Troya (película)

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Troy (Troya en España e Hispanoamérica) es una película estadounidense-británica épica-de acción de 2004 dirigida por Wolfgang Petersen y protagonizada por Brad Pitt, Eric Bana y Orlando Bloom.[3]​ Está basada en el poema épico La Ilíada de Homero,[3]​ pero incluye material de su continuación La Odisea, también de Homero, y de La Eneida de Virgilio, además de otras fuentes. Asimismo, la película incorpora en su historia completas divergencias del mito presentado en las obras griegas, quitándole varios de los elementos fundamentales de su trama.

La película narra una historia protagonizada por Odiseo, Héctor, Paris y Aquiles donde se enfrentan los troyanos y los helenos, y se muestran los valores culturales de la Grecia aristocrática y guerrera, incluyéndose la aparición del Caballo de Troya.[3]

Argumento[editar]

La historia es narrada por Odiseo, el Rey de Ítaca, una de las tierras leales a Grecia. Agamenón, rey de reyes de toda Grecia, llega con su ejército a Tesalia, territorio que quería invadir. El rey enemigo se niega por lo que tras una conversación entre reyes se define la conquista de Tesalia enfrentando uno de sus hombres y Aquiles, el mejor de los guerreros griegos. El rey de Tesalia llama a su mejor guerrero pero cuando Agamenón nombra a Aquiles nadie se presenta, es entonces cuando se dan cuenta de que éste no estaba allí, por lo que mandan a un niño a buscarlo. El niño llega a una choza donde habitaba Aquiles y se lo encuentra durmiendo con varias mujeres, lo despierta y le dice que lo están esperando para luchar con un hombre grande y fuerte. Aquiles llega al ejército y lucha con el guerrero hasta vencerlo pero no por lealtad a Agamenón, al que odia y nunca jamás considera su rey por ser un arrogante, un megalómano y un tirano hambriento de territorio y sediento de poder, si no para salvar a miles de soldados.

Paralelamente, en Esparta se celebra una fiesta en el palacio de Menelao, hermano menor de Agamenón, donde se encuentran como invitados el príncipe Héctor de Troya y su hermano menor Paris para consolidar la paz entre espartanos y troyanos. Todo parece ir bien entre los representantes de ambos reinos, pero Héctor se entera de que Paris mantiene relaciones con Helena, esposa de Menelao, a quien convence para irse con él a Troya. A la mañana siguiente los príncipes parten al alba y tras una emotiva conversación, Paris revela a Héctor que ha metido a Helena de manera furtiva en el barco, lo que enfada a Héctor ya que sabe que volverán a por ella y que además esto provocará una guerra entre Grecia y Troya con mayores propósitos que solamente ir a por Helena.

Menelao descubre que Helena se ha ido con los troyanos y enfurecido se reúne con su hermano Agamenón del que busca ayuda para conquistar Troya y llevarse a Helena. Agamenón acepta encantado por el deseo que tiene de hacerse con el control del Mar Egeo, pero su amigo Néstor le dice que Troya nunca ha sido conquistada debido a sus altas murallas y que está preparada para mantener un asedio de diez años, por lo que le recomienda que necesitará la ayuda de Aquiles y sus mirmidones.

Agamenón sabe que Aquiles y él se odian por lo que manda a Odiseo para tratar de convencerlo de unirse a la causa de Grecia y traer consigo a los mirmidones como sus grandes aliados en esta guerra. Cuando Odiseo logra dar con el paradero de Aquiles, éste se encuentra entrenando con su primo Patroclo, quien resulta ser un prometedor aprendiz en combate y trabaja duro para ser un mirmidón. En un principio, Aquiles, con un carácter muy orgulloso, se niega a las peticiones de Odiseo debido a su odio exacerbado contra Agamenón, pero finalmente se siente bastante convencido por el honor y la gloria que traerá en toda Grecia y accede a participar en la guerra cuando su madre, Tetis, predice que, aunque morirá en Troya, su nombre y sus hazañas se recordarán por siempre.

En Troya, Héctor, Paris y Helena reciben una gran bienvenida por parte de los troyanos. El rey Príamo recibe amablemente a Helena, pero luego habla a solas con Héctor para decidir qué hacer con ella. Héctor insiste en que lo más inteligente sería devolver a Helena a Esparta, pero Príamo descarta la idea, argumentando que si lo hicieran, Paris iría con ella y Menelao lo mataría. Finalmente, decide enfrentarse a los griegos cuando lleguen, confiando en que Troya se encuentra protegida por sus altas murallas y por el dios Apolo.

A los días más de mil naves llenas de toda clase de guerreros de toda Grecia, ya sean de orígenes atenienses, tebanos, corintianos, macedónicos e incluso espartanos por ejemplo, se presentan ante las costas de Troya. Los griegos se hacen rápidamente con la playa, teniendo especial protagonismo en el combate Aquiles y sus mirmidones. Aquiles permite que Héctor y los soldados troyanos supervivientes regresen a la ciudad. Los mirmidones saquean el templo de Apolo y capturan a una sacerdotisa troyana llamada Briseida (prima de Héctor y Paris) y se la entregan a Aquiles, pero Agamenón rencorosamente se la arrebata con la intención de convertirla en su esclava. Indignado por esto, Aquiles decide que él y los mirmidones no intervendrán en la guerra hasta que Agamenón se lo implore.

Al día siguiente, el enorme ejército de Grecia se presenta ante las murallas de Troya, por lo que Príamo, Héctor y Paris se enfrentan a Agamenón, Menelao y los demás reyes griegos quienes exigen la devolución inmediata de Helena, que Troya acceda a la rendición incondicional ante Grecia y que los soldados troyanos pasen a luchar por Agamenón a cambio de respetar la vida de sus habitantes. Al escuchar las exigencias de Menelao, Paris se siente culpable por la situación, razón por la cual propone que él y el rey espartano luchen en un combate a muerte por el derecho a Helena. Ansioso de vengarse y contando con que vencerá, Menelao acepta, no sin antes planear en secreto con Agamenón que los griegos de todas formas atacarán Troya en cuanto Menelao mate a Paris. Menelao humilla y hiere a un inexperto Paris, quien finalmente no puede contener su miedo e intenta huir.

Indignado por la actitud cobarde de Paris, Menelao se dispone a matarlo, pero es asesinado a traición por Héctor. En la batalla que sigue, los arqueros troyanos matan a muchos griegos y Héctor mata al poderoso Áyax. Por insistencia de Odiseo, Agamenón ordena a regañadientes la retirada a los barcos. Una vez allí, Odiseo dice a Agamenón que, si quieren tener posibilidades de ganar la guerra, deben hacer lo posible por recuperar la lealtad de Aquiles. Algunos hombres de Agamenón intentan torturar a Briseida y abusar sexualmente de ella, pero Aquiles la defiende y se la lleva a su tienda. Se convierten en amantes, y Aquiles decide que él y los mirmidones regresarán a Grecia al día siguiente, pese a las súplicas de Odiseo para que se queden y luchen.

Esa noche, durante el consejo y a pesar de la opinión de Héctor de que es mala idea, Príamo ordena una salida para retomar la playa troyana y obligar a los griegos a abordar sus naves y huir. Para sorpresa tanto de los griegos como de los troyanos, los mirmidones se unen a la batalla, dirigidos por alguien que aparentemente ha de ser Aquiles. Héctor lucha contra él y le corta la garganta, pero al quitarle el yelmo descubre que aquel que ha derrotado en combate en realidad no era Aquiles, sino que Patroclo, el cual ha estado usando la armadura de su primo, (al notar que este último fue consumido por su orgullo y su terquedad) para liderar a los mirmidones ocupando su lugar. Devastados, los griegos y los troyanos deciden no luchar más por ese día, y Odiseo hace saber a Héctor que Patroclo era el primo de Aquiles.

Cuando el verdadero Aquiles se entera de que Héctor ha matado a Patroclo, se enfurece y jura que el príncipe heredero al trono de Troya tiene que morir a modo de venganza. Haciéndose una idea de lo que le va a pasar, Héctor va con su mujer, Andrómaca, y después de una importante conversación, le enseña un túnel secreto para salir de Troya, diciéndole que lo use para escapar con su hijo y con todos los troyanos que pueda en caso de que él muera y caiga la ciudad.

Al día siguiente, Aquiles se presenta ante las murallas de Troya y llama enfurecido a Héctor, quien sale a enfrentarse con él y resulta ser un digno rival, pero aun así el guerrero griego lo mata, consiguiendo vengarse por haber asesinado a Patroclo a sangre fría. Luego, a modo de advertencia para los troyanos, Aquiles ata a una cuerda el cuerpo sin vida de Héctor por los pies y se lo lleva como trofeo al campamento griego, arrastrándolo con su carro, ante el estupor y la frustración de Príamo y Paris, siendo este último el que juraría vengarse por la muerte de su hermano mayor.

Disfrazado, Príamo entra furtivamente en el campamento griego y se reúne con Aquiles, a quien suplica que le permita llevarse el cadáver de Héctor a Troya para organizarle un funeral apropiado a su hijo, además de que le pide un tiempo de tregua entre Grecia y Troya. Aunque Aquiles tercamente no quiere acceder a nada de lo que le pide Príamo por causa de la muerte de Patroclo, el rey troyano le hace ver que sus ansias de venganza contra Héctor no estaban del todo justificadas. Conmovido y avergonzado por sus acciones, Aquiles finalmente accede, además permite que Briseida regrese con Príamo a Troya y promete 12 días de tregua mientras duren los funerales de Héctor. Posteriormente, Aquiles da permiso a sus mirmidones para regresar a Grecia, pero él decide quedarse en Troya, argumentando que tiene una batalla pendiente.

Al enterarse de las acciones amistosas de Aquiles con Príamo, Agamenón se enfurece y afirma que conquistará Troya 'aunque le cueste 40000 guerreros'. Alarmado porque Agamenón podría llevarlos a la destrucción, a Odiseo se le ocurre una forma muy ingeniosa, con tal de conquistar Troya sin que más tropas caigan. Durante los 12 días que dura la tregua, los griegos construyen un gran caballo de madera y esconden sus naves para dar la impresión de que hayan decidido irse de Troya en modo de rendición, dejando en la playa algunos soldados ya muertos por la peste.

Creyendo que los griegos se han rendido finalmente ante la superioridad de Troya y se han marchado para no volver, comprobando efectivamente que el caballo es una ofrenda para el dios Poseidón, Príamo decide introducir el caballo en la ciudad para llevarlo al templo de Poseidón, a pesar de que Paris y el general troyano Glauco no están para nada de acuerdo con la desición, considerando de esa manera una supuesta victoria para Troya.

Esa noche, en el centro de Troya, los griegos que se habían escondido dentro del caballo, guiados por Odiseo, salen listos y dispuestos a atacar a los centinelas dormidos. Luego dan una señal con una antorcha y abren las puertas, permitiendo de esta forma que todos los guerreros de Grecia al mando de Agamenón consigan entrar masivamente a la ciudad, comenzando así el Saqueo de Troya. Andrómaca se lleva a Helena y a otros troyanos a través del túnel que le enseñó Héctor, pero Paris decide quedarse en Troya para luchar y buscar a Briseida que ha desaparecido, así que le entrega la espada de Troya (espada que previamente le había dado su padre) a un joven que también huye de la ciudad, y que resulta ser Eneas (protagonista de la Eneida), dándole instrucciones de proteger a los refugiados en su ausencia y buscarles un nuevo hogar.

En el saqueo, Príamo y el general Glauco son brutalmente asesinados por Agamenón y Odiseo, respectivamente mientras libraban una defensa final en el palacio de Troya, pero Briseida logra matar a Agamenón. Aquiles finalmente encuentra a Briseida (a quien había estado buscando durante todo el saqueo), pero recibe varias flechas por parte de Paris, creyendo que Briseida iba a ser atacada y de paso estando dispuesto a cumplir su juramento de venganza contra el mejor guerrero de Grecia por haber derrotado y asesinado a Héctor (la primera de ellas en el talón, que en términos entendidos resulta ser su único punto débil), y justo antes de morir se despide de Briseida y la anima a huir de la ciudad. Paris y Briseida huyen de Troya justo antes de que los griegos encuentren el cuerpo de Aquiles ya sin vida. Posteriormente, una vez destruida la ciudad, se ve que los pocos troyanos supervivientes guiados por Andrómaca y Paris emprenden el viaje hacia un destino desconocido; mientras que los griegos realizan los funerales incinerando los cadáveres de sus guerreros caídos, siendo Odiseo quien se encarga del cadáver de Aquiles.

Reparto[editar]

Actor Personaje Interpretado Actor de doblaje
Bandera de México
Actor de doblaje
Bandera de España
Brad Pitt Aquiles Ricardo Tejedo Daniel García
Eric Bana Héctor Raúl Anaya Eduard Farelo
Orlando Bloom Paris José Antonio Macías Roger Pera
Sean Bean Odiseo Salvador Delgado Pere Molina
Vincent Regan Eudoro Gonzalo Abril
Diane Kruger Helena Erica Edwards Graciela Molina
Rose Byrne Briseida Núria Trifol
Peter O'Toole Príamo Rogelio Guerra Julio Núñez
Brian Cox Agamenón Emilio Guerrero Josep María Ullod
Saffron Burrows Andrómaca Mercedes Montalá
James Cosmo Glauco César Arias Eduardo Muntada
Brendan Gleeson Menelao Gerardo Reyero Marco Lluís
Garrett Hedlund Patroclo Jonatán López
Tyler Mane Áyax el Grande
Ken Bones Hipaso de Metaponto
Julie Christie Tetis Laura Tores Rosa Guiñón
Frankie Fitzgerald Eneas Albert Trifol Segara
Julian Glover Triopas Miquel Cors
John Shrapnel Néstor Blas García Fernando Guillén
Nigel Terry Archeptolemus Jesús Díez

Temas[editar]

A diferencia del poema original de Homero, donde Menelao recupera a Helena al final de la guerra, y la lleva de nuevo a vivir consigo, en esta película Paris y Helena consiguen fugarse juntos de Troya. La película privilegia así el amor sobre el honor, contrariamente al texto de Homero, donde el honor es el valor más importante.

Desde un punto de vista cultural, la película sigue a Homero al ignorar cualquier tipo de relación homoerótica entre Aquiles y Patroclo (como en general, entre cualesquiera personajes).[4]​ Asimismo, al presentarlos no como amantes sino como simples parientes, concretamente primos, se atiene a la tradición mítica griega, que en cualquiera de sus variantes genealógicas presenta a los dos héroes como primos (al ser Patroclo hijo de Menecio y este medio hermano de Éaco, abuelo de Aquiles) o incluso primos hermanos (si se acepta que la madre de Patroclo no era Egina, sino Polimela, hija de Peleo).[5]

Referencias[editar]

  1. «Hollywood's gift horse brings hordes back to Troy». Consultado el 31 de marzo de 2020. 
  2. Troy (2004). Box Office Mojo. Retrieved 2010-12-03.
  3. a b c Ríos Pedraza, Francisco; Haya Segovia, Fernando (2009). «La filosofía antigua». En Amodeo Escribano, Marisa; Scott Blacud, Elizabeth; López Vera, Eduardo et al., eds. Historia de la Filosofía. San Fernando de Henares: Oxford Univesity Press España, Sociedad Anónima. p. 33. ISBN 9788467351477. Consultado el 19 de mayo de 2017.  Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; el nombre «troy» está definido varias veces con contenidos diferentes Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; el nombre «troy» está definido varias veces con contenidos diferentes
  4. Williams, Craig (1999). «3 The Concept of Stuprum». Roman Homosexuality: Ideologies of Masculinity in Classical Antiquity (en inglés). Oxford University Press. p. 119. 
  5. Grimal, Pierre (1981). «Menecio». Diccionario de mitología griega y romana. Paidós. p. 348-349. 

Enlaces externos[editar]