Templo de la Serpiente Bicéfala

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Pirámide de La Serpiente Bicéfala
Templo IV
Tikal Temple4 2006 08 11.JPG
Vista de la pirámide de la Serpiente Bicéfala en 2006 durante un proceso de restauración. Complejo arqueológico de Tikal, Guatemala.
Información general
Uso(s) Sitio arqueológico
Estilo Funerario maya
Coordenadas 17°13′25″N 89°37′48″O / 17.2237, -89.6299Coordenadas: 17°13′25″N 89°37′48″O / 17.2237, -89.6299
Finalización estimada 700 a.C.
Año de construcción aproximadamente 700 a.C.
Remodelación 1960 en adelante
Propietario Estado de Guatemala
Altura 70 m
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El Templo de la Serpiente Bicéfala, también llamado Templo IV, és un templo funerario-ceremonial construido en el 470 d.c. por la civilización maya, siendo una construcción de la ciudad más grande del período maya-clásico-tardío, Tikal, situada en la región de Petén, Guatemala.

Historia[editar]

Época precolombina[editar]

Vista frontal del Templo de la Serpiente Bicéfala en diciembre de 2015. Las gradas al pie del templo acababan de ser restauradas y la cúspide apenas sobresale sobre los árboles que todavía cubren la mayor parte de la pirámide.

El templo fue construido bajo el mandato del hijo de Hasaw Cha'an Kawil, Yaxk'in Cha'an Chac, y es la construcción más alta de Tikal y está considerada la segunda edificación de Mesoamérica de más altura y una de las de mayor volumen del mundo antiguo. Su nombre hace honor a una divinidad maya. El templo se utilizaba para diversas ceremonias rituales.

Redescubrimiento[editar]

Modesto Méndez, goberandor de Petén que descubrió las ruinas de Tikal en 1848, en su uniforme militar
Museo Nacional de Historia de Guatemala
Primeras fotografías de Tikal tomadas por Alfred Percival Maudslay en 1882. El templo IV se observa al fondo de la imagen.

Aparentemente la población de la región nunca se olvidó de Tikal y, en la década de 1840, guiaron expediciones guatemaltecas a las ruinas.[1] Algunos relatos de segunda o tercera mano de Tikal aparecieron en prensa, a partir del siglo xvii y fueron seguidos por los escritos de John Lloyd Stephens, en el siglo xix, quien durante sus viajes en Guatemala y Yucatán entre 1839 y 1840 junto con el ilustrador Frederick Catherwood escuchó rumores de una ciudad perdida, con edificios blancos, cuyas partes superiores dominaban la selva.[2]

Debido a la lejanía del sitio, ningún explorador visitó las ruinas de Tikal hasta que Modesto Méndez y Ambrosio Tut, respectivamente el corregidor y el gobernador de Petén, las visitaron en 1848, junto con Vicente Díaz, Bernabé Castellanos y el maestro Eusebio Lara, quien los acompañó, para elaborar las primeras ilustraciones de los monumentos. En el último párrafo del informe que remitió al gobierno de Carrera, escribió: «Yo debo de cumplir con mi deber, pues me sería sensible que otros curiosos extranjeros vengan a dar publicidad a todos los objetos que estoy viendo y palpando. Vengan en hora buena esos viajeros con mayores posibilidades y facultades intelectuales, hagan excavaciones al pie de las estatuas, rompan los palacios y saquen las curiosidades y tesoros que no podrán llevar, jamás, sin el debido permiso; pero nunca podrán nulificar, ni eclipsar el lugar que me corresponde, al haber sido el primero en descubrir estas ruinas; sin gravar los fondos públicos, les abrí camino, y tuve el honor de comunicar al supremo gobierno de la república, cuanto interesante y superior se encuentra en la capital de este imperio; sin miras de interés personal o particular, únicamente satisfecho y persuadido que mi persona y cortos bienes pertenecen a la patria, al gobierno y a mis hijos».[3]

En 1853, tras la publicación del diario de Méndez en la Gaceta de Guatemala, se dio a conocer el redescubrimiento a la comunidad científica, mediante una publicación de la Academia de Ciencias de Berlín.[4] >

A finales del siglo xix y principios del siglo xx, varias otras expediciones siguieron, para profundizar las investigaciones, incluyendo la expedición de Alfred P. Maudslay en 1881-82 y los arqueólogos pioneros comenzaron a limpiar, dibujar mapas y registrar las ruinas, en la década de 1880.[1]

En 1951, una pequeña pista de aterrizaje fue construida cerca de las ruinas,[5] a las que previamente sólo se podía acceder tras un viaje de varios días por la selva, a pie, o en mulas.

Arquitectura[editar]

Parte superior y crestería del Templo de la Serpiente Bicéfala.
Dintel 3 del Templo de la Serpiente Bicéfala.

El Templo de la Serpiente Bicéfala, es el más alto templo-pirámide de Tikal. Mide 70 metros, desde el nivel del suelo de la plaza, hasta la parte superior de su crestería.[6] Marca el reinado de Yik’in Chan Kawil (Gobernante B, el hijo del Gobernante A o Jasaw Chan K'awiil I); dos dinteles de madera tallada sobre la entrada que conduce al templo en la cumbre de la pirámide, muestra una fecha en cuenta larga (9.15.10.0.0), que corresponde al año 741.[7] Templo IV es la pirámide más grande construida en toda la región maya, en el siglo viii,[8] y es una de las más alta estructuras precolombinas en las Américas, junto con la Pirámide del Sol, en Teotihuacán - que originalmente pudo haber sido más alta-[9] y la Pirámide de La Danta en El Mirador que mide 76 metros de altura.[10]

  • Ubicación: Situado al oeste en la Gran Plaza de Tikal.
  • Altura: 70 metros
  • Forma: piramidal.
  • Se conservan siete de los ocho tablones del dintel número 2 donde aparece Yaxk'in Cha'an Chac dominado por un gigante protector y el dintel número 3 que con su grabado recrea también al gobernante acompañado de un dragón celeste y una serpiente bicéfala encima, en el Museo de las Culturas de Basilea gracias al botánico y médico suizo Carl Gustav Bernoulli, que envió estas piezas a Suiza en 1877.
  • Material: Para su construcción se emplearon 191,139 metros cúbicos de piedra.

Conservación[editar]

Escaleras de madera para ascender a la cúspide del templo de la Serpiente Bicéfala. Fotografía de 2007 por Dennis Jarvis.

Su estado de conservación es bueno, y está restaurado parcialmente, lo cual se realizó principalmente, durante la década de 1960 por parte del Museo de la Universidad de Pensilvania, por lo que es posible acceder hasta la crestería del templo por unas pasarelas de madera y desde allí contemplar las mejores vistas de toda Tikal y de la frondosa selva de Petén.[11]

En 1956, el proyecto Tikal comenzó a dibujar mapas de la ciudad, en una escala nunca antes vista en la región maya.[12] De 1956, a 1970, excavaciones arqueológicas importantes fueron realizadas por el Proyecto Tikal de la Universidad de Pensilvania;[11] levantaron mapas de la mayor parte del sitio y excavaron y restauraron varias estructuras.[1] De 1957 a 1969, las excavaciones dirigidas por Edwin M. Shook y más tarde por William R. Coe, de la Universidad de Pensilvania, quienes se enfocaron en la Acrópolis Norte y la Plaza Central.[13]

Templo IV en el cine[editar]

Templos I, II y III vistos desde lo alto del Templo IV. Esta vista fue utilizada en la película Episodio IV: Una nueva esperanza de la seire Star Wars.

Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]