Traducción legal

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La traducción legal es la traducción de textos en el campo de las leyes. Como la ley es un tema que depende de la cultura: el proceso y el producto de la traducción legal no siempre son lingüisticamente transparentes. Solamente traductores profesionales especializados en la traducción legal deben traducir documentos jurídicos y textos académicos. La mala traducción de una cláusula en un contrato, por ejemplo, podría conducir a pleitos legales y pérdidas de dinero.

Al traducir un texto en el campo de las leyes, el traductor debe tener presente que el sistema legal del texto original está estructurado de manera acorde con su cultura y esto se refleja en los términos legales usados; de igual manera, el texto traducido debe ser leído por alguien que está familiarizado con el sistema legal para el que se traduce y su idioma. La mayoría de los documentos legales, y contratos en particular, buscan establecer los derechos y deberes claramente definidos para ciertos individuos. Es importante asegurar la correspondencia exacta de estos derechos y deberes en el texto original y en la traducción. La traducción legal también puede implicar certificados de exactitud, declaraciones de testigo, deposiciones, fideicomisos, testamentos, documentos de inscripción de sociedades o empresas, documentos de litigios, documentos de inmigración, etiquetas de propiedades/objeto expuesto y en algunos casos asistencia de traductores en la corte o tribunal.

Aparte de las lagunas terminológicas, o los errores léxicos, el traductor puede enfocarse en los siguientes aspectos: Las convenciones textuales en la lengua de origen son a menudo dependientes de la cultura y algunas veces no corresponden a las convenciones de la cultura para la que se traduce el texto (véase p. ej. Nielsen 2010). Las estructuras lingüísticas que se encuentran a menudo en la lengua de origen no tienen, en muchos casos, una estructura equivalente directa en la lengua de llegada. Por lo tanto, el traductor se tiene que guiar por ciertos estándares de equivalencia lingüística, social y cultural entre la lengua del texto original y la lengua usada para producir la traducción. Estos estándares corresponden a una variedad de principios definidos como diferentes enfoques de la traducción en teoría de la traducción. Entre los elementos del texto original, cada estándar tiene cierta prioridad para ser preservados en la traducción. Por ejemplo: siguiendo el enfoque funcional, el traductor intenta encontrar estructuras en la lengua de llegada que cumplan las mismas funciones que esas en la lengua de origen; valorando más entonces, la funcionalidad del fragmento del texto original que el significado de palabras especificas y el orden en el que estas aparecen en el texto.

No se debe confundir los enfoques de la traducción con los diferentes enfoques de la teoría de la traducción: los primeros son los estándares usados por los traductores en su oficio, mientras que los últimos son simplemente diferentes paradigmas usados para el desarrollo de la teoría de la profesión.

Existe una confusión entre los nombres de algunos de los estándares de traducción usados en la práctica. No muchos abogados y jueces están familiarizados con la terminología utilizada en la teoría de la traducción y a menudo piden a la corte interpretes y traductores para acceder a traducciones "literales". Frecuentemente ven este término como un claro estándar de calidad que desean para una traducción. De cualquier manera, y por lo general, no se trata de obtener una traducción literal en el sentido del estándar descrito en la teoría de la traducción y con el que no están familiarizados: su uso de este término está basado en una idea equivocada de que una traducción acertada se alcanza simplemente cuando las palabras "correctas" del idioma de llegada son reemplazadas correspondientemente a las del texto original. Lo que ellos realmente quieren es, sencillamente, tener una traducción fiel y fluida del texto original sin ninguna duda de que fue un buen traductor quien la hizo; no se percatan de que las traducciones palabra-por-palabra pueden resultar completamente sin sentido en el idioma de llegada y generalmente, no tienen idea de los diferentes estándares de la traducción profesional. Muchos traductores probablemente escogerían acogerse al estándar que ellos mismos consideran más apropiado para una determinada situación, basándose en su experiencia más que apuntando a educar la corte.

Los traductores de textos legales a menudo consultan diccionarios de términos legales, especialmente diccionarios bilingües. Se debe tener cuidado al elegir los diccionarios ya que algunos diccionarios bilingües con términos legales son de mala calidad y su uso puede llevar a la mala traducción.

Literatura importante[editar]

Referencias[editar]