Torrontés

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Torrontés en Cafayate (Argentina).

Torrontés es una variedad española de vid (Vitis vinifera) blanca. Otros nombres con los que es conocida esta variedad son: albariño francés, aris y huevo gallo. El nombre también se aplica a un grupo formado por tres variedades viníferas blancas argentinas no relacionadas con la española, que comprenden al torrontés riojano (plantado en diferentes regiones de Argentina), al torrontés sanjuanino y al torrontés mendocino.

Origen y extensión[editar]

El lugar de origen de esta vid es Galicia en España. A Galicia llega desde Portugal. Según la Orden APA/1819/2007, por la que se actualiza el anexo V, clasificación de las variedades de vid, del Real Decreto 1472/2000, de 4 de agosto, que regula el potencial de producción vitícola, la torrontés es variedad recomendada para las comunidades autónomas de Castilla-La Mancha (aris) y Galicia. También está autorizada en Andalucía, Canarias, Extremadura y Comunidad de Madrid. Se cultiva en la DO Ribeiro (Orense), así como en La Palma, Tacoronte-Acentejo, Valle de Güímar, Valle de la Orotava, Ycoden-Daute-Isora, y Yecla.

Torrontés argentino[editar]

El nombre Torrontés también se aplica a tres variedades utilizadas para elaborar vinos blancos en Argentina, aunque no están relacionadas con la variedad española. La más difundida se conoce como Torrontés Riojano, aunque las etiquetas de los vinos en su mayoría sólo indican "Torrontés". Según estudios genéticos es resultado de la cruza de las variedades Moscatel de Alejandría y Criolla Chica (conocida como Mission en Estados Unidos y como País en Chile). Es considerada la cepa argentina blanca emblemática. Se cultiva principalmente en el Noroeste argentino en las provincias de Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja a altitudes que llegan a los 1200 metros sobre el nivel del mar y superiores, también hay plantaciones en la región de Cuyo y en la Patagonia argentina. Los vinos resultantes suelen ser secos y muy aromáticos, ofreciendo notas que recuerdan uvas moscatel y jazmines. Habitualmente son de acidez moderada o baja (comparados con vinos blancos de otras regiones del mundo), y de final más bien amargo, aunque las versiones más pulidas tienden a atemperar esta característica. Algunos productores elaboran versiones dulces de cosecha tardía. También se producen vinos espumantes, tanto secos como dulces, con esta variedad de uva.

Características[editar]

Desde la viña es bastante simple reconocer un Torrontés Riojano (argentino). Basta con inspirar profundamente y sus aromas particulares nos darán la señal. Ampelográficamente esta variedad es definida como de hoja adulta plegada y contorsionada; mediana a grande; orbicular; ampollado grueso, pentalobulada, intensa lanosidad en el envés. Es una cepa fragante y afrutada. Se trata de una planta de alta productividad y que madura pronto. Tiene racimos de tamaño grande y poco compactos. Las bayas son de tamaño mediano y forma redonda, color amarillo-ámbar notablemente perfumado. Produce vinos aromáticos, sin mucho cuerpo.

Características enológicas[editar]

Enológicamente el torrontés riojano argentino es un vino blanco color amarillo pálido que puede llegar al tono de la miel o melado y es un vino muy perfumado. El aroma recuerda a flores de naranjo, azahares. Es de bouquet floral o frutal según la zona de origen. Es muy interesante para la elaboración de vinos espumantes. Combina muy bien con comidas picantes, platos asiáticos y con empanadas argentinas .
Para percibir de un modo óptimo los aromas de este vino blanco argentino conviene considerar las temperaturas ambientales y la temperaturas en las que se consume el mismo, ya que el clima de Cafayate y otras regiones de montañas del NOA tienden a ser continentales, con días y tardes muy cálidas en el verano austral y luego noches frescas e incluso frías. Los aromas de este vino argentino se perciben estando a temperatura ambiente (según el gusto del comensal y según el plato que acompaña) o incluso a baja temperatura [la cuestión es que aún estando "frío" esta clase de excelente vino no anestesie a las papilas gustativas de la lengua y el paladar y menos aún que produzca una especie de anestesia [por el frío] de los receptores sensoriales olfativos). En el maridaje, la temperatura es esencial también, ya que un pescado magro con gusto a mar tiene por compañía excelente a un vino blanco como el torrontés riojano argentino si se lo bebe fresco, es decir a unos 8 grados °C

Referencias[editar]