Trading algorítmico

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

El trading algorítmico, o trading basado en reglas y procesos, es una modalidad de operación en mercados financieros (trading) que se caracteriza por el uso de algoritmos, reglas y procedimientos automatizados en diferentes grados, para ejecutar operaciones de compra o venta de instrumentos financieros. Es común relacionarlo con el trading automatizado toda vez que los procesadores y ordenadores utilizan algoritmos para sus operaciones, por cuanto existe un alto grado de cercanía entre ambos.

Usualmente, los algoritmos utilizados en trading algorítmico pueden utilizar una o varias fuentes de datos o entradas. Por ejemplo, es común que una entrada al menos sea el precio actual del activo financiero sobre el cual se pretende hacer trading algorítmico. También pueden ser entradas del algoritmo las noticias publicadas en sistemas como Bloomberg en tiempo real. También es usual que el trading algorítmico utilice información respecto del estado o microestructura del mercado, tal como subastas de apertura o cierre, subastas de volatilidad, límites de suspensión de especies, spreads mínimos entre cotizaciones, montos de variación mínima del precio y otras reglas que le dan estructura a los mercados de valores con el fin de evitar incurrir en operaciones fallidas o errores en la ejecución. Uno de los errores de ejecución más conocidos sucedió el 6 de mayo de 2010, lo que desencadenó una investigación federal que produjo un informe ampliamente detallado al respecto.[1]

El trading algorítmico también utiliza operaciones aritméticas matemáticas o lógicas con diferentes grados de sofisticación que pueden ir desde los promedios móviles simples hasta modelos estocásticos que requieren capacidades computacionales altas para manejar el volumen de datos de entrada y la complejidad en las operaciones y reglas incluidas en el algoritmo, razón por la cual el trading algorítmico también se asocia frecuentemente con el trading cuantitativo. Los pioneros normalmente reconocidos como padres del trading algorítmico son Alan Turing (por ser el padre de la computación y la Máquina de Turing) y Alonzo Church.

Una de las principales ventajas del trading algorítmico es que, al estar guiado por un conjunto de reglas o procedimientos que no involucran la emocionalidad humana, permiten evitar los sesgos conductuales más comunes entre los inversionistas, como son el exceso de confianza (overconfidence), los sesgos heurísticos, la aversión a la ambigüedad y la aversión al riesgo miope (myopic loss aversion), entre otros, identificados por el campo de las finanzas conductuales.[2][3]

Referencias[editar]