Tratado de Llivia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

El Tratado de Llivia fue un tratado internacional, firmado el 12 de noviembre de 1660 entre Miguel de Salvá y de Vallgornera (marqués de Vilanant), representante del Gobierno de Felipe IV de España, y el obispo de Orange, representante del Gobierno de Luis XIV de Francia. En este tratado se detallan los 33 pueblos (los del valle del río Querol y los limítrofes con el Capcir y el Conflent) que pasaban a formar parte de pleno derecho de Francia, todos ellos pertenecían a la cara norte de los Pirineos. Estos pueblos, jurídicamente españoles hasta entonces, ya estaban bajo soberanía francesa de forma provisional desde el Armisticio de los Pirineos del año anterior.

Según los negociadores franceses, y en especial Pierre de Marca, arzobispo de Tolosa, esta división de los Pirineos era la frontera natural y antigua entre las Galias y la Hispania romana. A última hora, los representantes de ambos Gobiernos, al ir a firmar el tratado, se dieron cuenta de que, debido a un error técnico, Llívia quedaba como un enclave español dentro del nuevo territorio francés por tener el título de villa y no de pueblo. Dado que los representantes de ambos Gobiernos querían firmar la paz cuanto antes, como solución de compromiso, Francia aceptó que Llívia permaneciese bajo soberanía española a condición de que nunca fuese fortificado. Dicha solución de compromiso, adoptada en aquel momento por razones de urgencia, es la que sigue vigente en la actualidad.

Así se consolidaba la cesión de la mitad de la Cerdaña catalana, que, a causa de la resistencia de los nativos, no se pudo hacer totalmente efectiva hasta 1720.

Anteriormente se había celebrado en Céret (Vallespir) una conferencia de tipo técnico para fijar los criterios del tratado.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]