Thiomersal

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Thiomersal
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Nombre (IUPAC) sistemático
Etil(2-mercaptobenzoato-(2-)-O,S)
mercurato(1-) de sodio
General
Otros nombres Sal sódica de mercurio((o-carboxifenil)tio)etilo
Fórmula semidesarrollada C9H9HgNaO2S
Identificadores
Número CAS 54-64-8[1]
Propiedades físicas
Estado de agregación Sólido
Apariencia Polvo blanco o ligeramente amarillento
Densidad 500 kg/m3; 0,5 g/cm3
Masa molar 404,81 g/mol
Punto de descomposición 232,5 K (-41 °C)
Peligrosidad
Frases R R26 R27 R28 R33 R50/53
Frases S S13 S28 S36 S45 S60 S61
Riesgos
Más información MSDS Externo
Valores en el SI y en condiciones estándar
(25 °C y 1 atm), salvo que se indique lo contrario.

El thiomersal (INN) (C9H9HgNaO2S), conocido también como timerosal, metorgán, mertorgán, mertiolato, es un compuesto organomercúrico (aproximadamente 49% de mercurio en peso), usado como antiséptico y agente antifúngico. Sus nombres más usados derivan de su denominación química original como mercurothiosalicilato sódico. No confundir con el mercurocromo o merbromina.

Fue desarrollado y registrado bajo el nombre comercial de mertodol en 1928 por la corporación farmacéutica Eli Lilly and Company y ha venido siendo usado como preservante en vacunas, preparaciones de inmunoglobulinas, antígenos en diagnosis de alergias, antisueros, productos nasales y oftálmicos, antisepsia epidérmica prequirúrgica y tintes de tatuajes.

En los Estados Unidos, la Unión Europea y varios otros países, se está retirando este compuesto de las vacunas que se aplican rutinariamente a los niños. La distribución de vacunas en ampollas individuales elimina la necesidad de un agente bacteriostático como el thiomersal.[2]

Uso[editar]

El principal uso del thiomersal es como agente antiséptico y antifúngico. En sistemas de entrega de drogas inyectables multidosis, evita efectos adversos serios tales como la infección por Staphylococcus que, en un incidente de 1928, mató a 12 de 21 niños inoculados con una vacuna de difteria que carecía de preservante.[3] A diferencia de otros preservantes de vacunas usadas en ese tiempo, el thiomersal no reduce la potencia de las vacunas que protege.[4] El thiomersal no se necesita en los inyectables más caros de una sola dosis.

En los EE.UU., la Unión Europea, y algunos otros países, ya no se usa thiomersal como un preservante en el calendario de vacunación rutinario para la infancia.[5] En los EE.UU., las únicas excepciones entre las vacunas rutinariamente recomendadas para los niños son algunas formulaciones de vacuna de influenza inactivada para niños mayores de dos años.[6] Algunas vacunas que no son recomendadas rutinariamente para niños pequeños no contienen thiomersal, incluyendo la DT (difteria y tétano), Td (tétano y difteria), y TT (toxoide tetánico); otras vacunas pueden contener trazas de thiomersal como residuos de manufactura.[3] Asimismo, cuatro tratamientos rara vez usados para los venenos de crótalos, serpiente de coral, y viuda negra aún contienen thiomersal.[7] Fuera de Norteamérica y Europa, muchas vacunas contienen thiomersal; la Organización Mundial de la Salud ha concluido que no hay evidencia de la toxicidad del thiomersal en vacunas y que no hay razones de seguridad para cambiar a la administración más cara de dosis individual.[8]

Controversia en vacunas[editar]

Algunos ven en el timerosal, un conservante compuesto de etilmercurio y tiosalicilato que se usaba hasta 2001 en algunas vacunas, un riesgo para la salud pública achacándole una asociación causal con casos de autismo. En el 2000 hubo 4 000 demandas que relacionaban el tiomersal con el autismo de niños. En España, 70 familias han demandado al Ministerio de Sanidad por no haber avisado a la población del peligro. Esta demanda está en la Audiencia Nacional.[9] Sin embargo, la evidencia científica ha demostrado una y otra vez la seguridad del timerosal utilizado en las dosis correctas. La primera alerta partió de la propia FDA que advirtió sobre el uso de metilmercurio (no de etilmercurio, que es menos tóxico) y que llevó a la retirada del timerosal sin que se hubiese aportado ninguna evidencia científica de su riesgo y basándose en el principio de precaución que debe regir la práctica médica. La implicación del mercurio en el autismo nació de un artículo de Redwood y Bernad en el que se especulaba sobre la similitud de los síntomas del autismo y de la intoxicación por mercurio. Desde entonces han surgido estudios científicos con resultados muy heterogéneos que no muestran una relación clara entre este agente y posibles trastornos del neurodesarrollo. En 2007, el editorial del New England Journal of Medicine[10] decía así:

La idea de que el timerosal causó el autismo ha dado lugar al desarrollo de una industria ca­sera de charlatanes que ofrecen falsas esperanzas, en parte en forma de agentes quelantes de mercu­rio. En agosto de 2005, un niño autista de 5 años fa­lleció de una arritmia causada por la inyección del agente quelante EDTA (ácido etilendiaminotetraacético). A pesar de que la noción de que el timerosal causa el autismo ya ha sido descar­tada por bastantes excelentes estudios epidemioló­gicos, alrededor de 10.000 niños autistas en Estados Unidos reciben quelantes de mercurio cada año.

La evidencia científica acumulada hasta el momento puede repasarse en excelentes artículos de revisión como el de Artigas-Pallarés,[11] en la web de la FDA sobre seguridad de las vacunas o en otra reciente revisión de Hughes.[12]

Toxicología[editar]

El thiomersal es muy tóxico por inhalación, ingestión y en contacto repetido o extenso con la piel (símbolo de riesgo químico EC T+), con peligro de efectos acumulativos. También es muy tóxico para los organismos acuáticos, y puede causar efectos adversos a largo plazo en ambientes acuáticos (símbolo de riesgo químico EC N).[13] En el cuerpo es metabolizado o degradado a catión etilmercurio (C2H5Hg+) y tiosalicilato.[3]

Se han llevado a cabo pocos estudios de la toxicidad de thiomersal en humanos. Los experimentos en animales sugieren que el thiomersal se disocia rápidamente para liberar catión etilmercurio después de inyección; que los patrones de disposición del mercurio son similares a los de haber sido expuesto a dosis equivalentes de cloruro de etilmercurio; y que el sistema nervioso central y los riñones son los órganos diana, con falta de coordinación motora como signo común. Se han observado signos similares en envenenamientos accidentales en humanos. Los mecanismos de acción del tóxico son desconocidos. La excreción fecal representa la mayor parte de la eliminación del cuerpo. El etilmercurio se elimina de la sangre con una vida media de aproximadamente 18 días, y del cerebro en aproximadamente 14 días. El mercurio inorgánico metabolizado a partir de etilmercurio tiene un tiempo de eliminación mucho más largo, al menos 120 días; parece ser mucho menos tóxico que el mercurio inorgánico producido del vapor de mercurio, por razones aún no comprendidas.[14]

Referencias[editar]

  1. Número CAS
  2. Thimerosal in Vaccines: Frequently Asked Questions (2007-06-07), de la United States Food and Drug Administration. Consultado: 2008-11-21.
  3. a b c «Thimerosal in vaccines». Center for Biologics Evaluation and Research, U.S. Food and Drug Administration (03-06-2008). Consultado el 21-11-2008.
  4. Baker JP (2008). «Mercury, vaccines, and autism: one controversy, three histories». Am J Public Health 98 (2):  pp. 244–53. doi:10.2105/AJPH.2007.113159. PMID 18172138. 
  5. Bigham M, Copes R (2005). «Thiomersal in vaccines: balancing the risk of adverse effects with the risk of vaccine-preventable disease». Drug Saf 28 (2):  pp. 89–101. doi:10.2165/00002018-200528020-00001. PMID 15691220. 
  6. Coordinating Center for Infectious Diseases (23-09-2008). «Thimerosal in seasonal influenza vaccine». Centers for Disease Control and Prevention. Consultado el 21-11-2008.
  7. «Mercury in plasma-derived products». U.S. Food and Drug Administration (09-09-2004). Consultado el 21-11-2008.
  8. Global Advisory Committee on Vaccine Safety (14-07-2006). «Thiomersal and vaccines». World Health Organization. Consultado el 21-11-2008.
  9. Jara, M. Traficantes de salud y conspiraciones tóxicas.
  10. Offit, PA. (27). «Thimerosal and vaccines: a cautionary tale». New England Journal of Medicine 13 (357):  pp. 1278-9. doi:10.1056/NEJMp078187. PMID 17898096. http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMp078187. Consultado el 14 de diciembre de 2012. 
  11. Artigas-Pallarés J. Autismo y vacunas: ¿punto final? Rev Neurol 2010; 50 (Supl 3): S91-9.
  12. A review of recent reports on autism: 1000 studies published in 2007 John R. Hughes Epilepsy & Behavior Volume 13, Issue 3, October 2008, Pages 425–437
  13. «Thiomersal Ph Eur, BP, USP material safety data sheet» (PDF). Merck (12-06-2005). Consultado el 21-11-2008.
  14. Toxicology of thiomersal:sisisisisisiisiss eso es cierto yea