporte que daría el municipio había ascendido a $60,000 pesos corrientes del año, este coste se ve reflejado en el convenio que firman por parte de la Junta de Electrificación del Estado de Chiapas, los ingenieros don Héctor Fernández Basulto y don Rodulfo León Espinosa y por parte del Comité pro-electrificación don Salvador Puon Soto a las 15 horas del 9 de Marzo de 1963 en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. Escuchada dicha suma, el comité empezó a trabajar pidiendo cooperación a distintos organizaciones civiles y a gente del mismo pueblo.

“a poco llegó la... materiales, llegaron madera, todo eso, los rollos de alambre y se electrificó Tuzantán en el 1963, entonces, en donde inauguró el gobernador del Estado que era don Samuel León Brindis, ahí en la esquina donde está ahorita el billar (Esquina Avenida Comercio y Calle Hidalgo) ahí estaba, allí esa noche...esa tarde, por ahí como a las seis levantó pues, el switch de todo el pueblo y alumbró todo ¡mire!, es una gran alegría para Tuzantán... se inauguró la luz, llegó el gobernador y se mató otro toro grande y dice el gobernador” - Estuvo muy bueno, Tuzantán, que bueno, pues yo – dice - lo felicito, en otras – dice -por ejemplo nos vamos a ir a Villa Comaltitlán – dice - ahí está un mi sobrino ¿me acompañas? - Sí, seguro - nos fuimos para allá y le anduvo preguntando a su sobrino - ¿qué obra hicistes? - No – dice, que aquí está, iba mostrando remiendo de mercado viejo ahí - ¡ah! - Se regresa el gobernador - no, no ,no – dice - cosas así no - dice y se regresa, pues ni refresco p’al calor (risas), y entonces nos dice a nosotros éste... si que verdaderamente se cagó en la chamarra (risas) - dice el gobernador -pues, pues yo lo felicito a usted – dice - Sí, señor gobernador - dice el diputado - yo... este... este muchacho – dice– trabajó, hizo un gran sacrificio.

"porque Tuzantán ¡nada de dinero entra!, con sacrificio anda uno buscando a ver qué, no es como ahora que de verdad hay dinero para trabajar" (Don Delfino Torres Cordero)

Por fin llegó el día en que los faroles del alumbrado público iluminaron por vez primera una noche tuzanteca de 1963, la gente aplaudió y felizmente comenzaron a salir de sus casas a las esquinas, debajo de los faroles y entre todos los vecinos comenzaron a comentar ese importante suceso y esa noche los tuzantecos no durmieron., desde entonces muchos vecinos se reúnen en las esquinas a platicar. Quince días después llegaron a colocar las primeras instalaciones eléctricas y así se iluminó la primera casa ubicada en la avenida Comercio, esquina con la calle Carlos A. Vidal # 20, propiedad del entonces presidente municipal don Delfino Torres Cordero, vid infra fig. 7, y el templo presbiteriano “Filadelfia”.

“ahí, el único que me ayudó con el asunto del templo fue don Moisés Rojas, me ayudó con... con este... no se si... porque en ese tiempo era barato la instalación, pero como el señor, este don Cándido Ruíz el puso todos los alambres, cables y todo lo que se dice cuestión de la luz, entonces... este... ese fue lo que prometí a Dios y instalé también en el templo y los hermanos ‘tuvieron muy contentos.” (Don Delfino Torres Cordero)

Con el paso de los años la electrificación trajo consigo la modernidad; así fueron introducidas la radio y la televisión que fueron substituyendo paulatinamente a las narraciones de los abuelos.

(extractos de la tesis "Historia Oral: El legado histórico-lingüístico de Tuzantán, Chiapas para el acervo cultural de México" de los autores Santiago Laparra Torres y Jazmín Hipólito García, presentado en la UJAT Universidad Juárez Autónoma de Tabasco en el 2006 para la licenciatura en Idiomas)

En 1907 desaparecen las jefaturas políticas y, se crean 59 municipios libres, estando este dentro de la primera remunicipalización, como una delegación del municipio de Huixtla.Por decreto del 10 de enero de 1930, se formó el XXVI distrito hacendario del que formaron parte Tuzantán y Pueblo Nuevo Comaltitlán. El gobernador Rafael Pascacio Gamboa, por decreto del 10 de febrero de 1942, lo elevó a Municipio.[4]

Geografía[editar]

Se localiza en los límites de la Sierra Madre y la Llanura Costera del Pacífico, siendo plana la mayor parte del municipio. Sus coordenadas geográficas son 15°04′N 92°25′O / 15.067, -92.417. Su altitud es de 60 msnm.[4]

Compass rose pale.svg Motozintla Compass rose pale.svg
Huixtla Norte Tapachula
Oeste   Rosa de los vientos.svg    Este
Sur
Huehuetán

Hidrología[editar]

Sus ríos son Tepuzaca, Islamapa, Cuyamiapa, Negro, Vado Ancho, Yucapa, y Tuzantán y los arroyos San Juan, Lavapié, Vado, Pénjamo, Sofía y Cacao, completa este renglón la laguna el Cerrito.[4]

Turismo[editar]

Los principales atractivos turísticos son: La Cascada del río Huixtla en Nueva Tenochtitlan y las Grutas de Villa Hidalgo.

Las celebraciones más importantes son: la Feria del 20 de Noviembre y la Feria de la Aparición de San Miguel Arcángel.[4]

Personajes ilustres[editar]

  • Crecencio Marroquín Peña, luchador social.
  • Aparicio Torres Cordero, luchador social.
  • Hermanos Cordero y Los Hnos. Marroquín, compositores e intérpretes.
  • Brígido Marroquín, fabricante de marimbas.
  • Antonia Wong López, alfarera.
  • Ramona Tovilla López, cocinera tradicional.
  • Delfino Torres Cordero, presidente municipal que durante su gobierno se electrificó el pueblo, narrador de cuentos tradicionales.
  • Ventura Marroquín, primer maestro comunal de Tuzantán, en 1860.
  • Emilio Martínez, primer maestro oficial de 1900 a 1915.

Referencias[editar]

  1. Catálogo de Claves de Entidades Federativas y Municipios.
  2. Catálogo de claves de localidades (formato XLS comprimido).
  3. «Tuzantán, mapa municipal». Archivado desde el original el 21 de julio de 2015. Consultado el 17 de julio de 2015. 
  4. a b c d e «INAFED, Estado de Chiapas, Tuzantán». 

5. Historia Oral: El legado histórico-lingüístico de Tuzantán, Chiapas para el acervo cultural de México. Laparra Santiago, Hipólito jazmín. Tesis de LICENCIATURA. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. 2006.