Troya (película)

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Troy (Troya en España e Iberoamérica) es una película estadounidense-británica épica-de acción de 2004 dirigida por Wolfgang Petersen y protagonizada por Brad Pitt, Eric Bana, Orlando Bloom, Sean Bean, Diane Kruger, Rose Byrne, Saffron Burrows, Brian Cox y Peter O'Toole. Está basada en el poema épico La Ilíada de Homero, pero incluye material de su continuación La Odisea, también de Homero, y de La Eneida de Virgilio, además de otras fuentes. Asimismo, el film incorpora en su historia completas divergencias del mito presentado en las obras griegas, quitándole varios de los elementos fundamentales de su trama.

La película narra una historia protagonizada por Héctor, Paris y Aquiles, en la cual se enfrentan los troyanos y los helenos, e incluye la aparición del Caballo de Troya.

Argumento[editar]

La película empieza explicando que, a base de guerra, el rey de Micenas Agamenón se ha convertido en el Rey Supremo de Grecia. En las batallas que ha librado, Agamenón ha contado con la valiosa ayuda de el rey de los mirmidones, Aquiles, considerado el mejor guerrero de toda Grecia. Aquiles sin embargo no siente ningún tipo de lealtad hacia Agamenón (a quien odia por ser un tirano cruel y ambicioso), mientras que Agamenón por su parte detesta a Aquiles debido a su comportamiento rebelde y prepotente. El rey de Esparta Menelao (hermano menor de Agamenón) invita a los príncipes de Troya Héctor y Paris (hijos del rey Príamo) a una fiesta en su palacio para consolidar así la paz entre Troya y Esparta. Paris sin embargo tiene una aventura romántica secreta con la esposa de Menelao, Helena, quien se siente infeliz con Menelao y finalmente decide irse con Paris a Troya. Durante el viaje de regreso a Troya, Paris le muestra a Héctor que ha metido a Helena furtivamente en el barco. Esto enfurece a Héctor, ya que sabe que estas acciones podrían provocar una guerra entre Troya y Grecia.

Enfurecido por lo que ha pasado, Menelao se reúne con Agamenón y le pide que le ayude a conquistar Troya como venganza. Agamenón desea conquistar Troya, ya que eso le daría el control del Mar Egeo, así que accede. Esa noche, Agamenón se reúne con su amigo y aliado Néstor, rey de Pilos, y decide que todos los reyes y guerreros de Grecia acudirán a Troya para así asegurarse la victoria. Néstor le dice que a pesar de eso, necesitarán la ayuda de Aquiles y sus mirmidones. De parte de Agamenón, el rey de Ítaca Ulises trata de convencer a Aquiles para que se una a la campaña. Aquiles en un principio se niega a luchar por Agamenón, pero accede cuando su madre Tetis predice que, aunque morirá en Troya, su nombre y sus hazañas serán recordadas por toda la eternidad.

En Troya, Héctor, Paris y Helena reciben una gran bienvenida por parte de los troyanos. El rey Príamo recibe amablemente a Helena, pero luego habla a solas con Héctor para decidir que hacer con ella. Héctor le dice que lo más inteligente es devolver a Helena a Esparta, pero Príamo descarta la idea, argumentando que si enviaran a Helena a Esparta, Paris iría con ella y Menelao le mataría. Príamo decide que lo mejor es enfrentar a los griegos cuando lleguen, confiando en que Troya se encuentra protegida por sus altas murallas y por el dios Apolo. Cuando los griegos llegan a la playa de Troya, son recibidos por guerreros troyanos dirigidos por Héctor. Los griegos se hacen rápidamente con la playa, teniendo especial protagonismo en la lucha Aquiles y los mirmidones.

Los mirmidones saquean el Templo de Apolo, pero Aquiles decide permitir que Héctor y los soldados troyanos supervivientes regresen a la ciudad. Los griegos instalan su campamento, con la intención de atacar Troya al día siguiente. Los mirmidones capturan a una sacerdotisa troyana llamada Briseida (prima de Héctor y Paris) y se la entregan a Aquiles, pero Agamenón rencorosamente se la arrebata con la intención de abusar de ella como esclava y juguete sexual. Enfurecido, Aquiles decide que él y los mirmidones no intervendrán en la guerra hasta que Agamenón se lo implore. En Troya, Paris decide que al día siguiente retará a Menelao a un combate a muerte por el derecho a Helena.

Paris tiene pocas posibilidades de vencer a Menelao, pero Príamo decide confiar en su hijo y le da la Espada de Troya, para que la use en su combate con Menelao. Sintiéndose culpable por la situación y temiendo por la vida de Paris, Helena trata de salir de Troya para entregarse a los griegos, pero Héctor la ve y la convence para que se quede para apoyar a Paris. Al día siguiente, el ejército griego y el ejército troyano se enfrentan delante de las murallas de Troya, y Héctor y Paris se enfrentan a Agamenón, Menelaoby los demás reyes griegos. Agamenón promete que los griegos dejarán Troya si a cambio los troyanos devuelven a Helena y prometen someterse a sus órdenes. Héctor rechaza la propuesta, y Paris propone su idea.

Ansioso de vengarse, Menelao acepta la propuesta de Paris, no sin antes planear en secreto con Agamenón que los griegos atacarán Troya sea cual sea el resultado de la pelea. En el combate, Menelao humilla y hiere a un inexperto Paris, quien finalmente no puede contener su miedo y huye arrastrándose hacia Héctor. Indignado por la actitud cobarde de Paris , Menelao se dispone a matarlo, pero es asesinado traicioneramente por Héctor. En la batalla que sigue, los arqueros troyanos matan a muchos guerreros griegos, y Héctor mata al rey de Salamina Áyax. Por insistencia de Ulises, Agamenón a regañadientes ordena la retirada al campamento.

En el campamento, Ulises le dice a Agamenón que si quieren tener posibilidades de ganar la guerra, deben hacer lo posible por ganarse la lealtad de Aquiles. Algunos hombres de Agamenón tratan de torturar a Briseida, pero Aquiles protege y se la lleva a su tienda, donde la impresiona con su 'conocimiento' sobre los dioses. Ella trata de matarlo mientras duerme, pero es incapaz, e, impulsivamente, ambos copulan y se convierten en amantes. A raíz de eso, Aquiles decide que la guerra es una causa perdida y que él y los mirmidones regresarán a Grecia al día siguiente, a pesar de que Patroclo (su joven primo y aprendiz) protesta y de que Ulises intenta persuadirle. En Troya, el general Glauco propone atacar el campamento griego para recuperar la playa y obligar a los griegos a huir; Príamo ordena que así se haga, a pesar de la opinión de Héctor de que es una mala idea.

Para sorpresa de todos, los mirmidones se unen a la batalla dirigidos aparentemente por Aquiles. Héctor hiere en la garganta al supuesto Aquiles, pero al quitarle larmadura descubre que en realidad es Patroclo. Horrorizado por lo que ha hecho, Héctor remata a Patroclo para que no sufra más y le dice a Ulises que los griegos y los troyanos no lucharán más por ese día. Ulises está de acuerdo y hace saber a Héctor que Patroclo era el primo de Aquiles. Cuando el verdadero Aquiles (que no participó en la batalla) se entera de que Héctor ha matado a Patroclo, se enfurece y jura venganza.

Haciéndose una idea de lo que le va a pasar, Héctor le enseña a su esposa Andrómaca un túnel secreto para salir de Troya, indicándole que le use en caso de que él muera y la ciudad caiga en manos de los griegos. Al día siguiente, Aquiles se presenta ante las murallas de Troya y llama enfurecido a Héctor. Héctor se despide de su padre, su hermano, su mujer y su hijo bebé, y sale a enfrentarse a Aquiles. Héctor resulta ser un digno rival, pero aun así Aquiles le mata y se lleva su cadáver al campamento griego arrastrándolo con su carro. Estas acciones empañan gravemente su relación con Briseida.

Disfrazado, Príamo entra furtivamente en el campamento griego y se reúne con Aquiles, a quien le suplica que le permita llevarse el cadáver de Héctor para poder organizarle un funeral apropiado, además de que le hace ver que sus ansias de venganza contra Héctor no eran del todo justificadas. Conmovido y avergonzado por sus acciones, Aquiles accede ya demás permite que Briseida regrese con Príamo a Troya y promete 12 días de tregua (el tiempo que duran los funerales en Troya), admitiendo que Héctor ha sido su mejor rival. Posteriormente, Aquiles da permiso a sus mirmidones para regresar a Grecia, pero él decide quedarse en Troya, argumentando que aún tiene una batalla pendiente. Al enterarse de las acciones amistosas de Aquiles con Príamo, Agamenón afirma enfurecido que está dispuesto a conquistar Troya aunque le cueste todo su ejército. Preocupado porque Agamenón podría llevarles a la destrucción, a Ulises se le ocurre una forma de conquistar Troya sin que más griegos mueran.

Siguiendo el plan de Ulises, los griegos construyen un gran caballo de madera y ocultan sus barcos en una cala cercana para que así dé la impresión de que se han ido. Creyendo que los griegos han huido y que el caballo es una ofrenda para los dioses, Príamo decide meter el caballo en la ciudad, a pesar de que Paris no está de acuerdo. Esa noche, los griegos que se habían escondido dentro del caballo salen de él y abren las puertas de Troya, permitiendo que todo el ejército griego entre en la ciudad y comenzando así el Saqueo de Troya. Aquiles sin embargo no participa en la destrucción de la ciudad, sino que busca a Briseida para ponerla a salvo.

Andrómaca se lleva a Helena y a varios troyanos a través del túnel que le enseñó Héctor, pero Paris decide quedarse en Troya para luchar, así que se despide de Helena y le da la Espada de Troya a un joven troyano llamado Eneas, dándole instrucciones de proteger a los supervivientes troyanos en su ausencia y buscrales un nuevo hogar. Durante el saqueo, Príamo y Glauco son asesinados por Agamenón y Ulises, respectivamente, pero Briseida logra matar a Agamenón. Aquiles la encuentra, la protege de los hombres de Agamenón y trata de levantarla del suelo, pero Paris aparece y le dispara una flecha, acertándole en el talón. Aquiles inmediatamente intenta reaccionar, pero Paris le dispara más flechas hasta que finalmente le mata, a pesar de los intentos de Briseida de detenerle. Moribundo, Aquiles le da las gracias a Briseida y la anima a huir de la ciudad.

Paris y Briseida huyen de Troya justo antes de que los griegos encuentren el cuerpo de Aquiles. Posteriormente, una vez finalizado el saqueo, los griegos incineran los cuerpos de sus guerreros caídos, con Ulises incinerando personalmente el cuerpo de Aquiles.

Reparto[editar]

Actor Personaje Interpretado Doblador
Bandera de México
Doblador
Bandera de España
Brad Pitt Aquiles Ricardo Tejedo Daniel García
Eric Bana Héctor Raúl Anaya Eduard Farelo
Orlando Bloom Paris José Antonio Macías Roger Pera
Sean Bean Odiseo Salvador Delgado Pere Molina
Vincent Regan Eudoro Gonzalo Abril
Diane Kruger Helena Erica Edwards Graciela Molina
Rose Byrne Briseida Núria Trifol
Peter O'Toole Príamo Rogelio Guerra Julio Núñez
Brian Cox Agamenón Emilio Guerrero Josep María Ullod
Saffron Burrows Andrómaca Mercedes Montalá
James Cosmo Glauco César Arias Eduardo Muntada
Brendan Gleeson Menelao Gerardo Reyero Marco Lluís
Garrett Hedlund Patroclo Jonatán López
Tyler Mane Áyax el Grande
Ken Bones Hipaso de Metaponto
Julie Christie Tetis Laura Tores Rosa Guiñón
Frankie Fitzgerald Eneas Albert Trifol Segara
Julian Glover Triopas Miquel Cors
John Shrapnel Néstor Blas García Fernando Guillén
Nigel Terry Archeptolemus Jesús Díez

Temas[editar]

A diferencia del libro original de Homero, donde Menelao recupera a Helena al final de la guerra, y la lleva de nuevo a vivir consigo, en esta película Paris y Helena consiguen fugarse juntos de Troya. El film privilegia así el amor sobre el honor, contrariamente al texto de Homero, donde el honor es el valor más importante.

Desde un punto de vista cultural, destaca la transformación de la relación homoerótica entre Aquiles y Patroclo en una relación de parentesco que los hace primos, distorsionando así un eje principal de la trama clásica, debido con toda probabilidad a la acomodación de lo que el ámbito hollywoodiense considera "moralmente aceptable".

Referencias[editar]

  1. Troy (2004). Box Office Mojo. Retrieved 2010-12-03.

Enlaces externos[editar]