Teoría de los dos demonios

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Se le llama teoría de los dos demonios a la concepción según la cual los actos de violencia y terrorismo perpetrados por las Fuerzas Armadas durante el Terrorismo de Estado en Argentina en las décadas de 1970 y 1980 en la Argentina son de algún modo equiparables con los actos de violencia de las organizaciones guerrilleras, como Montoneros y el Ejército Revolucionario del Pueblo, tanto durante gobiernos democráticamente electos (1973-1976) como durante la propia dictadura cívico-militar (1976-1983).

Comentarios[editar]

La siguiente frase de Ernesto Sabato en el prólogo al informe Nunca más se suele aludir como representativa de esta visión imperante durante el juicio a las juntas:

Durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda, fenómeno que ha ocurrido en muchos otros países. Así aconteció en Italia, que durante largos años debió sufrir la despiadada acción de las formaciones fascistas, de las Brigadas Rojas y de grupos similares. Pero esa nación no abandonó en ningún momento los principios del derecho para combatirlo, y lo hizo con absoluta eficacia, mediante los tribunales ordinarios, ofreciendo a los acusados todas las garantías de la defensa en juicio; y en ocasión del secuestro de Aldo Moro, cuando un miembro de los servicios de seguridad le propuso al General Della Chiesa torturar a un detenido que parecía saber mucho, le respondió con palabras memorables: «Italia puede permitirse perder a Aldo Moro. No, en cambio, implantar la tortura».
No fue de esta manera en nuestro país: a los delitos de los terroristas, las Fuerzas Armadas respondieron con un terrorismo infinitamente peor que el combatido, porque desde el 24 de marzo de 1976 contaron con el poderío y la impunidad del Estado absoluto, secuestrando, torturando y asesinando a miles de seres humanos.


Ernesto Sábato[1]

De todos modos, la distinción fundamental entre la respuesta legal y la ilegal en Italia, hace que el escritor en ningún modo justifique, sino que condene, el plan sistemático de represión ilegal montado desde la dictadura.

La investigadora Elizabeth Jelin afirma respecto de la versión original del prólogo que:

Allí se habla de las dos violencias, pero no en términos de equivalencias (interpretación habitual —a mi modo de ver equivocada— que dio lugar a la «teoría de los dos demonios») sino en términos de «escalada de violencia»: hubo una violencia guerrillera que despertó una represión mucho más brutal. Y se trataba de un momento en que el clima político-cultural era de condena a la violencia.[2]

El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel ha afirmado al respecto:

[...] No podemos dejar de señalar que en varios países del continente y en la Argentina había guerrillas. Estas deberían haber sido contenidas a través de las leyes vigentes y dentro del marco del Estado de derecho.


Adolfo Pérez Esquivel.[3]

Por su parte Martín Granovsky opinó respecto de la labor de la fiscalía en el Juicio a las Juntas:

"Al revés de algunos estereotipos circulantes, poco apegados a los hechos, el trabajo de la fiscalía no abrevó en la teoría de los dos demonios sino que, en línea con la Conadep, disecó el demonio del terrorismo de Estado hasta hacerlo visible en todas sus facetas y en algunos de sus impactos sociales*Granovsky, Martín (28 de febrero de 2015). «Hace 30 años». Página 12. Consultado el 24 de diciembre de 2015. </ref>

Modificación del prólogo del «Nunca más»[editar]

En la edición del año 2006 del Nunca más se agregó un nuevo prólogo que cambió la posición expresada por Sabato, lo cual originó la reacción de miembros originales de la CONADEP Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, cubierto por algunas fuentes periodísticas.[4]

El presidente Néstor Kirchner fue el responsable de la modificación del prólogo del libro "Nunca Más:"

Eduardo Luis Duhalde dijo que la decisión de incorporar el prólogo no había sido consultada con ninguna organización: «Es la política que ha fijado el presidente y no es susceptible de discusión con otros organismos», afirmó.[4]

La teoría de los dos demonios en Uruguay[editar]

Esta "teoría" ha sido muy comentada también en Uruguay, en una versión local donde entran en juego, por un lado, la acción del aparato represivo estatal, y por el otro, la guerrilla tupamara. Uno de sus más enfáticos impulsores fue el expresidente Julio María Sanguinetti.[5]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Prólogo de Sábato, en el sitio web Nunca Más (Buenos Aires).
  2. Jelin, Elizabeth (2010): «Militantes y combatientes en la historia de las memorias: silencios, denuncias y reivindicaciones», en Lucha armada en la Argentina (pág. 78), Buenos Aires: Ejercitar La Memoria Editores, Anuario 2010, año 5, 2010. ISBN 978-987-24295-4-6.
  3. 30 años, suplemento especial del diario Página/12: 5. 21 de marzo de 2006. 
  4. a b «Controversia por el prólogo agregado al “Nunca más”. Rechaza la teoría de los dos demonios», artículo del 19 de mayo de 2006 en el diario La Nación (Buenos Aires).
  5. «Ante la teoría de los dos demonios: ¿cuáles dos demonios?», artículo de 2003 en el sitio web Página Digital (Uruguay).