Tomiris

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Tomiri hunde la cabeza de Ciro en una piel de sangre, por Mattia Preti, 1685-1689.

Tomiris (lenguas iranias orientales: Tahm-Rayiš, Tahmirih, «Valiente»[1]​ o «Valiente gloria»;[2]escita: Tᵃumurī̆, *Θᵃumurī̆;[3]turco o mongol: temur, «hierro»;[2]griego: Τόμυρις, «Tomyris»)[4]​ también llamada Thamyris[5]​ o Tamyris,[6]​ reinó sobre los masagetas, pueblo iraní de la confederación de pastores nómadas escitas de Asia Central, al este del Mar Caspio, y que vivió en territorios de lo que hoy forman los estados de Turkmenistán, Afganistán, oeste de Uzbekistán, y sur de Kazajistán.[7][8][9][10]​ Es conocida por haber vencido y dado muerte a Ciro el Grande[11]​ en el verano del 530 a. C..[12]

Historia[editar]

Masagetas[editar]

Tomiris imaginada por el pintor Andrea del Castagno, siglo XV.

Heródoto afirmaba que Ciro el Grande deseaba someter a los masagetas, pueblo numeroso y poderoso que vivía más allá del río Araxes y eran vecinos de los isedones. También afirma que «algunos dicen que son un pueblo escita»,[13]​ algo que apoyan otros eruditos antiguos,[14]​ e incluso Paulo Orosio afirma que la campaña fue en realidad contra los escitas.[5]​ Algunas fuentes creían que los masagetas eran realmente los ancestros de los alanos.[15]Jordanes que los enemigos de Ciro fueron los getas,[16]​ aunque luego menciona a los godos.[17]​ Ahora bien, se debe aclarar que los historiadores romanos usaban de forma intercambiable los etnónimos getas y godos. Para aumentar la confusión, en la Antigüedad, los griegos usaban el término escita de forma generalizada para referirse a todos los pueblos que vivían al norte del Danubio y del Bósforo Cimerio; indudablemente Casiodoro utilizó dichas palabras de forma similar en sus escritos.[18]​ Jordanes menciona como fuente a Pompeyo Trogo,[16]​ pero historiadores modernos creen que probablemente se basó más en Casiodoro y su obra perdida Historia de los Godos.[19]​ De manera similar, Orosio también influyó en Jordanes.[20]

Los masagetas ocupaban la mayor parte de la llanura que existía al este del Mar Caspio.[21]​ El llamado Araxes actualmente se refiere al río Aras, que discurre por el Cáucaso, aunque estudiosos modernos creen que podría significar al Oxus (Amu Daria) o el Jaxartes (Sir Daria), dos grandes ríos que desembocaban en el Mar de Aral.[22]​ Por su parte, Jordanes y Amiano Marcelino creían que estos eventos sucedieron en la zona de la actual Rumanía, a orillas del Mar Negro.[17][23]

Los pueblos escitas eran conocidos por educar a mujeres de «valor excepcional» no menor al de sus contrapartes varones, muchas de ellas reinas entrenadas en el arte de la guerra.[24]

Campaña persa[editar]

Tomiris y la cabeza de Ciro, porcelana Frankenthal, c. 1773.

Para el historiador griego, Ciro deseaba desde hacía mucho luchar contra este pueblo,[25]​ pues se sentía inmortal e invencible al haber derrotado a todo enemigo que lo había enfrentado.[26]Jordanes también afirma que Ciro se había vuelto soberbio.[16]

Justo en ese momento, el rey de los masagetas había muerto y su viuda, Tomiris, le había sucedido en el mando.[27]​ Ciro le mandó mensajeros a la reina con el pretexto de querer casarse con ella, pero Tomiris no cayó en sus halagos, sabedora que el rey persa deseaba su reino y no a ella.[4]​ Así, al entender que sus mensajeros no conseguirían nada, Ciro marchó con su ejército hacia el Araxes y se preparó para luchar contra los masagetas. Tendió un puente sobre el río y levantó torres sobre los pontones que lo atravesaban.[28]​ Mientras esto sucedía, Tomiris le envió un mensajero al rey persa diciéndole:[29]

«Oh rey de los medos, deja de apresurarte en lo que estás apurando, porque no puedes saber si completar este trabajo será para tu beneficio. Detente y sé rey de tu propio país; y soporta viéndonos gobernar a quienes gobernamos. Pero si no sigues este consejo, y harás cualquier cosa en lugar de permanecer en paz, entonces si tanto deseas probar la fuerza de los masagetas, detén tu trabajo actual de tender un puente sobre el río, y nos retiraremos a tres días de viaje desde el Araxes; y cuando termine, cruce a nuestro país. O si prefieres recibirnos en tu país, retírate como te he dicho».[30]

Derrota de su hijo[editar]

Tomiris se entera de la captura de su hijo, por Jay Moy, mediados del siglo XVI.

Ante esto, Ciro reunió a sus generales y les pidió consejos. Todos le aconsejaron dejar a Tomiris y sus guerreros entrar en su reino.[31]​ Sólo Creso se opuso,[32]​ aconsejándole que la fortuna es como una rueda, a veces favorable y otras no.[33]​ Por eso, si perdía la batalla podía también perder su reino, pues unos victoriosos masagetas no se detendrían e invadirían todo el Imperio aqueménida.[34]​ En cambio, si ganaba en territorio propio era una victoria menor en comparación a invadir y vencer en el propio reino de Tomiris.[35]​ Además, se consideraría vergonzoso que el poderoso rey persa se retirara ante una mujer. Por eso era mejor avanzar y hacerlos retroceder.[36]

Siguiendo el consejo de Creso, el rey persa avisó a Tomiris que cruzaría el río y se retirara, lo que la reina de los masagetas respetó. Luego envió a su heredero, Cambises II, y a Creso a Persia con órdenes de tratar bien a su asesor si la campaña iba mal.[37]​ Ciro cruzó el río y levantó un campamento, preparando un suntuoso banquete de carne de ovejas y cabras y vino.[38]​ Tomiris no aprovechó su ventajosa posición y permitió a sus enemigos cruzar,[16]​ aunque fácilmente pudo impedirlo, pues confiaba plenamente en sus habilidades militares y deseaba impedirles la retirada dejando el Araxes a sus espaldas.[5][6]

Luego, fingiéndose atemorizado,[39]​ el ejército persa se retiró a la otra orilla, dejando una guarnición formada por tropas[40]​ consideradas inútiles, mientras las sanas estaban a salvo. Fue entonces cuando un tercio de los masagetas atacó el campamento y masacraron a los guardias después de una feroz batalla.[41]​ Otras fuentes dicen que el ejército persa se retiró[42]​ después de levantar el campamento[43]​ y fue entonces cuando el príncipe los persiguió con un tercio de sus guerreros.[44]

Tomiris sumerge la cabeza de Ciro en un recipiente con sangre, por Peter Paul Rubens, c.1622-1623.

De todas formas, los masagetas se divirtieron con el banquete hasta dormirse, seguros de su victoria y estando poco acostumbrados al alcohol.[45]​ Así, los masagetas ya estaban vencidos por el vino antes de luchar nuevamente.[46]​ Durante la noche,[47]​ los persas aprovecharon para atacarlos, matando a muchos y capturando a otros, entre ellos a Espargapises, hijo de Tomiris,[48]​ aunque otros dicen que el príncipe fue muerto en la acción[49]​ con todos sus compañeros.[47]​ Jordanes dice que fueron los parnos quienes abrumaron y dieron muerte al príncipe, tomando un gran botín.[17]

Según Heródoto, al enterarse de la derrota de su hijo, la reina le envió un mensajero a su enemigo[50]​ advirtiéndole que él poseía una sed de sangre insaciable y que no se alegrara de un éxito conseguido mediante el engaño y el alcohol,[51]​ recomendándole retirarse de su reino y liberar a su hijo. En caso contrario, juraba por el sol que saciaría su sed de sangre.[52]​ Ciro desestimó las advertencias mientras que Espargapises, una vez pasada su borrachera y reconociendo su captura, pidió ser liberado de sus ataduras, lo que fue concedido. En cuanto pudo, el príncipe de los masagetas se quitó la vida.[53]​ En cambio, Marco Juniano Justino dice que la Tomiris se lamentó por perder a tantos guerreros y especialmente a su hijo, pero no lloró y se concentró pensando en «consuelo de la venganza».[54]

Algunas fuentes sugieren que dicho evento sucedió en otra campaña, esta vez contra los sacas y que gracias a eso Ciro consiguió pasar de una derrota inicial a una victoria.[55]

Victoria sobre los persas[editar]

La reina Tomiris recibiendo la cabeza de Ciro, rey de Persia, por el pintor Mattia Preti, c.1670-1672.

Después de estos hechos, Tomiris «se preparó para lavar su dolor, el de una madre o de una reina, como se quiera, con la sangre del enemigo en lugar de con lágrimas».[56]​ Reunió a todos sus guerreros y presentó batalla a Ciro, siendo el enfrentamiento más sangriento librado por pueblos no griegos.[57]

Según Heródoto, primero se dispararon flechas a la distancia hasta agotarlas y luego cargaron los unos contra los otros, luchando en un combate cuerpo a cuerpo con espadas y lanzas por un largo tiempo sin que ningún bando cediera terreno. Finalmente, los masagetas se impusieron[58]​ y la mayoría de los persas murieron, incluyendo el mismísimo Ciro.[59]Polieno da una versión diferente, en que los masagetas eran perseguidos constantemente por los persas y abandonaron su campamento, dejando un rico festín con mucho vino allí. Los victoriosos persas se pusieron a celebrar durante la noche, lo que fue aprovechado por Tomiris para atacar y masacrarlos, incluyendo a su rey.[60]Sexto Julio Frontino, por su parte, creía que ambos ejércitos libraron un combate indeciso hasta que los masagetas se retiraron fingiendo miedo, siendo perseguidos a un desfiladero que conocían bien. Allí utilizaron el terreno para contraatacar y vencer a los persas.[61]​ Justino señala que la batalla sucedió poco después de la derrota de Espargapises y los masagetas lograron ganar mediante un engaño similar al usado antes por los persas.[54]​ Orosio dice que Tomiris fingió desesperación por la anterior derrota y se retiró, atrayendo a sus confiados enemigos a una emboscada en un desfiladero estrecho[56][62]​ entre colinas.[63]​ En la batalla murieron 200.000 persas con su rey,[64]​ sin que ninguno escapara para llevar las noticias de la derrota.[65]​ Jordanes sostiene que la reina reanudó la batalla después de la muerte de su hijo, abrumando a sus enemigos y tomando un gran botín. Luego habrían cruzado el río para invadir lo que el cronista llama Mesia y fundó la ciudad de Tomis (Constanza).[17]

La reina Tomyris con la cabeza de Ciro el Grande, por Luca Ferrari, siglo XVII.

Heródoto dice que Tomiris llenó un odre de cuero con sangre humana y luego buscó el cadáver del rey enemigo en el campo de batalla. Cuando lo encontró sumergió su cabeza en la sangre diciendo:[66]​ «Aunque estoy viva y te he derrotado en la batalla, tú me has destruido, llevándote a mi hijo con engaño; pero tal como lo amenacé, te doy la sangre suficiente».[67]​ Otros autores, como Orosio, afirman que proclamó: «Te satisfago con la sangre de la que estabas sedienta, y de la cual durante treinta años nunca te has saciado».[68]​ Justino relata que ella dijo: «Sáciate de sangre de la que has tenido sed y de la que siempre has sido insaciable».[69]Valerio Máximo la describe sumergiendo la cabeza de su rival mientras lo criticaba por «su crueldad insaciable», consiguiendo así la venganza por la suerte de su hijo.[70]​ La victoria volvió a los masagetas un pueblo famoso por su valor.[71]

Diodoro Sículo tiene una versión distinta. En ella, el ejército de Ciro fue destruido y el monarca capturado vivo, siendo crucificado por los escitas.[72]​ Heródoto reconoce que hay muchas versiones sobre la muerte del primer rey persa, pero para él la versión donde es vencido por Tomiris es la más creíble.[67]Eusebio de Cesarea dice, citando a Beroso el Caldeo, que el monarca murió a manos de los daas o dahes.[73][74]Ctesias afirma que fue herido en una batalla contra los derbicios y llevado a su campamento,[75]​ donde dio sus últimas instrucciones, incluyendo nombrar a su hijo Cambises como sucesor, y luego murió[76]​ (esta versión la habría aprendido en la propia corte persa).[77]Miguel el Sirio dice que Ciro se casó con Tomiris, pero ella lo asesinó en el año 60 del cautiverio de Babilonia.[78]Jenofonte en su Ciropedia defiende la versión que murió de enfermedad[79]​ en su capital.[80]​ Se ha considerado que Heródoto pudo inventar el relato para dar una lección moral sobre la caída de los poderosos, mientras que Jenofonte quiere remarcar la sabiduría del rey.[77]

Cultura popular[editar]

Tomiris sumerge la cabeza del cadáver del rey Ciro en una tinaja de sangre, ilustración de Alexander Zick, siglo XIX.

Luciano de Samósata la describe un poema en el más allá como una guerrera escita montada en un caballo blanco y siendo conocida por el trato que dio a la cabeza de su enemigo.[81]Albio Tibulo también la describe en un poema como la vencedora de Ciro en el Araxes, atribuyendo la derrota de este último a su «demencia».[82]​ El sofista Elio Teón la describió como «la más valiente de las mujeres»,[83]​ superando a Sparetha, reina de los sacas, y a la mítica Semiramis.[84]​ El nombre de Tomiris pasó en la literatura clásica a simbolizar un arquetipo de mujer guerrera junto a otras figuras históricas: Zenobia, Hipsicratea y Camila.

Su leyenda se volvió popular durante el Renacimiento en el arte y la literatura, convirtiéndose en una de las principales reinas de el poder de las mujeres, representaciones que representaban a mujeres triunfando sobre hombres en diversas áreas. El poeta Eustache Deschamps la nombra entre las nueve mujeres dignas. En la obra de William Shakespeare, Enrique VI, de 1594, la condesa de Auvernia dice: «El plan está trazado. Si todas las cosas marchan bien, esta proeza me hará tan famosa como la muerte de Ciro hizo celebre a Tomiris de Escitia».[85]​ El pintor Francesco Allegrini da Gubbio también le dedicó un grabado en el siglo XVII con la escena de la cabeza de Ciro.[86]​ También hay una obra de Gustave Moreau, fechada hacia 1885.[87]​ Hay una escultura de Severo Calzetta da Ravenna que trata el mismo tema y que fue hecha en el primer tercio del siglo XVI.[88]

En 1707 se estrenó Tomiris, reina de Escitia, obra teatral escrita por Peter Anthony Motteux.[89][90]​ Una comedia histórica del Siglo de Oro español está consagrada a su figura, El triunfo de Tomiris, por Francisco Bances Candamo en 1789.[91]

El nombre Tomyris ha sido usado también para nombrar un género de polillas de América Central[92]​ y para un asteroide.

En 1984 el escritor uzbeko Xurshid Davron escribió un libro de poemas y cuentos llamado Toʻmarisning Koʻzlari, «Los ojos de Tomiris». En 1996 la poetisa del mismo país, Halima Xudoyberdiyeva, escribió un libro de poemas titulado Toʻmarisning Aytgani, «Los dichos de Tomiris».

En 2018 la banda de heavy metal estadounidense A Sound of Thunder presentó la canción Tomyris, que está en su álbum It Was Metal.

En 2019, la productora Kazakhfilm Studios estreno la película Томирис, «Tomiris», donde es interpretada por la actriz kazaja Almira Tursyn.[93]​ La reina aparece liderando a la civilización escita en el videojuego 4X Civilization VI.

Referencias[editar]

  1. Altheim, 1970: 127-128
  2. a b Mayor, Adrienne (2017). Amazons in the Iranian World. Encyclopædia Iranica.
  3. Bujarin, 2013: 53
  4. a b Heródoto I.205.1
  5. a b c Orosio II.7.1 (Fear, 2010: 85)
  6. a b Justino I.8.2
  7. Karasulas, 2004: 7
  8. Wilcox, 1986: 9
  9. Diakonoff, 1985: 48
  10. Grousset, René. The Empire of the Steppes. Rutgers University Press, 1989, ISBN 0-8135-1304-9, p. 547.
  11. Jerónimo 62° Olimpiada (Pearse, 2005: 184)
  12. Frye, 1984: 95
  13. Heródoto I.201
  14. Plinio VI.19.50; Pomponio I.13 (Romer, 2001: 37)
  15. Marcelino XXII.8.38, XXIII.5.16, XXXI.2.12; Dion Casio LXIX.15.1
  16. a b c d Jordanes 10.61
  17. a b c d Jordanes 10.62
  18. Casiodoro "Introducción" (Frowde, 1886: 31)
  19. Young, 1964: 28
  20. Young, 1964: 56
  21. Heródoto I.204.1
  22. Heródoto I.202.3 (nota 1)
  23. Marcelino XXIII.6.7
  24. Diodoro II.44.1
  25. Heródoto I.204.1; Justino I.8.1
  26. Diodoro X.13.1; Heródoto I.204.2
  27. Heródoto I.205.1; Justino I.8.2
  28. Heródoto I.205.2
  29. Heródoto I.206.1
  30. Heródoto I.206.1-3
  31. Heródoto I.206.3
  32. Heródoto I.207.1
  33. Heródoto I.207.2
  34. Heródoto I.207.3
  35. Heródoto I.207.4
  36. Heródoto I.207.5
  37. Heródoto I.208.1
  38. Heródoto I.207.6; Justino I.8.3-4; Orosio II.7.2 (Fear, 2010: 85)
  39. Orosio II.7.2 (Fear, 2010: 85)
  40. Heródoto I.207.7
  41. Heródoto I.211.2; Orosio II.7.2 (Fear, 2010: 85)
  42. Justino I.8.4
  43. Justino I.8.3
  44. Justino I.8.5
  45. Heródoto I.211.2; Justino I.8.6; Orosio II.7.3 (Fear, 2010: 85)
  46. Justino I.8.7
  47. a b Justino I.8.8
  48. Heródoto I.211.3
  49. Justino I.8.8; Orosio II.7.3 (Fear, 2010: 85)
  50. Heródoto I.212.1
  51. Heródoto I.212.2
  52. Heródoto I.212.3
  53. Heródoto I.213.1
  54. a b Justino I.8.9
  55. Estrabón XI.8.5
  56. a b Orosio II.7.4 (Fear, 2010: 85-86)
  57. Heródoto I.214.1
  58. Heródoto I.214.2
  59. Heródoto I.214.3
  60. Polieno VIII.28
  61. Frontino II.5.5
  62. Justino I.8.10
  63. Justino I.8.11
  64. Justino I.8.11; Orosio II.7.5 (Fear, 2010: 86)
  65. Justino I.8.12; Marcelino XXIII.6.7; Orosio II.7.5 (Fear, 2010: 86)
  66. Heródoto I.214.4
  67. a b Heródoto I.214.5
  68. Orosio II.7.6 (Fear, 2010: 86)
  69. Justino I.8.13
  70. Valerio IX.10.ext.1
  71. Estrabón XI.8.6
  72. Diodoro II.44.2
  73. Eusebio I.9 "De Alejandro, sobre Senaquerib y Nabucodonosor, sus hazañas y virtudes" (Smith, 2008: 27-31)
  74. Beroso capítulo "Suplemental Fragments and Extracts" (Cory, 1876: 88)
  75. Ctesias frag. 7
  76. Ctesias frag. 8
  77. a b The Death of Cyrus the Great. Association for Iranian Studies (AIS). انجمن ایران پژوهی
  78. Miguel 37 (Berosian, 2013: 50)
  79. Jenofonte VIII.7.28
  80. Jenofonte VIII.7.5
  81. Luciano 13 (Fowler, 1905: 176)
  82. Tibulo III.7.141-143
  83. Aelio 114 (Kennedy, 2003: 54)
  84. Aelio 115 (Kennedy, 2003: 54-55)
  85. Shakespeare Enrique VI, parte I, acto II, escena III (1971: 36).
  86. Tomyris and Cyrus. Fine Arts Museum of San Francisco.
  87. Tomiris y Ciro. AKG Images.
  88. La reina Tomiris con la cabeza de Ciro. The Frick Collection.
  89. Griffel, 2012: xiii
  90. Motteux, 1707
  91. Bances Candamo, 1789
  92. "Butterflies and Moths of the World". Natural History Museum.
  93. Tomyris. Film Affinity.

Bibliografía[editar]

Antigua[editar]

Con números romanos se indican los libros y con números indios los capítulos y/o párrafos.

  • Amiano Marcelino. Historias. Libros XXII, XXIII y XXXI. Versión digitalizada en Perseus. Basada en traducción latín-inglés por John C. Rolfe, Cambridge: Harvard University Press; Londres: William Heinemann, volumen 2, 1940.
  • Beroso el Caldeo. Historia de Babilonia (fragmentos). Versión digitalizada en Google Books. Basada en traducción griego-inglés por Isaac Preston Cory, Reeves & Turner, 1876. Véase también versión en Sacred Texts. Basada en traducción griego-inglés por Isaac Preston Cory, William Pickering, 1832.
  • Casiodoro. Cartas. Versión digitalizada en Google Books. Basada en introducción y traducción latín-inglés por Thomas Hodgkin, Londres: Henry Frowde, 1886.
  • Ctesias. Pérsica (fragmentos). Versión digitalizada en Sátrapa 1. Basada en traducción griego-español por Ignacio Nachimowicz, editado y digitalizado por Carlos Javier Pacheco López, 2007.
  • Diodoro Sículo. Biblioteca histórica. Libros II y X. Versión digitalizada en UChicago. Basada en traducción griego-inglés por Charles Henry Oldfather, Loeb edition, 1935 y 1946 respectivamente.
  • Dion Casio. Historia romana. Libro LXIX. Versión digitalizada en UChicago Basada en traducción latín-inglés por Earnest Cary, Loeb Classical Library, volumen 8, 1925.
  • Elio Teón. Ejercicios de retórica. Versión digitalizada en Google Books. Basada en traducción griego-inglés, notas e introducción por George Alexander Kennedy, Londres: BRILL, 2003. ISBN 9789004127234.
  • Estrabón. Geografía. Libro XI. Versión digitalizada en Perseus. Basada en traducción griego-inglés, introducción y notas por Hans Claude Hamilton & W. Falconer, Londres: George Bell, 1903. Véase también versión de UChicago. Basada en traducción griego-inglés por H. L. Jones, Harvard University Press, Loeb edition, volumen 5, 1928.
  • Eusebio de Cesarea. Crónica. Libro I. Versión digitalizada en Tertullian. Basada en traducción latín-inglés por Andrew Smith, introducción de Robert Bedrosian, 2008.
  • Heródoto. Historias. Libro I. Digitalizado por Perseus. Basado en edición y traducción griego-inglés por A. D. Godley, Cambridge: Harvard University Press, 1920.
  • Jenofonte. Ciropedia. Libro VIII. Versión digitalizada en Perseus. Basada en traducción griego-inglés por Walter Miller, Cambridge: Harvard University Press; Londres: William Heinemann, 1914.
  • Jerónimo. Crónica. Versión digitalizada en Tertullian. Basado en traducción latín-inglés por Roger Pearse, Ipswich, 2005. Continuación de la obra de Eusebio de Cesarea.
  • Jordanes. Origen y hechos de los Godos. Digitalizado en Ucalgary. Basado en traducción latín-inglés de Charles C. Mierow, introducción por J. Vanderspoel, Department of Greek, Latin and Ancient History, University of Calgary, 1997.
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  • Marco Juniano Justino. Epítome de las Historias filípicas de Pompeyo Trogo. Libro I. Versión digitalizada en Attalus. Basada en traducción latín-inglés por John Selby Watson, Londres: Convent Garden, 1853.
  • Miguel el Sirio. Crónica. Versión digitalizada en Archive. Basada en traducción armenio-inglés por Robert Bedrosian, Long Branch, 2013.
  • Paulo Orosio. Historia contra los paganos. Libro II. Versión digitalizada en Google Books. Basada en traducción latín-inglés, introducción y notas por A. T. Fear, Liverpool University Press, 2010. Versión en latín de Attalus, basada en edición de Karl Friedrich Wilhelm Zangemeister, 1889, Viena, corregida por Max Bänziger.
  • Plinio el Viejo. Historia natural. Libro VI. Versión digitalizada en UChicago. Basada en edición latina de Karl Mayhoff, Teubner, 1905.
  • Polieno. Estratagemas. Libro VIII. Versión digitalizada en Attalus. Basada en edición y traducción griego-inglés por Richard Shepherd, Londres: George Nicol, 1793. Versión en Google Books.
  • Pomponio Mela. Sobre los lugares del mundo. Libro I. Versión digitalizada en Hathi Trust. Basada en traducción latín-inglés por F. E. Romer, University of Michigan Press, 2001. Véase versión latina en The Latin Library.
  • Sexto Julio Frontino. Estratagemas. Libro II. Digitalizado por UChicago. Basado en traducción latín-inglés por Charles E. Bennett, Loeb edition, 1925.
  • Tibulo. Elegías. Libro III. Versión digitalizada en Perseus. Basada en edición latina de Konrad Schroder, Oxford, 1915.
  • Valerio Máximo. Hechos y dichos memorables. Libro IX. Versión digitalizada en Perseus. Basada en edición latina de Karl Friedrich Kempf, Leipzig: Teubner, 1888. Versión en español en Anarkasis.

Moderna[editar]

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  • Bujarin, Mijaíl Dmítrievich (2013). "Колаксай и его братья (античная традиция о происхождении царской власти у скифов)" [«Kolaksai y sus hermanos (antigua tradición sobre el origen del poder real entre los escitas)»]. Аристей [«Aristeus»], núm. 8, pp. 20-80. En ruso.
  • Diakonoff, I. M. (1985). "Media". Editado por Ilya Gershevitch. The Median and Achaemenian Periods. Tomo II de The Cambridge History of Iran. Cambridge University Press. ISBN 0-521-20091-1.
  • Frye, Richard Nelson (1984). The History of Ancient Iran. Múnich: C.H.Beck. ISBN 9783406093975.
  • Griffel, Margaret Ross (2012). Operas in English: A Dictionary. Scarecrow Press. ISBN 978-0-8108-8325-3.
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  • Young, Arthur Milton (1964). Echoes of Two Cultures. University of Pittsburgh Press.

Enlaces externos[editar]