Temperatura corporal humana

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La temperatura del cuerpo humano (también conocida, cuando es normal, como normotermia o eutermia) se encuentra en un rango de entre 36,5 y 37,5 ºC.

Esta temperatura varía dependiendo de varios factores, como el sexo, la edad, la hora del día, la parte del cuerpo donde se realice la medición y el estado de conciencia, de salud y emocional. Encontrarse bajo los efectos de una anestesia, en la fase menstrual del ciclo o la realización un esfuerzo físico también son factores que pueden influir en la medición.

La temperatura corporal se mantiene en un rango adecuado a través de la termorregulación, un proceso controlado por el sistema nervioso central.

Métodos de medición[editar]

Un termómetro clínico mostrando una lectura de 38,7 ºC.

Tomar la temperatura del paciente es un punto básico de cualquier examen clínico.

Hay varios tipos de termómetros clínicos, así como de sitios para la medición, como:

  • En el recto (temperatura rectal)
  • En la boca (temperatura oral)
  • Debajo del brazo (temperatura axilar)
  • En el oído (temperatura timpánica)
  • En la piel de la frente sobre la arteria temporal.

Variaciones[editar]

Variación diurna de la temperatura corporal, que oscila entre unos 37,5 °C de 10 de la mañana a 6 de la tarde, y disminuye hasta unos 36,4 °C de 2 a 6 de la madrugada.

El control de la temperatura (termorregulación) es parte de un mecanismo homeostático que mantiene la temperatura del organismo en un valor óptimo, ya que esta afecta a la velocidad de las reacciones químicas.

El valor no es el mismo para cada persona, y depende de las condiciones de medición. Además, la temperatura varía cíclica y regularmente a lo largo del día, puesto que depende del ritmo circadiano. El valor más bajo se registra unas dos horas antes de que la persona se despierte de manera habitual. La temperatura corporal también depende de la actividad física realizada y de varios factores externos, entre otros. La temperatura corporal normal también puede variar en hasta medio grado centígrado de un día para otro, de modo que las temperaturas más altas o más bajas de un día no siempre coinciden exactamente con las más altas o más bajas del día siguiente.

El rango de temperatura normal para el cuerpo humano se indica a menudo como 36,5 - 37,5 °C, con un promedio de 37 ºC. Sin embargo, varias publicaciones han encontrado un rango más amplio aun en personas sanas.

Los valores obtenidos varían dependiendo del método de medición, es decir, cada cual tiene su propio rango de temperaturas adecuadas. Para la temperatura oral (tomada bajo la lengua), este es de 36,8 ± 0,5 °C. Para la interna (rectal o vaginal), el valor promedio es de 37,0 °C.

Una medición tomada directamente en el interior de la cavidad corporal suele ser ligeramente superior a la medición oral, y esta última es algo superior a la medición cutánea. Otros lugares, como la axila o el oído, proporcionan diferentes temperaturas.

La temperatura corporal de una persona sana varía durante el día en unos 0,5 °C con temperaturas más bajas por la mañana y más altas al final de la tarde y por la noche, a medida que cambian las necesidades y actividades del cuerpo. Otras circunstancias también afectan a la temperatura corporal. Esta tiende a tener su valor más bajo (llamado nadir, uno de los marcadores primarios del ritmo circadiano) en la segunda mitad del ciclo de sueño. La temperatura corporal también cambia cuando una persona tiene hambre, sueño, frío o se encuentra enferma.

Ritmos naturales[editar]

La temperatura corporal normalmente fluctúa durante el día siguiendo los ritmos circadianos, con los niveles más bajos alrededor de las 4 de la mañana y los más altos al final de la tarde, entre las 4 y las 6 (suponiendo que la persona duerme por la noche y permanece despierta durante el día). Por lo tanto, una temperatura oral de 37,3 °C sería, estrictamente hablando, una temperatura normal y saludable por la tarde pero no a primera hora de la mañana. La temperatura corporal de un individuo generalmente cambia alrededor de 0,5 °C entre sus puntos más altos y más bajos cada día.

La temperatura corporal es sensible a muchas hormonas, por lo que las mujeres tienen un ciclo de temperatura que varía con el ciclo menstrual, llamado ritmo circamensal. La temperatura basal del cuerpo de una mujer aumenta bruscamente después de la ovulación, ya que la producción de estrógeno disminuye y la progesterona aumenta. Los programas de concienciación sobre la fertilidad utilizan este cambio para identificar cuándo una mujer ha ovulado con el fin de lograr o evitar un embarazo. Durante la fase lútea del ciclo menstrual, tanto la temperatura más baja como la media son ligeramente más altas que durante otras partes del ciclo. Sin embargo, la subida de la temperatura durante cada día es ligeramente inferior a la típica, por lo que la temperatura más alta del día no es muy superior a la habitual. Los anticonceptivos hormonales suprimen el ritmo circamensal y elevan la temperatura corporal normal en unos 0,6 °C.

La temperatura también varía con el cambio de estaciones del año. Este patrón se llama ritmo circanual. Los estudios de las variaciones estacionales han arrojado resultados inconsistentes. Las personas que viven en diferentes climas pueden tener diferentes patrones estacionales.

Un mejor estado físico aumenta la variación diaria de la temperatura.

Con el aumento de la edad, tanto la temperatura corporal media como la  variación diaria tienden a disminuir. Los pacientes ancianos pueden tener una menor capacidad de generar calor corporal durante la fiebre, por lo que incluso una temperatura algo elevada puede indicar una causa subyacente grave en personas mayores. En un estudio se sugirió que la temperatura corporal media también ha disminuido desde el decenio de 1850. Los autores del estudio creen que la explicación más probable del cambio es una reducción de la inflamación a nivel de la población debido a la disminución de las infecciones crónicas y a la mejora de la higiene.

Métodos de medición[editar]

Temperatura por método de medición
Método Hombres Mujeres
Oral 35,7 - 37,7 ºC 33,2 - 38,1 ºC
Rectal 36,7 - 37,5 ºC 36,8 - 37,1 ºC
Timpánico 35,5 - 37,5 ºC 35,7 - 37,5 ºC

Los diferentes métodos utilizados para medir la temperatura producen resultados diferentes. La lectura de la temperatura depende de en qué parte del cuerpo se mida. Las temperaturas típicas de los adultos sanos durante el día son las siguientes:

  • La temperatura rectal, vaginal u ótica es de unos 37,5 °C.
  • La temperatura oral es de unos 36,8 °C.
  • La temperatura axilar es de unos 36,5 °C.

En general, las temperaturas de la boca, el recto, el intestino y el núcleo del cuerpo, aunque ligeramente diferentes, están bien correlacionadas.

Las temperaturas orales se ven influenciadas por la bebida, la masticación, el tabaco y la respiración con la boca abierta. La respiración con la boca, las bebidas frías o los alimentos reducen la temperatura oral; las bebidas calientes, los alimentos calientes, la masticación y el fumar elevan la temperatura oral.

Cada método de medición también tiene diferentes rangos normales dependiendo del sexo.

Variaciones debidas a factores externos[editar]

Muchos factores externos también afectan a la temperatura medida. En general, se dan valores "normales" para un adulto por lo demás sano, que no está en ayunas, vestido cómodamente, en el interior, en una habitación que se mantiene a una temperatura ambiente normal, de 22,7 a 24,4 °C, por la mañana, pero no poco después de despertarse. Además, para las temperaturas orales, el sujeto no debe haber comido, bebido o fumado nada en al menos los quince o veinte minutos previos, ya que la temperatura de la comida, bebida o humo puede afectar drásticamente a la lectura.

La temperatura aumenta después de comer o beber cualquier cosa con calorías. La restricción calórica, como en una dieta para perder peso, disminuye la temperatura corporal general. Beber alcohol disminuye la cantidad de cambio diario, bajando ligeramente las temperaturas diurnas y aumentando notablemente las nocturnas.

El ejercicio eleva la temperatura corporal. En los adultos, un aumento notable suele requerir un ejercicio extenuante o un ejercicio sostenido durante un tiempo considerable. Los niños alcanzan temperaturas más altas con actividades más suaves, como el juego.

Los factores psicológicos también influyen en la temperatura corporal: una persona muy alterada suele tener una temperatura elevada.

El uso de más ropa retrasa la variación de la temperatura diaria y eleva la temperatura corporal. Del mismo modo, dormir con una manta eléctrica eleva la temperatura corporal por la noche.

Los problemas de sueño también afectan a las temperaturas. Normalmente, la temperatura corporal cae significativamente a la hora habitual de acostarse y durante toda la noche. La privación del sueño a corto plazo produce una temperatura más alta por la noche que la normal, pero la privación del sueño a largo plazo parece reducir las temperaturas. El insomnio y la mala calidad del sueño se asocian con caídas más pequeñas y posteriores de la temperatura corporal. Del mismo modo, el despertarse inusualmente temprano, el dormir hasta tarde, el desfase horario y los cambios en los horarios de trabajo por turnos pueden afectar a la temperatura corporal.

Conceptos[editar]

Fiebre[editar]

La fiebre aumenta la temperatura corporal a la que el cuerpo se mantiene. La mayoría de las fiebres son causadas por enfermedades infecciosas y pueden ser reducidas, si se desea, con medicamentos antipiréticos.

Una temperatura a primera hora de la mañana superior a 37,2 °C o a 37.7 ºC si se toma al final de la tarde se consideran, normalmente, indicadores de fiebre, siempre que el aumento de la temperatura se deba a un factor interno. Para las personas mayores, a veces tomar un umbral de referencia más bajo es más apropiado. La variación normal de la temperatura diaria es generalmente de medio grado centígrado, pero puede ser mayor entre las personas que se recuperan de una fiebre.

Un organismo a temperatura óptima se considera afebril o apiréxico, es decir, "sin fiebre".

Hipertermia[editar]

La hipertermia se produce cuando el cuerpo genera o absorbe más calor del que puede disipar. Suele ser causada por una exposición prolongada a altas temperaturas. Los mecanismos de regulación del calor del cuerpo finalmente se ven abrumados e incapaces de hacer frente de manera eficaz al calor, lo que hace que la temperatura corporal suba de manera descontrolada. La hipertermia a temperaturas iguales o superiores a los 40 °C constituye una emergencia médica que pone en peligro la vida y requiere de tratamiento inmediato. Los síntomas habituales incluyen dolor de cabeza, confusión y fatiga. Si el sudor ha provocado una deshidratación, la persona afectada puede tener la piel seca y enrojecida.

En un contexto médico, la hipertermia leve se denomina comúnmente agotamiento por calor; la hipertermia grave se denomina golpe de calor. El golpe de calor puede aparecer repentinamente, pero generalmente sucede después de las etapas más leves no tratadas. El tratamiento consiste en enfriar y rehidratar el cuerpo; los medicamentos antipiréticos son inútiles para esta condición. Esto se puede hacer evitando la luz directa del sol en un ambiente más fresco y a la sombra, bebiendo agua, quitándose la ropa que pueda mantener el calor cerca del cuerpo o sentándose frente a un ventilador. Bañarse en agua tibia o fría, o incluso simplemente lavarse la cara y otras áreas expuestas de la piel, puede ser útil.

Con fiebre, la temperatura interna del cuerpo se eleva por la acción de los centros de control del calor, ubicados en el sistema nervioso central. Sin embargo, en caso de hipertermia, la temperatura corporal aumenta debido a factores externos.

Hipotermia[editar]

En la hipotermia, la temperatura del cuerpo cae por debajo de la requerida para el metabolismo y las funciones corporales normales. En los seres humanos, esto se debe generalmente a una exposición excesiva al aire o al agua fría, pero se puede inducir deliberadamente a modo de tratamiento médico. Los síntomas suelen aparecer cuando la temperatura central del cuerpo desciende entre 1 y 2 °C por debajo de la temperatura normal.

Temperatura basal[editar]

La temperatura corporal basal es la temperatura más baja alcanzada por el cuerpo en estado de reposo (generalmente durante el sueño). Por lo general se mide inmediatamente después de despertar y antes de realizar cualquier actividad física, aunque la temperatura medida en ese momento es algo más alta que la verdadera temperatura basal del cuerpo. En las mujeres, la temperatura varía en varios puntos del ciclo menstrual, y esto puede utilizarse a largo plazo para hacer un seguimiento de la ovulación, tanto para ayudar a la concepción como para evitar el embarazo. Este proceso se denomina conciencia de la fertilidad.

Temperatura interna[editar]

La temperatura interna es la temperatura de funcionamiento de un organismo, específicamente en estructuras profundas del cuerpo como el hígado, en comparación con las temperaturas de los tejidos periféricos. La temperatura interna se mantiene normalmente dentro de un rango estrecho para que las reacciones enzimáticas esenciales puedan tener lugar. El aumento significativo (hipertermia) o la disminución (hipotermia) de la temperatura interna durante más de un breve período de tiempo es incompatible con la vida humana.

La temperatura rectal es la medida tradicional de referencia utilizada para estimar la temperatura interna (la temperatura oral se ve afectada por las bebidas calientes o frías y la respiración). Se estima que la temperatura rectal es aproximadamente medio grado más alta que la temperatura oral tomada a la misma persona en el mismo momento. Los termómetros de oído miden la temperatura del tímpano por medio de sensores infrarrojos. El suministro de sangre a la membrana timpánica se comparte con el cerebro. Sin embargo, este método de medición de la temperatura corporal no es tan preciso como la medición rectal y tiene una baja sensibilidad en caso de fiebre, fallando en tres o cuatro de cada diez casos de fiebre en niños. La medición de la temperatura en el oído puede ser aceptable para observar las pautas de la temperatura corporal, pero es menos útil para identificar fiebres de manera consistente.

Hasta hace poco, la medición directa de la temperatura interna del cuerpo requería la inserción quirúrgica de una sonda, por lo que se han utilizado comúnmente diversos métodos indirectos. Se considera en general que la temperatura rectal o vaginal es la que permite evaluar con mayor precisión la temperatura corporal interna, especialmente en caso de hipotermia. A principios del 2000, se fabricaron termistores ingeribles en forma de cápsulas que permitían transmitir la temperatura del interior del tracto digestivo a un receptor externo; un estudio comprobó que su precisión era comparable a la que proporcionaba la temperatura rectal.

Clasificación de la temperatura corporal[editar]

Elevada[editar]

  • 44 °C o más - Es casi seguro que la muerte se producirá; sin embargo, se sabe que la gente llega a sobrevivir hasta los 46,5 °C.
  • 43 °C - Normalmente la muerte, o puede haber graves daños cerebrales, convulsiones continuas y shock. Es probable que se produzca un colapso cardiorrespiratorio.
  • 42 °C - El sujeto puede ponerse pálido o permanecer enrojecido. Puede entrar en coma, estar en delirio grave, vomitar y pueden producirse convulsiones. La presión sanguínea puede ser alta o baja y la frecuencia cardíaca será muy rápida.
  • 41 °C - (Emergencia médica) - Pueden producirse desmayos, vómitos, dolor de cabeza intenso, mareos, confusión, alucinaciones, delirio y somnolencia. También puede haber palpitaciones y falta de aire.
  • 40 °C - Pueden producirse desmayos, deshidratación, debilidad, vómitos, dolor de cabeza, dificultad para respirar y mareos, así como sudoración intensa. Comienza a ser una amenaza para la vida.
  • 39 °C - Sudoración severa, enrojecimiento. Frecuencia cardíaca rápida y falta de aire. Puede haber agotamiento acompañando a esto. Los niños y las personas con epilepsia pueden ser muy proclives a tener convulsiones en este momento.
  • 38 °C - (Clasificada como hipertermia si no es causada por una fiebre) - Sentirse caliente, sudar, tener sed, sentirse muy incómodo, tener un poco de hambre. Si esto es causado por la fiebre, también puede haber escalofríos.

Normal[editar]

  • El rango comúnmente registrado de temperaturas corporales normales va de 36,1 a 37,5 ºC.

Baja[editar]

  • 36 °C - Sentir frío, escalofríos de leves a moderados. La temperatura corporal puede bajar a este nivel durante el sueño. Puede ser una temperatura corporal normal.
  • 35 °C - (La hipotermia es menor de 35 °C) - Escalofríos intensos, entumecimiento y coloración azulada/grisácea de la piel. Existe la posibilidad de irritabilidad del corazón.
  • 34 °C - Escalofríos intensos, pérdida de movimiento de los dedos, coloración azulada y confusión. Pueden producirse algunos cambios de comportamiento.
  • 33 °C - Confusión de moderada a grave, somnolencia, reflejos reducidos, pérdida progresiva de escalofríos, ritmo cardíaco lento, respiración superficial. Los escalofríos pueden cesar. El sujeto puede no responder a ciertos estímulos.
  • 32 °C - (Emergencia médica) - Alucinaciones, delirio, confusión total, somnolencia extrema que se vuelve progresivamente comatosa. No hay escalofríos (el sujeto puede incluso pensar que está caliente). El reflejo puede estar ausente o ser muy leve.
  • 31 °C - Comatoso, muy pocas veces consciente. No hay reflejos o son muy leves. Respiración muy superficial y ritmo cardíaco lento. Posibilidad de problemas graves de ritmo cardíaco.
  • 28 °C - Es probable que se produzcan graves alteraciones del ritmo cardíaco y que la respiración se detenga en cualquier momento. El paciente puede parecer estar muerto.
  • 24-26 °C o menos - La muerte suele ocurrir debido a la irregularidad de los latidos del corazón o a un paro respiratorio; sin embargo, se sabe que algunos pacientes han sobrevivido con temperaturas corporales tan bajas como 14,2 °C.

Hay señales corporales no verbales que pueden indicar que un individuo está experimentando una baja temperatura corporal, que pueden ser utilizadas para aquellos con disfasia o para los niños. Entre los ejemplos de indicios no verbales de frío figuran la quietud y el letargo en relación con el movimiento quinesiológico, los estornudos, la palidez inusual de la piel en los caucásicos y, en los hombres, la contracción y el encogimiento del escroto.

Conocimiento anterior[editar]

En el siglo XIX, la mayoría de los libros citaban el "calor de la sangre" como 98 °F, hasta que un estudio publicó la media (pero no la varianza) de una gran muestra como 36,88 °C (98,38 °F). Posteriormente, esa media se citó extensamente como "37 °C o 98,4 °F" hasta que los editores se dieron cuenta de que 37 °C es igual a 98,6 °F, no a 98,4 °F. El valor de 37 °C fue establecido por el médico alemán Carl Reinhold August Wunderlich en su libro de 1868, que generalizó el uso clínico de tablas de temperatura. Los diccionarios y otras fuentes que citaban estos promedios agregaban la palabra "sobre" para mostrar que hay alguna variación, pero generalmente no indicaban cuán amplia era esta.

Referencias[editar]

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